Escudo de Torreón

Escudo de Torreón

viernes, junio 05, 2015

Anecdotario de la Villa del Torreón en 1906


El Hotel Salvador, en la Villa del Torreón 



¿Qué pasaba en Torreón hace 109 años? En 1906, un año antes de convertirse legalmente en ciudad, la próspera villa de Torreón estaba ávida de entretenimiento. Tratándose de diversión, igual acudían los laguneros al circo, a la ópera o a la corrida de toros.

Ese año se presentó en Torreón el “Circo Treviño”. Este era uno de esos establecimientos circenses que surgieron en México a finales del siglo XIX, como el “Suárez”, el “Metropolitano”, “Hermanos Orrin”, el “Fénix” y el “Atayde”. Los mejores eran el de los Hermanos Orrin, y el Treviño. Este último contaba en su elenco verdaderos artistas; y sobresalía la valerosa señorita Cavalieri en su dificilísimo acto “El doble salto mortal” en un automóvil. Desde luego, para las funciones en Torreón no quedó un solo asiento vacío. Hubo llenos a reventar. Este circo recaudó en nuestra población 100 mil pesetas de la época.

También en 1906, el 15 de octubre, fue inaugurado, con un banquete, el restaurant del Hotel Salvador. Acudieron los miembros más conocidos y acaudalados de la naciente sociedad lagunera. El banquete lo ofrecieron los padrinos del dueño, y el brindis de buena ventura se efectuó con la bebida consentida de la Bella Época: champaña.

Tan solo un día después, a las veinte horas y treinta minutos del día 16, cayó una memorable tormenta que convirtió a Torreón en una laguna. Hubo descargas eléctricas y vientos huracanados. Un rayo inhabilitó las líneas telefónicas de las compañías Sepúlveda y Woessner. Algunos cables eléctricos quedaron caídos y activos, y casi causan una desgracia cuando un tranvía pasaba por los charcos electrificados repleto de pasajeros. El asunto no pasó a mayores gracias a la rapidez del Lic. Mauro Sepúlveda, que desconectó los cables. La tormenta destruyó uno de los generadores de la planta de luz, y parte de la villa quedó sumida en tinieblas por varias noches.

Por esos días se presentaba en Torreón la “Compañía Manini” con un programa de ópera italiana a cargo de M. Lombardi. Pero la tormenta mencionada estropeó las sucesivas presentaciones, por lo imposible que resultaba el tráfico a través de los grandes charcos y el lodo. Y por si fuera poco, también el teatro (el “Ricardo de la Vega”) resultó afectado por el apagón. Pero como el espectáculo, como siempre, “debía continuar”, se usaron velas de estearina para iluminar el teatro, y así presentaron “El Trovador” de Verdi, con la participación de Elisa Valenti, Matilde Campofiore, Felipe D´Ottavi y Ángelo Antola.


La nota cultural: En 1787, el virrey Manuel Flores creó las Comandancias Generales de las Provincias Internas del Poniente y Oriente. Las jurisdicciones de Parras y Saltillo, recién cercenadas de la Nueva Vizcaya, las incluyó en las Provincias de Oriente. Un dato poco conocido, es que nuestro río Aguanaval fue designado por el virrey Flores como límite y frontera entre ambas Comandancias, el 3 de diciembre de 1787. Las “Provincias Internas” se llamaban así porque estaban en el “interior” de la Nueva España. Se consideraba que la “Tierra adentro” o “interior” estaba al norte, al adentrarse hacia los territorios de lo que actualmente es Estados Unidos.

La “tierra afuera” estaba hacia el Bajío y sur de Nueva España, donde la tierra se estrechaba (Istmo). Por esta razón, los habitantes de la ciudad de México se quedaron con la costumbre de llamar “interior del país” a las provincias del norte.

lunes, junio 01, 2015

Santos Laguna, cinco veces campeón


Finalmente, el equipo de futbol Santos Laguna obtuvo su quinta copa de torneo. No deja de llamar la atención que los guerreros del Santos han estado en diez finales, de las cuales obtuvieron cinco campeonatos y cinco subcampeonatos. 

La quinta copa. Imagen de don Carlos Gutiérrez Recio


Las circunstancias en que Santos Laguna obtuvo su quinta copa, son bien conocidas por todos los aficionados al fútbol. En el juego de ida en el TSM, los Guerreros del Santos aprovecharon su condición de locales y anotaron nada menos que cinco goles, contra cero de los Gallos Blancos del Querétaro. Tremenda goleada.

El juego de vuelta, celebrado ayer en el estadio Corregidora de Querétaro, fue un tanto más enredado para los Guerreros, que lucieron desconcertados durante los primeros 45 minutos del partido, con la desventaja de haber recibido tres tantos en su contra. 

Durante el segundo tiempo, la escuadra santista se recompuso, adoptó la estrategia correcta, y selló su portería para evitar nuevos goles. Los Gallos Blancos parecieron haber perdido su energía, y lucían algo cansados. Al silbatazo final, el marcador global quedó cinco-tres, a favor de Santos.

En Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, en San Pedro, Matamoros, Viesca, Francisco I. Madero y otros municipios de la Comarca Lagunera de Durango, en los estados de Coahuila y Durango e incluso fuera del país, la fiesta de celebración por el triunfo estuvo en grande. En Torreón la fiesta duró toda la noche del domingo, y hubo muchos que no durmieron. 

Las imágenes del diario "El Siglo de Torreón" que abajo se muestran, indican con toda claridad cómo todos los laguneros, de todas clases sociales y ámbitos, estuvieron atentos al juego y finalmente estallaron en festejos al triunfo de su equipo favorito, el Santos Laguna. 



Nerviosismo durante el desarrollo del partido


 La alegría estalla con el triunfo del Santos Laguna


La Plaza Mayor, el lugar más concurrido para el festejo


Calles y avenidas rebosaban de familias que festejaban


En la Plaza Mayor


En la Plaza Mayor, mirando hacia el Palacio Federal





viernes, mayo 29, 2015

Santos acaricia su quinta copa

En el TSM


Anoche, los laguneros nuevamente se volcaron en las calles para manifestar su alegría y apoyo a los Guerreros del Santos Laguna, tras una contundente, irrefutable victoria de cinco goles a cero contra los Gallos Blancos del Querétaro, en el juego "de ida" celebrado en el TSM. Los Guerreros del Santos Laguna ya acarician la copa del torneo, y su quinta estrella de vencedor. 

La gran final, es decir, el "juego de vuelta" se jugará en el Estadio Corregidora este domingo 31 de mayo.

Como sucedió el domingo 24, los laguneros se volcaron anoche en las calles, haciendo sonar el claxon de sus vehículos. El Santos Laguna, escuadra deportiva de la cual se afirma que “más que un equipo, es una familia” obtuvo un brillante y merecido triunfo. A pesar de ser ya tarde por la noche, la población se volcó hacia las principales avenidas de la ciudad, o bien, hacia lugares significativos de las colonias, para expresar su júbilo. Cantos, bailes, tamboras, conjuntos musicales, había de todo.


En la Plaza Mayor


El lector no lagunero pudiera pensar que este es un fenómeno puramente torreonense. Pero no, en lo absoluto. La Laguna agrupa 15 municipios, 5 en Coahuila y 10 en Durango. Y el Santos es un equipo Lagunero, con su sede en Torreón. Y no queda ahí; Santos tiene seguidores en Coahuila, en otros estados de la Federación Mexicana, e incluso en el extranjero. En Los Ángeles, en California (un simple ejemplo) hay una extensa comunidad santista, que sigue paso a paso a su equipo favorito. 

Es un hecho establecido, y un fenómeno social muy interesante, que el equipo Santos Laguna genera lazos de identidad y sentimientos de pertenencia entre la población comarcana.

Porque, en La Laguna, el equipo del Santos, de alguna manera,  somos todos. Santos Laguna no es un equipo, sino una familia de la cual todos nos sentimos parte. El Santos es el embajador de los laguneros, en México y en el extranjero. Santos es nuestro “alter ego”, nuestro “otro yo”, pues una parte de nuestro corazón y de nuestra personalidad individual y social reside y va con él. Nos proyectamos en él. Somos parte de él. Sus éxitos son nuestros, y por ende, también sus fracasos.


Que el Santos sea un nuevo elemento y referente de identidad lagunera, no es nada raro. A la simple vista de la playera albiverde, todos los mexicanos saben que somos comarcanos. Las viejas lagunas que nos daban gentilicio de laguneros, ya no son perceptibles para el local ni para el fuereño. Son historia. En cambio, las nuevas generaciones locales y nacionales,  tienen a la vista un equipo joven, vigoroso, originario y representativo, el equipo de “La Comarca”. Un equipo de guerreros que compagina bien con la idea de una ciudad de “grandes esfuerzos”. Un equipo joven, famoso, triunfador y admirado en todo México. Un equipo que nos representa y enorgullece. El Santos somos todos los laguneros.

lunes, mayo 25, 2015

Santos Laguna, finalista



Imagen de El Siglo de Torreón



De nueva cuenta, el equipo de futbol de Torreón, el Santos Laguna, disputará una final, en esta ocasión, la de la Liga MX en el torneo "Clausura" 2015, tras vencer a las Chivas Rayadas del Guadalajara por un marcador de 3-0. 

Los adversarios a vencer serán los Gallos Blancos del Querétaro, quienes ayer sacaron de la liguilla a los Tuzos del Pachuca en el torneo de semifinales. 

El juego de ida se llevará a cabo el jueves 28 de mayo en el TSM de Torreón, en punto de las 20.30 horas. La gran final se jugará en el Estadio Corregidora el domingo 31 de mayo. 

Para los Guerreros del Santos, se trata de la décima final que habrán de jugar, y van en busca de su quinta estrella, es decir, de su quinto campeonato. 

sábado, mayo 23, 2015

El crimen no tiene edad




 Funeral de Christopher
   

En esta semana, el país entero se conmocionó con la noticia y detalles del asesinato de Christopher Raymundo Márquez, niño de seis años. Este hecho ocurrió en la ciudad de Chihuahua, y la víctima sufrió tortura y muerte a manos de cinco adolescentes de ambos sexos, según informes preliminares.

Se trataba “de un juego”, dicen los inculpados. Un juego que trataba de reproducir escenas violentas de secuestro y tortura que, desgraciadamente, suelen ser cotidianas en algunos estados de la federación. Pero es obvio que eran los adolescentes quienes jugaban con la víctima, y que Christopher no pudo escapar ni detenerlos cuando pudo darse cuenta de lo que realmente estaba sucediendo. Tuvo que pagar con su propia vida el precio del engaño.

La maldad del ser humano nada tiene que ver con la edad. Creo que, más que nada, tiene que ver con el aprendizaje vital, es decir, lo que vive en el ambiente familiar y social. Y por ambiente social entendemos escuela, grupos de amigos, relaciones laborales y toda forma de relación e interacción externa al círculo familiar. 

Si un niño no crece en un ambiente de respeto a los seres vivos en general, o a la propiedad ajena, es probable que se convierta en una persona que abusa de los demás, en un “bully”, un acosador, o bien, en un destructor de propiedad ajena. 

En los peores casos, puede llegar a ser un delincuente y asesino. Por aprendizaje y por padecer el mal en sí mismo, el hombre puede llegar a convertirse en el lobo del hombre, “Homo homini lupus”. El ser humano puede ser el menos humano de los seres.

Si no enseñamos a nuestros hijos a respetar y a cuidar a los seres que nos rodean —animados e inanimados, propios o ajenos— entonces no nos sorprendamos de que esos hijos nuestros se transformen en los agresores del mañana, inmunes al dolor ajeno, ya como hermanos, como maridos, como padres, como policías o como delincuentes. Bastante miseria hay ya en el mundo como para que de manera voluntaria y totalmente injustificada le añadamos más.

Tragedias como la de Christopher Raymundo Márquez solamente ponen de manifiesto lo que los seres humanos traemos en el corazón.  Quien respeta la integridad de los seres, lo hace aunque éstos no tengan ningún derecho legal que los proteja del maltrato. Una sociedad que no legisla contra el maltrato y la violencia, o que legisla pero no cumple con el espíritu de la ley, acabará siendo una sociedad maltratada por sus propios ciudadanos. En México, lo hemos comprobado hasta la saciedad.

Lorenzo Córdoba Vianello


Otro asunto que dio mucho de qué hablar en la semana fue el relacionado con los comentarios burlones del consejero presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova Vianello, en contra de los representantes de un pueblo indígena. Y añadiendo una vergüenza a otra, el señor Córdova Vianello trató de disculparse diciendo que lo que dijo lo refirió en el curso de una conversación “privada”. 

En la mentalidad de este señor, existen pues dos maneras de ejercer su cargo: la de las mentiras “políticamente correctas”, de cara a la ciudadanía, y la de las verdades burlonas sobre la ciudadanía, de cara a sus amigos y “en lo oscurito”. Se trata del síndrome de “doble personalidad” que afecta a muchos de los políticos mexicanos. ¿En estas manos está el Instituto Nacional Electoral?


domingo, mayo 17, 2015

104 años de infamia




Emblema Imperial Chino


Como consecuencia de la terrible matanza de chinos del 15 de mayo de 1911 en Torreón, fue designada una comisión especial del Imperio Celeste. Esta fue constituida desde Beijing con el objeto de estudiar los perjuicios sufridos por los chinos en México durante los primeros meses de la Revolución de 1910. Esta comisión salió hacia México desde El Paso, Texas, el 22 de agosto de 1911.

Entre sus miembros estaba el reconocido diplomático Owyang King, ministro Chino en Vancouver y en Panamá. Esta comisión determinó que en Sinaloa, Sonora y Territorio de Tepic hubo 16 muertos, y daños por $120,000 pesos. Se descubrió que 216 empresas de chinos pagaban indebidamente contribuciones forzosas. Las pérdidas de los chinos en Torreón se calcularon en millón y medio de pesos.

Sobre la matanza del 15 de mayo en Torreón, la comisión especial constituida por el mencionado señor Owyang King, Arturo Bassett y el Lic. Antonio Ramos Pedrueza como representante del Presidente de México, redactó un informe acompañado por la declaración de quince testigos presenciales.

Las declaraciones contenidas en este informe son muy interesantes, y establecen con toda claridad que las causas reales de la matanza y el saqueo fueron el puro “odio de razas y el deseo de saquear y matar”. La plebe torreonense tuvo que ser dispersada a carga de sable para que la matanza cesara.

Dice el texto del informe:

“Los señores Owyang King y Lic. Arturo Bassett han presentado al Ministro de China en México, el informe referente a la matanza de chinos en Torreón en los días 13, 14 y 15 de mayo último. Como ya hemos dicho, los señores de referencia fueron acompañados por el Lic. Don Antonio Ramos Pedrueza, quien representó al Sr. Presidente de la República. El resumen del informe de esos comisionados, después de las averiguaciones que hicieron, es el siguiente:

Primero.— Que con anterioridad a la matanza, la Colonia China en Torreón era pacífica, aprovechada, y se atenía a la ley. 

Segundo.— Que los chinos no habían comprado armas en ninguna casa en Torreón, con anterioridad al 15 de mayo, que el General Lojero no les facilitó armas y municiones cuando evacuó a la ciudad, y que, por lo tanto, no estaban armados cuando el ejército revolucionario entró a la ciudad. 

Tercero.— Que trescientos tres de los chinos fueron asesinados por el ejército revolucionario, de la manera más brutal y horrorosa que se puede imaginar. 

Cuarto.— Que los chinos fueron muertos, no porque ofrecieron resistencia, sino porque se sabía que no ofrecían resistencia.

Quinto.— Que la verdadera causa de la matanza fue odio de razas y el deseo de saquear y matar. 

Sexto.— Que el argumento de que los chinos ofrecieron resistencia, es una pura maquinación inventada por los oficiales del ejército revolucionario, con el propósito de evadir el castigo que la comisión de tan nefando crimen naturalmente haría recaer sobre ellos. 

Los comisionados agregan las declaraciones firmadas por quince testigos, y se asegura que la matanza cesó gracias a la llegada de don Emilio Madero, el que inmediatamente mandó a la fuerza que lo acompañó, cargase a sable contra la plebe. El informe será enviado al Presidente de la República”


En septiembre de 1911, el Ministro de China, el señor Chan Ying Tan, tuvo una entrevista con el Presidente de la República en el Castillo de Chapultepec, acerca de las reclamaciones por los crímenes y saqueos de Torreón.

martes, mayo 12, 2015

Una madre de dos mundos




  
La emperatriz de Francia, Eugenia de Montijo, 
descendiente de Moctezuma II. 



El 13 de agosto de 1521, hace 494 años, cayó presa la última pareja imperial de México-Tenochtitlán. Se trataba de Cuauhtémoc y de su esposa la princesa Tecuichpo, hija y heredera de Moctezuma II. Tecuichpo, nombre náhuatl, se traduce como “Noble Doncella”; en latín, significaría lo mismo que “Patricia”, es decir, mujer descendiente de nobles señores.

Tecuichpo era la hija y legítima heredera del emperador Moctezuma II y de la princesa Tecalco de Tlacopan (Tacuba). Su bisabuelo paterno-materno fue nada menos que el rey Netzahualcóyotl de Texcoco. Como solía suceder, los hijos de los reyes solamente se casaban con sus iguales de sangre real. Los mexica no solían elevar al trono a las herederas imperiales, pero eran éstas quienes legitimaban, por matrimonio, al nuevo emperador.

Cuando murió Moctezuma II, Cuitláhuac tomó por esposa a Tecuichpo para justificar políticamente su ascensión al poder. Cuando Cuitláhuac murió víctima de la epidemia importada por los españoles y sus esclavos, entonces Cuauhtémoc siguió sus pasos y tomó por esposa a Tecuichpo para acceder al trono como el nuevo (y último) emperador mexica.

El 13 de agosto de 1521, los españoles y los aliados tlaxcaltecas capturaron a Tecuichpo y a su esposo Cuauhtémoc cuando trataban de romper el cerco en una veloz canoa, con el fin de reagrupar sus fuerzas, reclutar tropas y así ofrecer resistencia militar a los españoles.

Carlos V reconoció el título de princesa real a Tecuichpo, quien fue evangelizada y bautizada como doña Isabel de Moctezuma. Se le reconocieron también los bienes de su madre, la princesa Tecalco de Tlacopan, y se le asignó la jurisdicción de Tacuba en encomienda perpetua. Doña Isabel casó con Juan Gallego de Andrada, un conquistador español que llegó en la flota de Pánfilo de Narváez. De este matrimonio, doña Isabel engendró a su primogénito, don Juan de Dios Andrada-Moctezuma, genearca de la rama Andrada-Moctezuma, la cual permaneció en México, particularmente en Puebla y en San Luis Potosí. Muchos de los nobles titulados (con título de vizconde, conde, marqués o duque) novohispanos de la era colonial procedían de Moctezuma II.

Doña Isabel de Moctezuma, al enviudar de don Juan Gallego de Andrada, casó con don Juan Cano, un funcionario español. De este matrimonio procede la rama española de los Moctezuma, los Cano-Moctezuma de Cáceres. Los descendientes del emperador Moctezuma II ostentan muchos de los títulos de grandeza de España, entre ellos los duques de Abrantes y de Linares, los marqueses de Tenebrón y muchos más. La misma emperatriz de Francia, Eugenia de Montijo y Guzmán, esposa de Napoleón III, contaba entre sus ascendientes a Moctezuma II.

Cambio de tema y transcribo una nota de “La Idea”, revista quincenal de literatura, artes, ciencias, agricultura, industria y comercio. Villa Lerdo, Durango. 15 de junio de 1892.


“¡Bárbaros! A mediados de mayo último dos salvajes de la Congregación de Hidalgo (Matamoros de La Laguna) llamados Librado y Francisco ambos Rodríguez, con pretexto de que una pobre vieja de nombre Petra Rodríguez tenía embrujada a la madre del primero, la secuestraron y después de tenerla varios días encerrada, la llevaron al monte donde la golpearon atrozmente y por último la pusieron atada sobre un montón de leña a la que le prendieron fuego, y solo consintieron en quitarla de él cuando prometió desembrujar a la estúpida que se decía embrujada”.

lunes, mayo 04, 2015

El trabajo como valor cultural


La vendimia en Parras. Fotografía de "Zócalo Saltillo"


La vida en el desierto obligó a los padres fundadores de La Laguna desde el siglo XVI, a darle una importancia vital al trabajo. Sin trabajo, nadie podía sobrevivir. La siembra, la labranza, la cosecha, la vendimia, la vinificación, la recolección de la sal o la extracción de minerales, el comercio, la defensa contra los apaches, todo implicaba trabajo. El trabajo fue reconocido y aceptado como el principal factor en la conservación de la vida y la generación de insumos y excedentes, hasta ser considerado un valor social transmitido de generación en generación. 

Por otra parte, el protestantismo de Europa y sus colonias, consideraba –según Max Weber- el trabajo como un mandamiento, y la riqueza como una bendición. Parece existir una correlación en el hecho de que los Estados Unidos y algunos países del norte de Europa cuenten a la vez con mayoría protestante y con mayor calidad de vida. A finales del siglo XIX o principios del XX, algunos de los habitantes de estos países vinieron a poblar Torreón, y trajeron consigo la expectativa de éxito económico propia de sus credos religiosos. Esta gente creía en el trabajo duro y en el éxito en esta vida. Muchos de ellos se encuentran entre los ilustres forjadores de nuestra ciudad.

Apellidos laguneros de procedencia alemana como Achilles, Aschenbach, Aulenbacher, Billerbeck, Blobaum, Brasch, Bunsen, Christ, Dinkel, Dumke, Feige, Garbrecht, Grave, Groth, Hamm, Hansen, Hedderich, Hichsches, Hoser, Hubner, Kempke, Kientzle, Kinkel, Klostermann, Kuster, Ladwig, Luetke, Menzel, Meyer, Muller, Oelmeyer, Priesemuth, Ramm, Reichle, Reuter, Richter, Rickmann, Riemer, Riess, Ruesch, Schaab, Schereiner, Spar, Spengler, Ude, Wick, Wigand, Witt, Woerner son de origen luterano o protestante.

Entre los apellidos laguneros de procedencia estadounidense y origen luterano o protestante se cuentan, entre otros, los siguientes: Allen, Amos, Arkeketo, Attuell, Avery. Banks, Bell, Bennett, Bird, Blaner, Bledsoe, Boren, Boyle, Bragg, Brewer, Butt, Buttler. Calvin, Carahan, Carrie, Carson, Caudell, Clark, Clarke, Clary, Cope, Crane, Crawford, Creelie, Champney. Dickenson, Dodson, Downs, Duckett. Eager, Evans. Ferguson, Filimore, Fischer, Flynn, Follet, Franke. Giese, Godlieb, Golson, Goodman, Gorham, Graham, Graves, Greenwalt. Hadfield, Halbert, Hancock, Harper, Heirs, Holbrook, Hughes, Hunt, Huthsteiner. Jackson, Jockel. Kalisch, Karnes, Kirklin, Kruger. Lane, Lee, Lewis, Litchfield. Mapp, Marrs, Martin, Mattox, Mc Elvenny, Midgett, Milton, Miller, Milling, Moulton, Mugge. Nelson. Owen, Owens, Parker, Pederson, Pester, Quinn, Reese, Roberts, Rountree, Rowe, Ruffin, Rufus, Schlatterer, Smith, Soper, Sorke, Stewart, Stubblefield, True, Tucher, Ulmer, Vester, Volkhausen, Walker, Watts, Webb, Welmaker, Wesley, Wilson, Williams, Wise, Yeandle, Young.


En vista de la gran cantidad de familias de procedencia extranjera que profesaban la fe cristiana en alguna de las iglesias protestantes, sería oportuno considerar que la mentalidad, la actitud que estas personas tenían hacia el trabajo duro y hacia la creación de la riqueza no era un factor meramente étnico o racial, sino eminentemente cultural. No hemos estudiado a fondo el impacto que los valores del protestantismo pudieron haber tenido en el desarrollo económico de La Laguna de los siglos XIX y XX.

viernes, abril 24, 2015

¿Ajustarse a la realidad de quién?



Definitivamente, los jinetes del apocalipsis han hecho de México su club ecuestre favorito. La guerra, el hambre, la muerte y la victoria (del mal) se regocijan cabalgando por nuestra patria, sembrando la más profunda desesperanza. Este desastre no es el resultado de una crisis reciente, sino de años de simulación, de mal gobierno, de cínica e impune corrupción. 

Para los partidos políticos de México, la “res pública”, es decir, la cosa pública, el bien común, se ha convertido en la “res nostra”, la cosa “nuestra”, el interés particular. El interés público dejó de serlo hace tiempo para convertirse en el interés de los partidos amafiados en el poder, lo que ha llevado al país hasta el empobrecimiento.

La clase política mexicana, lejos de reconocer su responsabilidad en este terrible proceso de continua pauperización de la ciudadanía, lejos de proferir un “mea culpa” y de proceder contra los responsables, se limita a decirnos, a través del secretario de Hacienda, Luis Videgaray, que “hay que ajustarnos a la realidad”. Una realidad que al parecer fue tan repentina y ajena a la responsabilidad de las administraciones políticas, como lo puede ser una súbita e imprevista lluvia de verano. 

Así que se nos invita a aceptar sin chistar los destrozos y malos manejos del poder político generados durante décadas de mala administración, de corrupta administración. Sin responsables, claro, sin culpables. Esta postura me recuerda lo que el virrey marqués de Croix espetó a los novohispanos ante una orden directa de Carlos III: No cuestionéis. Sois vasallos. “Habéis nacido para callar y obedecer”. Pues así las cosas, nuestro sistema “democrático” mexicano no parece mejor que una trasnochada monarquía absoluta.

Por otra parte, habrá que ver cómo “se ajustan a la realidad” los políticos mexicanos. Sé que hay personas que han trabajado toda su vida, y que no recibirán como pensión, ni el 10% de su sueldo. Me pregunto si el mismo “ajuste” lo llevarán a cabo los políticos con “sus” ingresos, mal llamados suyos porque se trata del dinero de la ciudadanía gastado en despilfarros obscenos, ingresos obtenidos a cambio de un “agotador” trabajo de simulación y de levantar la mano en las votaciones de las Cámaras. ¿Cuánto gana un presidente? ¿Cuánto gana un gobernador? ¿A cuánto asciende el monto de sus jubilaciones?

Por otra parte, el proceso inflacionario que vive el país es en realidad un proceso devaluatorio de la moneda que ha sido paliado a base de sacar al mercado millones de dólares con fines, me parece, electorales. Pero eso sí, Dios nos agarre confesados después de las elecciones de este 2015.

Y para cambiar por un tema más agradable, hemos notado en nuestra crónica que desde abril de 2008, hay granizo “prematuro” en La laguna. Hasta donde yo recuerdo, el granizo era un fenómeno meteorológico propio de los meses de mayo o junio. 



Pero el 27 de abril de 2008 cayó aquella granizada memorable que destruyó infinidad de parabrisas automotrices, que abolló la carrocería de muchísimos coches y camiones, que arrasó los follajes e incluso mató hatos de cabras.

El 19 de abril de 2010 se registró una nueva granizada, aunque debería decir que fue la última de varias, ya que durante la primera quincena de abril de ese año ocurrieron varias precipitaciones de hielo.

Este abril de 2015 ha ocurrido algo similar, con varias granizadas que se han precipitado durante la primera quincena del mes, la primera de ellas el día 8. Habrá que consultar los anales climatológicos para ver si estas granizadas evidencian, en efecto, un cambio climático regional.



viernes, abril 17, 2015

Las "realidades históricas" en México






Cuando yo era estudiante de administración de empresas en la Escuela de Comercio y Administración de Torreón (actualmente FECA) y para mayores señas, entre los años de 1969-1971, un maestro de la asignatura de economía tenía un dicho (algo pícaro por cuestión de nemotecnia) para definir dos procesos: 

“Inflación —decía— es cuando un huevo cuesta un peso”. Y “deflación —decía también— es cuando un peso cuesta un huevo”. Si nos ponemos a hacer cuentas, un peso de aquella época equivale a un milésimo de nuestro peso actual. Y se tenía por tan disparatado el pensar que un solo huevo pudiera costar un peso, que se usaba como ejemplo del precio inflacionario.

Pues bien, una revisión de precios actuales de ese producto nos habla de una realidad tan atroz que se ha buscado ignorarla por todos los medios posibles, incluso quitando ceros a la moneda. Porque el continuo proceso inflacionario de 1977 al 2015 supera infinitamente al que pudo darse en 300 años de período colonial novohispano. 

A manera de comparación, si tomamos en cuenta la oferta de huevo de diferentes marcas comerciales en sus diversas presentaciones y categorías al 15 de abril de 2015, como lo son el “huevo extra”, “blanco”, “orgánico rojo”, “de libre pastoreo”, “jumbo blanco”, “light”, “rojo”, notaremos que sus precios (por cada huevo) oscilan entre $2.13 y $5.25, y que el promedio se sitúa en $2.76 por pieza.

Pero debemos recordar que en los términos de mi maestro de economía, estaríamos hablando de 2,130.00 pesos por cada huevo, y de los más económicos. A él ya le parecía descabellado en extremo que un huevo pudiera costar un peso.

¿Qué ha sucedido, pues, con la economía y con el poder adquisitivo? ¿Cómo ha sido posible este encarecimiento de la vida y empobrecimiento de las posibilidades familiares de bienestar?

Solamente podemos atribuir este fenómeno económico y social a la mala administración de la clase política mexicana. El proceso inflacionario galopante comenzó al final del sexenio de Luis Echeverría, cuando puso a “flotar” el peso (un eufemismo que la cámara de diputados aplaudió) en septiembre de 1976. Y desde entonces no ha parado. 


El "nuevo peso" despojado de tres ceros

Fue tan grave el proceso que en 1993 el presidente Salinas puso en vigor el “nuevo peso” (con tres ceros menos). Una maniobra de carácter político que buscaba manipular la memoria histórica de los mexicanos. A pesar de que los gobiernos de 1976 a 1993 eran los responsables del enorme deterioro de la economía nacional, no quisieron asumir el costo político. 

Con la creación del “nuevo peso” —pensaban— crearían una cortina de humo que les permitiría continuar en el poder con gobernabilidad. Los mexicanos, sobre todo las nuevas generaciones, no serían conscientes del inmenso robo que la clase política había cometido en contra del bienestar de la ciudadanía. 


Los dispendios y malos manejos continúan hasta el presente sin que los diputados cumplan con su obligación, que es la de representar los intereses de la ciudadanía en contra de las decisiones o acciones dañinas del poder ejecutivo o el judicial. 

Continúan las alzas inflacionarias, los sueldos congelados, la impunidad, el enriquecimiento ilícito, los conflictos de interés, el alza e incremento de impuestos, los pésimos servicios de salud, y ni para qué mencionar las miserables tasas vigentes de jubilación.  No cabe duda de que la clase política mexicana es extraordinaria cuando se trata de crear “realidades históricas”, o bien, de desaparecerlas. 

miércoles, abril 08, 2015

La prensa internacional





El atento escrutinio de los medios internacionales a los asuntos internos de México, sobre todo lo que se refiere a los escándalos políticos, nos parece a los mexicanos una verdadera novedad. Pensamos que es algo que comenzó con el sexenio del presidente Peña Nieto y los hechos de Tlatlaya y Ayotzinapa.

Pero esto no es así.  Hay muchos ejemplos que podríamos citar a lo largo de la historia del México independiente. Un caso concreto sería el artículo del New York Times, publicado el 21 de diciembre de 1859, y que está fechado en Nueva Orleans, el martes 20 de diciembre. Puesto que el artículo es demasiado largo para transcribirlo completo en este espacio, citaré, con mi propia traducción, las partes de mayor interés:

“El vapor de los Estados Unidos “Brooklyn” (USS Brooklyn) ha llegado aquí, trayendo al señor Mc Lane, nuestro ministro en México, y a su familia. También llegó el señor H.R. La Raintree, portando con él el tratado con el Gobierno de Juárez.”

[Este tratado] “prevee un derecho perpetuo de paso a través del Istmo de Tehuantepec, y también del Río Grande a Mazatlán, y de Guaymas a Arizona, con almacenes al final de cada ruta. Entre los estados del Pacífico y del Atlántico, pasarán todos los bienes, libres de impuestos. Los bienes embarcados desde los almacenes de tránsito a los países extranjeros, también estarán libres de impuestos. Nuestras tropas, estaciones militares y municiones de guerra, pasarán a través de Tehuantepec y Sonora, al igual que las mexicanas. La neutralidad del tránsito es garantizada por ambos Gobiernos, cada uno actuando con o sin consentimiento del otro. A México le corresponde el derecho de proteger el tránsito y la propiedad por la fuerza. Habrá absoluta libertad religiosa. No se permitirán los préstamos forzosos contra nuestros ciudadanos.  Un acuerdo suplementario permite la intervención en México para proteger a nuestros ciudadanos, o para hacer cumplir las estipulaciones del tratado. En compensación por la liberación de impuestos y libre tránsito, los Estados Unidos pagarán cuatro millones de dólares, dos de los cuales serán recibidos como pago de reclamaciones. El señor La Raintree salió para Washington esta tarde”.

“De nuestro propio corresponsal. Veracruz, lunes 5 de diciembre de 1859”. “El día 25 de noviembre, el señor Mc Lane llegó a puerto y reasumió sus relaciones oficiales cerca de este Gobierno (Mexicano). Después de varias entrevistas entre el señor Mc Lane y el señor Fuente (Juan Antonio de la Fuente) ministro de Relaciones Exteriores, éste último renunció a su cargo como Ministro de Relaciones Exteriores y como Ministro del Tesoro, puestos ambos que detentaba. Juárez y Ocampo lo forzaron a renunciar al primero, y los amigos de Lerdo al segundo. Fuente rehusó aceptar el Tratado Mc Lane-Ocampo, afirmando que él no firmaría en contra de la soberanía de México para ponerla en manos de los Estados Unidos, cosa que éstos obtendrían a través de ese tratado. Pero este “moderado”, que preferiría ver a su país aniquilado antes que darles a los americanos cualquier oportunidad pacífica, afortunadamente ya quedó fuera del camino”. “Mientras tanto, el señor Mc Lane fue informado de que Ocampo había asumido su puesto en el gabinete como Ministro de Relaciones Exteriores, y al día siguiente, el señor Mc Lane le informó que estaba listo para negociar”.




Afortunadamente, ese tratado no fue validado por el senado de los Estados Unidos, porque le hubiera dado mucho más poder y recursos a los estados sureños, ante una guerra de secesión que ya se vislumbraba en el horizonte.


lunes, abril 06, 2015

Nueva reseña en la revista RIVAR 5





Recientemente, la Revista Iberoamericana de Viticultura, Agroindustria y Ruralidad (RIVAR) del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) de la Universidad de Santiago de Chile, ha publicado, entre varios artículos y reseñas, la que mostramos abajo, 


Dr. Francisco Xavier Medina


Esta reseña ha sido elaborada por el doctor Francisco Xavier Medina, Director del Departamento de Sistemas alimentarios, cultura y sociedad y Director de la Cátedra UNESCO de alimentación Cultura y Desarrollo de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) de Barcelona-España.  

Se trata de la reseña sobre la segunda edición del libro "La vitivinicultura en el pueblo de Santa María de las Parras. Producción de vinos, vinagres y aguardientes bajo el paradigma andaluz (Siglos XVII y XVIII)", mismo que fue premiado como el mejor libro de historia del vino en México por Gourmand (Francia). 

Gourmand winner: Best drink history book in Mexico


Esta reseña se encuentra publicada en la revista RIVAR, volumen 2, número 5. ISSN 0719-4994. IDEA-USACH. Santiago de Chile. Mayo 2015: pp. 281-282- 


"Corona Páez, Sergio A. La viticultura en el pueblo de Santa María de las Parras. Producción de vinos, vinagres y aguardientes bajo el paradigma andaluz (siglos XVII y XVIII). Torreón (Coahuila), Parque España de La Laguna, Club Deportivo HispanoLagunero,
Consejería de Trabajo de la Embajada de España en México, Grupo Peñoles, Grupo Soriana, Grupo Modelo y Sanatorio Español, 2011 (segunda edición), 357 p. ISBN:968-7772-69-7.

No es habitual que un libro surgido de una tesis doctoral se reedite. La literatura de carácter científico acostumbra a dirigir sus ventas (nunca demasiadas) al mundo académico, y por esta misma razón es importante e incluso esperanzador el hecho de que el libro que aquí reseñamos sea, en efecto, una segunda edición (la primera fue publicada también en Torreón por el Ayuntamiento de la ciudad en el año 2004). Agotada la primera edición, esta viene a reemplazarla atendiendo al interés todavía existente por el libro (un estudio sin duda pionero). Y un detalle que parece venir a respaldar esta afirmación es la unión de las diferentes entidades que aparecen como editoras (siete, concretamente) para publicar de nuevo el libro.

Si algo podemos destacar de la obra en primer término, es su rigor. Sergio A. Corona nos tiene acostumbrados a estudios históricos de rico contexto y de profunda y documentada información. Y no podía ser de otro modo tratándose aquí de lo que en su día fue su propia tesis doctoral.

El autor acude con habilidad a las fuentes primarias disponibles para obtener una información original, bien argumentada y con una sólida base histórica, demostrando un gran dominio de las fuentes locales (y no sólo) y gran conocimiento del trasfondo histórico.
Podemos considerar, además, como una especial virtud en su obra (me atrevería a decir que no solamente en este libro) su intento de acercarnos a una visión social, más directa sobre las situaciones que describe y sobre los actores mismos.

Tras un breve prólogo académico del profesor Pablo Lacoste, de la Universidad de Santiago de Chile, el libro, que se divide en cinco capítulos, se inicia con una introducción contextual del autor con interesantes toques personales sobre las motivaciones que le impulsaron a elegir este tema. 

El primer capítulo nos lleva sobre una breve historia de la introducción de la vitivinicultora y su desarrollo entre los siglos XVI y XVIII. 

El segundo capítulo analiza las condiciones de propiedad y tenencia de la tierra, tanto en la América hispana en general como, particularmente, en la Nueva España, analizando los beneficios que supone una producción en tierra de frontera (una frontera en construcción, por otra parte). 

Ello nos lleva hacia un tercer capítulo que plantea el modelo de producción y de vinificación aplicado en la zona (tomando como referencia, principalmente, el modelo andaluz), así como también los tipos, calidades y categorías de productos resultantes: vinos y aguardientes, por un lado, y vinagres por otro. 

El cuarto capítulo, central para el desarrollo del argumento de la obra, analiza los privilegios obtenidos por el pueblo de Santa María de las Parras dentro del contexto colonial, adentrándose en la legislación fiscal, la tenencia y el arrendamiento de las tierras, la economía local y la viabilidad de los proyectos vitivinícolas, la mano de obra… Todo ello ilustrado a través de diferentes ejemplos que son analizados de manera pormenorizada. 

Y, finalmente, en el quinto capítulo se analiza la comercialización de los productos vitivinícolas parrenses y lo que ello supone para la localidad en relación con su economía y con su vida cotidiana. El libro se cierra con un balance final sobre la viticultura colonial parrense, un epílogo del propio autor y diversos anexos documentales y referencias.

Uno de los aspectos más interesantes que pueden seguirse a lo largo de toda la obra es el hecho de que la localidad de Santa María de las Parras constituya una verdadera excepción tanto productiva y elaboradora como, muy especialmente, fiscal, en toda América. Mientras que en la casi totalidad de la colonia los gravámenes fiscales y las limitaciones en la producción y en la vinificación estaban claramente puestas de manifiesto, en este rincón de la Nueva Vizcaya, los viticultores fueron claramente privilegiados, y su producción no cesó a lo largo de los siglos. 

No solamente eso, sino que también los rendimientos parrenses son
elevados, como demuestra el autor en el libro, y, sin embargo, sus producciones no se encuentran en absoluto gravadas por la Corona en función de lo que realmente rinden. El maquillaje local de las cifras queda demostrado por Sergio Antonio Corona a través de la información que incluye en la obra; sin embargo, la explicación no puede simplificarse basándose únicamente en este hecho contrastado, sino que va bastante más allá. Parras se convierte, por lo tanto, en una verdadera excepción digna de estudio en toda la América española.

Por otro lado, es también muy interesante observar la reproducción del paradigma europeo (andaluz, más concretamente, cosa que no es de extrañar, ya que la andaluza es una de las principales migraciones castellanas hacia América ya desde los primeros momentos de la Colonia), en la construcción de un modelo socioproductivo específico, que hunde sus raíces de manera dinámica e intercomunicada a ambos lados del Atlántico.

El libro es de fácil lectura. Sin embargo, no debemos olvidar que nos encontramos ante la reconversión en libro de lo que fue una tesis doctoral y, por lo tanto, y aunque el texto ha sido aligerado de información erudita (las anotaciones a pie de página están agrupadas al final, pero siguen siendo muchas y recurrentes; también los apéndices y diversas informaciones complementarias se encuentran al final del volumen). En este sentido, y aunque el libro tiene la pretensión de llegar al público en general, no podemos olvidar que se trata de un estudio riguroso y erudito, bien documentado, con abundancia de fuentes y de datos y con mucha atención a los detalles.

Nos encontramos sin duda ante una obra de referencia para el conocimiento de la historia de la vitivinicultura internacional y, muy particularmente, americana y novohispana. Sin embargo, lejos de suponer un punto y final, este libro constituye una verdadera inspiración y un aliciente para la investigación, tanto para el autor del mismo, quien aún tiene mucho que decir sobre este tema, como para aquellos investigadores que quieran utilizar su obra como un instrumento de investigación verdaderamente útil".




miércoles, abril 01, 2015

El Cristo de las Noas







La gran serranía de Las Noas es un macizo de roca caliza que flanquea a la ciudad de Torreón por su lado sur. Su nombre le fue atribuido en la era colonial, a causa de la gran cantidad de agaves del tipo “noa” (Bautizado en 1875 por el británico Thomas Moore como “Agave Victoriae Reginae” o “Agave de la reina Victoria”) que existían en sus laderas. La primera persona que colocó la figura de un Cristo en la cúspide de dicho cerro fue el presbítero Manuel Herrera, conocido mejor como el “padre Manuelito”, de grata memoria, filántropo y luchador social por medio del servicio a los más necesitados.

Su interés era que cualquier lagunero, o cualquier viajero que llegara a Torreón por ferrocarril, carretera o vía aérea, pudiera ver la representación de la figura del Redentor, un Cristo resucitado. Entonces, el primero que existió sobre el Cerro de las Noas era visible en los años sesentas, tenía 8 metros de alto, con brazos y cabeza de metal, y cuerpo de concreto vaciado. El padre Manuel hizo muchos viajes para subir él mismo los materiales necesarios.

Posteriormente, otro presbítero, el conocido padre José Rodríguez Tenorio, recientemente fallecido, tomó la estafeta y continuó avanzando, perfeccionando y engrandeciendo el modesto proyecto original. Comenzó por añadir un mirador, una escalera, una iglesia y un camino de concreto para que subieran los coches con facilidad. Esta nueva fase a cargo del padre Rodríguez, comenzó en 1973. Un aspecto fundamental de esta segunda etapa, consistía en cambiar al viejo Cristo por uno nuevo, más grande. Para ello, desde 1981, el escultor saltillense Vladimir Alvarado, tuvo a su cargo el proyecto de la nueva escultura.

La nueva imagen tendría una altura de 17 metros, solamente en la parte del cuerpo, y otros cuatro metros de base, lo cual sumaría un total de 21 metros. De acuerdo al proyecto del padre Manuelito, se representaría al Cristo resucitado, con las señales de los clavos en manos y pies.

El 1 de abril de 1983, es decir, el viernes santo, se inauguró la nueva imagen del Cristo mediante un vía crucis al que se invitó a la feligresía lagunera. El evento se planeó para las 11 de la mañana, y el recorrido se llevaría a cabo en la escalinata del cerro. El acto litúrgico fue presidido por el entones obispo de Torreón, Fernando Romo Gutiérrez y el padre Rodríguez Tenorio como capellán. Mucha gente concurrió a la solemnidad de la inauguración.

Con el tiempo, el conjunto de construcciones del santuario del Cristo de las Noas, han formado una especie de acrópolis (un conjunto de edificios sobre una gran elevación, o sea, una “ciudad alta” como lo indica la etimología griega) que domina la zona metropolitana por su gran altura sobre el nivel del suelo.


Desde entonces, el Cristo de las Noas se ha convertido en un símbolo alterno de la ciudad de Torreón. El primero ha sido, y lo será siempre, un Torreón. Este símbolo nos recordará, de manera perenne, a aquéllos primeros colonos de la Hacienda de San Lorenzo de La laguna que vivieron aquí, y que tuvieron que luchar contra los apaches para convertir nuestra población en un lugar habitable. Para vigilar las crecientes del Nazas, bastaban las alturas del Cerrito de la Cruz; pero para defenderse de los indios, se necesitaba un Torreón almenado, una construcción netamente defensiva. 

En diarios:

Milenio
http://www.milenio.com/firmas/dr-_sergio_antonio_corona_paez/Cristo-Noas_18_493330665.html

El Siglo de Torreón
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1102566.el-cristo-de-las-noas.html