Escudo de Torreón

Escudo de Torreón

domingo, diciembre 10, 2006

Primer informe de gobierno del alcalde de Torreón


En el auditorio Santiago Garza del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey Campus Torreón, José Ángel Pérez Hernández, alcalde de Torreón, rindió su primer informe de gobierno. El evento contó con la presencia de los 16 regidores, 2 síndicos, el secretario y el mismo alcalde, más unos 1,400 invitados y asistentes.

Mención especial merece la presencia de algunas personas destacadas, como lo fue el diputado federal Jorge Zermeño Infante, ovacionado varias veces. Zermeño Infante es ex alcalde de Torreón por el Partido Acción Nacional y en la actualidad Presidente de la Cámara Baja del Congreso de la Unión. Estuvieron también Jorge Torres López, Secretario de Finanzas del Estado de Coahuila, representante del gobernador Humberto Moreira. Se contó con la presencia de varios alcaldes de ciudades de Coahuila y de Durango, así como de ex alcaldes de Torreón.

Estuvieron asimismo presentes algunos diputados federales y estatales de Partido Acción Nacional, del Partido Revolucionario Institucional, del Verde Ecologista y del Partido del Trabajo. No podían faltar el Comandante de la Región Militar, el obispo de Torreón y el siempre jovial Carlos González Castañón, Cónsul Honorario de España en nuestra ciudad. Destacó asimismo la presencia de Ramón Iriarte, presidente del Patronato del Centenario de Torreón.

El auditorio estuvo lleno a reventar, y el alcalde fue ovacionado en varias ocasiones, y eran de llamar la atención las porras que en su honor coreaban algunas personas. Se puede decir que el informe tuvo una excelente recepción. El prólogo al informe lo comentó José Ángel Pérez de viva voz, y posteriormente se acudió a los medios electrónicos. El auditorio contaba con varias pantallas que le permitieron a la concurrencia seguir el informe videograbado y los acontecimientos del auditorio en vivo. De manera simultánea, el informe fue transmitido por televisión a la ciudadanía de Torreón.

Se puede decir que el evento fue lucido, que no cabía un alma más en el auditorio, y que el contenido del informe tuvo una buena recepción. Fue muy aplaudida la declaración de que el municipio opera con cero deuda pública.

Felicitaciones para el alcalde y para los miembros e integrantes del ayuntamiento.

jueves, diciembre 07, 2006

Nuevo mural para Torreón

Anoche fue develado el más reciente mural del artista Gerardo Beuchot. Lleva por título “Comarca Lagunera. Orígenes y dinámica” y se encuentra ubicado en el Centro de Iniciación Artística Pilar Rioja, CINART.

La ceremonia de inauguración comenzó a las 20.30 horas en dicho centro. Conformaron el presidium Gabriela Nava, Directora de Cultura de Torreón, como representante del alcalde José Ángel Pérez Hernández; Laura Eraña, Directora del ICOCULT Laguna; Armando Guerra, Director del ICOCULT Saltillo y representante del gobernador de Coahuila, Humberto Moreira; Ramón Iriarte, Presidente del Patronato del Centenario, Gerardo Beuchot, autor del mural, y también este Cronista en su calidad de tal.

Después de los correspondientes discursos y explicaciones en torno al nuevo mural, se procedió a su develación ante la numerosa concurrencia que aplaudió con auténtico entusiasmo, ya que la proximidad del año 2007 y los festejos del centenario de la ciudad han despertado gran interés y sensibilidad histórica entre los torreonenses.
La celebración continuó con vino blanco, refrescos y una gran variedad de canapés.

El mural tiene un gran número de entradas o lecturas. Es significativo que se encuentre ubicado en un plano este-oeste, y que esté diseñado para leerse de izquierda a derecha, ya que esa fue la ruta que siguieron los colonos para crear asentamientos en la Comarca Lagunera de Coahuila: Parras, San José y Santiago del Álamo, Torreón.

Los misioneros y presbíteros jesuitas se encuentran representados debido a la enorme importancia que tuvieron para la creación del territorio de lo que ahora conocemos como “Comarca Lagunera”. La Compañía de Jesús recibió el permiso de Felipe II para encargarse de la evangelización de La Laguna el 6 de abril de 1594. Los jesuitas establecieron a Parras en 1598 como capital administrativa, espiritual y cultural de La Laguna.

El nuevo mural de Beuchot es el primero en la Comarca que muestra individuos de la etnia de los tlaxcaltecas, que tanto contribuyeron al éxito de la empresa de evangelización y aculturación de los aborígenes laguneros. Estos numerosos tlaxcaltecas abuelos nuestros han sido olvidados o negados por nuestra historia regional hasta que Beuchot los ha rescatado y les ha conferido el lugar que les corresponde por derecho propio.

El mismo Porfirio Díaz (tan querido por los torreonenses de 1907) aparece como conductor de la locomotora que trae a Torreón “orden y progreso”, como rezaba el lema de los positivistas y/o científicos, y que resume en tres palabras el ideario porfiriano. Por cierto, se trata de una locomotora fabricada en la Hacienda de Hornos (Viesca), ya que efectivamente, en 1910 existía ahí una próspera industria metalmecánica.

En su conjunto, el mural nos expone el surgimiento de la Comarca Lagunera de Coahuila desde 1598 hasta los inicios de Torreón. Se trata del contexto histórico que explica el surgimiento y consolidación de nuestra urbe. La apropiación de la tecnología europea para la fabricación de vinos y aguardientes fue la clave del éxito económico de la Comarca en la era colonial. En otro momento histórico, la industrialización y modernización de esa misma Comarca —una nueva apropiación de tecnología— ocurrió en Torreón. Así nos lo muestra el mural, surgen un nuevo cultivo, el algodón, y nuevas formas de energía propias de la modernidad: el vapor y la electricidad.
No podemos sino agradecer a los patrocinadores del arte de Gerardo Beuchot por este espléndido regalo que hacen a Torreón con motivo de la celebración de su primer centenario como ciudad. Los ideales del renacimiento se han cumplido nuevamente: se han dado la mano el arte y la ciencia. Desde anoche, Torreón cuenta con una representación veraz, respaldada documentalmente y maravillosamente ejecutada por el hábil pincel de este artista lagunero.

lunes, diciembre 04, 2006

Felipe Calderón jura su cargo presidencial

Tanto Vicente Fox como Felipe Calderón han dado muestras de sensibilidad y prudencia políticas al transmitir por televisión, desde Los Pinos y en cadena nacional, la ceremonia de sucesión del cargo presidencial. Efectivamente, en un acto sin precedentes que comenzó a las 11.45 de la noche del 30 de noviembre, Vicente Fox entregó la banda presidencial a un cadete del Colegio Militar, en presencia de Felipe Calderón. A las 12 de la noche, Calderón aceptó el cargo de nuevo presidente de La República.

Fue este un acto protocolario, sencillo, celebrado en la residencia presidencial en presencia de algunos invitados y funcionarios de los gabinetes saliente y entrante.

Esta sensibilidad y prudencia se hicieron mucho más patentes el 1 de diciembre en la sede del Congreso de la Unión. Los diputados perredistas continuaban bloqueando los accesos con la intención de no permitir el ingreso de los presidentes saliente y entrante, con el fin de restarle legitimidad a la transmisión de poderes.
Por momentos hubo verdaderas batallas campales entre los diputados, y esto en las narices de las delegaciones extranjeras invitadas. Este bochornoso espectáculo fue contemplado, entre otros, por SAR el Príncipe de Asturias, y por el ex presidente de los Estados Unidos, George H. W. Bush. Se nota que a muchos mexicanos les sobra amor propio y les falta orgullo nacional.

Poco después de las 9.30 am del 1 de diciembre, aparecieron en la tribuna el ex presidente Fox y el nuevo presidente Calderón. El arribo fue tan sorpresivo como inseperado, y la sorpresa provocó silencio en muchos de los que estaban más que decididos a provocar algarabía tal que imposibilitara la toma de posesión.

Felipe Calderón pronunció las palabras de rigor con fuerza, claridad y rapidez. Jorge Zermeño Infante le entregó a éste la banda presidencial, y Calderón mismo se la colocó.
Y así como llegaron, entre gritos, así se fueron los protagonistas de la ceremonia de transmisión de poderes.

El día siguiente, 2 de diciembre, el ex candidato a la presidencia Andrés Manuel López Obrador vino a Torreón a iniciar su tournée como “presidente legítimo”. La verdad, su estancia en La Laguna constituyó algo así como un balde de agua fría, ya que no reunió ni a mil personas, cuando como candidato lograba juntar hasta 40,000 aquí mismo.

Una inserción pagada en uno de los diarios locales de mayor circulación le indicaba con toda claridad (y honestidad) que no era bienvenido en La Laguna.

Y consideramos que este es un sentir generalizado en La Comarca. Iguales descalabros está sufriendo en otras regiones del norte del país.

AMLO no puede contar con un mensaje más claro. Sus días como aspirante al poder ya pasaron a la historia. El norte no está interesado en la desobediencia civil. El norte desea seguir por la senda del progreso. AMLO debe encontrar un nuevo rol que le permita luchar institucionalmente contra la pobreza y la injusticia, pero no contra la Nación. Y por lo que se puede apreciar, es mejor que lo haga desde el Distrito Federal.

miércoles, noviembre 29, 2006

Presentan nuevo libro

Ayer martes se llevó a cabo la ceremonia de presentación el nuevo libro de ensayos “Torreón, ciudad centenaria”. Se trata de una contribución de la editorial La Opinión Milenio para celebrar el primer siglo de Torreón como ciudad, y también para mantener informados a los laguneros sobre diversos aspectos y asuntos regionales. La responsabilidad de la coordinación general de este proyecto editorial fue de Adriana Vargas.

Participaron en este proyecto un buen número de escritores —que aunque no todos son laguneros— ciertamente son conocidos en La Comarca. El valor académico o literario que puede tener cada uno de los ensayos es directamente proporcional a la habilidad científica o artística de sus respectivos autores. Sin duda alguna, este libro proporcionará largas horas de amena y entretenida lectura.

El evento y el posterior brindis tuvieron lugar en el hotel Crowne Plaza a partir de las 20 horas.

Los diputados desconocen el "fair play"

El día de ayer, los diputados mexicanos ofrecieron al mundo entero un deplorable espectáculo. Los flamantes hombres de leyes se agredieron a golpes y puntapiés con tal de asegurar la tribuna del Congreso de la Unión. El objetivo era claro: para los panistas, asegurar la toma de protesta de Felipe Calderón el primero de diciembre. Para los izquierdistas del PRD, se trata de bloquear la tribuna precisamente para evitar que dicha protesta tenga lugar.

No podemos concebir que los legisladores se vean reducidos, por propia iniciativa y gusto, al nivel de pandilleros. Si los legisladores tienen alguna queja, ellos mejor que nadie conocen las vías para presentarlas por las vías legales. Pero no pueden usar esas quejas para descarrilar la vida institucional de toda una nación simplemente porque las cosas no salieron como ellos querían.
En vista de los acontecimientos, Jorge Zermeño, exalcalde de Torreón y actual presidente de la mesa directiva de la Cámara Baja, determinará si el día de la ceremonia de investidura presidencial se recurre o no a las fuerzas de seguridad para mantener la calma.

Ya es tiempo de que López Obrador admita su derrota. Su negativa a aceptar la realidad solamente está generando inestabilidad, falsas expectativas, neurosis y violencia. Hay límites para la inconformidad. Y la izquierda mexicana, si es que efectivamente está actuando en bloque, debe entender cuáles son estos límites. No se puede desestabilizar a una nación, ni llevarla al enfrentamiento de sus miembros, por una mera sospecha de ilegalidad.
Porque, a final de cuentas, nunca se ha demostrado el tan mencionado fraude electoral en contra de la izquierda.

martes, noviembre 28, 2006

Consideraciones sobre la historia y la crónica

Existen entre los diversos sectores de la población de Torreón una serie de “verdades” asumidas de la manera tan gratuita como ingenua. Es decir, son cosas que se repiten —y que a fuerza de repetición— acaban siendo creídas de una manera acrítica, irresponsable, cómoda.

A estos falsos supuestos los llamamos “mitos”. Cada grupo, cada sociedad tiene los suyos propios, y son muy convenientes cuando se trata de justificar una conducta, una actitud y hasta la irresponsabilidad de quien carece de interés ético para investigar por sí mismo una verdad y delega en el "otro" esa tarea.

La existencia de “la historia” como si tuviera vida propia e independiente a la de los historiadores, es un mito. No hay historia sin historiador, de la misma manera que no hay realidad sin perceptor.

Y ya que hablamos de mitos, la cordialidad entre historiadores es solamente eso: un mito. En realidad, al menos en Torreón, el canibalismo es una práctica cotidiana entre muchos auto designados “historiadores”. Claro que —en su gran mayoría— no se trata de académicos, sino de meros forjadores de libros o de programas mediáticos para quienes la historia es solamente un pretexto y no una vocación. Se puede obtener una jugosa ganancia por un libro de renombrada casa editorial o por la publicidad de un programa de buen rating.

Se dan casos en que el verdadero historiador es percibido como un peligro para los mercachifles de “la historia”. De aquí que lo acusen falsamente de cualquier cosa que lo pueda alienar del patrocinio de los empresarios, y por ende, de la competencia.

Pero el historiador serio, académico, no necesariamente está interesado en hacer o vender libros de “historia fácil”. De los muchos que conozco de este tipo, la verdad ninguno se interesa en los libros de imagen, en las iconografías ni en géneros similares. Los que yo conozco —y son muchos— se interesan en hacer avanzar las fronteras del conocimiento por medio de la investigación científica. Son lo más opuesto que conozco al concepto de empresario, ya que les interesa mucho más la ciencia que la ganancia.

Otra verdad asumida que bien puedo calificar de mito, es la “obligación” de que el cronista se encuentre afiliado a alguna asociación histórica de carácter extramunicipal o interestatal, e incluso nacional. Estas asociaciones ordinariamente constituyen organismos de control político, es decir, sindicatos que acatan consignas o cumplen agendas. La figura del cronista municipal no puede ni debe ser alineada ni amordazada por ningún medio, pues este servidor público se debe a los intereses del municipio que representa. Su voz debe ser libre para actuar sin límites ni reservas.
Y, aún como sucede en algunos casos afortunados, si el cronista recibe un significativo estipendio del municipio, no debe ser considerado este estipendio como un salario que lo ata “al patrón”, sino como la contribución del ayuntamiento para que el cronista tenga la libertad y la seguridad económica que requiere el libre desempeño de su oficio. Se trata de un mero apoyo pecuniario que garantice su independencia.

lunes, noviembre 27, 2006

¿Los indios de La Laguna colonial construian altares de muertos?

Como es bien sabido, Santa María de las Parras se fundó en 1598 bajo la figura jurídica de “pueblo”, por ser indígenas sus colonos fundadores. Las etnias que constituyeron el pueblo primigenio eran básicamente la de los tlaxcaltecas de San Esteban de la Nueva Tlaxcala [Saltillo] o descendientes suyos, y una buena porción de indios “laguneros” “agregados” de las diversas misiones o visitas jesuíticas de la región.

Los tlaxcaltecas de Saltillo y Parras provenían del área geográfica y cultural que conocemos como Mesoamérica. Estos nuevos pobladores llegaron a Saltillo en 1591, y tan sólo siete años después algunos estaban en Parras como fundadores del nuevo pueblo. Es posible que trajesen con ellos sus viejas tradiciones funerarias mesoamericanas, si bien debemos considerar que los tlaxcaltecas norteños constituyeron uno de los pueblos indígenas más occidentalizados de la Nueva España a través de un continuo proceso de aculturación —básicamente por contigüidad con criollos y españoles— que, desde luego, incluía los elementos ideológicos y litúrgicos del catolicismo español.

Hasta ahora no hay testimonio documental que pruebe que los tlaxcaltecas de Parras hacían ofrendas a sus muertos para el día de los fieles difuntos del calendario religioso católico. En cambio, resulta sorprendente que contemos con el caso documentado de un presbítero criollo, don Joaquín Ignacio Blas de Maya, que ofrendaba la tumba de sus padres —ubicada nada menos que en el Colegio de San Ignacio de Loyola de ahí mismo— a la manera que lo hacían y hacen aún los purépechas de Janitzio.
Más aún, a la muerte del padre Joaquín, otro criollo, don Juan de Urtazum, continuó la costumbre del primero por varios años hasta que el obispo de Durango se lo prohibió por no constar por escrito que fuese voluntad del difunto padre Joaquín que se continuase realizando dicha ofrenda. Independientemente de si la razón del obispo para terminar con esa costumbre era de índole económica (después de todo, la ofrenda se hacía con dinero de la obra pía) o religiosa, este caso arroja luz sobre la manera como los blancos, incluso los presbíteros, podían apropiarse de elementos antropológicos e incluso teológicos mesoamericanos.
¿Pensaban que efectivamente los difuntos volvían una vez al año para estar con sus parientes? ¿Consideraban que los muertos se alegraban a la vista de las ofrendas colocadas sobre sus tumbas? El simple acto de presentación de las ofrendas así lo sugiere. Las ofrendas funerarias constituían en este caso la evidencia, la expresión tangible y perceptible de una apropiación cultural ajena al pensamiento católico ortodoxo de la época.

Para el año de 1753 ya había muerto el presbítero bachiller don Joaquín Ignacio Blas de Maya, el cual era miembro de una ilustre familia criolla parrense de origen vasco. Antes de fallecer había dispuesto se fundase una capellanía sobre las dos casas y viña contigua. Casas y viña fueron constituídas en obra pía por el superior despacho de don Salvador Becerra y Zárate, arcediano, dignidad, juez de testamentos, capellanías y obras pías, provisor y vicario general del obispado de Durango.

En ese año de 1753, las casas tenían rentadas “un cuarto y una cocinita maltratada” a don Andrés Bello, el cual pagaba un peso de renta al mes; “un cuartito y un patiecillo corto” a don Joaquín Rodríguez, también por un peso mensual, y “un cuarto y un patio grande” a Ambrosio de Vielma, por dos pesos mensuales.

Las principales entradas en metálico para la obra pía de don Joaquín de Maya provenían de los productos anuales de la viña: uva, vinos y aguardientes.

En 1753 era administrador de dicha obra pía don Juan de Urtazum, otro criollo de ascendencia vascongada. Entre las actividades y gastos que don Juan reportó haber realizado ese año, declaraba que

"En 1º de 9[noviem]bre para el día de finados se pusieron en la zepultura de d[ic]ho S[eñ]or B[achille]r 6 v[ela]s de zera. Ytt[em] en 1º de 9[noviem]bre de 1753 a[ño]s para d[ic]ha ofrenda, un carnero en pie. Ytt[em] en d[ic]ho [día] para d[ic]ha ofrenda un varr[i]l con 2 a[rroba]s 8 q[uartillo]s de vino".

En 1754, don Juan de Urtazum repetía la ofrenda de muertos en la tumba de don Joaquín de Maya. Sobre esta ocasión, que fue el día 2 de noviembre, dice que

"En 2 de 9[noviem]bre para la ofrenda que se puso en la cepultura don[d]e está enterrado d[ic]ho S[eñ]or B[achille]r y sus difuntos padres, se puso un tercio de [h]arina, un carnero, un varril de vino con 2 a[rroba]s 8 q[uartillo]s y quatro v[ela]s de zera".

La ofrenda colocada en la sepultura donde estaba enterrado don Joaquín de Maya y sus padres se repitó el 2 de noviembre de 1755 con harina, un carnero, un barril de vino y cuatro velas de cera; en 1756 en la misma fecha se hizo igual, con 6 velas en lugar de cuatro; en 1757 se menciona que 33 pesos

"se gastaron en la ofrenda que se pusso el día de finados en la zepoltura del p[adr]e"

En 1758 la información del administrador de la obra pía nos revela que la ofrenda se colocaba en el Colegio de San Ignacio de Loyola de Parras, en donde se ubicaba la tumba del presbítero y de sus padres. Dice don Juan de Urtazum a propósito de las cuentas de dicho año de 1758

"Se rebaxan 36 p[eso]s del importe de la ofrenda que se pone en este collegio en la zepultura del B[achille]r don Juachín de Maya y sus disfuntos padres..."

En 1759 la “ofrenda anual” se colocó como los otros años, el 2 de noviembre, día “de finados”. En el apunte de 1760, se nos hace saber que el mismo presbítero don Joaquín de Maya acostumbraba colocar la ofrenda en la tumba de sus padres —que luego sería la suya— antes de morir. Escribe en sus cuentas don Juan de Urtazum sobre este punto:

"En 2 de 9[noviem]bre, para la ofrenda que se puso en la zepultura de d[ic]ho B[achille]r y de sus defuntos Padres, como tenía de costumbre, un tercio de [h]arina...10 libras de zera...un carnero...un varr[ i ]l de vino con 2 a[rrobas] 10 qq[uartillo]s".

En el año de 1761, el primero de julio, don Pedro Tamarón y Romeral, obispo de la diócesis de Durango —en cuya jurisdicción quedaba Santa María de las Parras— “visitó” los libros, ingresos, egresos y bienes de la obra pía de don Joaquín de Maya. El resultado de esta “visita” del obispo fue que:

"Se le dan las gracias p[o]r su buena administras[ió]n, cuidado y zelo en procurar su aumento, y mediante a q[u]e [h]aviendo preguntado a d[ic]ho Adminis[trado]r D[o]n Juan de Urtazun en qué se [h]avía fundado p[ar]a ofrendar todos los años las sepulturas del d[ic]ho B[achille]r D[o]n Joaquín de Maya y sus ascendientes, y respondió q[u]e p[o]r [que] éste lo hazía en su vida, pero q[u]e no dexó or[de]n ni disposición p[ar]a su continuas[ió]n, en cuia disposición cessará en poner d[ic]ha ofrenda para q[u]e con más brebedad se verifiquen los fines piadosos a q[u]e se dirixe la fundas[ió]n de d[ic]ha obra pía".

Desde luego, don Juan de Urtazum honró su palabra, y no se volvió a realizar ofrenda alguna en la tumba de don Joaquín de Maya y de sus ascendientes. Lo que hacía don Joaquín de Maya y don Juan de Urtazum, ¿era realmente una práctica individual, o más bien una práctica social? ¿Dónde se apropiaron de dichos elementos ideológicos? ¿Solía haber en Parras ofrendas a los muertos en una escala verdaderamente social? No lo sabemos. Solamente los testimonios documentales y el trabajo de los historiadores pueden ofrecernos una respuesta válida.

La "reliquia" y sus orígenes


Una de las instituciones sociales que parecen caracterizar a la norteña ciudad mexicana de Torreón es la llamada “reliquia”. Este es un evento social de carácter popular que involucra aspectos filantrópicos, religiosos y gastronómicos.

Es muy frecuente que entre las clases medias y populares de Torreón, muchas familias organicen y compartan de manera tradicional, año con año, esta comida. En realidad, la “reliquia” es la concretización anual de un culto perenne relacionado con algún santo o advocación de la Virgen. Una familia devota de San Judas Tadeo, de la Virgen de Guadalupe, de la Virgen de San Juan de los Lagos, etc., con ocasión de la fiesta anual del santo, prepara un cuantioso festín de asado de puerco acompañado de una guarnición de siete sopas de pasta.
Esta comida se distribuye de manera gratuita entre todos aquellos comensales que lo soliciten. Desde luego, los vecinos de la familia que ofrece la “reliquia” saben de antemano que ese la comida estará disponible, porque se trata, no de un evento aislado en el tiempo, sino que se repite año con año como una manda o voto hecho al santo.

Pero la “reliquia” no es solo comida. Siempre va acompañada de un acto litúrgico en familia o en pequeña comunidad de familiares y vecinos e invitados. Ordinariamente implica el rezo de cinco misterios del rosario, con todas sus letanías. Este acto de veneración al santo antecede al reparto de la comida. En muchas ocasiones, una danza de “matachines” (representación de un tipo de indígenas prehispánicos) señala desde temprano el domicilio donde se ofrecerá una “reliquia”. Estos danzantes pueden ser contratados por la familia, o bien, puede tratarse de un grupo de personas que aportan su danza personal como ofrenda al santo en cuestión y en esa casa en particular.

Una vez terminado el rezo, se procede a la distribución de la parte gastronómica de la “reliquia”. La familia y los invitados especiales comen en los platos de la casa; los vecinos que no fueron al rezo pero sí a la distribución de la comida, suelen llevar sus propios platos. Cuando son muchos los solicitantes, forman fila y van pasando frente a las grandes ollas que contienen las sopas y el asado de puerco.

Para quienes no conocen México ni están familiarizados con su gastronomía, diremos que el asado de puerco no es carne cocida en asador, sino que se trata de un guiso de trozos de carne de puerco (pierna, lomo) cocidos en una salsa hecha a base de chile rojo (chile ancho colorado, poblano seco), tomate y cebolla. Las sopas son de las llamadas “de pasta” y que se sirven secas, no caldosas: fideo, letras, almeja, semilla de melón, etc.

La “reliquia” en su conjunto constituye pues un acto de culto de carácter netamente ético, filantrópico, destinado a servir al ser humano en necesidad. Está muy lejos de la autoflagelación penitencial e individualista con que muchas personas de las clases populares de México creen agradar a la Divinidad, a los santos o a la Virgen. Sin duda hay un gran trasfondo cultural de origen prehispánico en esas actitudes masoquistas, tan dolorosas como estériles, con las cuales la “reliquia” nada tiene que ver.

Es muy interesante que en Torreón, la “reliquia” permanece como una comida o institución de carácter popular. No ha gozado de la aceptación directa o movilidad vertical que otros platillos —de origen extranjero— han tenido. En Torreón, las clases pudientes y medias, además del menú cotidiano, consumen paella, alubias, hojas de parra, jocoque fresco y seco, kipe de ambos tipos, dedos de novia, belewes, comida china cantonesa como el arroz frito, puerco en agridulce, chop suey, etc. Muchas veces, los platillos originales ya están acoplados al gusto regional, o bien se han mestizado y reinventado.
En Torreón, estos no son simples platillos que algunos restoranes ofrecen a sus parroquianos, se trata de platillos incorporados a la dieta de las familias regionales, y que ordinariamente las señoras o señores saben preparar. Es decir, se trata de platillos que han sido incorporados a la cultura gastronómica de las clases medias y altas (calificamos en base al poder adquisitivo).

La celebración y consumo de la “reliquia” pertenece al ámbito del “pueblo”, esta es la percepción de las clases altas y medias de Torreón. Aunque puede suceder que algunas familias pudientes apoyen económicamente a quienes organizan la celebración, estas familias nunca pensarían en adoptar la costumbre para sí. Existe un cierto desdén por lo que tenga sabor popular o de mexicanidad, porque “no viste”. La tendencia va hacia la valoración de lo extranjero y lo elitista.
Así, muchas señoras de las clases más desahogadas se reúnen a celebrar y venerar a la advocación alemana de la Virgen de Schoenstadt. Y están en todo su derecho. La religiosidad tiene derecho a manifestarse de acuerdo a posición y cultura, siempre y cuando nadie resulte agredido o lastimado. Y mejor aún si alguien resulta beneficiado, como en el caso de la “reliquia”.
Los torreonenses, al igual que los adolescentes (Torreón es una ciudad adolescente que no ha cumplido su primer siglo de vida como tal) pensamos que el mundo nació con nosotros. Realmente asumimos que la celebración de la “reliquia” surgió con nosotros por “generación espontánea”.

Ya he dedicado un libro (La Comarca Lagunera, constructo cultural) para mostrar que aunque la ciudad cumpla un siglo de existir como tal, la cultura de sus habitantes es mucho más antigua y diversa. Las profundas raíces coloniales son evidentes, y la “reliquia” nos ofrece un ejemplo perfecto para evidenciar la naturaleza transgeneracional (y de clase) de la cultura.

La “reliquia” no es una institución originaria de Torreón. Estamos ante un caso de difusión cultural por migración. Con la apertura de las líneas de ferrocarril (1884-1888) Torreón quedó sujeto a la migración regional, nacional e internacional, y también a la adopción de las innovaciones que personas de otros ámbitos pudieran traer consigo. Llegaron la energía e iluminación eléctrica, los motores de vapor y de combustión interna, llegaron las modas, y también llegaron nuevas formas de celebración religiosa. Y decimos “nuevas” no porque fueran realmente nuevas, sino porque en la Comarca Lagunera fueron percibidas como nuevas.

En nuestro libro arriba citado, mostramos la gran inclinación que tenían las clases populares de origen regional —colonizadoras de Torreón— hacia la celebración cotidiana y familiar de liturgias de origen virreinal: las “acostadas” y “levantadas” de niño, el rezo del rosario, la organización de danzas religiosas, etc. La celebración de la “reliquia” añadió elementos nuevos, al incorporar la obligación de preparar y compartir una comida a base de carne de puerco y sopas. La carne de puerco y el pavo o guajolote constituían los ingredientes “de lujo” de las comidas de origen popular.
Así que la “reliquia” era percibida como un verdadero banquete, y el nivel de compromiso que implicaba una obligación anual de este tipo era mayor que la versión regional lagunera, que solamente ofrecía pan dulce. Pero también, para satisfacción de los creyentes que se comprometían a celebrar la “reliquia”, la “gratitud” o la “complacencia” del santo venerado sería mayor. Es decir, la versión zacatecana del culto popular podía reemplazar con ventaja la versión regional. De ahí la adopción de esta costumbre.

La “reliquia” llegó a la Comarca Lagunera con los inmigrantes zacatecanos. Sabemos que había cierto flujo de migrantes de aquella región hacia Viesca (entonces San José y Santiago del Álamo) en la era colonial. Pero los que popularizaron la celebración de la “reliquia” en la Comarca Lagunera, fueron los zacatecanos que comenzaron a llegar cuando la Comarca Lagunera y Torreón quedaron conectados con el estado vecino por medio del ferrocarril.

En Zacatecas, la “reliquia” tiene muchos años de existir, tantos que el término “reliquia” zacatecana” es de viejo cuño y se refiere a la celebración religiosa de un santo con un platillo formado por asado de puerco y siete sopas de pasta. A diferencia de lo que ha pasado en Torreón, en Zacatecas la “reliquia” ha sido aceptada por los más altos círculos sociales y hasta existen restaurantes especializados en “reliquia”, como “El Pueblito” en la ciudad de Zacatecas.
La “reliquia” ha sido presentada entre las muestras gastronómicas “Los sabores de la tierra” organizadas por la Universidad Autónoma de Zacatecas. En esta muestra se ha distinguido formalmente entre la “reliquia” de asado y siete sopas, y la “reliquia” de atole de maíz, pinole y pan ranchero, es decir, entre la “reliquia” salada y la dulce. La “reliquia” de asado y siete sopas constituye uno de los platillos tradicionales de inmemorial de Valparaíso y Villa de Cos, en Zacatecas, entre otros lugares de ese estado de la federación.

Examinemos un caso histórico de difusión por migración: el testimonio de la señora Esperanza Huízar Núñez.[1] Dice ella:
“Miguel Huízar (mi abuelo) nació en Valparaíso, Zac. en el año de 1853 […] llegó a Gómez Palacio en 1905[2] trayendo consigo la imagen de Sra. Santa Ana que data del siglo pasado y habiendo sido la patrona de la hacienda que llevaba su nombre del municipio de Valparaíso, Zac. El hacendado primo hermano de mi abuelo se la regaló en tiempos de los cristeros que cerraban las iglesias o las quemaban, por ese motivo, mi abuelo se hizo cargo de la imagen, con la promesa de venerarla siempre el 26 de julio de cada año, promesa que ha sido cumplida a través de generación en generación de abuelo a padre, a hijos, nietos, y Dios permita que bisnietos y tataranietos […] Quiero hacer mención que la celebración del 26 de julio se inicia con una novena que data del año de 1868[3] […] esta novena la rezamos desde el 18 de julio hasta el 26, el santo rosario sin faltar la danza de matachines y una riquísima reliquia”.

En conclusión: la Comarca Lagunera ha tenido, desde la era virreinal, múltiples manifestaciones de culto privado. Las danzas, las “acostadas” y “levantadas” del Niño Dios han sido las tradiciones populares de carácter rural que más han pasado al ámbito urbano con los migrantes regionales. Los migrantes zacatecanos aportaron a la cultura religiosa y gastronómica de Torreón y de la Comarca Lagunera esa forma particular y específica de veneración del santo, la “reliquia”, cuyo aspecto gastronómico consiste de asado de puerco acompañado de siete sopas de pasta. Esta es una forma profundamente bíblica de culto, ya que “dar de comer al hambriento” es quizá la actividad religiosa más altamente valorada por los primeros cristianos (Mt. 25: 35)


[1] Archivo Histórico de la Universidad Iberoamericana Laguna, Torreón, México. Expediente 85.

[2] Gómez Palacio es una ciudad separada de Torreón por el Río Nazas, cuyo cauce sirve de límite estatal entre Coahuila y Durango. Gómez Palacio fue elevada al rango de ciudad en 1905.

[3] “Novena de Señora Santa Ana, madre de María Santísima. Dispuesta por el presbítero D. Mariano Toraya, el menor de sus devotos. Monterrey. Reimpresa por A. Mier, calle de Abasolo número 36. 1868”.

jueves, noviembre 23, 2006

Las manos del tahúr

El día de ayer fue presentado el libro de cuentos Las manos del tahúr del aclamado autor lagunero Jaime Muñoz Vargas. El acto estaba programado para las veinte horas en el foyer del Teatro Isauro Martínez. Esta colección de textos ganó el premio nacional de cuento de Sonora, convocado por el Instituto Sonorense de Cultura y el Conaculta.

Ante un espacio repleto de espectadores, se dejaron escuchar los comentarios de la Lic. Mariana Ramírez, de Saúl Rosales y del propio autor.

Mariana presentó una reflexión muy atinada en torno a la estructuración de los cuentos de la obra, haciendo evidente para el público el grado de dificultad y de maestría que supone el entramado de cada uno de los cuentos, con dos o más líneas de narración simultánea. Y destacó que no es coincidencia que Jaime Muñoz haya recibido tres premios nacionales en un lapso de 96 horas, cosa que sucedió en octubre del año pasado.

Saúl a su vez hizo comentarios sobre la impresionante trayectoria de Jaime Muñoz, sobre los lugares sociales, políticos y económicos desde los que el autor aborda su obra, y desde luego, sobre los cuentos mismos.

Jaime Muñoz, quien declaró que por lo general él se apega a la estructura tradicional del cuento, explicó a la audiencia algunos de los secretos que implica escribirlos, de las formas ortodoxas y heterodoxas de redactarlos, y de su indistinta validez cuando tienen verdadero mérito artístico. Como tiene por costumbre, el autor convirtió su participación en una verdadera clase magistral con humor y con su sólido conocimiento del tema.

El público estuvo verdaderamente embebido en la presentación y en las palabras de cada uno de los oradores. Jaime recibió no solamente la admiración del público, sino que además fue calificado por éste con toda clase de elogiosos epítetos, destacando el de “Perro Negro” del cuento regional, es decir, el “monstruo sagrado”. Y la verdad, el público no estaba nada lejos de la verdad.

miércoles, noviembre 22, 2006

Concluye el II Festival Internacional de Piano

Anoche finalizó el II Festival Internacional de Piano del teatro Isauro Martínez. Para la ocasión se presentó el connotado pianista brasileño Jean Louis Steuerman, quien ejecutó un programa basado en una selección de obras de Johann Sebastian Bach, Ludwig van Beethoven, César Franck, Fréderic Chopin y Alexander Scriabin.

La interpretación fue impecable, y dejó un muy buen sabor de boca. La señora Claudia Máynez nos ha mostrado una vez más la sensibilidad y el gran conocimiento que posee, sobre todo en cuestiones artísticas y culturales. Las presentaciones de la temporada se caracterizaron por su gran nivel de dificultad, virtuosismo e inspiración interpretativa. Sin duda alguna, constituyeron una muy buena elección.

Asmimismo, es muy interesante constatar que el público que acude suele ser básicamente el mismo, lo cual habla de un núcleo de espectadores laguneros que se va especializando en la música para piano.

Todo nuestro apoyo merece el Patronato del Teatro Isauro Martínez por la calidad de los espectáculos que pone a nuestra disposición.

martes, noviembre 21, 2006

Error político


Ayer 20 de noviembre en el Zócalo, el ciudadano Manuel Andrés López Obrador se autoprocalmó “presidente legítimo” de México, en una ceremonia que pretendió ser el equivalente de las que se celebran cada seis años en el Congreso de la Unión.

La fecha no fue escogida al azar, ya que el 20 de noviembre —en el imaginario de la historia oficial— representa la ocasión de celebrar el triunfo de los movimientos de arraigo popular.

Parece que López Obrador está llevando demasiado lejos sus actos de protesta. Desde su muy personal percepción, pareciera no poder distinguir entre lo puramente simbólico y lo real. Su “toma de posesión” no es ni podrá ser mas que éso, el acto puramente simbólico de un político que ha deteriorado gradualmente su imagen por su incapacidad para aceptar la adversidad en forma de derrota.

Lejos de reasumir la contienda como oposición, con lo cual resguardaría los principios de la vida política y la búsqueda del bien común, ha optado por tratar de crear la ilusión de una “verdadera” y “legítima” presidencia no institucional. Sin embargo, con todo y el público desprecio a las instituciones del país, espera que los legisladores perredistas sometan al Congreso sus iniciativas de ley, e incluso ya instruye al nuevo regente de la ciudad de México con disposiciones populistas emanadas de “su gobierno”.

Creemos que el ciudadano López Obrador debería serenarse de una buena vez, y optar por actuar como fuerza de oposición en el marco de la institucionalidad republicana. Aún tiene tiempo para llegar a la presidencia en buena lid. No hay lugar para caprichos ni berrinches, debería pensar en el bien de todos, como lo prometió. ¿O lo prometido no era en realidad un auténtico proyecto de vida, sino pura y vana demagogia?


Conferencia extranjeros en la revolución

Muy interesante la conferencia del profesor Alejandro Contla Carmona, Cronista de Texcoco y presidente de la Asociación Nacional de Cronistas de la República Mexicana. Esta conferencia magistral tuvo por objeto dar a conocer las investigaciones del profesor Contra Carmona en torno a la presencia y función de los extranjeros en las diversas etapas de la revolución iniciada por Madero en 1910.

Resulta esclarecedor constatar que las fuerzas revolucionarias emplearon los servicios de mercenarios extranjeros para sostener la lucha armada, ya que, como explicó el profesor Contla Carmona, los revolucionarios no sabían usar equipo militar de cierta sofisticación, y requerían asimismo aprender estrategia de combate. El currículum y la experiencia militar internacional de muchos de estos mercenarios resultaban verdaderamente impresionantes.

Un detalle de la conferencia que llamó la atención fue el de equiparar a los chinos armados de Torreón con los mercenarios extranjeros al servicio de Porfirio Díaz. Los torreonenses sabemos que se trataba de simples civiles manipulados por medio del temor cuando se les dijo que los maderistas los podían masacrar si no tomaban las armas para defenderse. Y efectivamente, los maderistas los masacraron el 15 de mayo de 1911. Ese fue un día de infamia para Torreón y para la causa revolucionaria.
La conferencia se llevó a cabo en el auditorio del Museo Regional del INAH el sábado 18 a partir de las 12.30 horas con la asistencia de varios cronistas, entre los cuales pudimos saludar al profesor Matías Rodríguez Chihuahua.

lunes, noviembre 13, 2006

Los "tajos" y "tajitos" en las tierras de los marqueses de Aguayo

Una palabra que pensábamos que era de origen mucho más reciente en la Comarca Lagunera es la que la población regional usa para denominar un canal de tierra sin revestir, un “tajo”.

Sin embargo, una revisión a los libros parroquiales de Viesca en la era colonial nos permite saber que la palabra “tajo” era muy usada en el siglo XVIII en el mismo sentido que la usábamos en el siglo XX.

En el libro de bautismos de dicha parroquia, en la partida del 12 de febrero de 1790, se asienta el bautismo de “María Dionicia Eulalia López Montelongo” en la capilla “del Rancho de San Antonio y paraje del tajo de la Laguna”. Esta niña nació el 13 de enero del mismo año en el “Rancho y tajo de San José, perteneciente al señor marqués de San Miguel de Aguallo”

En el mismo libro se asienta que “en la capilla del Rancho de San Ant[oni]o y paraje del tajo de La Laguna” se bautizó a“José Pablo Eulalio Enríquez Martínez” el cual nació el 15 de enero de ese año en “Rancho y tajo de San Antonio”

Otra acta menciona que el 12 de febrero de 1790, “en la capilla del Rancho de san Antonio y paraje del tajo de La laguna”, se bautizó a un niño que nació el 27 de enero de ese año en el “Rancho y tajo de San José” y se le puso por nombre “José Santiago Eulalio Carrillo de Aguilar”.

Como podemos ver, se mencionan los tajos de La laguna y el tajo de San José. Es evidente que se usan en el sentido de canales conductores de agua. La palabra “tajo” es castellana, de vieja prosapia. De acuerdo con el Diccionario de la Lengua Castellana de la Real Academia Española (Quinta Edición, 1817) “Tajar” significaba “cortar, partir o dividir una cosa en dos o más partes o pedazos”. Según la misma fuente, “tajo” era “entre la gente de campo, el corte que llevaban los segadores o los cavadores cuando van trabajando”. Es decir, un tajo era el canal que iban construyendo los cavadores. Pero también designaba el canal ya acabado, ya que “tajo” era también “el corte que se daba con algún instrumento”.
Otra acta de matrimonio de Viesca menciona el enlace de Pablo Martínez "nativo en la Hacienda de San Juan de Casta, de la comprensión de Mapimí y residente en el tagito de Yd[em]", con Ma. Clara Almaraz, el 12 de febrero de 1839.

Por lo tanto, debemos incorporar el sustantivo “tajo” o "tajito" a nuestro repertorio de palabras regionales de origen colonial. Esta es particularmente importante para la historia de la irrigación y del uso y manejo del agua en la Comarca Lagunera.

martes, noviembre 07, 2006

Inauguración de casino en 1899

A continuación, y por su interés para la historia de la vida cotidiana de Torreón, transcribo la nota que publicó el periódico El Imparcial. Diario de la mañana el domingo 30 de julio de 1899.

“Un nuevo casino. Baile de inauguración. Correspondencia especial. Torreón, Julio 26. La buena sociedad de Torreón inauguró su elegante casino, la noche del sábado 22 del actual con un gran baile, al que concurrieron más de cuatrocientas personas, pues se dieron allí cita lo más granado de la sociedad de Torreón y de las vecinas poblaciones de Lerdo, Gómez Palacio y San Pedro.

El edificio que ocupa el Club fue construido expresamente para el objeto a que ha sido dedicado, y en verdad que tanto por su construcción cuanto por la elegancia y buen gusto con que ha sido amueblado, nada dejaría que desear al más exigente clubman.

Consta dicho edificio de dos pisos y en sus diversos departamentos han sido distribuidos conforme a los planos de construcción, el salón de baile, salón de billares, tocador para las damas, gabinete de lectura, cantinas, salón de juego, etc.

Causaba grata impresión ver allí reunidos y reinando entre todos la mejor armonía, a los miembros de la colonias española, americana y alemana, en el seno de nuestra sociedad.

Como un detalle simpático mencionaré el siguiente: se había pensado en un principio, que uno de los adornos del salón de baile, consistiese en un haz formado por las banderas de las naciones allí representadas, como una muestra de cortesía a sus representantes; pero a indicación de varios extranjeros, sólo los colores mexicanos se ostentaban en un ángulo de dicho salón.

Manifestaron los señores a que me he referido, que estaban todos bajo la protección del hospitalario pabellón de México, y que les era tan grato ver a éste como al de su patria.

Las lluvias que cayeron a principios del mes, aunque no muy abundantes, han asegurado por este año las cosechas de algodón en La Laguna, por lo que están de plácemes los agricultores de esta rica región.
EL CORRESPONSAL”

lunes, octubre 30, 2006

El Alcalde distingue a los descendientes de Wulff

El pasado sábado 28 de octubre, el alcalde, algunos regidores, miembros de las comisiones del Centenario de Torreón, invitados y el Cronista Oficial de Torreón recibieron en la Sala de Cabildo de la Presidencia Municipal, a algunos de los descendientes de Federico Wulff.

El objeto de la comparecencia en dicho recinto fue el de otorgar a las familias descendientes del ingeniero Federico Wulff un reconocimiento a la obra y méritos de su ancestro común.

Son bien conocidas la importancia de Federico Wulff en el desarrollo urbano inicial de nuestra ciudad, y también su aportación a la cartografía regional.

Estuvieron presentes la señora Roberta Walters —nieta de Federico— y su marido el señor Leon Walters, la hija de ambos, Roberta Mc Allister; Bart y Fred Wulff.

El alcalde dio la bienvenida a los visitantes en Inglés, como cortesía a los visitantes, quienes no hablan el Castellano. Posteriormente fueron entregados los reconocimientos por el alcalde, por el señor Ramón Iriarte y por los regidores presentes.

La señora Roberta Walters a su vez hizo entrega de un regalo para los torreonenses. Se trata de un mapa original de la Comarca Lagunera en 1914.

Aunque las familias Wulff llegaron de Forth Worth y otros lugares desde el viernes 27, el acto en la Sala de Cabildo fue quizá el más significativo de su visita. Posteriormente prosiguieron con un recorrido por los teatros Martínez y Nazas, el Museo de la Moneda, una comida en el Campestre La Rosita, una visita al Chalet de Federico Wulff (la casa del cerro) y cerraba la jornada una cena.

Para el domingo estaba programada una reunión de todas las familias descendientes de Federico Wulff de la región.

viernes, octubre 27, 2006

Industrias de gran porvenir en Méjico (1898)

A propósito del apunte anterior en que mencionaba la transformación de la economía lagunera, desde una etapa agropecuaria y textilera preindustrial hacia una etapa de industrialización, quiero transcribir un artículo que apareció en “El Boletín de la República Mexicana” el 1º de septiembre de 1898, páginas 461-462:

“Industrias de gran porvenir en Méjico.

Como indicamos en el artículo que precede, hay multitud de industrias que ofrecen gran porvenir en Méjico. Un ejemplo tangible de lo que avanzamos, nos lo presenta la Compañía Industrial y Agrícola “La Laguna” establecida en los Estados del Norte y a la que nos hemos referido ya en el número anterior de este Boletín.

Ya hemos dicho que esta fuerte compañía, establecida con un capital cuantioso que se dispone a aumentar aún considerablemente, posee las importantes fábricas: la “Alianza” en Torreón (Coahuila), la “Favorita” en San Pedro de La Laguna (Coahuila) y la “Esperanza” en Ciudad Gómez Palacio (Durango).

Esta asociación industrial señala a los hombres de negocios el camino que se debe seguir, indica cómo existen en Méjico muchos elementos desatendidos y que se pueden convertir en fuentes de riqueza.

En aquella región existen plantaciones de algodón que ya han adquirido bastante importancia. Hasta hace diez años, la semilla de algodón se arrojaba como inútil. La Compañía a que nos referimos se organizó principalmente para utilizar esta semilla. En las fábricas mencionadas se muele la semilla para extraer el aceite. Todo este aceite se emplea en fabricar jabón, y se obtiene un jabón muy superior al jabón corriente que se fabrica en lo interior del país. Es muy higiénico por estar formado exclusivamente con una substancia vegetal, y es al mismo tiempo tan barato como el jabón corriente. En Méjico, la caja de 34 ½ kilogramos se vende generalmente a $ 6.75, que es el precio del jabón común. Posee muy buenas cualidades detersivas.

El residuo de la semilla forma una pasta llamada harinolina, excelente para la engorda de ganado. Casi toda esta pasta se exporta, principalmente a Europa; a Inglaterra, y Alemania. Se venden hasta 20,000 toneladas al año.

Estas fábricas producen como 500,000 cajas de jabón de 34 ½ kilos neto cada año. La borra de algodón se exporta a Estados Unidos y sirve para fabricar fieltro.

La instalación de maquinaria es magnífica. Todos los departamentos están alumbrados por luz eléctrica de arco incandescente. Las fábricas emplean una fuerza como de 1,000 caballos vapor y toda esta fuerza es producida casi sin otro combustible que la misma cáscara de pepita de algodón. Emplean como 600 a 700 obreros; todos son hombres. Los jornales son de $ 0 75 a $ 1 50 por 12 horas de trabajo. Las fábricas trabajan sin cesar día y noche.

La misma Compañía posee un gran molino de harinas, sistema húngaro, de lo más moderno que se conoce. Está situado en Torreón, en el mismo perímetro de la fábrica “La Alianza”. Produce como 200 barriles, o sean como 30,000 kilogramos de harina diarios. Entre Ciudad Lerdo y Ciudad Gómez Palacios hay otros dos molinos de trigo de menor importancia.
Un tranvía pone en comunicación por medio de viajes continuos las tres poblaciones de Ciudad Lerdo y Ciudad Gómez Palacios y San Pedro de la Laguna (sic)”.

martes, octubre 24, 2006

Novedades historiográficas

La estancia de este cronista en el Colegio de San Luis la semana pasada obedeció a la presentación de la ponencia que llevaba preparada para compartirla con los académicos de la Asociación de Historia Económica del Norte de México. Esta llevaba por título “La producción de algodón en Nazas y Cuencamé a fines de la era colonial”.

El estudio demostró sin lugar a dudas que la fabricación de textiles de algodón en La Laguna comenzó a raíz de los acontecimientos relacionados con el “Grito de Dolores”, es decir, con la luchas por la independencia novohispana.

El testimonio más autorizado de que las cosas fueron así es el que nos dejó el Comandante de las Provincias Internas de Occidente, el mariscal de campo don Bernardo Bonavia y Zapata, en su comunicado del 22 de julio de 1813. En su argumentación es enfático. Dice que el desorden que en el comercio novohispano causaron las guerras de independencia durante los años 1810-1813, alteró el abasto y la distribución de las mercancías, pero a la vez estimuló la producción de las materias primas y de los artículos que escasearon.
De esta manera, Bonavia y Zapata remonta explícitamente al año de 1810 el inicio de la fabricación de textiles de algodón en la Comarca Lagunera. La siembra de la fibra se hacía —cuando había excedentes de agua de la vitivinicultura— desde 1787. Ya en 1824, el 6% (aproximadamente) de la población económicamente activa de Parras estaba constituida por obrajeros de algodón “ordinario” y “entrefino”.

Por otra parte, el proceso de mecanización de las textileras en La Laguna comenzó desde la década de los 1840´s en Mapimí con una fábrica que sin duda alguna fue la precursora de “La Constancia”.

Se probó asimismo que tan solo la población de Cinco Señores (ahora Nazas, Durango) produjo más algodón en 1817 que el rancho del Torreón en 1855. Como dato adicional, se sabe que en 1817 Cinco Señores abastecía de fibra a compradores de Durango, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Jalisco y Michoacán.

La Laguna y muy particularmente el rancho del Torreón, que inició como población con economía agrícola preindustrial, quedó incorporado al sistema de transportes de locomoción a vapor entre 1884 y 1888. El ferrocarril incorporó a Torreón al mundo industrializado capitalista. En ese momento inicia un vertiginoso proceso de modernización de la tecnología y de la economía torreonenses. Arranca también el proceso de crecimiento y de concentración de obreros en un núcleo urbano dotado de fábricas mecanizadas. Llegan y se adoptan nuevas formas de energía, iluminación y locomoción: la electricidad, el motor de combustión interna, el vapor.

Debemos tener claro pues, que el lapso 1884-1888 no marca el inicio de Torreón, sino la incorporación de la población a la economía y al mercado capitalista mundial. O dicho de otra manera, a la industrialización. Fue el paradigma industrial el que hizo de Torreón lo que es: una ciudad moderna y un polo de desarrollo regional y nacional.

lunes, octubre 23, 2006

XVI Encuentro de la AHENME

La Universidad Iberoamericana Laguna ha sido elegida como la próxima sede de los trabajos del XVI Encuentro de la Asociación de Historia Económica del Norte de México, los cuales se llevarán a cabo el 11, 12 y 13 de octubre de 2007.

Esta designación se tomó al final de los trabajos del XV Encuentro de la AHENME, los cuales tuvieron lugar en las instalaciones del Colegio de San Luis, en San Luis Potosí, del 18 al 20 de los corrientes.

Esta prestigiosa asociación de historiadores del más alto nivel académico cuenta entre sus miembros a representantes de las principales instituciones de investigación del país, todos ellos con trabajos realtivos al norte de México en diversas épocas y con diversos enfoques.

Este Cronista de Torreón fue designado Coordinador del XVI Encuentro de la AHENME, y pone de relieve la importancia que se le confiere a Torreón en su primer centenario como ciudad, y desde luego, a la Universidad Iberoamericana Laguna como institución de educación superior creadora de nuevos conocimientos. En el 2007, la UIA-Laguna celebrará sus 25 años de existencia y también 413 años de presencia civilizadora de la Compañía de Jesús en La Laguna.

Hacemos constar nuestra especial gratitud al Lic. José Ángel Pérez Hernández, Alcalde de Torreón y al Ayuntamiento 2006-2009 de nuestra ciudad, bajo cuyo patrocinio tendrá lugar este evento tan importante como lucido. Vaya también nuestro reconocimiento al Archivo Municipal “Eduardo Guerra”, institución homóloga del Instituto de Investigaciones Históricas de la UIA-Laguna.

A los lectores de este sitio, los mantendremos debida y oportunamente informados sobre este evento.

jueves, octubre 12, 2006

Noche de Hispanidad

El señor don Carlos González Castañón, Cónsul Honorario de España en Torreón, y el Mtro. Quintín Balderrama López, sj, Rector de la Universidad Iberoamericana Laguna, fueron los anfitriones para la celebración del Día de la Hispanidad en la Comarca Lagunera.

El evento inició a las 21.30 horas con una gran concurrencia de ciudadanos españoles y mexicanos. Estuvieron presentes los anfitriones ya mencionados, el señor José Ángel Pérez Hernández, alcalde de Torreón, así como autoridades y representantes civiles y militares de los estados de Coahuila y Durango, quienes iniciaron el evento con palabras de bienvenida. Se contó asimismo con presencia diplomática de la embajada de España en México.

El ambiente fue de lo más cordial y festivo, destacando como siempre el cuidado y la organización de la Lic. Sofía Enríquez.

Para esta ocasión, el Cónsul Honorario nos regaló con la actuación de la afamada “bailaora” granadina “La Moneta” (Fuensanta Fresneda Galera) quien viajó a Torreón ex profeso en compañía de sus “cantaores” y guitarristas.

El espectáculo fue verdaderamente inolvidable, ejecutado con derroche de pasión, energía y talento. Resonó el tablado con la fuerza expresiva de “la Moneta”.

Distintos espacios interiores y exteriores de las instalaciones de la universidad sirvieron como escenarios para las presentaciones artísticas. A la luz de las antorchas, con el fresco aroma del pasto en el ambiente, compartieron su alegría jóvenes mariachis, danzantes indígenas, y jinetes que con sus maniobras unían el virtuosismo de la escaramuza charra con la nobleza de la maestranza española.

Finalmente, los infaltables fuegos de artificio, que resaltaron con sus colores la negrura de la noche suburbana.

Durante los primeros minutos del 12 de octubre, don Carlos González Castañón y señora se dedicaron a felicitar, saludar y a despedir personalmente a los invitados que se retiraban. Sin duda, esta fue una celebración impecable, al gusto de todos quienes celebramos la presencia de la cultura española en nuestras raíces regionales antiguas y modernas.

miércoles, octubre 11, 2006

Linajes centenarios en Torreón

Torreón celebra su primer centenario como ciudad, ya que el 15 de septiembre del próximo año 2007 contará exactamente con cien años de existir con esta categoría. Si contamos desde 1893, cuando comenzó la corta historia de Torreón como villa (apenas si duró 14 años, del 24 de febrero de 1893 al 15 de septiembre de 1907) o nos remontamos aún más (como rancho desde 1850), veremos que en ese período se establecieron en nuestra población muchas familias de diversas procedencias.

Muchas de las primeras familias procedían del sur de Coahuila; otras, de diversos estados de la República. Más tarde, llegaron las de origen extranjero, como los empleados del ferrocarril (empresa estadounidense), sus ayudante, cocineros y cuadrillas. Pero al igual que sucedía entre los mexicanos, los extranjeros podían ubicarse en diferentes categorías, de acuerdo a sus ocupaciones. Había extranjeros profesionistas, comerciantes, prestadores de servicios urbanos y agropecuarios. Médicos e ingenieros, entre muchas otras categorías laborales.

No todos los extranjeros provenían de las clases populares, ni todos contaban con las mismas herramientas para abrirse paso en una comunidad que surgió y creció a pasos de gigante.Los profesionistas —ordinariamente pertenecientes a las clases medias mexicanas, europeas o estadounidenses— eran indispensables en un asentamiento nuevo que requería servicios de urbanización, servicios médicos y sanitarios, servicios legales, administrativos, etc.

Algunos extranjeros vendrían por iniciativa de la compañía para la cual laboraban, como sucedía con el ferrocarril; muchos otros dejarían sus países de origen para mejorar sus condiciones de vida en un lugar pletórico de oportunidades como lo era Torreón a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Y sus condiciones económicas en sus países de origen iban desde la pobreza hasta la solvencia empresarial. Pero todos ellos podían incrementar la calidad de sus vidas en la Comarca Lagunera.

Muchos de estos inmigrantes forjaron sus apellidos y linajes en el curso de 100 o más años de notoriedad en Torreón. Otros linajes de origen extranjero ya traían consigo una prosapia de siglos, como es el caso de Andrés Eppen Aschenborn, descendiente de miembros de viejas familias aristocráticas prusianas y francesas (desde príncipes hasta barones) que, como el ave fénix (Aschen Born, el que nace de sus cenizas) creó sus renuevos en La Laguna.

Entre los colonos de origen mexicano, encontramos muchos apellidos que suenan comunes, pero que cuentan con una prosapia de cuatro siglos o más en el sur de Coahuila y en Nuevo León e incluso de siglos atrás, en España y Portugal. Se trata de viejos apellidos ilustres, linajes que ganaron hidalguía en España por sus servicios de colonización, pacificación y descubrimiento a favor de la Corona. Por estas mismas razones se les premió con el título de “Beneméritos” y con otros privilegios, como la exención de impuestos.

Apellidos beneméritos reconocidos todavía en España lo son Adriano, del Toro o Toro, Treviño, Garza, de la Garza, Flores (de Ábrego, de Valdés), González (de Paredes, Hidalgo), Ábrego, Santos (Santos de Coy o Santoscoy), Borrego, Valdés o Valdéz, de la Fuente, de las Fuentes, Fuente, Ramos (de Arriola), Lobo (Guerrero, de Acuña), y muchos otros.

Entre aquellos genealogistas que concurrimos a los congresos nacionales e internacionales (como genealogista tengo 40 años de experiencia) esto que menciono es de sobra conocido. Es muy común que nos llamemos y tratemos de “primos” aunque el ascendiente común haya existido hace 300 años. Sabemos quiénes descendemos del fundador de Saltillo, Alberto del Canto, y quiénes de Diego de Montemayor, fundador de Monterrey, como es el caso de este cronista y el de muchas otras personas que nos enorgullecemos de nuestras viejas raíces coloniales y que atesoramos las correspondientes pruebas documentales.

Es una verdadera pena que tantos torreonenses ignoren sus historias familiares. Contarían con una invaluable herencia cultural e histórica que ninguna suma de dinero, por exorbitante que fuera, podría proporcionar.

lunes, octubre 09, 2006

Reunión magisterial

El sábado 7 de los corrientes tuvo lugar una reunión de trabajo en un salón de un hotel de la localidad. Esta reunión fue convocada por el Comité Regional de Acción Política del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Sección 35.

Este encuentro se efectuó en el contexto de la próxima celebración del IV Congreso Nacional de Educación como estrategia para amplia para incidir de manera significativa en el futuro de México. Así lo expresaron sus promotores, el Prof. Blas Maldonado Villarreal y Prof. Gerardo Alba Castillo.

El evento fue bastante concurrido, y la participación de los asistentes denotó un gran interés en mejorar las condiciones del país por medio de la educación y desde la educación.

lunes, octubre 02, 2006

El Pancho Villa de Taibo

Ayer domingo se llevó a cabo la presentación del libro “Francisco Villa. Una biografía narrativa” de Paco Ignacio Taibo II. El libro, editado por Planeta, fue comentado por Jaime Muñoz Vargas, Francisco Amparán y el propio autor.

El evento tuvo lugar en el vestíbulo del Teatro Nazas de esta ciudad a partir de las doce horas, con un lleno completo.

En un derroche de erudición, Jaime Muñoz mostró la relación entre ficción y verdad, entre tiempo y narración, entre historia literaria e historia académica, entre biografía e historia social, y por supuesto, sus puntos de contacto. Y esto, como contexto teórico de la obra de Paco Ignacio Taibo II.

Con una pirotecnia verbal llena de colorido y sabor popular, el autor compartió la emoción y la experiencia que le produjo la redacción de un libro como éste, que aborda la vida de un personaje que ya en vida era legendario.

jueves, septiembre 28, 2006

Cumple 185 años el Acta de Independencia

El acta de independencia con la que se erigió México ante el mundo como país libre y soberano se escribió y firmó en la ciudad de México al día siguiente de la entrada triunfal del Ejército Trigarante a la ciudad capital, es decir, el 28 de septiembre de 1821. Hoy se cumplen pues, 185 años de la firma del documento fundacional de nuestra patria.

Transcripción del acta de independencia que recibió la Comarca Lagunera de Coahuila.

“Acta de yndependencia del Ymperio Mexicano

Al margen: “Villa del N[ombr]e de Dios. S[an] Fran[cis]co del Mezq[uita]l. S[an] Pedro de Chalchihuites. S[an] Andrés del Teul. Sombrerete. Conv[en]to de S[an]to D[o]m[ing]o. Yd[em] de S[a]n Fran[cis]co del mismo. Nieves y Ríogrande. S[an] Juan del Mezq[uita]l. S[an] Mig[ue]l del Mezq[uita]l. S[an] Diego del Ojo. Cuencamé. Cinco S[eño]r[e]s. Mapimí y Gallo. S[an] Juan de Cast[a]. Alamo de Parr[a]s. Parras”.

Al centro: “Acta de yndependencia del Ymperio. La nación Mexicana, q[u]e p[o]r trescientos años ni ha tenido voluntad propria, ni libre el uso de la voz, sale hoy de la opreción en q[u]e ha bibido = Los heróicos esfuerzos de sus hijos han cido coronados y está consumada la empresa eternam[en]te memorable, q[u]e un genio superior a toda admiración, elogio, amor y gloria de su patria, principió en Yguala, promovió y llevó al cavo arrollando [obstáculos] casi insuperables Restituída pues esta parte del septentrión al exercicio de quantos derechos le concedió el Autor de la Naturaleza, y reconocen p[o]r inenagenables y sagrados las naciones cultas de la tierra, en libertad de constituírse del modo q[u]e más combenga a su felicidad y con representantes q[u]e puedan manifestar su voluntad y sus designios, comienza a hazer uso de tan preciosos dones y declara solemnem[en]te p[o]r medio de la Junta Suprema del Ymperio q[u]e es nación soberana, i independ[ien]te de la antigua España con quien en lo suzecibo no mantendrá otra unión q[u]e la de una amistad estrecha en los términos q[u]e presqu[r]ibieren los tratados, q[u]e entablará relación[e]s amistosas con las demás potencias executando respecto de ellas quantos actos pueden y están en posesión de executar las otras Naciones soveran[a]s, que va a constituírse con arreglo a las leies q[u]e en el Plan de Yguala y Tratado de Córdova estableció saviam[en]te el Primer Gefe del Exército Ymperial de las tres garantías; y en fin, q[u]e sostendrá en todo trance y con el sacrificio de los haberes y vidas de sus indibiduos [si fuere necesario] esta solemne de[c]laración echa en la Capital del Ymperio a 28 de septiembre de 1821, primero de la Yndependencia Mexicana. = Agustín de Yturbide = Ant[oni]o Ob[is]po de la Puebla = Juan O´Donojú = Manuel de la Bárcena = Matías Monteagudo = Ysidro Yáñez = Lic. Juan Fran[cis]co de Azcárate = Juan Jose Espinoza de los Monteros = Jose Ma. Fagoaga = Jose Miguel Guridi y Alcocer = el marqués de Salvatierra = el conde de Casa de Heras Soto Juan Bautista Lobo = Fran[cis]co Man[ue]l S[anc]hez de Tagle = Ant[oni]o de Gama y Córdoba = Jose Manuel Sartorio = Manuel Velázquez de León = Manuel Montes Argüelles = Manuel de la Sota Riva = el marqués de San Juan de Rayas = Jose Ygn[aci]o García Yllueca = Jose Ma. Bustam[an]te = Jose Manuel Servantes de la Cadena = Juan de Orbegoso = Nicolás Campero = el conde de Jala y de Regla = Jose Ma. De Echeverz y Valdivielso = Manuel Martínez Mancilla = Juan Bautista Paz y Guzmán = Jose María de Jáuregui = Jose Rafael Suárez Pereda = Anastacio Bustamante = Ysidro Ygn[aci]o de Ycaza = Juan Jose Espinosa de los Monteros vocal secretario = Vocal secretario.” [i]


De esta acta se envió una copia al Partido de Parras, cuya jurisdicción comprendía por entonces prácticamente toda la Comarca Lagunera de Coahuila.
[i] Fuente: Archivo Histórico del Colegio de San Ignacio de Loyola en Parras [María y Matheo]. Expediente 456. Copia en la Universidad Iberoamericana Laguna.

miércoles, septiembre 27, 2006

Torreón y Agustín de Iturbide

Hoy, 27 de septiembre de 2006 se cumplen 185 años de la entrada triunfal de Agustín de Iturbide y sus fuerzas libertadoras a la Ciudad de México. En un día como hoy, México surgió ante la comunidad de naciones como país independiente. Hace i85 años se llevó a cabo el solemne desfile del ejército trigarante y de los viejos soldados insurgentes que habían sobrevivido. La magna empresa quedó consumada gracias al talento de Iturbide como diplomático y a su enorme prestigio como militar de alto rango.

El acta de independencia con la que se erigió México ante el mundo como país libre y soberano se escribió y firmó en la ciudad de México al siguiente día, el 28 de septiembre de 1821.

De esta acta se envió una copia al Partido de Parras, cuya jurisdicción comprendía por entonces prácticamente toda la Comarca Lagunera de Coahuila. El 6 de octubre de 1821, la Soberana Junta Provisional Gubernativa dio algunas instrucciones para la jura de la independencia, particularmente para aquellos lugares alejados a la ciudad de México.

Decretos:

1.- Que el juramento y solemne proclamación de la independencia de este Imperio se verifique en esta capital el día veinte y siete del corriente octubre (1821) y en las demás ciudades que no la hayan proclamado, dentro de un mes después de recibida la orden que se les comunique.

2.- Que para el día señalado concurran en la mañana a los ayuntamientos para mayor solemnidad del acto, dos individuos nombrados por cada uno de los tribunales y corporaciones de la ciudad respectiva y presididos los ayuntamientos por el jefe político donde lo haya, y por el alcalde donde no, otorguen individualmente el juramento debido bajo esta fórmula:

“¿Reconocéis la soberanía de este Imperio representada por su Junta Provisional Gubernativa?” “Sí, reconozco”. “¿Juráis obedecer sus decretos, observar las garantías proclamadas en Iguala por el Ejército del Imperio Mexicano con su Primer Jefe, los tratados celebrados en la villa de Córdoba, y desempeñar fielmente vuestro encargo en servicio de la nación?” “Sí, juro”. “Si así lo hiciereis, Dios os ayude, y si no, os lo demande”.

3.- Que antes de hacer este solemne juramento, se lea en los ayuntamientos la acta de la Soberana Junta de este Imperio declaratoria de su independencia, el Plan de Iguala y Tratados de Córdoba.

4.- Que en la tarde del día prefijado, se haga con la mayor solemnidad posible por las calles que elijan, el paseo a pie previo a la proclamación hasta llegar a la plaza mayor, donde en un tablado elevado y adornado al intento, se haga por el alcalde de primera elección, a nombre del pueblo, la proclamación en la forma y con la magnificencia que se hacían antes las juras de los reyes.

5.- Que el día siguiente haya una magnífica función para dar gracias al Todopoderoso.

6.- Que los ayuntamientos se manejen con toda la economía que no dañe la magnificencia de un acto tan augusto.

7.- Que en el tiempo intermedio los Tribunales, Oficinas y Corporaciones otorguen en su mismo tenor privada y particularmente, el juramento debido bajo la fórmula expuesta, a manos de sus presidentes o jefes, quienes lo deberán prestar de antemano en un mismo día ante el jefe político después que éste lo haya prestado en las de la Regencia del Imperio.

8.- Que de los actos solemnes del juramento y proclamación que se hicieren en consecuencia de las disposiciones precedentes, se remitan testimonios a la Regencia del Imperio y ésta los pase a la Soberana Junta, quedando en la Secretaría del Despacho la correspondiente noticia para exigir los que faltaren. Tendrálo entendido la misma Regencia para disponer lo necesario a su cumplimiento y hacerlo imprimir, publicar y circular. México 6 de octubre de 1821, primero de la independencia de este Imperio.[ii]

Durante la mayor parte del siglo XIX, la cabecera del Partido y las poblaciones de su jurisdicción celebraron los días 15, 16 y 27 de septiembre como días patrios. El 15 y 16 en honor a los iniciadores del movimiento insurgente de 1810, y el 27 por ser el aniversario de la consumación de la independencia y cumpleaños de Iturbide.[iii]

Nunca hubo dudas del extraordinario papel que Agustín de Iturbide había desempeñado en la consumación de la independencia. El Himno Nacional Mexicano —en su versión larga u original— le dedicaba una mención muy honorífica. A finales del siglo XIX, el gobierno federal le dedicó una medalla o proclama de plata en el primer centenario de su nacimiento.

La naciente villa y ciudad de Torreón le dedicó al libertador Iturbide una de sus principales avenidas, la que daba a la estación de ferrocarril y a la estación del ferrocarril eléctrico o tranvía, la cual corría de oriente a poniente.

Todavía en 1948 esta avenida llevaba el nombre del libertador, pero en ese año, el general parrense Manuel H. Reyes Iduñate, militar admirador del Varón de Cuatro Ciénegas solicitó al cabildo de la ciudad el cambio de nombre por el de avenida Venustiano Carranza. El cabildo aceptó y se verificó el cambio.[iv]

Algunas iniciativas de la época de los setentas han tratado de cambiar la historia a base a decretos.

Como ciudadano sin afiliación política y como académico interesado en el triunfo de la verdad, me parece que ya es tiempo de que en México se respete y venere la memoria de todos aquellos héroes que lucharon por el bien de la nación, independientemente de cuál haya sido su posición política. Ni fueron héroes solamente los liberales, ni tampoco lo fueron únicamente los conservadores. Y existieron otros muchos héroes que no pertenecieron a estos bandos políticos o ideológicos, gente de quien ni siquiera se recuerda su nombre.

Aunque no me gusta poner ejemplos del extranjero, debo mencionar que en los Estados Unidos de Norteamérica son reconocidos y venerados como héroes aquellos que lucharon en los bandos yanqui y confederado. No solamente se recuerda el valor y el heroísmo de los vencedores, se incluye a los vencidos. Finalmente, todos eran norteamericanos y dignos de elogio, y más aún por el valor civil de sostener sus convicciones a pesar de la oposición. ¿No debiera ser la memoria histórica mexicana igualmente incluyente?

Torreón, a punto de cumplir su primer centenario como ciudad, tiene una deuda histórica con Iturbide, extraordinario militar y consumador de nuestra independencia nacional. No existe en la actualidad una sola calle o monumento que recuerde su gesta gloriosa, principio de nuestra nación.


[ii] Archivo Histórico del Colegio de San Ignacio de Loyola de Parras [María y Matheo]. Expediente 456. Copia en la Universidad Iberoamericana Laguna.

[iii] Ibíd. Expediente 462.

[iv] Archivo Municipal “Eduardo Guerra” . Actas de Cabildo. Acta 745. Fojas 105-v a 107-v. 28 de octubre de 1948.

lunes, septiembre 25, 2006

Aída en Torreón

Con un lleno total en el Estadio Revolución se presentó la ópera “Aída” de Giuseppe Verdi. “Aida: Monumental Opera On Fire” estuvo ensayando desde el 15 de mayo en Munich (Alemania) su lugar de origen, y logró reunir en el escenario a 380 artistas de todo el mundo.

El 5 de agosto de 2006, más de 30 toneladas de equipo salieron desde Roma hacia el puerto de Altamira, en Tamaulipas, México. De ahí se trasladó a Monterrey, donde se estrenó el espectáculo a nivel mundial. La segunda ciudad de la tourneé fue Torreón.

La orquesta estuvo bajo la dirección de Joseph Rochlitz. El papel de Aída lo desempeñó Eugenia Garza, mexicana; Irina Bossini fue Amneris; Oleg Viderman actuó como Radamés.

Se calcula que hubo más de seis mil asistentes a la presentación de la ópera. Hubo que esperar a que oscureciera, de modo que el espectáculo comenzó algo retrasado, pero valió la pena la espera. Este es otro más de los espectáculos de gran calidad que dan marco al inicio de las celebraciones del centenario de Torreón como ciudad.

Visita de Felipe Calderón, presidente electo.

El presidente electo, Felipe Calderón Hinojosa, estuvo algunas horas en la ciudad de Torreón el pasado sábado 23 de septiembre. Tenía un compromiso que cumplir: llevar a la pila del bautismo como padrino a la niña María Teresa, hija del actual senador Guillermo Anaya Llamas, ex alcalde de Torreón y de su esposa, la señora Mayté Aguirre.

El evento se llevó a cabo en medio de un fuerte aparato de seguridad en la Iglesia de la Encarnación de Jesús, en la colonia Campestre La Rosita. Estuvo presente el diputado federal Jorge Zermeño Infante, asimismo ex alcalde de Torreón, y actualmente presidente de la Cámara de Diputados. El sacramento fue impartido por el Pbro. José Natividad Fuentes.

No faltaron perredistas inconformes que arrojaron huevos al paso de la comitiva. Unos 30 manifestantes, no más. Fuera de ese incidente sin importancia, los eventos transcurrieron como se habían programado.

En su estancia en el Club de los Industriales, Felipe Calderón puntualizó que La Laguna estuvo con él de manera decidida en las elecciones presidenciales, y que él va a estar con La Laguna como Presidente. Destacó asimismo que “en México cabemos todos” y demandó superar las diferencias partidistas que actualmente dividen a la población, y así trabajar unidos para construir el país que todos queremos.

viernes, septiembre 22, 2006

¿Internet o medios impresos?

Entre las varias razones por las cuales mantengo en línea este blog de Crónica de Torreón, debo mencionar la principal de todas:

Los textos que aquí pongo a consideración de los lectores llevan mi firma y son garantía de que corresponden a mi pensar y a mi sentir, lo que no siempre sucede cuando se publica en los medios impresos.

Porque a veces, las propias opiniones pueden ser —accidental o maliciosamente— deformadas u omitidas por los reporteros, y también por los editores de dichos medios, que las manipulan para sus fines o los de las empresas para las que laboran. El derecho del autor a que su opinión se divulgue tal y como la emitió parece no existir para algunos de dichos reporteros o editores.

Ordinariamente, ese peligro se evita publicando textos firmados. Pero, en general, esta modalidad no está abierta a todo mundo, sino a aquellas personas que coincidan con los intereses y políticas de los medios impresos.

No debemos olvidar que diarios y revistas, al igual que muchos otros medios de comunicación en México, son empresas con fines de lucro, lo cual es perfectamente normal y válido, puesto que la nuestra es una nación de economía capitalista.

El verdadero problema consiste en que no todas estas empresas operan en base a un código ético que beneficie a la población. Los lectores tienen derecho a conocer la verdad, y no solamente aquello que algunos medios amañados hagan aparecer como “verdadero” a través de la manipulación y el silencio.

Ya decía Michel de Certeau que los medios masivos crean la realidad que la sociedad percibe como real en base a la información y a la desinformación, a lo que dicen y a lo que pueden callar.
En fin, el Internet ofrece una alternativa de expresión pública que escapa a la práctica del “manoseo” de la información que realizan algunos medios de comunicación masiva.
Y nótese bien que digo “algunos” y no “todos”. Afortunadamente, existen empresas de comunicación que son honorables y muy respetables. Ojalá así fueran todas.

jueves, septiembre 21, 2006

Mes de manteles largos

Septiembre ha sido un mes de lujo para los laguneros que buscan ampliar las fronteras de su conocimiento o cultivar su sensibilidad artística. Desde la inauguración del Museo Arocena a finales del mes pasado, se encuentran abiertas las salas permanentes de Arte Virreinal Mexicano y Arte Europeo.

Los Niños Cantores de Viena ofrecieron dos presentaciones en el teatro Nazas, con un repertorio extremadamente selecto: Orff, Grossi da Viadana, Chant, Haydn, Mozart, Wirth, Mendelssohn y otros.

En el auditorio del Museo Regional de La laguna se presentó el libro “Los restos óseos humanos de la cueva de La Candelaria, Coahuila. Craneología” del Dr. Arturo Romano Pacheco. Se trata de un texto y de un planteamiento verdaderamente científicos sobre lo que quizá haya sido el descubrimiento arqueológico más importante de la Comarca Lagunera en el siglo XX.

Anoche, en el marco del II Festival Internacional de Piano Isauro Martínez, el teatro se vistió de gala para ofrecer el recital del virtuoso pianista boliviano Walter Ponce. Las obras elegidas para esta presentación provienen de los compositores Ludwig Van Beethoven, Eduardo Caba, Franz Lizt y Modest Moussorgsky. La ejecución, impecable. El teatro Martínez lució, como siempre, resplandeciente.

martes, septiembre 19, 2006

Dictamen sobre un documento "polémico"

En días pasados fue presentado a la consideración de la sociedad torreonense un documento que supuestamente demostraba que Torreón había sido elevada a la categoría de ciudad antes del 15 de septiembre de 1907.

Desde luego, solamente el examen del documento permite un dictamen correcto sobre la importancia de la fuente, así como de su idoneidad y solvencia para obtener una conclusión histórica y académicamente correctas.

Al tener a la vista el documento en cuestión, veo que se trata de una copia fotostática certificada por la oficina del Registro Público de la Propiedad de Torreón el 13 de septiembre de 2006, y que corresponde a la partida número 53, folio 53, libro 27, sección I.

El contenido de dicho documento corresponde a un testimonio de escritura pública de compraventa para que fuera debidamente registrada. La fecha del registro es del 26 de julio de 1907. Este registro se realizó ante el Lic. Ramón F. Flores, Oficial del Registro Público, por parte del notario Lic. Gurza Castillón, quien protocolizó la compraventa efectuada ante él dos días antes por los señores José G. Madero y John R. Scott, comerciantes.

El resto del documento trata sobre esta inscripción en el registro público de la propiedad, aunque en el margen del documento original se puede leer que dicha inscripción quedó parcialmente sin efecto legal por lo que se refería a una fracción del terreno.

Entonces, lo primero que salta a la vista es que el documento no trata de la elevación de Torreón a ciudad, sino que se trata de una mera y rutinaria operación de registro en la oficina del Registro Público de la Propiedad de Torreón, entonces “Registro público de Distrito de Viesca. Torreón, Coahuila”.

¿De dónde surge entonces la conclusión de que este particular documento demuestra que Torreón era ciudad antes del 15 de septiembre de 1907?

Sin duda alguna, las personas que sostienen la preexistencia de la categoría de ciudad se basan en que, con fecha del 26 de julio de 1907, el Oficial del Registro Público de la Propiedad comienza su registro con las siguientes palabras:

“En la ciudad de Torreón, Coahuila, a las nueve de la mañana del veintiséis de julio de mil novecientos siete”.

Como todos sabemos —o al menos deberíamos saber— el decreto 1029 del Congreso del Estado de Coahuila de fecha del 12 de julio de 1907 (el mismo mes en que se elaboró el documento en cuestión) declaraba:

““Artículo primero Se erige en Ciudad, con la denominación de “Torreón”, la Villa de este nombre, del distrito de Viesca. Artículo segundo: La promulgación de este decreto tendrá lugar el 15 de septiembre próximo”.

Es decir, la denominación de “ciudad” con que el Oficial Ramón F. Flores designa a Torreón es en realidad una licencia que se tomó, sin duda alguna por entusiasmo ciudadano, pues el decreto del Congreso del Estado establece con toda claridad que la promulgación (inicio de la vigencia) del decreto tendría lugar a partir del 15 de septiembre de 1907. Este dato acaba con toda discusión o debate posible. No obstante, solo por el gusto de realizar el ejercicio académico, explicaremos lo que sucedió.

Que se trata de una mera licencia de lenguaje es fácil de demostrar por las palabras del mismo Oficial del Registro Público de la Propiedad, Ramón F. Flores, que en el asiento de registro inmediato anterior al que hemos citado, el número 52 de fecha del 25 de julio de mil novecientos siete, inicia con las siguientes palabras:

“En la villa de Torreón, Coahuila, a las cinco de la tarde del veinticinco de julio de mil novecientos siete”.

¿Establecía el decreto 1029 del Congreso que la promulgación del mismo sería a partir del 26 de julio de 1907? Evidentemente no. Entonces ¿porqué la tarde anterior, Ramón F. Flores llamaba “villa” a Torreón, y a la mañana siguiente “ciudad”? Ya lo hemos explicado. Se trata de un mero arrebato de entusiasmo ciudadano. Ramón F. Flores no tenía derecho a denominar “ciudad” a Torreón, porque no había llegado la fecha de la promulgación del decreto, tal y como el mismo Congreso del Estado lo estipulaba en el artículo segundo del decreto del 13 de julio de 1907. Tampoco se puede alegar que el 26 de julio de 1907 Ramón F. Flores tuvo conocimiento del decreto y lo aplicó enseguida, porque el decreto se publicó completo, con ambos artículos, y el segundo indicaba claramente que la fecha de promulgación sería la del 15 de septiembre.

Solamente un historiador ingenuo podría admitir este documento como prueba “fehaciente” de que Torreón “era ciudad” antes del 15 de septiembre de 1907.

Estas interpretaciones erróneas surgen cuando se toma al documento como una declaración sacralizada, una declaración de verdad histórica absoluta e inamovible, ajena a toda crítica hermenéutica. Como historiadores, debemos estar siempre atentos a que no hay texto sin contexto. Los documentos son meros actos de comunicación que están sujetos a todas las circunstancias, características y veleidades de sus autores. El contexto legal del documento en cuestión era el decreto del Congreso del Estado, y evidentemente el entusiasmo de un individuo al calificar de hecho (no de derecho) a Torreón como ciudad, no cambia para nada la legítima autoridad del Congreso ni la fecha de promulgación del decreto.

En conclusión, el documento citado no tiene ninguna relevancia histórica como para iniciar una discusión en torno a una fecha diferente a la que ya conocemos como la de la elevación de Torreón a la categoría de ciudad. El decreto del Congreso del Estado es muy claro en sus términos. La referencia a la “ciudad” de Torreón en el documento del 26 de julio de 1907 tiene el valor de mera nota marginal en un documento cuyo tema único es el registro de una compraventa. Denominar a Torreón como “villa” o “ciudad” resultaba irrelevante.

lunes, septiembre 18, 2006

Grito e inicio de fiestas del centenario

Con el mayor esplendor iniciaron oficialmente las celebraciones del centenario de Torreón como ciudad el pasado viernes 15 de septiembre. La ciudadanía torreonense se reunió —previa cita— en el estadio de la Revolución, avenida Juárez y calle 18, con ocasión del 99 aniversario de Torreón como ciudad, del 196 aniversario del inicio de la guerra de independencia, y del inicio de las fiestas del centenario. Efectivamente, este viernes iniciaron formalmente las festividades conmemorativas, las cuales durarán un año, hasta el 15 de septiembre de 2007, fecha exacta en que Torreón cumplirá su primer centenario como ciudad.

A pesar de las voces discordantes y celosas que nunca faltan, la ciudadanía acudió masivamente a la celebración del evento, siendo muy notorio el gran entusiasmo y alegría que la embargaba.

El primer evento de la tarde y noche fue el desfile de carros alegóricos, remembranza de los que se solían montar en el Torreón de otros años, y que hizo el recorrido por la avenida Juárez en dirección poniente-oriente hasta llegar al estadio de la Revolución. Se contó con la presencia de grupos artísticos que animaron grandemente la fiesta popular.

A las 21.30 horas, con estadio lleno (había más de 17 mil asistentes en el interior del estadio, y miles más afuera), se celebró la sesión solemne de los miembros del Ayuntamiento de Torreón declarando recinto oficial al estadio y la existencia del quórum de ley. De hecho, asistió la totalidad de los regidores y desde luego, el alcalde.

Antes de la ceremonia de reconocimiento de ciudadanos distinguidos y entrega de preseas, hubo una presentación alusiva a las fiestas del centenario, con un espectacular despliegue de fuegos de artificio que le añadió emoción y fastuosidad al evento.

A las 23 horas ya no cabía un alfiler el las tribunas ni en el campo del estadio, y aún había mucha gente haciendo fila para entrar por las diferentes puertas del inmueble.

El alcalde procedió a realizar la ceremonia del “grito” con el mayor júbilo de parte de la concurrencia, que ni siquiera reparó en la llovizna y luego lluvia que comenzaron poco después de las 23 horas.

En pocas palabras: la ceremonia del grito y la apertura de los festejos del centenario fueron un éxito rotundo. La ciudadanía acudió en una cantidad mucho mayor a la que se esperaba, hubo una gran alegría en el ambiente, y quedó un buen sabor de boca.

viernes, septiembre 15, 2006

Siente el centenario

Hoy por la mañana leí una entrevista que cita fuera de contexto algunas palabras mías, y calla muchas otras que debieron ser dichas. Y como no me gusta que nadie “interprete” mis palabras para sus propios fines, quiero mencionar lo que dicha entrevista no citó:

Hoy se cumplen 99 años de la elevación de la villa de Torreón a la categoría de ciudad. El 15 de septiembre de 1907, fecha del cumpleaños del General Porfirio Díaz —que entonces era presidente de la República— surgió la flamante ciudad de Torreón.

Ciertamente existen otras fechas y épocas no menos históricas que podrían celebrarse, tales como el surgimiento de la población de Torreón como rancho, estación, congregación o la creación de su municipio.

Pero fue la elevación a la categoría de ciudad la fecha que prevaleció en nuestra memoria colectiva. Los ciudadanos torreonenses tenemos todo el derecho del mundo a celebrar la fecha de nuestra historia que consideremos más significativa, y en este caso, por consenso de todos los torreonenses, el inicio de nuestra cronología parte del decreto del 15 de septiembre de 1907.

Esta fecha coincide con la celebración del tradicional “grito”, práctica que inició Porfirio Díaz para hacer coincidir la cena de gala de su cumpleaños con las celebraciones anuales de la independencia mexicana. Para nosotros, torreonenses, el histórico aniversario del inicio de la gesta libertaria del padre Hidalgo va acompañado de la celebración de la declaratoria de la mayoría de edad de Torreón. Es una fiesta redonda.

Como miembro de la comisión de Historia para la celebración del Centenario, como cronista de la ciudad y como torreonense, invito a los lectores de esta crónica virtual a que nos dispongamos a participar en estas fiestas con toda la alegría, buen humor y espíritu constructivo que podamos. Sintamos el centenario.

miércoles, septiembre 13, 2006

Brindis por las fiestas del centenario

El cónsul honorario de España, Carlos González Castañón y su señora esposa ofrecieron anoche un brindis con motivo del inicio de las celebraciones del centenario de Torreón como ciudad. En este evento estuvieron presentes el alcalde de Torreón, el cónsul anfitrión, los cónsules de Francia en Torreón y de México en Moscú, destacados miembros de la sociedad lagunera, empresarios, diplomáticos, hombres y mujeres de la cultura, este cronista de Torreón en su calidad de miembro de la Comisión de Historia para la celebración del Centenario, y los medios de comunicación.

Durante el coctel, el Alcalde de Torreón recalcó a la concurrencia que se comprometía a ser el anfitrión idóneo para que estas fiestas del centenario cuenten con toda la relevancia que deben tener. Sin duda alguna, así será. Por su parte, el cónsul anunció que se hacen gestiones para que SS.MM. Don Juan Carlos de Borbón y Doña Sofía de Grecia, Reyes de España, visiten la ciudad de Torreón en el curso de los festejos.
Si por alguna razón —dada la apretada agenda— Sus Majestades no pudieran acudir, se buscaría que viniera algún miembro de la Casa Real, como podría ser S.A.R. Don Felipe de Borbón y Grecia, Príncipe de Asturias, o bien sus hermanas las Infantas de España.

Ciudadanos Distinguidos

El pasado 11 de septiembre, el Cabildo de Torreón sancionó con su autoridad la lista de ganadores del honor de Cudadanos Distinguidos edición 2006, validando así el dictamen que le turnó la Comisión de Educación, Arte y Cultura. Estos premios serán entregados por el alcalde de Torreón la noche del 15 de septiembre, como acto previo a la tradicional ceremonia del “grito”.
La "Paca de Oro" se le otorgó a la señora Dolores Herrero de Córdova (trabajo comunitario y social). La "Medalla de Oro" se le asignó al Ing. Eneko Belausteguigoitia Arocena (trabajo a favor de la cultura). La "Medalla Magdalena Mondragón" se le otorgó a este Cronista de Torreón (mérito académico y científico). El "Trofeo de Cristal" se le asignó a Juan Alberto Wong (mérito deportivo). El premio "Cristal Niños Héroes de Chapultepec" se le asignó al niño Roberto Pérez Soto (mérito deportivo infantil). El "Trofeo de Cristal capacidades diferentes" se le otorgó a Irma Violeta García Soto (mérito deportivo). Premio "Niños Héroes de Chapultepec, capacidades diferentes" para Sanjuana Guadalupe Vega Silvetti (mérito deportivo). Premio especial "Ciudadano Distinguido post mortem" para Alfonso Esparza Hernández (mérito deportivo).

viernes, septiembre 08, 2006

Oferta cultural

Innumerables veces, la ciudad de Torreón ha sido tildada de población inculta. Tal vez fue así en el pasado, pero en la actualidad me resulta altamente reconfortante notar que existe una abundante oferta de eventos relacionados con las actividades de carácter estético o científico.
Los torreonenses se involucran de manera activa y pasiva. Hay un buen número de competentes artistas e intelectuales a cargo. Naturalmente, los ciudadanos se aficionan cada día más. Trovas, cafés literarios, talleres, cine, exposiciones pictóricas y museográficas, conciertos, presentaciones de libros y muchas otras modalidades. La gran mayoría de estas actividades son ofrecidas por instituciones que cuentan con respaldo del sector oficial o privado, o bien, de la taquilla.

Pero anoche, mientras caminaba por la calle González Ortega bajo la lluvia nocturna, apenas a unos pocos pasos para cruzar la avenida Hidalgo, tuve que refugiarme en un cafecito pletórico de jóvenes que estaban ahí por puro gusto, no tanto gastronómico como literario. Me di cuenta de que se estaba celebrando un evento de lectura en atril, y de que tres jóvenes interpretaban —con mucho profesionalismo— algunas selecciones de la poesía de Mario Benedetti.

Pude instalarme por un buen rato, mientras pasaba la lluvia. Al calor y sabor de las diversas variedades de café, algunas parejas jóvenes me abordaron como si me conocieran de toda la vida. Me comentaban sus impresiones (debo calificarlas como verdaderamente entusiastas) sobre la poesía que escuchaban. Debo confesar que experimenté una gran alegría. Después de todo, pude constatar por mí mismo que la adhesión a la sutileza de los placeres estéticos no es algo en vías de extinción, ni que necesariamente requiere de instituciones o presupuestos oficiales. Es algo que se encuentra en el ambiente, y no de uno, sino de muchos sitios de reunión.

Salí de Leg Mu con cierta euforia, con buen sabor de boca y aire fresco en los pulmones. Sentí que, como los buenos vinos, Torreón mejora… la edad le sienta bien…

martes, septiembre 05, 2006

Felipe Calderón, presidente electo

Apenas hoy se determinó el resultado oficial de las elecciones presidenciales del pasado dos de julio. La República Mexicana cuenta hoy con un presidente electo, y se trata de Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional.

Tras las impugnaciones legales, argumentos y sospechas sobre la limpieza del proceso electoral que fueron presentadas por el candidato de la Coalición Por el Bien de Todos (PRD), Andrés Manuel López Obrador, y tras de conocer de ellas, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) finalmente pronunció su dictamen.

A las 8.05 de hoy martes iniciaron las sesiones del TEPJF, y a las 8.22 esta institución presentó las cifras oficiales de los resultados de la votación. Para Felipe Calderón se computaron 14 millones 916 mil 927 votos; para Andrés Manuel López Obrador 14 millones 683 mil 96 votos; y para Roberto Madrazo, de la Alianza por México (PRI), 9 millones 237 mil votos.

A las 12.06 del mediodía y por unanimidad, Felipe Calderón fue formalmente declarado presidente electo para el período 2006-2012.