Escudo de Torreón

Escudo de Torreón

lunes, noviembre 09, 2015

Un papa dizque "comunista"





En el mes de julio de este año, durante su visita a Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, el papa Francisco pronunció un discurso que a muchos pareció totalmente subersivo y contrario a los intereses y naturaleza del orden económico global imperante. Mencionaba el papa que “el modelo económico mundial ha impuesto la lógica de las ganancias a cualquier costo sin pensar en la exclusión social o la destrucción de la naturaleza”. “Cuando la ambición desenfrenada del dinero es la que gobierna, cuando el capital se convierte en ídolo y dirige las opciones de los seres humanos, el modelo se torna insostenible”.

Por supuesto, un discurso de esta naturaleza, en los tiempos de la globalización que vivimos, no pudo ser calificado sino como “subersivo”, “comunista” y “revolucionario”.

Sin embargo, la justicia social como un valor rector y superior al de cualquier sistema económico no es un concepto nuevo, ni mucho menos de origen marxista o comunista. El Antiguo Testamento, que cuenta con miles de años de antigüedad, es muy claro en este punto. Dice el libro del Levítico, en su capítulo 19, verso 13: “No oprimas ni explotes a tu prójimo”. Sobre la interpretación o significado de este mandamiento podrían escribirse tratados completos. Surgirían preguntas como ¿qué significa “explotar”? ¿Es el capitalismo un sistema de explotación económica del prójimo? ¿Y quién es el prójimo? Un buen tema para meditar, para estudiar su evolución del Antiguo (La Ley y los Profetas) al Nuevo Testamento, y sobre todo su vigencia o pertinencia en la actualidad.


Y para hablar de otros temas, comentamos que el llamado Distrito Colón se puebla cada vez más con pequeños negocios, cafés, bares juveniles de diversos tipos y bebidas, restaurantes y remolques de comida rápida (food trucks). El otrora oscuro y desierto sector, frontera de grupos delictivos, se ha convertido en un sitio de reunión para la juventud, y para los no tan jóvenes, entre los que se incluye este cronista, asiduo parroquiano de un cabalístico restaurant del área. 

Da gusto ver movimiento de gente y de coches hasta la madrugada, casi como si fuera una especie de “Paseo Colón” nocturno. Finalmente, este éxito del Distrito Colón implica que —en gran medida— van quedando atrás los temores provocados por la inseguridad y la violencia. Significa también que hay nueva inversión en locales del sector terciario, es decir, inversión en servicios de bares, cafés y restaurantes. 

También es verdad que por lo pronto, y hasta que se resuelva por bando de buen gobierno, esta zona cuenta con un lado negativo: ha habido quejas por parte de algunos vecinos, molestos no sin razón, ya que hay bares donde el sonido es tan alto —sin necesidad real— que impide a los vecinos conciliar el sueño. Por otra parte, en algunos establecimientos (o frente a ellos) de la avenida Abasolo, los coches son estacionados sobre las aceras, en batería y sin dejar espacio al peatón para que pueda circular en sus propias banquetas. Nuevamente, pareciera que muchos automovilistas pensaran que calles, avenidas y aceras hubieran sido construidos exclusivamente para ellos. 

domingo, noviembre 08, 2015

Crónica gráfica del "Paseo Colón"


Como ha venido sucediendo domingo a domingo, una gran cantidad de individuos, parejas, familias, grupos de amigos y mascotas, se dan cita en la Calzada Colón de nuestra ciudad, con el objeto de socializar y pasar un buen rato. En el Distrito Colón, han abierto sus puertas una gran cantidad de pequeños y medianos cafés, restaurantes, bares y otro tipo de comercios, precisamente porque el área ha sido retomada por la ciudadanía como lugar de reunión y esparcimiento. 

La Calzada Colón





Venta de antigüedades avenida Matamoros
Entre Colón y Degollado

































martes, noviembre 03, 2015

Altares de muertos en La laguna virreinal






Hasta el día de hoy no hay testimonio documental que pruebe que los tlaxcaltecas laguneros hacían ofrendas a sus muertos para el día de los fieles difuntos del calendario religioso católico. En cambio, resulta sorprendente que contemos con el caso documentado de un presbítero criollo, don Joaquín Ignacio Blas de Maya, que ofrendaba la tumba de sus padres —ubicada nada menos que en el Colegio de San Ignacio de Loyola de Parras, capital económica, política, religiosa y cultural del País de La laguna— a la manera que lo hacían y hacen aún los purépechas de Janitzio.

Más aún, a la muerte del padre Joaquín, otro criollo, don Juan de Urtazum, continuó la costumbre del primero por varios años hasta que el obispo de Durango se lo prohibió por no constar por escrito que fuese voluntad del difunto padre Joaquín que se continuara realizando dicha ofrenda. Independientemente de si la razón del obispo para terminar con esa costumbre era de índole económica (después de todo, la ofrenda se hacía con dinero de la obra pía) o religiosa, este caso arroja luz sobre la manera como los blancos, incluso los presbíteros, podían apropiarse de elementos antropológicos e incluso teológicos que rayaban en el sincretismo religioso.

¿Pensaban que efectivamente los difuntos volvían una vez al año para estar con sus parientes? ¿Consideraban que los muertos se alegraban a la vista de las ofrendas colocadas sobre sus tumbas? El simple acto de presentación de las ofrendas así lo sugiere. Las ofrendas funerarias constituían en este caso la evidencia, la expresión tangible y perceptible de una apropiación cultural ajena al pensamiento católico ortodoxo de la época.

Para el año 1753 ya había muerto el presbítero bachiller don Joaquín Ignacio Blas de Maya, quien era miembro de una ilustre familia criolla parrense de origen vasco. Antes de fallecer había dispuesto se fundara una capellanía sobre las dos casas y viña contigua. Casas y viña fueron constituidas en obra pía por el superior despacho de don Salvador Becerra y Zárate, arcediano, dignidad, juez de testamentos, capellanías y obras pías, provisor y vicario general del obispado de Durango. Las principales entradas en metálico para la obra pía de don Joaquín de Maya provenían de los productos anuales de la viña: uva, vinos y aguardientes.

En 1753 era administrador de dicha obra pía don Juan de Urtazum, otro criollo de ascendencia vascongada. Entre las actividades y gastos que don Juan reportó haber realizado ese año, declaraba que
“En 1º de noviembre, para el día de finados, se pusieron en la sepultura de dicho señor bachiller 6 velas de cera….Item para dicha ofrenda, un carnero de pie. Item, en dicho día, para dicha ofrenda, un barril con dos arrobas y 8 cuartillos de vino”.

En 1754, don Juan de Urtazum repetía la ofrenda de muertos en la tumba de don Joaquín de Maya. Sobre esta ocasión, que fue el día 2 de noviembre, dice que “para la ofrenda que se puso en la sepultura donde está enterrado dicho seños bachiller y sus difuntos padres, se puso un tercio de harina, un carnero, un barril de vino con 2 arrobas y 8 cuartillos, y cuatro velas de cera”.

Las ofrendas para este extraño caso de altar de muertos continuaron por varios años más. Una práctica que no arraigó en la Comarca Lagunera virreinal, ya que no existen pruebas documentales conocidas sobre la generalización de este tipo de sincretismo religioso, es decir, de mezcla de lo pagano con lo católico.


jueves, octubre 29, 2015

Reliquia multitudinaria en el Cerro de las Noas



Imagen de "El Siglo de Torreón"



Ayer miércoles 28 de octubre, festividad católica de San Judas Tadeo, se llevó a cabo una “reliquia” multitudinaria en la acrópolis religiosa de Torreón, el santuario del Cerro de las Noas. La “reliquia” se calculó para unos mil quinientos asistentes, y como es tradición, constaba de asado de puerco (asado rojo de puerco) y siete sopas.

La reliquia, como es ya bastante sabido, es una tradición religiosa y gastronómica muy arraigada en nuestra Comarca Lagunera, si bien, de origen zacatecano. Se reparten gratuitamente porciones de asado de puerco y de las siete sopas, a quienes lo soliciten. Previamente, se reza el rosario en honor del santo, en este caso, San Judas Tadeo.  

Los platillos fueron preparados por estudiantes de varias universidades de la región, entre ellas, la Universidad Iberoamericana Torreón, la Universidad del Valle de México, la Universidad Autónoma de La Laguna, la Universidad Autónoma del Noreste, Universidad La Salle, Universidad Interamericana para el Desarrollo.


El asado representa el alimento del cuerpo; y las sopas, el alimento del alma. Al parecer, cada una de estas sopas representa la voluntad de prometer al santo, año con año, el ejercicio de las siete virtudes opuestas a los pecados capitales: La humildad, contra la soberbia; la generosidad, contra la avaricia; la castidad, contra la lujuria; la paciencia, contra la ira; la templanza, contra la gula; la caridad, contra la envidia; la diligencia, contra la pereza.


Historia y significado de la "reliquia" lagunera a San Judas, en el siguiente enlace: 

miércoles, octubre 28, 2015

Un lustro de "Ciudad Heroica"








El pasado miércoles 21 de octubre, se cumplió el quinto aniversario de la designación de Torreón como “Ciudad Heroica” y “Sitio Histórico de Interés Nacional” ¿Cuáles fueron los méritos de nuestra ciudad que se consideraron para recibir tal distinción?

En el pasado, la población torreonense padeció diversas oleadas de violencia. Entre 1850 y 1900, los cruentos ataques de indios salvajes eran relativamente frecuentes en la Comarca Lagunera. Sin embargo, algunos de los momentos más aciagos los vivieron los ciudadanos torreonenses durante la Revolución Mexicana.

El ejército revolucionario Maderista tomó Torreón el 15 de mayo de 1911, causando angustia y sufrimiento a sus habitantes, y de manera particular, a los vecinos de origen chino que fueron cruelmente perseguidos y masacrados por las mencionadas fuerzas Maderistas. Como dice el New York Times del 23 de mayo de ese año, “Reportes incompletos de las condiciones en Torreón comienzan a llegar a esta ciudad (Nueva York), Describen una situación desesperada”. En el mismo sentido va lo dicho por “El Criterio” del 27 de agosto de 1911, 17 de septiembre y 24 de septiembre del mismo año, así como la transcripción de la orden de aprehensión girada contra los Casiano y Benjamín Argumedo como participantes del genocidio. No solamente las penurias que pasaron los chinos locales a raíz de esta toma, sino las de todos los demás torreonenses, le merecerían ambos títulos, de ciudad heroica e histórica. Sin embargo, hubo más razones de por medio.

Las ediciones del “Imparcial” del 9 y 10 de octubre de 1913 y del “Demócrata” del 30 de septiembre de 1914, atestiguan la magnitud de las luchas entre federales y los revolucionarios de la recién creada División del Norte bajo el mando de Francisco Villa, hechos ocurridos durante el otoño de 1913. La ciudad de Torreón volvió a ser “amagada” y “ocupada”, como lo dice el texto hemerográfico del 9 de octubre.

Entre muchos otros, los ejemplares de los diarios “El Imparcial” del 7 y 11 de abril de 1914, así como del “Independiente” del 5 de abril de ese año, constituyen evidencia histórica de los combates habidos en Torreón durante su tercera toma revolucionaria, en la primavera de 1914. Torreón se convirtió en un formidable centro militar, y las bajas de la batalla por Torreón fueron las más numerosas de cualquier batalla revolucionaria. Torreón se convirtió en “un infierno”, como lo atestiguan dichos diarios. Durante la lucha, nuestra población fue cañoneada por el afamado artillero Felipe Ángeles.

Nuevos sufrimientos padecieron los habitantes de Torreón en marzo de 1929, al ser bombardeada la ciudad con artefactos explosivos e incendiarios desde el aire, además de sufrir ametrallamientos contra blancos civiles. Se trataba del alzamiento Escobarista, que se oponía a los planes supra-presidenciales de Plutarco Elías Calles. Estos enfrentamientos constituian las últimas secuelas de la Revolución Mexicana, y a Torreón le tocó en suerte padecerlas, como una Guernica mexicana, toda proporción guardada.


Finalmente, la violencia y la inseguridad que ha padecido la ciudadanía desde el 2007, se equipara a los sufrimientos que los colonizadores del País de La Laguna tuvieron que soportar para construir y legar un patrimonio a sus familias. Sin duda alguna, la nuestra es una población heroica, y el título para la ciudad, muy merecido. Seguimos siendo la ciudad de los grandes esfuerzos.

viernes, octubre 23, 2015

La matanza de chinos en "La Casa del Dolor Ajeno"






El tema de la matanza de 303 chinos el 15 de mayo de 1911 en Torreón, sigue siendo un tópico de interés creciente en el país. En meses pasados, se presentó, con mucho éxito, una exposición sobre este tema en el Museo Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México. Este evento fue organizado por los conocidos profesionistas de la historia y de la museografía, Adriana Gallegos Carrión y Carlos Castañón Cuadros.

Por otra parte, el conocido y galardonado novelista de adopción saltillense Julián Herbert, también interesado en el tema de la matanza de chinos de 1911, a través de terceros, me solicitó una entrevista para hablar sobre este tema. Ésta se llevó a cabo en la tercera semana de abril de 2014, en el Centro de Investigaciones Históricas de la Universidad Iberoamericana Torreón.

En el curso de la entrevista, se le presentaron documentos de archivo, que acreditaron cada una de las afirmaciones que se hicieron en torno a dicha matanza. Fue una entrevista relativamente breve, y exclusivamente en torno a la referida masacre, la sinofobia y la vida en Torreón de 1911. Este tema fue incluido en su libro de reciente aparición "La casa del dolor ajeno" 

Como siempre lo he expresado, considero que ese hecho lamentable, fruto del estado de excepción de garantías individuales causado por la Revolución, además de la antipatía racial, es un hecho que jamás debe repetirse en nuestra región, contra ninguna minoría racial, religiosa, política o de cualquier naturaleza, simplemente porque es una minoría. 

Nuestra ciudad siempre ha gozado la fama de hospitalaria, y nuestra gente, de gente noble, sincera y amigable. Recordemos pues, lo que pasó en 1911 para que jamás ocurra de nuevo algo así. Quizá ese es el ángulo más importante de recordar la matanza: saber que somos humanos, y en determinadas circunstancias, podemos caer en la barbarie.




lunes, octubre 19, 2015

¿Altares o Halloween?






A pesar de las intenciones de la Secretaría de Educación Pública para homogenizar la historia y el folclor de todo el país, y a pesar también de los que abrazan y promueven el estilo de vida estadounidense, ni los altares de muertos ni los festejos de halloween constituyen tradiciones auténticamente laguneras.

Los aborígenes laguneros, gente de la edad de piedra, no construían altares de muertos, y los tlaxcaltecas que colonizaron la región no los erigían por considerarlos “paganos”. Su adhesión al catolicismo español fue tan firme como sincera. Tenemos muy bien documentado este asunto.

La SEP ha buscado homogenizar esta celebración de los altares de muertos sin tomar en cuenta que las etnias, las culturas y las historias regionales son diversas en todo el país. No todo fue Mesoamérica, ni todos los indios fueron mexicas, purépechas o mixteco-zapotecas.

Por otra parte, los festejos del halloween son tan ajenos para la Comarca Lagunera como los altares de muertos. Denotan admiración por una cultura que no es la nuestra y cuyos orígenes son otros muy ajenos. En los Estados Unidos, las fiestas del halloween se inscriben en la tradición puritana que descubría brujas y demonios por todas partes. Nada que ver con nosotros.

Si fuéramos congruentes y estuviéramos orgullosos de nuestra propia historia regional, celebraríamos el “Día de los Padres Fundadores”. Un festejo acorde con nuestra tradición histórica. Por no quitarles la diversión a los niños, que se disfrazaran con los trajes representativos de las diversas etnias mexicanas y extranjeras que llegaron a nuestro suelo para quedarse, que pidan dulces en las casas y que se los den y se les reciba bien.

Así recordaríamos y celebraríamos perpetuamente el espíritu de superación de nuestros abuelos, quienes dejaron sus hogares en busca de mejores horizontes, así como el carácter acogedor de nuestra gente y de nuestra Comarca. Aún en estos tiempos aciagos, debemos recordar quiénes fueron nuestros ancestros y quiénes somos nosotros.

Ajustar las tradiciones ajenas para injertar en ellas nuestra verdadera historia e identidad sería una loable lección de creatividad y de congruencia. Los laguneros no necesitamos copiar nada de nadie. Nos basta con nuestra propia y verdadera historia, y desde luego, con nuestra decisión e iniciativa. Crear es una actitud de primer mundo, copiar, del tercero… copiar es “chafa”.


Y a propósito de octubre “sobrenatural”, en Torreón, como en cualquier otra ciudad, existe una historia alterna, la historia de los que no se han ido del todo, la historia de los fantasmas. Muchos de estos episodios son meras leyendas y consejas populares. 

Como la historia aquella del jinete que pasa galopando a la medianoche por el barrio de La Vencedora, o la de los caballos invisibles que corren desbocados llevando tras de sí una ruidosa carreta en el barrio de La Antigua Aceitera. Ambos son barrios muy históricos, situados a los lados de lo que fue la vía del ferrocarril, lugares donde hubo numerosos hechos de violencia durante la Revolución. Y esto siempre sucede, dicen los narradores, en las obscuras horas de la noche. 

De relatos como éste, se pueden escribir libros enteros. Existe una riqueza abrumadora de consejas y leyendas en nuestra ciudad. Esta percepción compartida también forma parte de nuestra identidad. 

viernes, octubre 09, 2015

Los judeo-españoles laguneros






Una de las culturas laguneras que no ha sido estudiada en lo absoluto, es la de los sefardim o judeo-españoles. En 1492, los Reyes Católicos los expulsaron de España pensando que le hacían un servicio a Dios y a la unidad de los reinos de Castilla y Aragón. Estos reyes buscaban consolidar una sola nación con una sola fe, la católica apostólica y romana, con exclusión de cualquier otra. Y cuando ese mismo año de 1492 Cristóbal Colón reclamó un Nuevo Mundo para España, se pensó que Dios mismo premiaba el celo católico de los súbditos de Castilla y Aragón y el de sus reyes. 

En realidad había algo de poesía histórica en el descubrimiento: se diría que, para los judeo-españoles expulsados, se abría ya no el Mar Rojo, sino el Océano Atlántico, para que vinieran a establecerse a una tierra prometida, lejos de Castilla y lejos de la Inquisición Española que los buscaba para cazarlos. Los judíos constituían en la Península Ibérica una minoría muy educada en las letras, en la medicina, en los oficios de pluma, en el comercio, en los cargos militares de alto rango (como el Almirante de Castilla) y en la banca. Su expulsión de España constituyó una circunstancia afortunada para los países europeos adonde fueron a establecerse, como Holanda, Inglaterra, Italia, ya que su presencia en estos países contribuyó a su despegue comercial y financiero.

En el barco Santa Catalina, en 1580, una buena cantidad de colonizadores de origen sefardita español y portugués pasaron a poblar en Nuevo León y Coahuila como miembros de la expedición de Luis de Carvajal y de la Cueva. Se distribuyeron en Saltillo, Monterrey, Parras y lugares vecinos. Muchos cambiaron sus nombres y apellidos cuando Luis de Carvajal fue denunciado como judaizante y llevado a la ciudad de México.

Se han realizado estudios de ADN mitocondrial que demuestran la ascendencia sefardita de muchos de los actuales habitantes de Nuevo León, Coahuila y Texas. Se trata del haplogrupo mitocondrial T2e. El estudio en cuestión lleva por título “Clarifying Mitochondrial DNA Subclades of T2e from Mideast to Mexico” y fue realizado por Felice L Bedford, Doron Yacobi, Gary Felix and Federico M. Garza, científicos de la Universidad de Arizona.


Pero aunque no contáramos con los resultados de ese estudio, tenemos otras fuentes de información que nos hablan de la presencia sefardita en La Laguna. Entre otros, existe un expediente inquisitorial de 1654, que consiste en una acusación contra “Marta de San Joseph”, de Parras, porque sacaba la “landrecilla” de la pierna del carnero. Los judíos retiraban ese tendón o “landrecilla” de la pierna antes de comerla, en memoria de la lucha de Jacob contra el Ángel en Bethel. Se trataba pues de una práctica exclusivamente judía. Quizá Marta de San José no era judía practicante, pero sí contaba con una cultura culinaria netamente sefardita. 

Otras pistas que nos hablan de esta presencia cultural judeo-española es que, al parecer, en Parras y su jurisdicción, o sea, toda la Comarca Lagunera de Coahuila, no se criaban cerdos. No existen en las listas de diezmos. No sería sino hasta el año de 1813 que el Comandante de las Provincias Internas, Bonavia y Zapata, mencionaría que apenas iniciaba la cría de cerdos en estas regiones laguneras. 

También es muy interesante que Lorenzo García, un laico de ascendencia indescifrable, haya iniciado el establecimiento de viñedos y bodegas de vinos desde 1597. Es bien sabido que los judíos en general requieren del vino para el kidush, el consumo ritual del vino en el shabat y otras fiestas. Muchas son las huellas y aportaciones que habrán dejado estos antepasados sefardim en La Laguna. Ojalá esta vertiente de nuestra historia regional sea estudiada en el futuro. 

lunes, octubre 05, 2015

Anécdotas laguneras de 1921






Entre los procesos de adopción de innumerables tecnologías que se podrían estudiar en la historia de Torreón, se encuentra la automotriz. La llegada del automóvil constituyó una verdadera sensación para los laguneros, y los entusiastas del coche conformaron un factor importante de impulso dentro de ciertos procesos de urbanización y de las comunicaciones. 

El “Club del Automóvil de La Laguna” tuvo mucho que ver en la construcción de caminos y puentes. De nuevo, se trata de uno de esos casos donde la iniciativa privada de Torreón llevaba la delantera a los sectores públicos de la administración local o estatal. Una interesante hazaña de automóvil se encuentra consignada en “El Informador” (Guadalajara, Jalisco) del lunes 25 de julio de 1921. La transcribo literalmente:

“En 22 días de New York a Torreón. México, julio 24. Acaba de efectuarse un viaje en automóvil desde el puerto norteamericano de Nueva York hasta la ciudad mexicana de Torreón, Coahuila, en 22 días. Llevó a cabo el viaje el señor Enrique Potter, conocidísimo hombre de negocios de la frontera norte de nuestro país, Gerente de la negociación Industrial Lagunera de Tlahualilo, quien tiene su residencia en la susodicha ciudad de Torreón.

El señor Potter efectuó el recorrido acompañado de la señora su esposa y de un mecánico competente. La noticia de la hazaña deportiva llevada a efecto por el citado negociante lagunero, ha sido recibida con bastante interés en esta metrópoli, particularmente en los numerosos centros de los aficionados al cultivo de los deportes. Tiénese como seguro, según se desprende de los comentarios que se hacen a propósito del viaje referido, que este suscitará para días próximo-venideros, inusitado entusiasmo por llevar a cabo recorridos análogos entre ciudades mexicanas y estadounidenses, y viceversa, en los cuales recorridos habrán de competir los diversos centros automovilistas y los choferes más afamados por su pericia y por su audacia”. 

El mismo diario arriba citado, “El Informador” publicó en su edición del 10 de noviembre de 1921 la nota de su corresponsal en Saltillo. El encabezado decía “A Matamoros de La Laguna penetró un grupo de bandidos y robó la casa comercial de un árabe”. Dice el texto:

“Comunican de Torreón que acaba de recibir, la población de Matamoros de La Laguna, localidad de significación en la región lagunera, la desagradable visita de una banda de malhechores, quienes, en número de 16, entraron de súbito a la población, con el objeto de perpetrar robos, lo cual efectuaron, pues asaltaron la casa comercial del señor Jorge Batarse, de nacionalidad árabe.

Los hechos tuvieron lugar anoche, y fueron comunicados por el Presidente del Ayuntamiento del Municipio de Matamoros de la Laguna, al señor General Almazán, quien se encuentra en Torreón, y tiene sus fuerzas operando en la región lagunera.


Los agentes de la Policía de Matamoros de la Laguna se portaron completamente de acuerdo con su deber, pues, tan pronto como tuvieron noticia de la presencia de los bandidos, acudieron a batirlos, habiéndose entablado en las calles de la población un reñido tiroteo entre los malhechores y los agentes del orden, hasta que lograron estos últimos desalojar de los lugares en donde se habían parapetado los 16 ladrones, quienes emprendieron precipitada fuga, llevándose el producto del robo que habían cometido al establecimiento del señor Batarse”. 

jueves, octubre 01, 2015

Mejoras artísticas y tecnológicas





Calzada Colón e Hidalgo


En 1928, bajo la alcaldía del señor Ortiz Garza, nuestra ciudad procuraba el embellecimiento de sus principales calles y avenidas. Para la Calzada Colón, la fundición Miller fabricó lámparas de bronce tipo colonial mexicano. El material eléctrico se pedía a los Estados Unidos.

Se construyeron bases en las bocacalles de la Calzada Colón, con el objeto de que cada una sirviera de soporte a una estatua; entre ellas estarían las de “Cristóbal Colón”, “La Industria”, “Plenitud”, “Desesperación”, “Meditación” y “Amor”, todas ellas obras originales de varios escultores, entre ellos el destacado salvadoreño José Mejía Vides, estudiante del Instituto Nacional de Bellas Artes de México. Este Cronista se pregunta dónde fueron a parar las esculturas que un día adornaron la avenida Morelos, y también la Calzada Colón. Ciertos políticos locales, convertidos en saqueadores urbanos con fuero, se las llevaron.

La estatua de Colón, la más grande de todas, fue vaciada sobre su mismo basamento, por los problemas que implicaría elevar una estatua de cinco toneladas de peso. Quedó ubicada frente al entonces Parque España.

La columna mostraba en bajorrelieve, algunos episodios de la vida de Colón: la petición de ayuda a la reina Isabel la Católica; las tres carabelas; el desembarco en América y la partida del puerto de Palos. El señor Joaquín Belloc, miembro del cabildo, estaba al frente de los trabajos de albañilería.

En la Alameda Zaragoza quedaron instalados 75 juegos de agua, y los trabajos de embellecimiento fueron supervisados por el entonces alcalde de Torreón, Nazario Ortiz Garza.
Ese mismo año de 1928, el 22 de diciembre, las ciudades de Torreón y San Pedro de las Colonias quedaron comunicadas por la línea telefónica “Ericsson”. Para esta inauguración oficial concurrieron representantes de la Banca, Industria y Comercio, así como autoridades civiles y militares.

El gerente de la compañía Ericsson en Torreón, que por entonces era el señor G. Almeida, declaró en dicha ocasión que en breve, la línea telefónica que se inauguraba quedaría comunicada con Saltillo, y luego, con las principales ciudades del mundo.

Los primeros en usar las nuevas conexiones telefónicas fueron los presidentes municipales de Torreón y de San Pedro. Minutos después, el señor Nazario Ortiz Garza declaró oficialmente inaugurado el nuevo servicio.

A continuación, el señor Almeida invitó a la concurrencia a disfrutar de un “lunch champagne” y a brindar por el éxito de la nueva línea telefónica. Al final, los torreonenses y sampetrinos fueron invitados a usar del servicio recién instalado, a manera de demostración.


Hoy, 27 de septiembre de 2015, se cumplen 194 años de la entrada triunfal de Agustín de Iturbide y sus fuerzas libertadoras a la Ciudad de México. En aquel día, México surgió ante la comunidad de naciones como país independiente. Son194 años desde que se llevó a cabo en la capital de Nueva España, ya liberada del yugo español, el solemne desfile del ejército de las Tres Garantías y de los viejos soldados insurgentes que habían sobrevivido a las guerras de independencia. Durante todo el siglo XIX, este día fue celebrado como fiesta nacional. 

lunes, septiembre 28, 2015

Un año de preguntas sin respuestas




Se cumplió un año de los hechos de Ayotzinapa, y la nación sigue conmocionada por un caso de desaparición forzada que continúa sin resolver. Aunque desde las altas esferas del poder se decretó una “verdad histórica” sobre lo sucedido para tratar de poner punto final al asunto, la verdad es que esa “verdad histórica” no pasó la prueba científica de la evidencia, y acabó por derrumbarse. Desde el siglo XVII, Descartes dejó muy claro que la única prueba que vale es la evidencia. El papel desempeñado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como grupo de investigación independiente en torno al caso Ayotzinapa fue determinante.

La aparente actitud de negación y silencio de las autoridades acabó por exasperar a la ciudadanía. Con la nueva información obtenida por el GIEI, resultó evidente que no hay manera posible de deslindar al Estado (aún por omisión) de los hechos ocurridos en Ayotzinapa, que además no son hechos que ocurran solamente en Guerrero, sino en todo el país. De ahí la cantidad de actos, marchas y ayunos de protesta que tales desidias y silencios han suscitado en México y en el extranjero a lo largo de un año.

El pueblo mexicano está cansado de la inseguridad en que se vive y del clima de falta de garantías individuales. En esta movilización ciudadana a lo largo de un año —que es la decisión de no olvidar— es muy interesante el papel que han jugado las redes sociales como medios de comunicación no controlados por el gobierno. Los “voceros de la verdad” de los grandes consorcios televisivos mexicanos, antes incuestionables, ahora son vistos con desconfianza. La existencia del Internet, de los noticieros independientes y de las redes sociales ha permitido romper ese monopolio de la información oficialista “ex cátedra”, a la vez que la cuestiona y expone. A veces con consecuencias nefastas para los comunicadores, como es el caso de Aristegui y de otros periodistas menos afortunados.

Los Poderes de la Unión, ejecutivo, legislativo y judicial, y en general la clase política mexicana, requieren estar a la altura de la historia. Sus integrantes fueron elegidos para fungir como servidores públicos. Es tiempo de que desechen viejas inercias y se hagan responsables del efectivo cumplimiento de la ley y de la justicia. Es tiempo de acabar con las impunidades y con las alianzas con los poderes fácticos.

La represión del pueblo ciertamente no era ni es uno de los propósitos ni frutos de la Revolución Mexicana. Precisamente, ese movimiento histórico inició como una lucha contra la represión y los abusos de poder de Porfirio Díaz. El olvido de estos principios revolucionarios ha llevado a México a una situación económica más que angustiosa a causa del derroche, de los malos manejos, del encubrimiento, de la corrupción y del robo descarado. Vivimos tiempos que requieren cambios, si no queremos que la nación naufrague entre los escollos del estado fallido.




viernes, septiembre 18, 2015

Viva la "independencia" nacional




La celebración de las fiestas patrias, aunque siempre es entusiasta, deja mal sabor de boca. El motivo principal de la celebración es la “independencia” de México. Pero al hacer una revisión de la historia financiera del país, lo que viene a la mente es que sin independencia económica, no existe independencia política. 

La intervención francesa por la insolvencia del gobierno mexicano fue en su tiempo, un claro ejemplo de esta situación. La deuda externa de un país puede ser el grillete que lo ate en esclavitud a su amo, sea éste un gobierno extranjero o una institución de crédito de talla internacional. No es posible que un país como México, con deudas interna y externa verdaderamente estratosféricas, celebre su “independencia” como nación “soberana”.

Las reformas aprobadas por el congreso, muestran claramente cómo un país “comparte” sus recursos con otro, por causa de las quiebras causadas por la corrupción. Pemex debería ser la industria insignia mexicana, ejemplo y orgullo de empresa nacionalista. Debería ser una industria generadora de recursos para toda la ciudadanía. Pero pareciera que de verdad esos recursos los hubiera “escriturado el diablo” (como decía López Velarde) para meter “cizaña” entre los mexicanos: corrupción, dilapidación de recursos, impunidad, y finalmente, entreguismo al extranjero.

Si funcionara sin corruptelas ni impunidades, Petróleos Mexicanos podría generar los fondos para las cada vez menores pensiones de los jubilados y elevar el ingreso de las familias, y aún le sobrarían excedentes para crecer como empresa. 

Pero nos encontramos con realidades diferentes. El neoliberalismo extremo ha infectado desde el extranjero a nuestras instituciones. En la práctica, no solo Pemex, sino la nación entera funcionan bajo un esquema patrimonialista empresarial –nacional y extranjero- que para nada contempla a la ciudadanía como una comunidad beneficiaria de la riqueza del país. 

Es decir, pareciera que los gobiernos nacionales aceptan cada vez más la idea de que sólo hay gobernantes y gobernados; que los gobernantes son los “accionistas” de una empresa llamada “México” y los gobernados, simples “trabajadores” a sueldo, legalmente ajenos al capital y a los beneficios (excedentes) de la empresa. 

Y para volver al tema de las fiestas patrias, llama la atención la manera como nuestra bandera nacional ha sido sacralizada. Ha sido convertida en un objeto tan sagrado, que no puede ser lavado, ni remendado, sino destruido conforme a ciertas normas y rituales.

Sin embargo, debemos tomar consciencia de que la bandera mexicana es tan solo un símbolo que representa a todos los mexicanos, y no solamente al territorio nacional o al gobierno.


Sería muy deseable que el mismo respeto que se le profesa a la bandera nacional (porque en efecto es nuestro emblema patrio y lo merece) también se le profesara a la población que dicha bandera representa. El respeto a nuestra bandera debería ser también el respeto a todos los mexicanos por parte de las autoridades: el respeto al derecho de toda la población para gozar de la riqueza nacional, de una buena calidad de vida, de garantías relativas a la integridad física y jurídica -demostrar la culpabilidad y no la inocencia-, derecho a la salud gratuita en establecimientos dignos, derecho a un retiro oportuno y suficiente, derecho a contar con instituciones sanas, productivas y transparentes. Pero claro, es menos comprometedor rendir los honores a la bandera, que honrar a todo el pueblo mexicano. 

martes, septiembre 15, 2015

Ceremonia del "Grito"



En medio de un ambiente de alegría, la ciudadanía de Torreón se volcó a las calles para celebrar la fiesta del "Grito". Da gusto ver cómo la gente ha recuperado espacios años atrás desiertos a causa de la inseguridad. Hoy por la noche, los restaurantes y bares, desde la Plaza Mayor hasta la calle Comonfort, se encontraban repletos y muy animados. Mucha gente transitando en coche y a pie, para ir a cenar, a tomar una copa, un café, o bien, para ir a celebrar en la Plaza Mayor. Seguramente en otros lugares de la ciudad, particularmente sobre el boulevard Independencia, el ambiente era similar.

En esta dicha plaza, la ceremonia del "Grito" se llevó a cabo en punto de las diez de la noche, y fue seguida de la exhibición de fuegos de artificio, que duró entre 10 y 15 minutos.



Imágenes de la avenida Allende, y al fondo, la Plaza Mayor 
en plena ceremonia del "Grito"


Felicitaciones para nuestra población, que hoy cumple 108 años de haber sido erigida como ciudad, hecho que ocurrió durante el último lustro del Porfiriato, el 15 de septiembre de 1907. 

Ciudadanos Distinguidos en 2015



Como es costumbre, el H. Ayuntamiento de la ciudad de Torreón –que por cierto, hoy 15 de septiembre cumple 108 años como tal- condecoró como “Ciudadanos Distinguidos” a algunos individuos notables por sus especiales méritos filantrópicos, científicos, literarios y deportivos.

La ceremonia fue presidida por el alcalde de Torreón, Ing. Miguel Riquelme, y se llevó a cabo en el Museo Arocena.




Las preseas otorgadas fueron las siguientes:


La Paca de oro para Yolanda Jaramillo Rodríguez; la Medalla de Oro para Luis Rey Delgado; la Medalla Magdalena Mondragón para Gerardo Moscoso; el Trofeo Cristal para Katia Alvarado Guerrero; el Trofeo Cristal Capacidades Diferentes para Jesús Salvador Montoya Escalera; el Trofeo Oribe Peralta mérito olímpico, para Verónica Saucedo Miranda; el Trofeo Niños Héroes de Chapultepec para Alejandro Boheringer Ortiz; el Trofeo Niños Héroes de Chapultepec Capacidades Diferentes para Patricia Crispín García. Hubo un Reconocimiento Postmortem, para Ramón Sotomayor Woessner.

El Teatro Isauro Martínez



El teatro más representativo de la ciudad, lo es sin duda, el Teatro Martínez, el cual cumplió -el 7 de marzo de 2015- ochenta y cinco años de servicio a la comunidad lagunera como magnífico foro de arte, entretenimiento, y también como sitio de reuniones académicas, políticas y civiles. Sin duda su historia está llena de versatilidad en sus funciones. En la actualidad, la Plaza Mayor favorece su vista, para apreciar su estampa, arquitectura inconfundible y plena de identidad.

El recinto fue inaugurado en 1930, y su primera función teatral se efectuó la noche del 7 de marzo de ese año. Una nota periodística del 25 de febrero de 1930, nos describe la expectación que causaba la inauguración y apertura del teatro, a la vez que nos describe su programa inicial:

“Verdaderamente imponente y solemnísima será la velada inaugural del Teatro “Isauro Martínez”. A ella son invitados de honor el señor general Juan Andréu Almazán, Secretario de Comunicaciones; el C. Gobernador del Estado, señor Nazario S. Ortiz Garza; el C. Alberto Terrones Benítez, Gobernador del vecino Estado de Durango; las principales autoridades civiles y militares de la ciudad; todos los señores gerentes de las Casas Alquiladoras de Películas de México, así como todos los señores empresarios de espectáculos del país”.

“La función inicial del Nuevo Coliseo tendrá verificativo la noche del viernes 7 de marzo próximo, y será cubierta con un magnífico programa formado por atracciones de gran prestigio internacional, ex profesamente contratadas para tan excepcional festividad, que será marcada con letras de oro en la historia del teatro en Torreón”.
“QUIEN TE QUIERE A TI” preciosa y afiligranada comedia moderna, sorprendente y espléndida es la obra que llevará al palco escénico esa noche, la Gran Compañía de Comedias selectas del ilustre primer actor MANUEL TAMÉS, en donde figura la simpatiquísima MARUJA GRIFFEL. 

El gran Tamés logra hacer en esta obra su creación de creaciones, hábilmente secundado por la pléyade de artistas de verdad que le acompañan. ESPARZA OTEO, el popular compositor y GUTY CARDENAS, laureado cancionero yucateco, deleitarán al selectísimo auditorio de esa noche con sus últimos éxitos artístico-musicales, y la Orquesta Sinfónica de Torreón ejecutará maestramente estupendas selecciones, al principio e intermedios de la función”.

“A medida que transcurren los días, aumenta el entusiasmo entre todas las clases sociales, por asistir a la referida velada de inauguración; la verdad de esto queda reflejada en la relativa rapidez con que se están expendiendo los boletos de admisión para tan espectacular festividad. Diariamente y a toda hora, se ven grupos de personas adquiriendo sus localidades para esta función, en la taquilla del Teatro Princesa”.

  
Fay Wray


El cine sonoro resultaba ser una gran atracción. Para el año nuevo, el 1 de enero, de 1931 la cartelera del Teatro Martínez incluia una película sonora, “Las cuatro plumas” (“The four feathers” título original) descrito como “ultramaravilloso espectáculo sonoro con música y sonidos admirabilísimos” con la “suprema actuación de los famosos artistas Richard Arlen y Fay Wray, secundados por lo más selecto de cinelandia. Romance. Tragedia. Emoción. Arte”. 


Richard Arlen

Esta era una novela escrita por A.E.W. Mason, adaptada por Hope Loring y protagonizada por Richard Arlen, Fay Wray y Clive Brooke. Esta película de Paramount fue estrenada en junio de 1929 en Estados Unidos.

lunes, septiembre 07, 2015

Nuestro Himno Nacional



Francisco González Bocanegra


Durante el año de 1853, siendo presidente Antonio López de Santa Anna, y para mayor seña, el 12 de noviembre, el gobierno mexicano convocó a un concurso para premiar el mejor trabajo que pudiera hacer las funciones de “Himno a la Patria”.  A juicio del jurado, el ganador fue el potosino Francisco González Bocanegra. Su “Himno”, de diez estrofas, fue declarado el ganador del certamen en el Diario Oficial de la Federación, el 3 de febrero de 1854.

Ese Himno, al que ahora conocemos como “Himno Nacional Mexicano” es muy interesante, porque manifiesta claramente el sentir de la época sobre los héroes que nos dieron Patria. Muchos protagonistas e innumerables testigos de la gesta libertaria, aún vivían. Y el himno de González Bocanegra fue aclamado por los mexicanos por patriótico y veraz.

Sin embargo, habrá que preguntarse por qué el Himno Nacional Mexicano, compuesto durante la ya mencionada era de Santa Anna, quien fuera enemigo jurado y traidor a Iturbide, menciona precisamente a Iturbide como libertador en su estrofa VII y elogia el Plan de Iguala en la IX, y no dedica una sola palabra a Hidalgo o a Morelos, a Javier Mina ni a Vicente Guerrero. Y cito: 

Estrofa VII "Si a la lid contra hueste enemiga, nos convoca la trompa guerrera, de Iturbide la sacra bandera, mexicanos, valientes seguid. Y a los fieles bridones les sirvan las vencidas enseñas de alfombra; los laureles del triunfo den sombra a la frente del Bravo Adalid".

Estrofa IX “Y el que al golpe de ardiente metralla de la Patria en las aras sucumba, obtendrá en recompensa una tumba donde brille de gloria la luz: y de Iguala la enseña querida a su espada sangrienta enlazada de laurel inmortal coronada formará de su fosa la cruz”.

Estas “omisiones” muestran que en los primeros tiempos de la República, nadie le disputaba a Iturbide el honor de ser el Libertador de México. Iturbide era percibido como el iniciador y consumador de la Independencia Mexicana en base al Plan de Iguala (24 de febrero de 1821), los Tratados de Córdoba (24 agosto de 1821), la entrada triunfal a la ciudad de México, por fin independiente (27 de septiembre de 1821) y la redacción del Acta de Independencia del Imperio Mexicano (28 de septiembre de 1821).  

Además, a Iturbide se le percibía como un Defensor de la Fe que separó políticamente a México. Y lo hizo para no tener que obedecer los decretos de una España que, desde 1820, se tornó furiosamente jacobina y anticlerical, y que preparaba la legislación para que en Nueva España se desmantelara el poder del clero y los fueros del ejército. Evidentemente ni el clero novohispano, riquísimo y poderoso, ni los grupos de poder, iban a obedecer sumisamente estos decretos.

Este cronista no es en lo absoluto un clerical, y cree firmemente en la primacía del Estado sobre las iglesias. Sin embargo, como historiador imparcial hay que reconocer que fue el clero quien alentó la independencia política de México como medio para mantener su poder y sus privilegios. Por esta razón, el Acta de Independencia de México es un documento poco difundido. “Dice demasiado” por quienes lo firman.


Los otros héroes posteriormente conocidos como forjadores de la independencia, adquirieron relevancia cuando Vicente Riva Palacio, nieto de Vicente Guerrero, escribió la versión oficial y liberal, de la historia Patria, en la cual su abuelo era el heredero directo de una estafeta imaginaria que comenzaba con Hidalgo.