Escudo de Torreón

Escudo de Torreón

domingo, agosto 30, 2015

Construyamos una nueva cultura




¿Arte, o maltrato?


El pasado martes, el gobernador Rubén Moreira promulgó la reforma de ley de Protección y Trato Digno de Animales, con la cual quedaron desterradas las corridas de toros en Coahuila.

En un momento como el actual, en que el país sufre los terribles impactos de la baja histórica del petróleo, la devaluación incontrolable de la moneda (solo una economía fuerte puede tener una moneda fuerte) y de los problemas sociales de inseguridad, corrupción generalizada e impunidad. En un momento como éste, con una pobreza creciente, baja brutal de los niveles de calidad de vida de la mayoría de los mexicanos… en un momento así, habrá gente que piense que el asunto de las corridas de toros es una verdadera nimiedad. 

Un buen segmento de la población coahuilense expresa comentarios como éstos: ¿A quién le importan los toros? ¿A quién le importa lo que pase con los animales, si son solamente eso, animales? “Son cosas, ni siquiera sienten”. Y como casi nadie cree que realmente se esté tomando en serio el asunto del maltrato animal, muchos cuentan con diversas hipótesis sobre el tema. Algunos opinan que “la prohibición consiste en una mera distracción para la ciudadanía, para que dirija su mirada hacia asuntos menos sensibles para el gobierno estatal”. Para otros “se trata de una venganza política”. 

Suponiendo, sin conceder, que efectivamente la causa de la reforma a la ley fuese el afán de distraer a la ciudadanía de otros temas realmente escabrosos, o que hubiera venganzas de por medio, hay mucho de fondo en lo cual debemos reflexionar.

El gusto por la violencia y por el derramamiento de sangre de humanos y de animales efectivamente puede ser parte de una cultura. Los romanos construyeron un enorme y bien equipado coliseo (con todas las mejoras técnicas de la época) para poder disfrutar la vista de gladiadores destripándose unos a otros hasta morir, o bien, para presenciar el combate entre humanos y animales, animales contra animales, e incluso, para ver morir a los cristianos quemados, devorados por leones o destrozados por verdugos. Y vaya que la gente aplaudía el “arte” de gladiadores y verdugos, y todas las “suertes” que sabían hacer. Esto era parte de la cultura romana y de su identidad como pueblo.

Los aztecas, posteriormente conocidos como mexica, también contaban con una cultura sanguinaria, y era muy propia de ellos, era parte de su identidad religiosa.

Pero el punto a reflexionar es el siguiente: ¿en México debemos perpetuar una cultura sanguinaria, una cultura de la violencia, simplemente porque es “nuestra”? Porque en este momento histórico las desapariciones forzosas, los secuestros, la tortura, el asesinato se han convertido en parte de nuestra cultura nacional. ¿Debemos perpetuarla simplemente porque es nuestra?


Si las instituciones gubernamentales no hacen respetar los derechos humanos, sería muy ingenuo pensar que con los de los animales sería diferente. En primer lugar, debemos caer en la cuenta de que al igual que los humanos, los animales son seres vivos que sienten el dolor físico y que tienen emociones, sobre todo los más desarrollados. ¿Sería mucho pedir que la ciudadanía, no el gobierno, comience a ejercer e imponer una cultura de respeto hacia los animales evitándoles todo maltrato innecesario? 

No se trata de volvernos vegetarianos, se trata de que los animales de rastro sufran lo menos posible a manos de los matanceros; se trata de que los choferes no se abalancen divertidos sobre perros o gatos aterrorizados por el tráfico, que ya no haya mascotas colgadas, quemadas vivas o apaleadas. Se trata de una guerra contra la violencia. A nuestra cultura nacional le urge renovarse, por nuestro propio bien.  

viernes, agosto 21, 2015

En caída libre





Hace 54 años, en enero de 1961, se le comunicó a la población de la Comarca Lagunera que el precio de la leche subiría quince centavos. En efecto, las pasteurizadoras Laguna y Nazas de Torreón, y la Higiénica de Gómez Palacio, dieron a conocer que el frasco de un litro de leche pasaría de costar un peso y sesenta centavos, a un peso con setenta y cinco centavos. Esta noticia se difundió en anuncios desplegados en los diarios locales.

Las razones que dieron las pasteurizadoras a la Dirección General de Precios de la Secretaría de Industria y Comercio para justificar el aumento de la leche fueron las siguientes: el aumento del precio en los forrajes: la harinolina subió un 40%; la cascarilla subió un 125%, y el salvado, un 20%. Se argumentó además un aumento del 100% en el precio del combustible, y 23% de aumento en los salarios.

Esta noticia fue recibida con gran descontento en todas las centrales obreras, y como es natural, entre las familias humildes. Algunos líderes sindicales protestaron por el alza ante el gobernador de Coahuila. El mandatario estatal se encontraba en Torreón por esas fechas. Otros trataron de mostrar su inconformidad ante el delegado de Industria y Comercio, quien, al parecer, se ausentó de la ciudad para evitar la confrontación. La Federación Revolucionaria de Trabajadores del Estado de Coahuila se inconformó ante el Presidente de la República.

Analicemos ahora cuál era la capacidad de los laguneros para inconformarse con las alzas de los productos básicos. Quince centavos de aquella época representaban aproximadamente un sexto de la milésima parte de nuestro peso actual. Y por esta “insignificante” suma, la población se sentía agraviada y se manifestaba. La ilusión creada por los “nuevos pesos” mexicanos desde enero de 1993, ha tratado de ocultar y de arrojar al olvido la enorme diferencia que existe entre la capacidad adquisitiva de la población de aquellos años y la actual.

La pauperización ha sido un proceso continuo para los mexicanos. Nos hemos acostumbrado a la pobreza, a la crisis, a los constantes aumentos en los precios de todo y a la continua devaluación del peso. La supresión de los tres ceros de nuestra moneda en 1993 equivale a la extirpación de la memoria colectiva, a la desaparición de recuerdos políticamente “incómodos”, puntos de referencia para calibrar la verdadera magnitud del desastre económico que se ha venido gestando en México desde los años setenta, y cuyas raíces se encuentran en la mala administración pública, en la corrupción y la impunidad como prácticas generalizadas en la sociedad mexicana.





Cambio de tema. En Coahuila se encuentra en debate la prohibición de las corridas de toros a causa del maltrato contra los animales. A un sector de la ciudadanía coahuilense le parece que esta es una jugada política para distraer la atención de otros temas que realmente merecen el escrutinio público. Y claro, están los aficionados a la tauromaquia que por ningún motivo quisieran ver el fin de la “fiesta brava” en nuestro estado. Y existe también un amplio sector de la población, particularmente urbana, que realmente desea la desaparición y penalización del maltrato innecesario contra los animales en general y no solamente contra los de lidia, cualquiera que sea la razón que impulse a los legisladores.  

lunes, agosto 17, 2015

Nubes de tormenta




Torreón comenzó su historia como un rancho algodonero de mediados del siglo XIX. No hubiera llegado a más si no hubiera sido por el hecho de que en sus terrenos se cruzaron dos vías de ferrocarril: la del Central Mexicano y la del Internacional Mexicano, en el lapso 1884-1888. En ese momento, ese cruce se convirtió en el ferropuerto de una ya para entonces próspera Comarca Lagunera, una región productora de algodón. 

El ferrocarril representaba un transporte económico y rápido hacia otras partes de México y hacia los Estados Unidos. Los pizcadores que necesitaban los algodonales durante la temporada de cosecha llegaban en esos trenes, procedentes de Zacatecas y de estados más lejanos. También llegaban comerciantes y proveedores de servicios.

Muchos otros venían del extranjero a probar fortuna en una de las regiones más bonancibles de México. Chinos, españoles, ingleses, franceses, alemanes, estadounidenses, turcos, griegos, la lista de nacionalidades de quienes llegaban ocuparía decenas de denominaciones. Los ferrocarriles trajeron también consigo la tecnología de la era industrial: la fuerza motriz del vapor, la electricidad, el motor a explosión. Los generadores eléctricos de muchos ranchos y haciendas laguneras llegaron en plataformas del ferrocarril, al igual que los automóviles.

La Comarca Lagunera, por sí sola, era “el cuerno de la abundancia”. Era una población que surgió por su potente economía agroindustrial, por la vocación empresarial de sus hombres de negocios, por las redes de intereses comunes que crearon estos empresarios para aprovechar los nichos de oportunidad del mercado nacional e internacional. 

También era característico en la región el amor al trabajo duro de los jornaleros y obreros comarcanos. Hombres humildes y leales que no se echaban atrás ante las jornadas agotadoras, y que se enorgullecían precisamente de eso: de ser muy trabajadores. Gente sencilla, orgullosa. 

Como Cronista de Torreón, me pregunto ¿cómo se vino abajo ese emporio, esa brillante dinámica económica y social? Siento verdadera tristeza cuando recorro el centro de nuestra ciudad y veo tanto deterioro, tantos locales cerrados, edificios completos que fueron nuestro orgullo y que ahora parecen ser parte de una ciudad fantasma. De la Calzada Colón al poniente parece ser una ciudad abandonada. Demasiados edificios para tan poca gente que transita por ahí. Debo exceptuar las avenidas Hidalgo y Juárez, de la calle Falcón al poniente, que aún conservan tiendas muy concurridas. Pero por la noche, insisto, toda esa área es una ciudad fantasma.

¿Cómo explicar tanto deterioro físico y económico? Bueno, los años de violencia continua constituyeron un factor de primer orden. ¿Quién quería mantener un negocio para pagar “seguridad” a los extorsionadores? Secuestros, asaltos, todos estos elementos negativos causaron una gran fuga de familias de empresarios y de capitales de nuestra región, con el consiguiente cierre de negocios y pérdida de empleos.

Ahora, la nube negra que parecía cubrir solamente a La laguna, amenaza a todo México: violencia, caída de los precios del petróleo, cierres de empresas, corrupción, impunidad, partidos políticos que representan únicamente a sus propios intereses, pérdida de confianza en las autoridades de los tres poderes, devaluación del peso (más de 16,000 por dólar, si recordamos que hay tres ceros ocultos para provocar “amnesia política”), entreguismo a los EEUU. ¿Cuánto más bajo se puede caer? ¿Qué país les estamos dejando a nuestros hijos?



martes, agosto 11, 2015

Curiosidades del "Torreoncito"






Mucho se ha especulado sobre el propósito y funciones del torreón que le dio nombre a nuestra ciudad. Es muy frecuente escuchar que se construyó para “vigilar las crecientes del río”. Nadie como Leonardo Zuloaga, fundador del Rancho del Torreón, para arrojar luz sobre este punto. En el libro publicado en 1999 por el Archivo General del Estado de Nuevo León que lleva por título “La Región Lagunera y Monterrey. Correspondencia Santiago Vidaurri – Leonardo Zuloaga 1855-1864” de Leticia Martínez Cárdenas (compiladora) resulta de interés la carta que lleva el folio 9665, en la página 7 de dicha recopilación. 

Esta es una carta de Leonardo Zuloaga a Santiago Vidaurri, gobernador del entonces estado de Coahuila y Nuevo León, fechada en la Hacienda de Hornos el 19 de abril de 1856. En ella, Zuloaga expresa que, y cito textualmente:

“Debo poner en conocimiento de vuestra excelencia que el Torreón es la mejor y más principal finca que tengo, y cuyo nombre le viene de que cuando la comencé a fundar, lo primero que hice en ella, fue un torreón donde se pudiera escapar de los ataques de los bárbaros, la gente que trabaja”.

El torreón que actualmente se encuentra en una de las esquinas del Museo del Algodón, en La Alianza, es un segundo torreón construido en el casco de la hacienda, ya que en ese 1868 una fuerte avenida del Río Nazas derribó al original, situado cientos de metros más al norte, seguramente en contigüidad a las labores de cultivo, si hacemos caso al dicho de Zuloaga, que buscaba proteger a los trabajadores de un repentino ataque de indios enemigos.
Por otra parte, comentamos que en el mismo sitio histórico en que se localiza el torreoncito, actualmente parte del “Museo del Algodón” existió el “Museo el Torreón”. En su interior se exhibían algunos restos de loza doméstica encontrados en el interior del viejo canal de La Perla durante las excavaciones de que fue objeto.

En aquella época me llamó la atención de manera particular un plato de loza del cual solo se había recuperado la mitad, y en el cual los antropólogos a cargo pudieron identificar las palabras “Ironstone J & G Me” “Hnl” “Engla” asignándole como período de fabricación el de 1851-1890. El medio plato mostraba un sello de fábrica del cual solamente puede verse la mitad.





El medio sello de fábrica que estaba visible correspondía en realidad a los fabricantes de la loza tipo “granito blanco” o “Ironstone”, los ingleses James & George Meakin. El sello con el que distinguían las piezas de su fábrica consistía en un escudo heráldico sostenido por el león y el unicornio de Inglaterra, superado por la corona inglesa de San Esteban. Arriba decía “Ironstone China”, y abajo, “J & G Meakin” “Hanley” “England”.

En el siglo XIX, su firma era bien conocida por su “loza granito blanco” (“Ironstone china” sin decorar) que imitaban la porcelana francesa de la época. Sus manufacturas se exportaban principalmente a los Estados Unidos.


Un detalle importante en este caso que tratamos, es que James & George Meakin incorporaron la palabra "England" al sello de su loza hasta después de 1890. Por lo tanto, el medio plato recuperado en el Canal de la Perla en realidad es de una fecha que oscila entre 1890 y 1907, ya que durante ese período la fábrica J & G Meakin usó en su loza el sello que he mencionado. Este dato es muy significativo, porque indica que el plato recuperado fue manufacturado entre 1890 y 1907, período durante el cual la estación del Torreón pasó de congregación a villa, y luego a ciudad. 

martes, agosto 04, 2015

Entre la crónica y la historia





En la actualidad, muchas personas se preguntan qué diferencia existe entre las funciones de la crónica y la historia, es decir, entre un cronista y un historiador. La pregunta no deja de ser interesante, y la respuesta, bastante oportuna.

En el siglo XIX, el significado original del término “Chrónica” no había cambiado. “Crónica”, de acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, 5ª edición, era la “Historia en que se observa el orden de los tiempos”. Según esta misma fuente, el cronista era “el autor de una crónica o el que tiene por oficio escribirla, “chronicorum scriptor” (es decir, escritor de las crónicas). Por lo general, y como sucedía desde la Edad Media, se trataba del cronista oficial designado para esa tarea.

Con el advenimiento del siglo XX y la aparición de los medios masivos y las telecomunicaciones, surgió una nueva manera de percibir la realidad: la realidad del presente inmediato. Y fue en este momento histórico en que se desarrolla un nuevo oficio: el del cronista de la inmediatez, que corresponde muy bien al del cronista mediático, o sea, la persona que narra sucesos a medida que éstos transcurren. El cronista deportivo es un muy buen ejemplo. Se trata de la persona que tiene por oficio narrar e interpretar la realidad que estamos mirando (en la TV) u oyendo (en la radio).

Esta nueva profesión se basa en la sincronía como estrategia de lectura de la realidad. La sincronía implica simultaneidad entre el hecho, y la narración del hecho. Sin embargo, estos cronistas deportivos nada tienen que ver con las funciones del cronista oficialmente designado para investigar y escribir la historia del lugar. Antes bien, puesto que la percepción de la realidad se ha vuelto más ágil, el cronista oficial incluye en su “presente” los hechos de relevancia social del momento (recordemos que el cronista ordena y registra los hechos partiendo del pasado hasta el presente).

Un cronista oficial puede trabajar, y de hecho trabaja, con las dos estrategias de abordaje del tiempo: la diacronía y la sincronía. Por el recurso de la diacronía (a través del tiempo) puede dar cuenta de los hechos del pasado y aquilatar la importancia que realmente tuvieron (es decir, hacer historia) y por el de la sincronía, narrar e interpretar los hechos del presente, los que son aparentemente relevantes y compartidos por la comunidad, aunque sin haber pasado aún por el juicio de la historia.

Precisamente estas dos maneras de entrar en relación con el tiempo, la diacronía y la sincronía, constituyen la base del doble nombramiento del cronista oficial, primero como cronista (historiador) y segundo, como notario histórico (intérprete y narrador de calidad del presente). Queda claro pues, que en la función de Cronista Oficial y Notario Histórico, no hay falsas disyuntivas entre el historiar y el referir los hechos del presente.

El investigador social que quiere documentar la vida cotidiana de una comunidad en sus diversos aspectos, acude no a la crónica, sino directamente a los archivos mediáticos, es decir, a los archivos de los medios impresos o de los medios audiovisuales. De ahí la importancia de las hemerotecas, filmotecas y fototecas.


La crónica oficial no pretende el registro de todas las actividades de la comunidad sobre una base cotidiana (eso ya lo hacen los medios masivos), sino discernir con inteligencia y consignar cuáles de esas actividades, conductas o fenómenos sociales son y serán verdaderamente significativas para la comunidad.

lunes, julio 27, 2015

Tauromaquia en Coahuila





De entre las cosas que nos llamaron la atención la semana que terminó, mencionaremos que, en respuesta  a innumerables solicitudes de ciudadanos coahuilenses, la Secretaría de Medio Ambiente analiza el tema de la supresión de las corridas de Toros.

Las autoridades de dicha dependencia en Coahuila han comentado que el tema se analizará, ya que siempre ha estado presente en la agenda en los grupos conservacionistas y de protección a los animales, con el propósito de que las corridas, como las conocemos, sean prohibidas en el estado de Coahuila.

No estamos en contra de lo que la tauromaquia tiene de tradición, de arte o de fiesta. Únicamente estamos en contra de que nuestro país sancione alegremente las prácticas crueles, ya sea en las corridas de toros, o en cualquier otra actividad que involucre abuso cruel contra la integridad personas o animales.

Lo interesante del asunto es que quienes están a favor de las corridas de toros, declaran de manera abierta que efectivamente, en las corridas hay violencia y agresión cruenta. Pero que no tienen interés en cambiar esta situación, porque “es parte de la idiosincrasia” (es decir, de la cultura o costumbres en común) de los mexicanos. Pero no hay cultura que sea inmodificable, esto lo sabe cualquiera.

Si festejáramos todo lo que es nuestro, simplemente porque es nuestro, (las corridas de toros no son de origen mexicano ni español, sino árabe andalusí) tendríamos que aplaudir, celebrar y perpetuar la “corrupción” como una de las formas más “nuestras” de conducta. Esto sería absurdo. Evidentemente, tenemos el deber de modificar, por medio de la educación cívica y de la sensibilidad, aquellos rasgos de nuestra cultura que sean bárbaros o indeseables.

La crueldad ejercida contra cualquier ser humano o animal no es algo agradable ni deseable, al menos para quienes aún tienen sensibilidad como para ponerse en el lugar del otro. Una alternativa viable para los empresarios de la tauromaquia, es la de las corridas de toros portuguesas, (recorte) donde el toro no es lastimado en lo absoluto, y que son eventos que constituyen verdaderos éxitos de taquilla y de entretenimiento.

En México, lamentablemente, la raíz del mal se encuentra en la tendencia enfermiza de muchas personas que obtienen satisfacción al agredir al más débil (al que no se puede defender) mientras tengan oportunidad (es decir, mientras la sociedad o las leyes lo permitan, desconozcan, toleren o disimulen).

Ahora bien, sería un disparate pensar que sólo los toros padecen trato cruel. El llamado para reconsiderar y cambiar las actitudes innecesariamente crueles incluye toros, todo tipo de animales de rastro, los perros sin dueño que vagan por la calle, gatos, etc. La crueldad en México existe desde hace mucho tiempo, no es ninguna moda. La lucha contra la crueldad tampoco es una moda, existe desde que hay mexicanos compasivos que hablan y actúan a favor de los animales maltratados.


De hecho, en Coahuila es mayoría la gente que busca desterrar la crueldad del ámbito de nuestra vida cotidiana. ¿Será eso precisamente lo que temen los promotores de la fiesta brava, que saben que ellos son la minoría?

viernes, julio 17, 2015

Donald Vs. Donald








El señor Donald Trump ha reincidido en sus comentarios racistas y antimexicanos, en esta ocasión, con motivo de la legendaria (por decirlo con un eufemismo) fuga del poderoso capo, el “Chapo” Guzmán. 

La principal “queja” de Trump es que “los mexicanos llevan droga a los Estados Unidos”. Y a esos traficantes de droga los incluye en el mismo saco, sin diferenciar, con los emigrantes que van a buscar mejores condiciones de vida a base de trabajo y esfuerzo y que tanto bien le han hecho a la economía de aquél país. 

Pero hay algo en la argumentación de Trump que lo hace ver como el aprendiz de político ramplón que es: si hay trasiego de droga a los Estados Unidos, es porque en los Estados Unidos hay millones de viciosos con dinero que compran esas substancias. Como empresario, Trump sabe perfectamente que donde hay un nicho de oportunidad, los emprendedores lo aprovecharán, sin duda alguna.

El señor Trump, en su afán de aparecer como un precandidato republicano moral y honesto, de manera calculadamente hipócrita se expresa de los mexicanos en general como si fueran los malvados vendedores de droga que van a Estados Unidos y “pervierten” a sus honestos, felices y sanos ciudadanos. 

Si aspira a ser un buen presidente y combatir la importación de drogas, debe comenzar por desterrar el vicio de su propio país. Por otra parte, no todo consumo de droga es ilegal en los Estados Unidos. Los ex combatientes de las diversas guerras que Estados Unidos ha sostenido contra otros países, tienen permiso legal para el consumo de drogas, de una manera vitalicia. Es el privilegio (triste privilegio) que su gobierno les otorga. 

La verdad, y sin justificar jamás la producción, venta ni consumo de esta clase de drogas, consideramos que una semana sin trasiego de dichas substancias al vecino país del norte, enloquecería a sus ciudadanos adictos, y crearía un verdadero caos sanitario, político y social.

La trayectoria de Trump ha sido la de un empresario y publicista de carácter estridente, que está acostumbrado a llamar la atención, más por sus fanfarronadas, sus exabruptos fuera de lugar y su autoritarismo, que por una visión serena, realista y constructiva. Basta con recordar sus apariciones en el reality show producido y dirigido por él mismo “El aprendiz” (“The apprentice”) para comprender que le gustan los golpes sensacionalistas.


El señor Trump puede aspirar a la precandidatura republicana para la presidencia de los Estados Unidos. Pero aún en el caso de que fuera efectivamente nominado como candidato oficial, jamás ganaría. Expresarse como se expresa públicamente de los inmigrantes latinos, tiene un enorme costo político, tan grande que ningún político de verdad lo asumiría. Y es que el señor Trump tiene un gran enemigo a vencer: su propio ego. 

miércoles, julio 08, 2015

101 años del Pacto de Torreón


 


El día de hoy, 8 de julio de 2015, se cumplieron 101 años de la celebración del llamado “Pacto de Torreón”. Este pacto fue celebrado entre las fuerzas villistas y carrancistas. El motivo de esta reunión de ambas fuerzas revolucionarias en el Banco de Coahuila de Torreón, era el de zanjar las diferencias que habían surgido entre la División del Norte y el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza.

El Banco de Coahuila tenía su sede en un edificio, desgraciadamente ya desaparecido, que se ubicaba en la calle Zaragoza 423 sur, entre las avenidas Hidalgo e Iturbide (ahora Presidente Carranza).

Entre otros, resultado de las pláticas de esta reunión de fuerzas villistas y carrancistas (4 - 8 julio de 1914) lo fue el acuerdo de celebrar la famosa Convención de Aguascalientes. El origen de esta convención se encuentra en el mencionado Pacto de Torreón.

Con motivo de este nuevo aniversario de la histórica reunión, el Ayuntamiento de Torreón y el Comité Ciudadano de Festejos Históricos, a través de sus representantes, develaron una placa alusiva. 




Fueron testigos el Cronista Oficial de Torreón y el Cronista Oficial de Matamoros, representante de la Asociacion Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas en la zona norte del país. También el Cronista Oficial de Gómez Palacio, Durango, estuvo presente.  


lunes, junio 29, 2015

Los Abularach y Talamás

Belén


Al revisar algunas fuentes de información sobre inmigrantes en Torreón, nos encontramos con registros de familias enteras. Entre las muchas de origen palestino, tenemos el caso de los Abularach y Talamás. El mayor de ellos, conforme a los registros levantados entre 1932 y 1944, era Pacífico Abularach y Talamás, nacido el 6 de diciembre de 1896 en Belén (Palestina). 

Llegó a México por Piedras Negras, Coahuila, el 21 de febrero de 1913, apenas a tres días de terminada la “Decena Trágica” que depuso a Madero y encumbró a Victoriano Huerta. Estaba casado con la señora Elena Talamás de Talamás, nacida el 27 de julio de 1906 en Saltillo, aunque de nacionalidad palestina. 

La pareja vivió en Torreón y posteriormente se mudó a Saltillo. Para la fecha en que fue levantado el registro, contaban con tres hijos: Carlos, Isabel y María Rosa. A Pacífico le seguía en edad María Abularach y Talamás, nacida el 25 de julio de 1907 en Belén, en Palestina. Entró a México, al igual que su hermano, por Piedras Negras, Coahuila, el 21 de febrero de 1913. Soltera, sus domicilios se ubicaron primero en la Privada Rayón No. 109, y posteriormente en Abasolo 37 poniente.

La menor de las hermanas era Margarita Abularach y Talamás, quien nació el 4 de noviembre de 1910 en Haití. Esta fecha implica que los hermanos Abularach pasaron algún tiempo viajando entre Palestina y México, con escalas en algunos lugares. En 1932 contaba con 21 años de edad, permanecía soltera junto con su hermana mayor María, también soltera en 1932.

Con los tres hermanos Abularach, llegó también la señora Emilia Abularach y Abusade, nacida el 11 de mayo de 1878 en Belén, en Palestina. Estaba casada con el señor Matías Talamás, y su fecha de ingreso a México es la misma que la de los anteriores mencionados: 21 de febrero de 1913, por Piedras Negras, Coahuila. 

Al igual que los anteriormente mencionados, Emilia residió primero en la Privada Rayón No. 109, y posteriormente en Abasolo No. 37 poniente. La partida de bautismo de María Rosa Talamás Abularach se encuentra depositada en la parroquia de Guadalupe, en Torreón, acta No. 56 del 19 de febrero de 1919. 

En ella consta que María Rosa nació el 15 de enero de 1915, hija legítima de Matías Talamás y de Emilia Abularach. Sus abuelos paternos lo fueron José Talamás e Isabel de Talamás, y los maternos, Jorge Abularach y Carmen de Abularach. Los padrinos de bautismo fueron Miguel Murra y Carmen Talamás de Murra.

Y para hablar de otra cosa: realmente es una pena que, por la voracidad de algunos coyotes y comerciantes, se desperdicie la cosecha regional de melón. Hacen bien los meloneros al vender directamente al púbico su mercancía, sin intermediarios que les despojen del valor de su trabajo e inversión sólo por el mezquino deseo de ganar más.


El melón y la sandía son frutas que tienen un alto contenido de azúcar y que se cultivan extensamente en nuestra región. Por la riqueza de azúcar de estas frutas, y su exquisito sabor, sería una opción fermentarlas y fabricar con ellas licores y destilados de melón y de sandía. Es decir, dejarlas de vender como materia prima, e industrializarlas. 

Como es bien sabido, por la fermentación etílica, el azúcar de las frutas se transforma en alcohol. Puede obtenerse una bebida fermentada de melón o de sandía para embotellarse, o bien, podría destilarse el jugo fermentado para obtener un sofisticado destilado de melón o de sandía. Pero claro, se requiere de la inversión inicial. Y sin embargo, es una alternativa.  

lunes, junio 22, 2015

Medios y control social en la historia







Para iniciar, menciono la existencia de una gran falta de educación vial y de respeto al peatón en la Comarca Lagunera. Pareciera que automovilistas y camioneros creyeran que calles y avenidas son exclusivamente para el uso de los vehículos automotrices. Quizá creen que los peatones tenemos alas para transitar por espacios etéreos, sin tocar “sus” preciadas calles y avenidas. Todos hemos visto casos de ancianas que a duras penas y con verdadero terror, cruzan la cinta asfáltica, presionadas por los conductores se les echan encima, sin querer disminuir su velocidad. Pareciera que incluso aceleran para cortarle el paso a la anciana. Realmente es una pésima actitud faltarles al respeto a los peatones. Da la impresión de que se trata de un fenómeno social de clasismo o discriminación sobre ruedas. Considero que el ayuntamiento de Torreón debe crear la multa por falta de respeto al peatón. A ver si así nos vamos educando. 

Y para entrar en materia: durante la primera década del siglo XX, el Magonismo era el soporte ideológico de lo que se esperaba fuera una revolución armada que saneara al país, adelantándose incluso al movimiento de Madero. En verdad contaba con un fuerte trasfondo liberal, con lo que tenía de anticlerical y anti-imperialista, y con el tiempo adquirió los elementos anarquistas que le caracterizaron. Quizá el Magonismo fue, a su manera, la reacción dialéctica contra la creación del Estado Fuerte que propugnaban los liberales mexicanos del primer tercio del siglo XIX. El Positivismo socioeconómico y el Darwinismo Social, instalados cómodamente a la sombra del Porfiriato, orientaron la beligerancia del Magonismo contra la entonces llamada “trinidad maldita”: el capital, la autoridad y el clero.

Es innegable que el Magonismo y los hechos violentos que originaron constituyeron verdaderos fenómenos sociales, es decir, de naturaleza colectiva y compartida.

No se les podía negar su naturaleza de estallidos sociales que buscaban el remedio de situaciones angustiosas de agravio e insatisfacción popular.

Desde finales del siglo XVII, el filósofo inglés John Locke había establecido que la misión del Estado era la de proteger los derechos y las libertades de los ciudadanos en su conjunto y totalidad. Que si el Estado no cumplía con esta misión, el pueblo podía demandárselo.

Sin embargo, la experiencia histórica muestra que el poder no se suicidaba y que tendía a perpetuarse. Los periódicos mexicanos de junio-julio de 1908 lanzaron de inmediato el epíteto de “ladrones” sobre los revolucionarios magonistas que por la fuerza de las armas tomaron los poblados de Las Vacas (Acuña) y Viesca, para proclamar a los cuatro vientos que no se trataba de revolucionarios. Y esto, aunque algunos de estos revolucionarios, ya presos, declararon serlo. Y en cuanto al periódico “El Diario” que dijo que efectivamente se trataba de revolucionarios, reconociendo con ello de manera implícita que en México existían agravios sociales por saldar, los otros diarios lo tildaron de “traidor”.

Vemos en estos hechos históricos una confirmación del postulado de la escuela de Frankfurt, la cual propuso que el poder político y económico tiende a forjar alianzas con los medios de comunicación masiva para mantener la apariencia de bienestar social y conservar en funciones el aparato productivo. Es decir, los medios deliberadamente crean una realidad mediática “aceptable” para que la sociedad la asuma como “la verdadera y reconfortante realidad”.

miércoles, junio 17, 2015

Para la historia hidrológica regional




El Río Nazas y sus puentes


Según las crónicas jesuitas, los años de 1612 y 1613, fueron memorables en la historia hidrológica de la Comarca Lagunera, llamada por entonces Provincia o País de La laguna. Muchas personas piensan que no existen registros de las conductas del Nazas y del Aguanaval sino hasta tiempos muy recientes, pero esto no es verdad. Existen registros que abarcan parte de los siglos XVI, XVII y XVIII. Basta dar un vistazo a los manuscritos de crónica de los misioneros, o en la “Pequeña Historia de La Laguna” del padre Dionisio Gutiérrez.

Las avenidas del Río Nazas, desde principios de julio hasta finales de septiembre de 1612, fueron extraordinarias, al punto de que los laguneros de entonces no recordaban algo parecido en 30 años (desde 1582). En el pueblo de San Ignacio, las primeras avenidas dejaron su iglesia sin los estribos que la apuntalaban, y la tercera avenida, la derribó por completo. Es un dato de tomar en cuenta, que los primeros bordos de defensa edificados para proteger a una población de las avenidas del Nazas, se construyeron ese año en ese pueblo, 356 años antes que los de Torreón de 1968. Y aunque el pueblo salió ileso, no sucedió así con la iglesia.

En el pueblo de San Pedro, el río excavó una gran boca o hendidura por la cual se coló el agua a parte del pueblo, pero con la fuerza que traía el agua, el río abrió un enorme canal, y la amenaza resultó ser tan grande, que los habitantes de San Pedro huyeron despavoridos. Hay que recordar que La Comarca Lagunera era tierra de misiones, y que los pueblos estaban poblados por indios. En la era colonial, los pueblos solían ser de indios. En el caso de los ya citados, se trataba de indios laguneros. Quienes huyeron despavoridos en San Pedro eran indios laguneros, y recordaban que en una ocasión semejante, se había ahogado un gran número de sus ancestros.

Durante el año de 1613 pasó exactamente a la inversa. Fue tal la sequía, que los indígenas temían que el río se secase por completo. Ellos sabían y daban testimonio de que, en el pasado prehispánico, esto había sucedido muchas veces, y que el fenómeno siempre llevaba consigo una lucha a muerte entre las “naciones” por la posesión de los esteros de la laguna grande. Los esteros en tiempo de secas aparecen dibujados en el mapa glosado de Núñez de Esquivel y de Dionisio Gutiérrez, de 1787. Es revelador que las primeras luchas por el agua no se dieron entre españoles y tlaxcaltecas en Parras, sino en la cuenca de la Laguna de Mayrán desde siglos, quizá milenios atrás.


En tiempos de sequía, quienes lograban la posesión de los esteros contaban con agua y peces para algún tiempo. Pero la situación misma de sequía generaba grandes hambrunas, que muchas veces se “resolvieron” –tal fue el testimonio de los aborígenes en 1613- con la lucha de unas “rancherías”, “naciones” o “grupos” contra otros, sobre todo contra aquellos grupos con los cuales tenían enemistad, con el objeto de matarlos y comérselos. Es decir, en tiempos de hambre extrema, la guerra con fines de antropofagia fue una práctica de los aborígenes laguneros. 

viernes, junio 05, 2015

Anecdotario de la Villa del Torreón en 1906


El Hotel Salvador, en la Villa del Torreón 



¿Qué pasaba en Torreón hace 109 años? En 1906, un año antes de convertirse legalmente en ciudad, la próspera villa de Torreón estaba ávida de entretenimiento. Tratándose de diversión, igual acudían los laguneros al circo, a la ópera o a la corrida de toros.

Ese año se presentó en Torreón el “Circo Treviño”. Este era uno de esos establecimientos circenses que surgieron en México a finales del siglo XIX, como el “Suárez”, el “Metropolitano”, “Hermanos Orrin”, el “Fénix” y el “Atayde”. Los mejores eran el de los Hermanos Orrin, y el Treviño. Este último contaba en su elenco verdaderos artistas; y sobresalía la valerosa señorita Cavalieri en su dificilísimo acto “El doble salto mortal” en un automóvil. Desde luego, para las funciones en Torreón no quedó un solo asiento vacío. Hubo llenos a reventar. Este circo recaudó en nuestra población 100 mil pesetas de la época.

También en 1906, el 15 de octubre, fue inaugurado, con un banquete, el restaurant del Hotel Salvador. Acudieron los miembros más conocidos y acaudalados de la naciente sociedad lagunera. El banquete lo ofrecieron los padrinos del dueño, y el brindis de buena ventura se efectuó con la bebida consentida de la Bella Época: champaña.

Tan solo un día después, a las veinte horas y treinta minutos del día 16, cayó una memorable tormenta que convirtió a Torreón en una laguna. Hubo descargas eléctricas y vientos huracanados. Un rayo inhabilitó las líneas telefónicas de las compañías Sepúlveda y Woessner. Algunos cables eléctricos quedaron caídos y activos, y casi causan una desgracia cuando un tranvía pasaba por los charcos electrificados repleto de pasajeros. El asunto no pasó a mayores gracias a la rapidez del Lic. Mauro Sepúlveda, que desconectó los cables. La tormenta destruyó uno de los generadores de la planta de luz, y parte de la villa quedó sumida en tinieblas por varias noches.

Por esos días se presentaba en Torreón la “Compañía Manini” con un programa de ópera italiana a cargo de M. Lombardi. Pero la tormenta mencionada estropeó las sucesivas presentaciones, por lo imposible que resultaba el tráfico a través de los grandes charcos y el lodo. Y por si fuera poco, también el teatro (el “Ricardo de la Vega”) resultó afectado por el apagón. Pero como el espectáculo, como siempre, “debía continuar”, se usaron velas de estearina para iluminar el teatro, y así presentaron “El Trovador” de Verdi, con la participación de Elisa Valenti, Matilde Campofiore, Felipe D´Ottavi y Ángelo Antola.


La nota cultural: En 1787, el virrey Manuel Flores creó las Comandancias Generales de las Provincias Internas del Poniente y Oriente. Las jurisdicciones de Parras y Saltillo, recién cercenadas de la Nueva Vizcaya, las incluyó en las Provincias de Oriente. Un dato poco conocido, es que nuestro río Aguanaval fue designado por el virrey Flores como límite y frontera entre ambas Comandancias, el 3 de diciembre de 1787. Las “Provincias Internas” se llamaban así porque estaban en el “interior” de la Nueva España. Se consideraba que la “Tierra adentro” o “interior” estaba al norte, al adentrarse hacia los territorios de lo que actualmente es Estados Unidos.

La “tierra afuera” estaba hacia el Bajío y sur de Nueva España, donde la tierra se estrechaba (Istmo). Por esta razón, los habitantes de la ciudad de México se quedaron con la costumbre de llamar “interior del país” a las provincias del norte.

lunes, junio 01, 2015

Santos Laguna, cinco veces campeón


Finalmente, el equipo de futbol Santos Laguna obtuvo su quinta copa de torneo. No deja de llamar la atención que los guerreros del Santos han estado en diez finales, de las cuales obtuvieron cinco campeonatos y cinco subcampeonatos. 

La quinta copa. Imagen de don Carlos Gutiérrez Recio


Las circunstancias en que Santos Laguna obtuvo su quinta copa, son bien conocidas por todos los aficionados al fútbol. En el juego de ida en el TSM, los Guerreros del Santos aprovecharon su condición de locales y anotaron nada menos que cinco goles, contra cero de los Gallos Blancos del Querétaro. Tremenda goleada.

El juego de vuelta, celebrado ayer en el estadio Corregidora de Querétaro, fue un tanto más enredado para los Guerreros, que lucieron desconcertados durante los primeros 45 minutos del partido, con la desventaja de haber recibido tres tantos en su contra. 

Durante el segundo tiempo, la escuadra santista se recompuso, adoptó la estrategia correcta, y selló su portería para evitar nuevos goles. Los Gallos Blancos parecieron haber perdido su energía, y lucían algo cansados. Al silbatazo final, el marcador global quedó cinco-tres, a favor de Santos.

En Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, en San Pedro, Matamoros, Viesca, Francisco I. Madero y otros municipios de la Comarca Lagunera de Durango, en los estados de Coahuila y Durango e incluso fuera del país, la fiesta de celebración por el triunfo estuvo en grande. En Torreón la fiesta duró toda la noche del domingo, y hubo muchos que no durmieron. 

Las imágenes del diario "El Siglo de Torreón" que abajo se muestran, indican con toda claridad cómo todos los laguneros, de todas clases sociales y ámbitos, estuvieron atentos al juego y finalmente estallaron en festejos al triunfo de su equipo favorito, el Santos Laguna. 



Nerviosismo durante el desarrollo del partido


 La alegría estalla con el triunfo del Santos Laguna


La Plaza Mayor, el lugar más concurrido para el festejo


Calles y avenidas rebosaban de familias que festejaban


En la Plaza Mayor


En la Plaza Mayor, mirando hacia el Palacio Federal





viernes, mayo 29, 2015

Santos acaricia su quinta copa

En el TSM


Anoche, los laguneros nuevamente se volcaron en las calles para manifestar su alegría y apoyo a los Guerreros del Santos Laguna, tras una contundente, irrefutable victoria de cinco goles a cero contra los Gallos Blancos del Querétaro, en el juego "de ida" celebrado en el TSM. Los Guerreros del Santos Laguna ya acarician la copa del torneo, y su quinta estrella de vencedor. 

La gran final, es decir, el "juego de vuelta" se jugará en el Estadio Corregidora este domingo 31 de mayo.

Como sucedió el domingo 24, los laguneros se volcaron anoche en las calles, haciendo sonar el claxon de sus vehículos. El Santos Laguna, escuadra deportiva de la cual se afirma que “más que un equipo, es una familia” obtuvo un brillante y merecido triunfo. A pesar de ser ya tarde por la noche, la población se volcó hacia las principales avenidas de la ciudad, o bien, hacia lugares significativos de las colonias, para expresar su júbilo. Cantos, bailes, tamboras, conjuntos musicales, había de todo.


En la Plaza Mayor


El lector no lagunero pudiera pensar que este es un fenómeno puramente torreonense. Pero no, en lo absoluto. La Laguna agrupa 15 municipios, 5 en Coahuila y 10 en Durango. Y el Santos es un equipo Lagunero, con su sede en Torreón. Y no queda ahí; Santos tiene seguidores en Coahuila, en otros estados de la Federación Mexicana, e incluso en el extranjero. En Los Ángeles, en California (un simple ejemplo) hay una extensa comunidad santista, que sigue paso a paso a su equipo favorito. 

Es un hecho establecido, y un fenómeno social muy interesante, que el equipo Santos Laguna genera lazos de identidad y sentimientos de pertenencia entre la población comarcana.

Porque, en La Laguna, el equipo del Santos, de alguna manera,  somos todos. Santos Laguna no es un equipo, sino una familia de la cual todos nos sentimos parte. El Santos es el embajador de los laguneros, en México y en el extranjero. Santos es nuestro “alter ego”, nuestro “otro yo”, pues una parte de nuestro corazón y de nuestra personalidad individual y social reside y va con él. Nos proyectamos en él. Somos parte de él. Sus éxitos son nuestros, y por ende, también sus fracasos.


Que el Santos sea un nuevo elemento y referente de identidad lagunera, no es nada raro. A la simple vista de la playera albiverde, todos los mexicanos saben que somos comarcanos. Las viejas lagunas que nos daban gentilicio de laguneros, ya no son perceptibles para el local ni para el fuereño. Son historia. En cambio, las nuevas generaciones locales y nacionales,  tienen a la vista un equipo joven, vigoroso, originario y representativo, el equipo de “La Comarca”. Un equipo de guerreros que compagina bien con la idea de una ciudad de “grandes esfuerzos”. Un equipo joven, famoso, triunfador y admirado en todo México. Un equipo que nos representa y enorgullece. El Santos somos todos los laguneros.

lunes, mayo 25, 2015

Santos Laguna, finalista



Imagen de El Siglo de Torreón



De nueva cuenta, el equipo de futbol de Torreón, el Santos Laguna, disputará una final, en esta ocasión, la de la Liga MX en el torneo "Clausura" 2015, tras vencer a las Chivas Rayadas del Guadalajara por un marcador de 3-0. 

Los adversarios a vencer serán los Gallos Blancos del Querétaro, quienes ayer sacaron de la liguilla a los Tuzos del Pachuca en el torneo de semifinales. 

El juego de ida se llevará a cabo el jueves 28 de mayo en el TSM de Torreón, en punto de las 20.30 horas. La gran final se jugará en el Estadio Corregidora el domingo 31 de mayo. 

Para los Guerreros del Santos, se trata de la décima final que habrán de jugar, y van en busca de su quinta estrella, es decir, de su quinto campeonato. 

sábado, mayo 23, 2015

El crimen no tiene edad




 Funeral de Christopher
   

En esta semana, el país entero se conmocionó con la noticia y detalles del asesinato de Christopher Raymundo Márquez, niño de seis años. Este hecho ocurrió en la ciudad de Chihuahua, y la víctima sufrió tortura y muerte a manos de cinco adolescentes de ambos sexos, según informes preliminares.

Se trataba “de un juego”, dicen los inculpados. Un juego que trataba de reproducir escenas violentas de secuestro y tortura que, desgraciadamente, suelen ser cotidianas en algunos estados de la federación. Pero es obvio que eran los adolescentes quienes jugaban con la víctima, y que Christopher no pudo escapar ni detenerlos cuando pudo darse cuenta de lo que realmente estaba sucediendo. Tuvo que pagar con su propia vida el precio del engaño.

La maldad del ser humano nada tiene que ver con la edad. Creo que, más que nada, tiene que ver con el aprendizaje vital, es decir, lo que vive en el ambiente familiar y social. Y por ambiente social entendemos escuela, grupos de amigos, relaciones laborales y toda forma de relación e interacción externa al círculo familiar. 

Si un niño no crece en un ambiente de respeto a los seres vivos en general, o a la propiedad ajena, es probable que se convierta en una persona que abusa de los demás, en un “bully”, un acosador, o bien, en un destructor de propiedad ajena. 

En los peores casos, puede llegar a ser un delincuente y asesino. Por aprendizaje y por padecer el mal en sí mismo, el hombre puede llegar a convertirse en el lobo del hombre, “Homo homini lupus”. El ser humano puede ser el menos humano de los seres.

Si no enseñamos a nuestros hijos a respetar y a cuidar a los seres que nos rodean —animados e inanimados, propios o ajenos— entonces no nos sorprendamos de que esos hijos nuestros se transformen en los agresores del mañana, inmunes al dolor ajeno, ya como hermanos, como maridos, como padres, como policías o como delincuentes. Bastante miseria hay ya en el mundo como para que de manera voluntaria y totalmente injustificada le añadamos más.

Tragedias como la de Christopher Raymundo Márquez solamente ponen de manifiesto lo que los seres humanos traemos en el corazón.  Quien respeta la integridad de los seres, lo hace aunque éstos no tengan ningún derecho legal que los proteja del maltrato. Una sociedad que no legisla contra el maltrato y la violencia, o que legisla pero no cumple con el espíritu de la ley, acabará siendo una sociedad maltratada por sus propios ciudadanos. En México, lo hemos comprobado hasta la saciedad.

Lorenzo Córdoba Vianello


Otro asunto que dio mucho de qué hablar en la semana fue el relacionado con los comentarios burlones del consejero presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova Vianello, en contra de los representantes de un pueblo indígena. Y añadiendo una vergüenza a otra, el señor Córdova Vianello trató de disculparse diciendo que lo que dijo lo refirió en el curso de una conversación “privada”. 

En la mentalidad de este señor, existen pues dos maneras de ejercer su cargo: la de las mentiras “políticamente correctas”, de cara a la ciudadanía, y la de las verdades burlonas sobre la ciudadanía, de cara a sus amigos y “en lo oscurito”. Se trata del síndrome de “doble personalidad” que afecta a muchos de los políticos mexicanos. ¿En estas manos está el Instituto Nacional Electoral?