Escudo de Torreón

Escudo de Torreón

sábado, febrero 27, 2016

Arde el Coliseo






Ayer viernes por la noche se registró un incendio en el Coliseo Centenario de esta ciudad. Comenzaba a presentarse un espectáculo de rodeo, y los fuegos de artificio utilizados llegaron al domo del edificio, donde se incrustaron ardiendo, y comenzaron así el fuego. Se reportó que tanto los espectadores como los animales fueron puestos a salvo de inmediato. 

El Coliseo Centenario de Torreón se inauguró el viernes 8 de febrero de 2008, con capacidad para diez mil espectadores. Para algunos, se trataba de la mejor plaza de toros del norte de México, y hasta del país. El edificio, multifuncional en su diseño y actividades, ha sido usado también para presentación de artistas e incluso para eventos políticos, como fué el último informe de gobierno de Humberto Moreira Valdés. 




Este recinto semeja, toda proporción guardada, el Coliseo de Roma. En 2008, para su inauguración, hubo representaciones de luchas gladiatorias de inspiración romana. La formal declaratoria corrió a cargo del Lic. José Ángel Pérez Hernández, por entonces alcalde panista de Torreón, con la presencia de algunos funcionarios estatales y por supuesto, con la presencia y bendición del obispo de Torreón. 

Es una triste coincidencia que haya sido inaugurado un viernes de febrero, y también en un viernes de febrero se haya incendiado. 


miércoles, febrero 24, 2016

195 años del Plan de Iguala


Bandera de las Tres Garantías



Hoy, 24 de febrero, muchos recordamos que el verdadero objeto de celebración de este día no es la bandera, sino del plan con el cual se realizó la independencia de México en 1821, el Plan de las Tres Garantías simbolizadas con el verde, blanco y rojo.

Por supuesto que amamos a nuestra bandera. Nos resulta significativa por dos razones: porque es nuestro símbolo nacional (Territorio, Gobierno, Población), y también porque es la expresión gráfica del plan mediante el cual nos convertimos en una nación libre. Amamos y respetamos a nuestra bandera, pero también amamos y respetamos la verdad completa de su origen.

El Plan de Iguala se proclamó el 24 de febrero de 1821, hoy cumple exactamente 195 años. En esa época y dadas las circunstancias políticas en España, a los novohispanos se les hizo sentir profundamente amenazados en aquello que más amaban, su religión. Insisto, esto era lo que ellos percibían. No es ningún secreto que a México lo mueve la política, pero lo mueve mucho más la religión. La reciente visita del papa Francisco lo pone de relieve.

En 1821, el Plan de Iguala (que nada tenía que ver con los insurgentes) garantizaba el ejercicio de la religión católica (blanco) mediante la independencia política (verde). Y para evitar el temor que causaba el recuerdo de las pasadas guerras de independencia, se garantizó también la vida y bienes de todos los ciudadanos, fueran del color o condición que fueran (rojo). Es decir, los hombres de todas las etnias nacionales serían iguales ante la ley y se respetarían sus derechos y haberes. En esto Iguala superó a los Estados Unidos, ya que en México no habría esclavos.

Este plan proponía continuar bajo el sistema monárquico que existía desde los emperadores Mexica y posteriormente bajo los Austrias y Borbones. Nada de extraordinario tenía. Pero no sería una monarquía despótica ni absoluta, habría división de poderes y una constitución. Es decir, la modernidad de los grandes pensadores ingleses y franceses del siglo de las luces iluminaba este plan.

Realmente se ha minimizado de manera sistemática hasta el olvido, el valor que tuvo Iturbide para nuestra nación, acusándolo, como en su tiempo lo hicieron con Napoleón, de incongruente, oportunista y advenedizo al trono. Pero suponiendo —sin conceder— que lo hubiera sido, sus servicios para nuestra patria fueron inmensamente mayores y perdurables.

lunes, febrero 22, 2016

Respeto por la escritura de la historia






Texto del siglo XVI: probanza de méritos y servicios


Es un axioma que el historiador escribe desde el presente y para lectores del presente. Este historiador está condicionado por la educación (cultura, mentalidad, valores) que ha recibido en el presente. Es muy posible que su formación demócrata choque con el entusiasmo monárquico de la gente del siglo XVII. 

Si desea ser un historiador veraz de fenómenos sociales del siglo XVII, debe aprender a pensar y a sentir como lo hacía la gente del siglo XVII. Si no está dispuesto a hacerlo, será mejor que este aprendiz de historiador se convierta en aprendiz de literato y dé vuelo a su pluma sin que acalle ni le atormenten las voces del pasado. 

Porque el historiador debe ser un intérprete fiel de las voces del pasado, del sentir de la gente del pasado. Frente a ellos, no puede tener vida propia, debe someterse a ellos, así como el médium presta su corporalidad y habilidades a los que ya se han ido, para dejarlos hablar y ser ellos mismos. El historiador es un hombre de dos mundos, entiende perfectamente el mundo del pasado para convertirse en su vocero e intérprete en el mundo presente.

Por otra parte, no basta la simple intención o disponibilidad. Un historiador es un hombre dispuesto, pero también debe ser un hombre de ciencia. Es decir, debe convertirse en un erudito sobre la parcela de conducta social, tiempo y lugar que ha escogido para su estudio. Debe entender que los hechos poseen contextos que les dan sentido en cada época y lugar. 

En otras palabras, los hechos del pasado no son tan relevantes «porque fueron», sino, más bien, por lo que significaron para sus contemporáneos. Y aquí llegamos a un punto cuya importancia no podemos minimizar: la realidad no significa nada si no hay un ser humano que la perciba, interprete y aquilate. La historia no trata de lo que ocurrió, sino de lo que le ocurrió a alguien. 

Aun así, no basta con que el historiador nos comunique sus puntos de vista en torno a los hechos del pasado; es fundamental que nos pruebe, de manera razonada e irrefutable, que lo que nos dice es lo más verosímil, de acuerdo a las fuentes de información con las que cuenta. La ingenuidad no tiene cabida en esta disciplina. 

Y si el historiador no puede llegar a certezas plenas, deberá enunciar sus conclusiones como meras hipótesis, como posibilidades, como lecturas inconclusas que hace sobre los hechos del pasado. El problema —insoluble—de los positivistas consistía en cómo eliminar la subjetividad en el proceso cognoscitivo. Consideraban que la realidad era una e independiente de los seres humanos. Historiar requería eliminar la subjetividad. 

Pero como lo hemos venido comentando, no hay percepción sin un sujeto que perciba. Lo más que puede hacer el historiador moderno es informar a la comunidad «la lectura» (percepción metodológicamente fundamentada) que como perceptor ha obtenido sobre algún hecho del pasado. 

Mientras mejor entrenado y enterado esté, mayor será la probabilidad de que pueda contribuir con nuevos conocimientos al mundo de la historia metodológicamente válida, es decir, científica. Debe conocer todo lo que se ha escrito y publicado en torno al fenómeno que estudia, pues sería absurdo que quisiera descubrir algo que ya otro descubrió.


En su modalidad actual, la escritura de la historia consiste básicamente en una disciplina interpretativa, que usa el método científico en la observación, estudio y explicación de las huellas del pasado. Pues resulta que el historiador solamente puede «ver» los hechos del pasado a través de las huellas que éstos dejaron.

domingo, febrero 14, 2016

Identidad dinámica





Hace algún tiempo reflexionaba en mi libro “El País de La Laguna” que al hablar de sociedades y de problemáticas del presente debemos tener muy claro que estas sociedades reaccionan a los estímulos y fenómenos del presente con inercias culturales, con elementos del pasado. Es decir, sería poco atinado afirmar que el presente surge del presente y responde desde el presente. 

El presente es en realidad el escenario temporal (en el tiempo) en el cual ocurre la interacción, amalgamación o confrontación de inercias sociales compartidas que van muy atrás en el tiempo y en el espacio. Sin afirmar que los contenidos culturales son inmodificables o eternos, debemos reconocer que son características de la cultura —particularmente en las áreas rurales o aisladas, y por lo tanto, conservadoras— su tendencia a la perennidad, su capacidad de reproducirse a sí misma por medio de la apropiación de las nuevas generaciones que, en sus respectivos grupos sociales, están sometidas a su estímulo y aprendizaje.

Esta reflexión sobre el presente como lugar de encuentro en el tiempo entre las mentalidades del pasado con las del presente, y su consiguiente interacción y recíproco influjo, es perfectamente aplicable al concepto de “identidad”. Podemos convenir que la identidad es una manera de creer, de ser y de actuar ante la vida compartida por un grupo o una comunidad. Se trata de rasgos culturales que son característicos de una comunidad, y por lo tanto, diferenciadores. 

Los habitantes de La Comarca Lagunera nos hemos percibido a nosotros mismos de muy diversas maneras, precisamente porque nuestra identidad se ha ido modificando a través del tiempo y de diversos contextos sociales. Nuestra identidad ha sido dinámica. En el Censo de Parras y su jurisdicción en 1825, el alcalde Mijares realizó un ejercicio descriptivo del carácter de las gentes que habitaban el “país” o comarca, y percibió una identidad que nos diferenciaba de las características culturales de las gentes de otros lugares de la República. Su origen foráneo le ayudó a ver con más claridad y contraste.

Durante el último tercio del siglo diecinueve llegó el momento histórico en que esta toma de consciencia de la propia identidad se manifestó de una manera política, como nos lo refiere el periódico “La Bandera de Juárez” en su edición del 12 de mayo de 1873, página 2, en la cual menciona que el Sexto Congreso Constitucional iba a cerrar sus sesiones sin haberle dado trámite a las solicitudes de algunos peticionarios. Menciona el caso concreto de los laguneros que buscaban la creación de una entidad federativa: “los pueblos de la Laguna en los Estados de Durango y Coahuila, se alborotan, para exigir con las armas la creación de un Estado”.

Sin embargo, la desmembración del antiguo territorio del País de La Laguna en nuevos municipios fue fragmentando poco a poco la consciencia y la solidez de la vieja identidad regional. Lugares como Torreón recibieron el impacto de la migración nacional y extranjera, de suerte que la mentalidad regional comenzó a reconfigurarse con nuevos elementos culturales. 

Y ni qué decir del impacto tecnológico de los medios masivos mexicanos y extranjeros en la región, principalmente en las zonas urbanas laguneras. Aunque sobreviven algunos rasgos culturales como la apertura al cambio y el valor del trabajo como elemento generador de riqueza, la nuestra es una identidad cambiante, y me temo que no necesariamente para bien.


Tres próceres de la Fuente



Los descendientes del capitán Domingo de la Fuente y Da. Francisca Martínez Guajardo fueron muchos, ya que esta familia de origen saltillense, cuyos inicios se ubican a finales del siglo XVI y principios del XVII, se multiplicó y extendió por Nuevo León, Coahuila, Texas y otras entidades federativas de México y de los Estados Unidos.

Hoy quiero mencionar a tres de sus miembros, que fueron y son parte de la historia nacional, así como de las de Coahuila y de Nuevo León. 


Lic. Juan Antonio de la Fuente


El primero, el saltillense licenciado Juan Antonio de la Fuente, diputado de Coahuila; diputado constituyente de 1857; Ministro de Hacienda; Ministro de Justicia e Instrucción Pública; Ministro de Gobernación y Ministro de Relaciones Exteriores de la República Mexicana; Ministro Plenipotenciario de México cerca de Napoleón III. Muchos aspectos de su vida son bastante conocidos. 

Hay uno en particular que no creo que sea muy conocido: su sentido de nacionalismo, que le llevó a enfrentarse con el gobierno de Benito Juárez por razón del tratado Mc Lane-Ocampo. 

El dato lo refiere nada menos que el New York Times del 21 de diciembre de 1859, y comenta las entrevistas del señor Robert Mc Lane con el licenciado Juan Antonio de la Fuente y con otros miembros del gabinete Juarista. El tratado que se trataba de lograr, implicaba la cesión de libre tránsito a los estadounidenses a través de ciertas rutas en México: de Guaymas a Nogales, en Sonora, libertad de impuestos y derecho de paso a los estadounidenses a través del Istmo de Tehuantepec, y derecho de paso desde Mazatlán, Sinaloa,  Monterrey, Nuevo León  y Matamoros, Tamaulipas (de costa a costa). Todo para beneficio de los Estados Unidos y de manera perpetua, por supuesto, todo a cambio de cuatro millones de pesos que necesitaba Juárez para vencer a sus enemigos, los conservadores mexicanos. Por supuesto que el licenciado Juan Antonio de la Fuente, que entonces fungía como Ministro de Relaciones Exteriores, consideró que la firma de dicho tratado lesionaría la  soberanía nacional y se negó a ser parte del asunto. Veamos qué nos dice el New York Times al respecto (traducción mía): 




"El día 25 del pasado, el señor Mc Lane desembarcó y asumió nuevamente sus relaciones oficiales cerca de este gobierno [El de Benito Juárez]. Después de varias entrevistas entre el señor Mc Lane y el señor Fuente, Ministro de Relaciones Exteriores, éste último renunció a sus cargos de Ministro de Relaciones Exteriores y de Ministro de Hacienda, cargos de los cuales era titular,  Juárez y Ocampo lo forzaron a renunciar el primero de ellos, y los amigos de Lerdo [de Tejada] el último. Fuente se rehusó a aceptar el tratado Mc Lane, afirmando que él no endosaría la soberanía de México para ponerla en manos de los Estados Unidos, ya que el tratado era el medio para que ese país lo lograra. Pero este "moderado" quien [preferiría] ver a su país aniquilado antes que darle a los "pacíficos" americanos siquiera una oportunidad, afortunadamente ya está fuera de la escena [política], y las probabilidades [de firmar el tratado] son brillantes". 

Por supuesto que contrariar a Juárez, incluso por justas razones de nacionalismo o patriotismo, era dejar de brillar en la escena política nacional. Hoy solamente una medalla que la Universidad de Coahuila otorga a los estudiantes distinguidos, lleva su nombre, cuando en realidad debería de existir una a la altura de la medalla Belisario Domínguez, como una manera de honrar el espíritu patriótico y nacionalista de los beneméritos de la República Mexicana. 

Otro miembro de esta familia de la Fuente de Saltillo fue el general Gilberto de la Fuente Brondo, nacido en Monterrey, Nuevo León, el 4 de febrero de 1871, y bautizado en el templo de "La Purísima" ahí mismo el 11 de febrero ese año. Era hijo de Andrés de la Fuente Flores y de Dolores Brondo Martínez, y nieto de Joaquín de la Fuente y Flores de Abrego y de Ma. Trinidad Flores de Abrego, ambos de Saltillo.

Realizó estudios de medicina en el Hospital "José Eleuterío González" de Monterrey y posteriormente en el Colegio Militar. Recibió su título en el año de 1897. Como muchos de sus compañeros, perteneció al Club Politico Antirreeleccionista. 

Tomó parte como médico militar en las campañas maderista y constitucionalista, en donde se le concedió el grado de Coronel. De Nuevo León, pasó a prestar sus servicios en el Estado de Puebla, en donde se hizo estimar por su espíritu humanitario. 

Se encontraba en el Estado de Puebla, cuando don Vensutiano Carranza convocó a elecciones para el Congreso Constituyente, y los vecinos de la población de Huauchinango lo eligieron, por unanimidad, su representante en aquella histórica asamblea. 


D. Venustiano Carranza y el Dr. Gilberto de la Fuente Brondo


El Dr. Gilberto de la Fuente Brondo fue ascendido a general, fue director del Hospital Juárez de la ciudad de México y regidor de la misma ciudad. Casó con la señorita de origen italiano Petra Panzi, y sus hijos hicieron carrera en la Sorbona de París. 

Estudio del general Gilberto de la Fuente


El tercer miembro de esta familia al que quiero mencionar era otro militar, el coronel Fernando Villarreal de la Fuente, quien era sobrino del general Gilberto de la Fuente Brondo, ya que era hijo de la señora Concepción de la Fuente Brondo (hermana de Gilberto) y de Nicolás Villarreal. Este militar era el comandante de la plaza militar de Parras de la Fuente (apellidada así en honor de su pariente, el Lic. Juan Antonio de la Fuente). 

Si la guerra civil cristera fue una tragedia para nuestro país, también lo fue para la familia del coronel Fernando Villarreal, ya que él resultó ser uno de los mártires de dicha guerra, por el lado de las fuerzas gubernamentales. Gran amigo del padre jesuita David Maduro, le advirtió de buena manera que a él, como comandante militar, se le exigía el cierre de todas las iglesias, incluida la del Colegio de San Ignacio de Loyola. 

El 13 de febrero de 1929 acudió a la Iglesia del Colegio por la misma razón. Le comentó al padre Maduro que ese mismo día tendría que cerrar la iglesia, ya no podría haber demora. El padre le aseguró que lo haría, y que lo esperara afuera. 

Cuando el coronel Fernando Villarreal salía del templo, fue balaceado desde el interior del templo y por la espalda. Al parecer nunca se aclaró si el padre Maduro había sido el autor del atentado, u otro católico inflamado de celo cristero. El hecho es que ahí encontró su fin el coronel Villarreal de la Fuente. 

Su hermana, Consuelo Villarreal de la Fuente, enlazó por matrimonio con la familia de Venustiano Carranza, el varón de Cuatro Ciénegas. 


lunes, febrero 08, 2016

Elogio de la fortaleza



En sus bodas de oro matrimoniales

El pasado 23 de enero, a las dos de la mañana, falleció la señora María Concepción Páez Martínez, madre de este cronista oficial. Contaba con 93 años de edad, los cuales vivió con una salud a toda prueba, salvo el último, en que algunas complicaciones de una fractura de cadera terminaron con su vida. 

Mi madre siempre fue una de esas personas que por naturaleza poseen belleza, un porte distinguido y sentido de la propia dignidad, sin afectación alguna y sin hacer menosprecio de nadie. Nació en la ciudad de San Luis Potosí el 7 de junio de 1922. 

Por su padre, D. Antonio Páez Sánchez y su abuelo paterno, D. Rafael Páez Saavedra, mi madre procedía de una antigua familia de terratenientes y militares de Guatemala, los Páez-Monteseros. La familia de su madre era propietaria, desde el siglo XVIII, de la gran hacienda e ingenio de las Tuzas, en Alaquines, San Luis Potosí, siendo sus ancestros los Martínez-Saldierna y Moctezuma.

La revolución y el reparto agrario cambiaron la suerte de su familia inmediata. Hubieron de migrar a Torreón a finales de los años treinta con el objeto de obtener mejores condiciones de vida, ya tan mermadas por los cambios revolucionarios y sociales de la época. Aquí en Torreón conoció al que habría de ser mi padre, don Félix Edmundo Corona de la Fuente, ingeniero originario de Monterrey y de familias norteñas de siglos de antigüedad. 

Luego de tratarse por un tiempo, unieron sus destinos y formaron una familia de cinco hijos: Enrique Edmundo, Félix Edmundo, Elba Olimpia (que reside en la Ciudad de México), Sergio Antonio y María Concepción [Gabriela] Corona Páez.

Mi madre siempre fue una persona con la fortaleza de un roble y una voluntad férrea. De ella aprendí el valor de la constancia, de la disciplina, del no quebrarse jamás ante la adversidad. Poseía un alma de guerrero samurái. Solía decir que educaba a sus hijos para que triunfaran en la vida, y si al final la amaban, sería ganancia. Pero la prioridad era formarlos para triunfar. 

Mi madre quedó viuda el 30 de abril de 1999, después de más de 50 años de matrimonio, y de varios más de cuidar a mi padre enfermo. Viuda, se dedicó como siempre a su hogar, ya que como mujer muy independiente, nunca quiso vivir en casa de ninguno de sus hijos. Cuidar sus mascotas, mirar programas televisivos de interés (fue ella quien me despertó el gusto por la historia), recibir a hijos y nietos, salir al cine o al café, hacer sus compras, siempre con ese gran sentido de independencia personal. 

Su muerte fue como su vida: estoica, fuerte, sin quejas. De cara al final, frente a frente, como el navegante que emprende viaje a sabiendas de que jamás volverá, y sin embargo, confiado en descubrir nuevos y maravillosos mundos. Y en su caso, por fin, al lado de mi padre. 

domingo, enero 31, 2016

Cines laguneros hace 50 años



Si hacer historia -en este caso, historia del entretenimiento audiovisual- es referir el cambio, mencionaremos que en enero de 1966 aún no existían el videocasete, el DVD, las PC´s ni el internet. Las películas había que verlas en los diversos cines de la región. ¿Cómo eran los cines laguneros hace medio siglo? ¿Qué había en cartelera en la última semana de enero de 1966?


Para entonces, el cine Nazas –el de mayor categoría en Torreón– exhibía “los dos éxitos más emocionantes de Sean Connery como James Bond”, “solo para adultos”: “El satánico doctor No” y “El regreso del agente 007” ("De Rusia con amor"). La permanencia era voluntaria, y la primera pasaba a las 16 y 19.55 horas; la segunda, a las 18 y a las 21.55 horas. El precio de entrada era de cinco pesos. 


En esa época, este cine incluía ya en su cartelera algunas películas mexicanas. Anteriormente, se caracterizaba por su preferencia por las cintas estadounidenses. Al menos, esa es la percepción de este cronista. En enero de 1966 anunciaba como próximo estreno algo “electrizante”. “Una descarga de emociones” solo para adultos: la película “Viento negro” con José Elías Moreno, David Reynoso, Jorge Martínez de Hoyos y otros actores. 


Esta película, del guionista Mario Martini y del director Servando González, había sido exhibida por vez primera en 1964. Trata sobre las obras de construcción del ferrocarril en el desierto de Altar, en Sonora, y resalta el drama humano y las consecuencias históricas que generaron dichas acciones (quizá las nuevas generaciones no conocen este filme). A esta cinta se le ubica entre las mejores películas mexicanas de todos los tiempos. 

Se anunciaba también una película francesa, una comedia, cuyo título en español era “Alpiste para los pajaritos”, del director Marcel Carné y que en francés se intitulaba “Du mouron pour les petits oiseaux”, que había sido estrenada en Francia en 1963.  


Por su parte, el cine Torreón, que pudiera estar a la par en categoría al cine Nazas, o tal vez apenas un poco menos que éste, anunciaba, “para niños y adultos”, “una maravillosa fantasía japonesa del siglo XVI”, “increíblemente fantástica”: “El pirata samurái”, con Toshiro Mifune. En “Eastmancolor” y “Cinemascope”. Es evidente que la capacidad para representar la viveza y la intensidad el color y el formato ancho de las imágenes proyectadas (el cine Torreón contaba con la pantalla adecuada) eran innovaciones de gran atractivo para el público cinéfilo de la época. 


Junto con “El pirata samurái” se presentaba la película “Combate” que la publicidad calificaba como “¡excitante!, ¡terrífica!, ¡explosiva!”. Beach Dickerson era el protagonista, según la misma publicidad. No hemos localizado sino tres películas de este actor, siempre en papeles secundarios: “El monstruo del mar encantado” (Creature from the haunted sea) de 1961; “Café Europa” (G.I. Blues) de 1960, en la cual el protagonista es Elvis Presley; y la tercera data de 1967. No podría estar en cartelera en 1966. 

Esta aparente manipulación de la temática de las películas a través de la publicidad, parece obedecer al gusto principal del público: películas de acción antes que de comedia romántica. La manipulación era simple mercadotecnia. 

El costo del boleto de entrada al cine Torreón era de tres pesos y cuarenta y cinco centavos. Otros cines de Torreón en funciones a finales de enero de 1966 eran el Laguna, Princesa, Modelo, Martínez, Cinelandia. Y en el área metropolitana, los cines Palacio, Unión y López. 

lunes, enero 25, 2016

La Laguna, tierra de promisión



La Puerta de Torreón

El próximo mes de octubre, Torreón se convertirá en la capital del comercio de la América Latina, ya que fungirá como sede de la Expo Aladi (Asociación Latinoamericana de Integración) Macrorrueda de Negocios Multisectorial. Será lugar de encuentro e interacción entre empresarios de Latinoamérica, del Caribe y de otros países del Continente Americano. 

Es a la luz de este acontecimiento que mencionamos que La Laguna, nuestra laguna de lengua castellana y pensamiento occidental, fue un lugar de prosperidad y agroindustria desde sus orígenes (a finales del siglo XVI y XVII. Desde 1594 fue llamada por el rey de España, Felipe II, “Provincia de La Laguna” y por sus habitantes coloniales, el “País de La Laguna”.

A finales del siglo XIX, en 1888 para ser exactos, toda esa tradición agroindustrial de siglos se condensó en lo que habría de ser nuestra actual zona metropolitana, gracias al ferropuerto que surgió en lo que fuera el Rancho y Hacienda del Torreón. Las vías del ferrocarril implicaban el acceso a la modernidad industrial y capitalista, el acceso al transporte económico y rápido, el acceso a las innovaciones, y el arribo de inmigrantes temporales o permanentes. 

En 1898, se escribía sobre nuestra región que una fuerte compañía, establecida con un capital cuantioso, poseía las importantes fábricas: la “Alianza” en Torreón (Coahuila), la “Favorita” en San Pedro de La Laguna (Coahuila) y la “Esperanza” en Ciudad Gómez Palacio (Durango). Esta asociación industrial señalaba a los hombres de negocios el camino que se debía seguir, indicaba cómo existen en México muchos elementos desatendidos y que se podían convertir en fuentes de riqueza. 

Y continúa: En aquella región (La Laguna) existen plantaciones de algodón que ya han adquirido bastante importancia. Hasta hace diez años, la semilla de algodón se arrojaba como inútil. La Compañía a que nos referimos se organizó principalmente para utilizar esta semilla. En las fábricas mencionadas se muele la semilla para extraer el aceite. Todo este aceite se emplea en fabricar jabón, y se obtiene un jabón muy superior al jabón corriente que se fabrica en lo interior del país. 

Es muy higiénico por estar formado exclusivamente con una substancia vegetal, y es al mismo tiempo tan barato como el jabón corriente. En México, la caja de 34 ½ kilogramos se vende generalmente a $ 6.75, que es el precio del jabón común.  

El residuo de la semilla forma una pasta llamada harinolina, excelente para la engorda de ganado. Casi toda esta pasta se exporta, principalmente a Europa; a Inglaterra, y Alemania. Se venden hasta 20,000 toneladas al año. 

Estas fábricas producen como 500,000 cajas de jabón de 34 ½ kilos neto cada año. La borra de algodón se exporta a Estados Unidos y sirve para fabricar fieltro. La instalación de maquinaria es magnífica. Todos los departamentos están alumbrados por luz eléctrica de arco incandescente. 

Las fábricas emplean una fuerza como de 1,000 caballos vapor y toda esta fuerza es producida casi sin otro combustible que la misma cáscara de pepita de algodón. Emplean como 600 a 700 obreros; todos son hombres. Los jornales son de $ 0 75 a $ 1 50 por 12 horas de trabajo. Las fábricas trabajan sin cesar día y noche. 

Fuente: “El Boletín de la República Mexicana”, 1º de septiembre de 1898.


domingo, enero 24, 2016

Nuevo presidente de la Casa de Coahuila






Hoy domingo 24 de enero de 2016, tomó posesión como nuevo presidente de la Casa de Coahuila en la Ciudad de México el Magistrado de Tribunal Fiscal y Administrativo, licenciado Rafael Ibarra Silva. El señor Ibarra Silva es originario de Monclova, Coahuila, y ocupará el cargo por el bienio 2016-2018. 





En el curso de la ceremonia de entrega de estafetas, los directores saliente y entrante de la Casa de Coahuila develaron un busto que representa a Francisco I. Madero.  El Cronista de San Pedro, Coahuila, lugar donde el homenajeado en bronce escribió su famosa obra "La Sucesión Presidencial" fue el encargado de presentar una pieza de oratoria relativa al tema. Presente como testigo de honor, estuvo el licenciado Eduardo Olmos, representante de Coahuila en la Ciudad de México. 


lunes, enero 18, 2016

Déjà vu (ya lo vivimos)


    


En 1943, en un ensayo periodístico, Mariano Alcocer expresaba:

“A diario encarece la vida; el jefe de familia se encuentra día a día con el problema de que el monto nominal de sus ingresos cada vez le sirve para comprar menos satisfactores de sus necesidades. Hasta la indita que vende verdolagas en humildísimo puesto en el mercado, contesta a la pregunta de la compradora sobre por qué da tan caro, con esta frase u otra parecida: ‘el dólar, marchantita.’” 

Alcocer se preguntaba en su momento (pregunta retórica) por qué el poder adquisitivo del peso estaba determinado por la paridad con el dólar estadounidense. Y menciona una serie de datos de interés para la historia de la relación cambiaria entre México y Estados Unidos, de pérdida para el peso en 1820, ligero repunte en 1860, y continuo descenso de 1920 a la fecha del artículo (1943). 

Y dice: “En tal año [1920] el tipo medio [de cambio] fue de 2.009; en 1925 de 2.025; en 1930, de 2.122; en 1935, de 3.499; en 1940, de 3.181; en 1941, de 5.396; y en 1942, de 4.850”. Sabemos que durante el resto del siglo XX, la devaluación del peso continuó cuesta abajo su rodada; que en 1993 se maquilló este fenómeno (por fines políticos) con la supresión de los tres ceros a la moneda, y que a pesar de todo, la inercia devaluatoria continúa en el siglo XXI. El peso mexicano ha llegado a niveles ínfimos en las últimas semanas. Un dólar cuesta ahora más de 18 mil pesos de aquéllos, los de antes de 1993.

Pero la moneda no tiene vida propia. Su valor es sólo el reflejo de la solidez de la economía y de las instituciones que le respaldan. Los países con economías fuertes, tienen monedas fuertes. Pero hay otros factores que también cuentan: la solidez y transparencia de las instituciones democráticas, el bienestar y la paz social, sin excluir la adecuada distribución de la riqueza entre la población (empleos dignos y bien remunerados), las favorables condiciones para la inversión, la diversificación de la economía con productividad y competitividad a nivel internacional, la solvencia en términos de monto de deuda externa y las buenas condiciones de la balanza comercial.

México es un país que, a través de su historia, se ha caracterizado por su gran riqueza de recursos naturales, pero también por la incapacidad, falta de voluntad política, mezquindad o corrupción de sus gobernantes para aprovecharlos en favor del ciudadano común.

La división ideológica o partidista, así como la falta de consensos sobre el establecimiento de un proyecto de desarrollo económico nacionalista a largo plazo, sumados a la voracidad de otras naciones, han creado las condiciones para el deterioro económico del país y, por ende, del peso. 

Nuestra historia nacional demuestra que en muchas ocasiones los gobiernos, erigidos en cúpulas de poder entretejidas de inconfesables redes de complicidades, toman decisiones de espaldas al pueblo, sólo por beneficio propio. Olvidan que la única razón para la existencia de un gobierno es la de crear y administrar bienestar para su pueblo. 

Ciudadano mexicano arrestado en España





El pasado viernes 15 de enero, el ex gobernador de Coahuila y ex presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) fue detenido en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, bajo la presunción de diversos cargos delictivos. 

Mientras tanto, el proceso legal sigue su curso. El ex mandatario coahuilense fue ingresado a prisión, mientras se lleva a cabo el juicio que demuestre la veracidad de los cargos, o que lo exonere de culpa. Se sabe que el ex gobernador contará con todo el apoyo de su partido político, como se ha hecho público, así como con los mejores abogados y recursos consulares. 

La noticia causó reacciones encontradas en Coahuila y en el resto del país. 

viernes, enero 15, 2016

Torreón será sede de EXPO ALADI 2016







El próximo mes de octubre, Torreón se convertirá en la capital del comercio de la América Latina, ya que fungirá como sede de la Expo Aladi (Asociación Latinoamericana de Integración) Macrorrueda de Negocios Multisectorial. Será lugar de encuentro e interacción entre empresarios de Latinoamérica, del Caribe y de otros países del Continente Americano. 

Los objetivos principales del encuentro son los de lograr incrementar y fortalecer el comercio entre los trece países miembros de ALADI, así como incrementar las posibilidades de que las empresas puedan crecer e incrementar su participación en el mercado regional. Los resultados esperados del encuentro serían el incremento del comercio, del conocimiento y de la integración empresarial latinoamericana. 





lunes, enero 11, 2016

Enero, hace 90 años




¿Cuánto han cambiado las cosas en México en noventa años? ¿Realmente todo tiempo pasado fue mejor? Para darnos alguna idea, repasemos qué era lo que sucedía en nuestra localidad y en nuestro país en enero de 1926.

En la Comarca Lagunera, continuaba el problema de las agresiones contra los chinos, básicamente saqueos y maltratos. Existía un movimiento con este propósito, y sus líderes se encontraban detenidos. Aun así, éstos amenazaban con organizar manifestaciones si no se les daba la libertad condicional. Muchos laguneros “nacionalistas” fueron a visitar a los líderes antichinos detenidos, considerados ya como “mártires del antichinismo”, para animarlos y exhortarlos a seguir luchando por “la justicia”.  Mientras tanto, el Teatro Herrera ofrecía películas en episodios (“Los Hurones”) y el estreno de lo que llamaba su revista rataplana “No me toques que me paro”.

La Villa de Matamoros se encontraba amenazada de inundación general a causa del desbordamiento de los tajos “El Chicharrón” y “Los Rodríguez”, y aunque algunas casas humildes fueron afectadas, el agua fue desviada oportunamente a la Vega de Marrufo.

En el plano nacional, el ministro de Hacienda y Crédito Público viajaba a Europa para arreglar asuntos financieros concernientes al país. En Aguascalientes surgían ya los primeros episodios del enfrentamiento clero-Estado (Cristeros). En el Estado de Guerrero, las poblaciones de Tecpan de Galeana, San Gerónimo y Teotitlán eran azotadas por la lepra. 

En el ámbito internacional, Washington se inconformaba con las leyes reglamentarias aprobadas en México en torno al artículo 27 constitucional, relacionadas con el dominio de la nación sobre su suelo y subsuelo. Los Estados Unidos consideraban que violaban los convenios de los Tratados de Bucareli acordados con el presidente Obregón, y que salían lesionados sus intereses en México, particularmente los petroleros y agrícolas. 

Se consideraba que el año de 1925 había mejorado la salud pública, ya que el número de nacimientos superó al de las defunciones infantiles. Las enfermedades más comunes causa de bajas entre los infantes eran la viruela, la tosferina, enterocolitis, enteritis, meningitis, sífilis congénita, fiebre intestinal y otras. Otro conflicto que encontramos en enero de 1926 es la agresión y atentados reiterados contra diversos diarios en Tampico, en Pachuca (“El Observador”), en San Luis Potosí (“La Voz”).

Y con un salto cronológico de 90 años, diremos que el domingo 3 de enero de este año nuevo de 2016, La Laguna amaneció con los nublados y el frío típico de los lluviosos días invernales, aunque sin precipitación pluvial.  No obstante, mucha gente se dio cita para el acostumbrado Paseo Colón, que resulta sumamente concurrido en el verano. Ese primer domingo del año había menos gente que en otras ocasiones, y se notaba sobre todo la ausencia de niños. Aún bajo estas circunstancias, muchas familias, grupos de amigos y amigas, parejas e individuos recorrieron la Calzada Colón con entusiasmo.

Los canes de todas razas recorrían alegremente el paseo, bien atados con correas y cadenas por sus dueños. El clima parecía venirles muy bien. Gran parte de la concurrencia resultaba invisible, porque se encontraba disfrutando del almuerzo, del café y de la charla en el interior de los establecimientos del Distrito Colón que por cierto ha sido muy visitado por las noches a pesar del tiempo invernal. Solamente la nochevieja permaneció desierto debido a que los dueños de los cafés y restaurantes del área celebran la llegada del año nuevo en otro lugar, y toda el área permanece cerrada.

lunes, enero 04, 2016

Invernal Paseo Colón


Hacia el sur, la Sierra de las Noas con nublados bajos


Ayer 3 de enero de este año nuevo de 2016, la ciudad amaneció con los nublados y el frío típico de los lluviosos días invernales, aunque sin precipitación pluvial.  No obstante, mucha gente se dio cita para el acostumbrado paseo dominical, que resulta sumamente concurrido en el verano. Ayer había menos gente que en otras ocasiones, y se notaba sobre todo la ausencia de los niños. Aún bajo estas circunstancias, muchas familias, grupos de amigos y amigas, parejas e individuos recorrieron la Calzada Colón con entusiasmo. 



Perros de todas razas recorrían alegremente el paseo, bien atados con correas y cadenas por sus dueños, . El clima parecía venirles muy bien. Gran parte de la concurrencia resultaba invisible, porque se encontraba disfrutando del almuerzo, del café y de la charla en el interior de los establecimientos del Distrito Colón, mismo que por cierto ha sido muy visitado por las noches a pesar del tiempo invernal. Solamente la nochevieja permaneció desierto, debido a que los dueños de los cafés y restaurantes del área celebran la llegada del año nuevo en otro lugar, y toda el área permanece cerrada. 

Un local ambulante con mercancía invernal para mascotas


Desde el norte, el viento frío

Completada la vuelta, de nuevo hacia el norte

domingo, enero 03, 2016

La última semana del 2015





El 31 de diciembre de 2006, escribía en la Crónica: “Como ha sucedido siempre en Torreón, su clima es imposible de predecir. Durante la semana, después del frío navideño, sentimos la llegada de una gran masa de aire tropical. Durante algunas horas nos olvidamos el frío del invierno. Pero volvieron las masas de aire polar, y todo indica que, aunque el 31 de diciembre de 2006 será un día soleado, tendremos una nochevieja fría”.

Curiosamente, la semana final de este año 2015 presentó características similares a la de 2006: tuvimos altas temperaturas (29 grados Celsius) y cielos despejados para la nochebuena y la navidad; le siguió un fuerte viento nocturno (por supuesto, con tolvanera) y dos días gélidos; para levantarse de nuevo la temperatura hasta 30 grados Celsius. Seguramente se impondrá el frío invernal, pero es de esperarse que con las variaciones tan bruscas, haya muchos casos de enfermedades de las vías respiratorias. Se requiere precaución. El día 1 de enero de 2016, comenzamos el año con lluvia pertinaz. 

Por otra parte, la ciudad de Torreón ha tenido mucho movimiento comercial por razón de la temporada navideña y las derramas económicas de fin de año. Las compañías de taxis no se daban abasto para dar servicio a la cantidad de usuarios que utilizaron este tipo de transporte. Los bares, cafés, restaurantes, tiendas de artículos de todo tipo, almacenes grandes y pequeños, supermercados, todos estos lugares estuvieron muy visitados por los consumidores. Y aunque no faltan las noticias de nota roja de manera cotidiana, la percepción de la ciudadanía (vox pop de taxistas, fuentes muy confiables) es de que han aumentado las condiciones favorables para hacer vida social en lugares públicos. 

Y para añadir un granito de arena a la historia del bienestar social en México, mencionamos que hace 55 años, México alcanzaba uno de sus mayores momentos de estabilidad económica y social. Era autosuficiente en alimentos básicos, y no dependía del abasto de granos de los Estados Unidos ni de ningún otro lugar de la tierra. El peso se encontraba estable. El sistema bancario era sano y eficiente en manos de sociedades de particulares. 

En 1960, la población mexicana ascendía a 34 millones 923 mil 129 habitantes, mientras que en la actualidad se estima en 126 millones 216 060. Aparte de la generalizada corrupción, y de las políticas neoliberales ¿ha sido el incontenible crecimiento de la población uno de los factores clave para entender las recurrentes crisis económicas de nuestro país desde 1976?

Y ya que comenzamos el mes de enero de 2016, diremos que este nombre procede del latín “januarius”, que era el mes dedicado al dios Jano. Se le representaba con dos caras, una que miraba hacia atrás, al pasado, la otra, hacia delante, hacia el futuro. Y esto porque se le consideraba el dios de los comienzos, y por lo mismo, de las puertas.

Los romanos invocaban públicamente la protección de Jano el primer día del primer mes del año. Del latín, “januarius” pasó al castellano “enero”, al inglés "january" y al portugués "janeiro".  La tradición de bendecir o agradecer al llegar a los “portales” de los tiempos pareciera ser un fenómeno universal. Entre los fieles católicos, el día primero de cada mes es el indicado para practicar la devoción de orar a la Divina Providencia, para agradecer y pedir a la vez, casa, vestido y sustento.


Y para cerrar, este cronista desea a todos los torreonenses y laguneros plenitud de bienestar y buena fortuna para este 2016 que comienza. 

jueves, diciembre 31, 2015

Los 123 años de Torreón


Estampilla conmemorativa del centenario de la Villa del Torreón 1893-1993


La Congregación del Torreón, que se encontraba enclavada en el municipio de Matamoros, Coahuila, fue convertida en villa, con municipio y gobierno propios, por decreto del gobierno de Coahuila del 24 de febrero de 1993. Su territorio le fue cercenado al municipio de Matamoros para dotarle de jurisdicción propia. Esta es la fecha históricamente correcta que determina la edad de nuestra población. A 2015, cuenta con 122 años. Y el 24 de febrero del próximo 2016, contará con 123. 

Las poblaciones novohispanas y mexicanas siempre han celebrado como inicio histórico, la fecha de creación de su municipio y gobierno. Si no fuera así, las villas nunca podrían celebrar su propia creación y existencia. Tendrían que esperar a ser convertidas en ciudades, si es que eso alguna vez ocurriera. 

El caso de Torreón constituye una anomalía histórica, pues festeja como su origen la fecha de erección como ciudad (no como villa) el 15 de septiembre de 1907. Y esto se debe a que en 1932, Eduardo Guerra logró convencer a la población de que debía celebrar las "Bodas de Plata" (25 aniversario) de la ciudad en 1932. La verdadera razón que se guardaba Eduardo Guerra para lograr ese consenso, era la obtención de fondos municipales para la publicación de un libro de historia de Torreón. 

El 7 de enero de 1932, Eduardo Guerra solicitó al ayuntamiento de la ciudad un subsidio de dos mil pesos para la edición de un libro que contendría los datos históricos más importantes de Torreón. La iniciativa de Guerra no quedó ahí, sino que motivó el interés de la cámara de comercio local para organizar los festejos de las bodas de plata de Torreón como ciudad.

La iniciativa de Guerra prosperó, y finalmente la población aceptó su iniciativa de celebrar "25 años" de la existencia de Torreón, partiendo del 15 de septiembre de 1907. Sin embargo, no se corresponde esta fecha con la verdad histórica, como lo hemos mencionado. Como cronista oficial Torreón (sea rancho, estación, congregación, villa o ciudad) considero importante mantener en la memoria colectiva dicha verdad histórica, celébrese o no. 




martes, diciembre 29, 2015

Navidad para todos los gustos






Entre los muchos recuerdos que la temporada de navidad me suscita, se encuentra el penetrante aroma de aquellos pinos canadienses que solían ponerse en venta para la ocasión, en la Alameda. Bastaba uno solo de esos arbolitos para perfumar a bosque una casa completa. Su adorno con esferas de colores era tradicional. 

Algunos se adornaban con series de foquitos de llama, otros con series de tubitos con burbujeante líquido de color. Otros preferían luces traídas de los EEUU, o bien, en ciertas familias de tradición europea, los adornos de los árboles navideños eran pequeños candeleros con velitas encendidas, fruta, y galletas.  

Era muy común que de acuerdo a cultura y posibilidades, los adornos navideños fueran acordes a costumbres y entornos. Muchos hogares contaban solamente con arbolitos decorados; muchos otros contaban con arbolito y el tradicional nacimiento o belén, que representaba diversas escenas del nacimiento de Jesús, de la visita de los pastores, ángeles y reyes magos. 

Había otras casas, por lo general de extracto popular, donde el nacimiento era un verdadero despliegue de escenografía e iconografía que podía ocupar habitaciones completas, y donde el aroma que prevalecía era el de nuestra olorosa gobernadora. No era un despliegue de carácter realista, pues las figuras no se encontraban en una sola escala. Las había  de todos tamaños, sin corresponderse unas con otras, pero eso sí, en amorosa convivencia.

Muchos otros laguneros tenían una idea más mexicana y desértica del árbol navideño. En lugar de una conífera, preferían usar un mezquite seco y plateado, adornado con foquitos, esferas, escarcha, y “pelo de ángel”.

En la época que rememoro, los niños éramos llevados por nuestros padres a “La Suiza”, esos almacenes en cuyos aparadores se exhibían los más bonitos juguetes, los más novedosos, para motivar y e incrementar nuestro buen comportamiento, al menos durante diciembre. Solía haber también en sus aparadores montajes mecánicos de renos, trineos y santa Claus que maravillaba a los niños, tanto por la ilusión que creaba, como por la abundancia de luz y color.

Torreón era todavía una ciudad pacífica, y uno podía recorrer el centro de noche, disfrutando del frío, de los hot-dogs de carrito, de la vista de las estrellas en el cielo claro y del alumbrado navideño.

En cuanto a la costumbre de instalar nacimientos en La Laguna,  inició con los misioneros jesuitas, porque el País de La Laguna era una zona de misiones de la Compañía de Jesús. En alguna exposición de arte jesuita de Parras (Museo Regional de La laguna, INAH) pudimos admirar un San José y una Virgen María de un nacimiento del siglo XVII. 

Sin embargo, los ancestros de los tlaxcaltecas que acompañaron a los jesuitas en la obra misionera, habían sido evangelizados desde el primer tercio del siglo XVI por los franciscanos, y trajeron la costumbre de poner nacimientos desde San Esteban Tizatlán, en Tlaxcala. Aunque hay muchos casos documentados, cito solamente uno, el del tlaxcalteca-lagunero de Parras, Lázaro Miguel, que vivió durante la segunda mitad del siglo XVII y principios del XVIII, quien celebraba, al igual que sus contemporáneos, las "levantadas" y "acostadas" del "niño Dios" en la navidad y la candelaria. Su testamento, firmado el 3 de noviembre de 1715, declara, entre otras cosas, la propiedad de "un nacimiento con su tabernáculo [portal, pesebre] pequeño".