Escudo de Torreón

Escudo de Torreón

sábado, febrero 23, 2008

Banderas no oficiales de Coahuila

A lo largo de su historia, Coahuila ha tenido diversas categorías jurisdiccionales. Su historia es de lo más interesante, ya que nos permite comprender la relación que tenía esta entidad política con las de su entorno, tanto en una perspectiva nacional como internacional. Por otra parte, los cambios en la política nacional de los dos primeros tercios del siglo XIX dieron origen a diversos movimientos de carácter local, los cuales se oponían a los cambios que se implementaban desde el centro.

En 1821, año en que se consumó la independencia mexicana, Coahuila formaba parte de las Provincias Internas de Oriente, junto con el Nuevo Reino de León (Nuevo León), Nuevo Santander (Tamaulipas) y Texas.[1] Una vez desaparecido el Primer Imperio Mexicano, con la promulgación del “Acta Constitutiva de la Federación” el 31 de enero de 1824, y de acuerdo con su artículo 7, surgió a la vida legal el Estado Interno de Oriente, compuesto por las Provincias de Coahuila, Nuevo León y Texas.[2]

El 7 de mayo de 1824, se declaró que Nuevo León formaría un estado, y Coahuila y Texas formarían otro.[3] Este decreto fue ratificado por la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1824, que en su artículo 5, Título II, declaró que era parte integrante de la Federación el Estado de Coahuila y Texas. En 1835, al instalarse el Centralismo en el país, el Estado de Coahuila y Texas quedó convertido y separado en dos “Departamentos” (estados), el de Coahuila y el de Texas.[4]

La Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos del 5 de febrero de 1857 declaró en su artículo 43 como parte integrante de la federación el “Estado de Nuevo León y Coahuila”. Tras la caída de Vidaurri y del Segundo Imperio Mexicano, fue erigido el Estado de Coahuila de Zaragoza, por decreto del 18 de noviembre de 1868.[5]

Como podemos inferir de los datos presentados, la obtención del estatus legal de Coahuila como un estado (en sí mismo) fue un asunto difícil y que tardó casi medio siglo (47 años) de duración a partir de la consumación de nuestra independencia.

Esta inestabilidad territorial del norte mexicano, y particularmente de Coahuila, llegó a plasmarse en el uso de banderas estatales, banderas que representaban causas, ideales o protestas contra los gobiernos centralistas. En pocas palabras, estas banderas eran medios de propaganda política contra el centralismo imperante en el país. Después de todo, la nación, el pacto social, había comenzado con un régimen federalista en 1824. En la práctica, el centralismo afectaba los intereses de los federalistas, que requerían de la autonomía de los estados norteños para poder tener soberanía y constituciones propias, y así decretar sus propias y convenientes leyes, como la de la esclavitud, en el caso de Texas.

Un caso muy concreto de expresión política lo tenemos en la bandera de los federalistas de Coahuila y Texas. Ya hemos visto que la Constitución Política del régimen federalista mexicano de 1824, creó el Estado de Coahuila y Texas. Esta bandera coahuiltexana era semejante a la mexicana actual, en verde, blanco y rojo, pero en lugar del Escudo Nacional se encontraban dos estrellas de cinco puntas, representando una a Coahuila y otra a Texas. Se acepta comunmente que el color de las estrellas era dorado (otros dicen que verde, o azul).


Existen dos testimonios importantes sobre la existencia y significado de esta bandera. Uno es el del coronel Juan Almonte, ayudante del general Santa Ana, que anotó en su “diario” lo tocante al sitio y batalla de San Antonio de Béjar, y señala en él que los enemigos (coahuiltexanos), tan pronto como se enteraron de la marcha de la división (mexicana) izaron la bandera tricolor con dos estrellas, diseñada para representar a Coahuila y Texas”.[6]

El otro testimonio es del oficial José Sánchez Navarro, autor de “La guerra de Tejas, memorias de un soldado” [7] que después incorporó el dibujo de esta bandera a un mapa e ilustración del Álamo.[8]

Esta bandera mostraba que había un buen número de personas que no aceptarían en Coahuila y Texas (las dos estrellas según la designación de 1824) las Bases Constitucionales centralistas de Santa Ana que en 1835 convertían a dicho estado en meros departamentos, sin derecho a constitución propia.

Cuando Texas obtuvo su efectiva independencia de México, conservó una de las dos estrellas de esta bandera Coahuiltexana en su pabellón de la “estrella solitaria”. La definitiva bandera texana conservó en dos fajas los colores blanco y rojo de la bandera de México y de Castilla y León, mientras que en una partición vertical de color azul, conservó la estrella de cinco puntas (blanca).

Una segunda bandera regional cargada de elementos anti-centralistas sería la de la llamada “República del Río Grande”. En una convención llevada a cabo el 17 de enero de 1840 en Laredo (ahora jurisdicción de Texas, entonces todavía parte de México), ciertos delegados de los tres estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas se pronunciaron y declararon la independencia de las tres entidades para formar una nueva república. Desde luego, esta era la manera como un grupo político minoritario intentaba presionar al gobierno centralista para que se restituyera la constitución federalista de 1824. Jesús de Cárdenas fue designado presidente; Antonio Canales Rocillo, comandante general del ejército; Juan Nepomuceno Molano, delegado y miembro de la convención por Tamaulipas; Francisco Vidaurri y Villaseñor, delegado y convencionista por Coahuila; Manuel María de Llano lo era por Nuevo León, y José María Jesús Carvajal era el secretario de la convención.


Esta bandera era semejante en diseño a la de Texas, con dos fajas, la superior en blanco, la inferior en negro, más una partición vertical roja, y sobre esta, puestas en línea descendente, tres estrellas blancas de cinco puntas, cada estrella representando un estado separatista. Esta efímera “República del Río Grande” o “República Nortemexicana” duró 293 días, ya que la expedición punitiva del general mexicano Mariano Arista fue imparable, y Canales tuvo que capitular en Camargo, Tamaulipas, el 6 de noviembre de 1840.

Por lo general, las fuentes que hablan de esta declaratoria de independencia son estadounidenses, ya que México, en medio de un clima tan volátil como era el de esa época, prefirió guardar silencio. Varias entidades federativas buscaban los mismos fines separatistas, y hablar del asunto solamente hubiera alentado la secesión. Incluso hay quien piensa que los hechos fueron más propagandísticos que históricos, mera publicidad política que beneficiaba a los texanos. Sin embargo, hay publicaciones periódicas mexicanas de la época que dan certezas de la historicidad de los acontecimientos, como “La Hesperia” del 5 de abril de 1840, página 2, en su artículo “Crónica de México” columna 3; y el mismo semanario, en su edición del 12 de abril de 1840, “Crónica de México”, pp. 2 y 3.

Por otra parte, uno debiera preguntarse si la anexión de Coahuila por Santiago Vidaurri, gobernador de Nuevo León, el 19 de febrero de 1856 (de hecho, anexó también partes de Tamaulipas) respondía al proyecto de la formación de la “República de la Sierra Madre” que aparentemente consistía en un nuevo intento por federar e independizar a los estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas. Si así fuera, el fondo y contexto de este nuevo intento fue el proyecto fallido de 1840. Y los resultados fueron los mismos.


En nuestra época no existe una bandera oficial del Estado de Coahuila. Sin embargo, en ocasiones suele utilizarse un diseño extraoficial, que es en campo blanco, el escudo del Estado. No tiene connotaciones ni mensajes de ninguna clase. Simple información histórica en el escudo, como parte que fue Coahuila de la Nueva Extremadura y de la Nueva Vizcaya, así como la arboleda y la alegoría del sol revolucionario.
La "Vexilología" es la disciplina que estudia las banderas ("vexillum", estandarte; "logos", estudio), su historia y simbología, el contexto político y social del cual surgieron.


[1] “Concurso Científico y Artístico del Centenario” edición del 28 de enero de 1911, p. 12.
[2] Ibid. P. 13.
[3] Ibid. P. 13.
[4] Ibid. P. 13
[5] Ibid. P. 15.
[6] Samuel E. Asbury, "The Private Journal of Juan Nepomuceno Almonte, February 1 -- April 16, 1836," Southwestern Historical Quarterly (July 1944), 16-17; Alan Huffines and Gary Zaboly, Blood of Noble Men: The Alamo Siege & Battle, An Illustrated Chronology (Austin: Eakin Press, 1999), 18-19.
[7] Editorial “Polis”, Méjico, 1938.
[8] George Nelson, “The Alamo: An Illustrated History” (San Antonio: Aldine Books, 1999).

jueves, febrero 21, 2008

Homenaje a Fernando Martínez Sánchez





Jaime Muñoz, Fernando Martínez y Fernando Rangel


Con el auspicio del Teatro Nazas y del Icocult Laguna y con una gran concurrencia fue presentada anoche la novela “Mi nombre es lluvia” del conocido escritor lagunero Fernando Martínez Sánchez. Esta presentación fue a la vez homenaje al autor, que ha incursionado con el mayor éxito en el mundo de las letras laguneras. Los comentaristas fueron Jaime Muñoz Vargas, Fernando Rangel de León y el mismo Fernando Martínez Sánchez.

Martínez Sánchez ha sido profesor, narrador, poeta, orador, periodista, actor y director teatral. Es miembro del Cuerpo de Cronistas de la Ciudad de Torreón desde 2002. Ha ganado los concursos estatales “Julio Torri” de ensayo y cuento (1988 y 1996), el premio de poesía “Celedonio Junco de la Vega” (1995), el segundo lugar en el premio nacional de cuento de Lagos de Moreno (1992), el primer lugar en el premio binacional de poesía “Pellicer-Frost” (1999). Fue designado Creador Emérito del Estado de Coahuila (1997). Primer lugar en el concurso de cuento navideño convocado por la Casa de la Cultura de Gómez Palacio, Durango (1997). Mención honorífica en el concurso nacional de cuento “El crimen como una de las bellas artes” convocado por el Icocult (2001).

Martínez Sánchez ha sido también el autor de los libros de poesía “Suma presencia” (1967), “Reincidencias” (1980) y “Los portales del alma siempre en huelga” (2000); de los libros de cuentos “Nada y Ave” (1962) y “Los pájaros del atardecer” (1997), y del libro de crónicas y ensayos “Desde la esquina” (2003). Ha sido coautor de “Francisco Martín Borque, forjador incansable” (2001) y “Elías Murra Marcos” (2005). Autor de la antología “Innovación y permanencia de la literatura coahuilense” (1993). Presidente de la corresponsalía del Seminario de Cultura Mexicana en Torreón.

Como un regalo especial al homenajeado, Jaime Muñoz Vargas obsequió al escritor y a la concurrencia el libro de sonetos (de Iberia Editorial, colección particular de Muñoz Vargas) que lleva por título “Al filo de la ausencia”, obra que constituye otra valiosa aportación literaria de Fernando Martínez Sánchez.

Finalmente, los numerosos asistentes tuvieron oportunidad de felicitar al festejado, comprar la novela, obtener dedicatorias y brindar por sus éxitos.

lunes, febrero 18, 2008

520 emisiones de "Tribuna"




Hoy lunes 18 de febrero se cumplieron diez años exactos de que el programa de entrevistas “Tribuna” de Radio Torreón, está a cargo de la Lic. Sofía Enríquez Muñoz, con 520 emisiones en su haber. "Tribuna" sale al aire todos los lunes a las 8.30 de la mañana, en el 96.3 FM del cuadrante radiofónico.

Con tal motivo, en el Centro Cultural “José R. Mijares” se ofreció un muy concurrido festejo, ambientado con interpretaciones musicales en vivo intercaladas con emotivas palabras y anécdotas. El Lic. Guillermo Saldaña Wolf, Director de Radio Torreón, elogió ampliamente la dedicación, el talento, la constancia y el profesionalismo mostrados por Sofi Enríquez a lo largo de estos diez años de programas.

Tras las sentidas palabras de Sofi Enríquez, se procedió al tradicional brindis, amenizado con más música.

Entre quienes acudieron a felicitar a Sofi, se encontraban Yeye Romo, el conocido empresario Ramón Iriarte Maizterrena, el Lic. Ángel Morales Salazar, Presidente de la Canacintra Torreón, don Manuel Lee Soriano, la Mtra. Lorena Covadonga del Moral Rosette, la Lic. Silvia Castro Zavala, Directora del Museo de la Revolución, los intérpretes del repertorio musical ejecutado con mucho talento, así como muchas otras conocidas y estimadas personas cuyos nombres se me escapan.

domingo, febrero 17, 2008

Contextos taurinos


Ayer sábado estuve en el programa radiofónico “Contextos” por amable invitación de Marcela Pámanes, Juan Ceballos Aspe y de Jaime Muñoz Vargas. Jaime sabe bien que el respeto por la integridad de todo ser viviente ha sido una de mis grandes preocupaciones desde niño.

Y es que el tema del programa sería “la tauromaquia” (pros y contras), asunto sobre el cual Jaime escribió una columna hace no muchos días.

Al programa asistieron, además de la Lic. Pámanes, distinguidos y respetables defensores, promotores y actores de la tauromaquia, como lo son los señores Jesús Aranzábal y Fernando Cárdenas. La idea era la de sustentar un diálogo entre ambos puntos de vista, es decir, entre quienes están por la tauromaquia, y quienes están contra ella, que en este último caso seríamos Jaime, otro distinguido invitado, y yo.

Por lo que a mí respecta, fui muy claro y conciso. No estoy en contra de lo que la tauromaquia tiene de tradición, de arte o de fiesta. Únicamente estoy en contra de la crueldad, ya sea en las corridas de toros, o en cualquier otra actividad que involucre personas o animales. Esto no es nada nuevo, ya lo he dicho en muchas otras ocasiones por diferentes medios.

Lo interesante del asunto es que quienes estaban a favor de las corridas de toros, declararon de manera abierta que efectivamente, en las corridas hay violencia y crueldad. Pero que no tienen interés en cambiar esta situación, porque “es parte de la idiosincrasia” (es decir, de la cultura o costumbres en común) de los mexicanos. Pero no hay cultura que sea inmodificable, esto lo sabe cualquiera. Si festejáramos todo lo que es nuestro, simplemente porque es nuestro, tendríamos que aplaudir, celebrar y perpetuar la “corrupción” como una de las formas más “nuestras” de conducta. Esto sería absurdo. Evidentemente, tenemos el deber de modificar, por medio de la educación, aquellos rasgos de nuestra cultura que sean bárbaros o indeseables.

La crueldad ejercida contra cualquier ser humano o animal no es algo agradable ni deseable, al menos para quienes aún tenemos cierta sensibilidad como para ponernos en el lugar del otro. Durante la charla radiofónica se mostró como alternativa viable, la de las corridas de toros portuguesas, donde el toro no es lastimado en lo absoluto, y que son eventos que constituyen verdaderos éxitos de taquilla y de entretenimiento.

En México, la raíz del mal se encuentra en la tendencia enfermiza de muchas personas que obtienen satisfacción al agredir al más débil (al que no se puede defender) mientras tengan oportunidad (es decir, mientras la sociedad o las leyes lo permitan o desconozcan).

Solo hay que traer a la memoria el número de mujeres que son agredidas por sus maridos o parejas, y cuántos niños son maltratados por sus propios padres o parientes. Como dije antes, estoy en contra de la crueldad ejercida contra cualquier ser que tenga corporalidad, sea humano o animal. Todos sentimos el dolor y el miedo por igual. No quiero decir con esto que ningún animal debe morir, pues la sociedad necesita alimentarse, lo que digo es que hay que evitar toda crueldad u ojeriza (que son elementos innecesarios) en el proceso. La matanza de animales es una actividad que debe revestirse de humanidad y compasión. Después de todo, los animales dan su vida para que nosotros vivamos. Seamos agradecidos.

Finalmente, debo mencionar mi satisfacción al comprobar que la mayoría de los laguneros estamos contra la crueldad, pues así lo demostró el número de llamadas a GREM para repudiar la crueldad contra personas y animales por igual.

viernes, febrero 15, 2008

Se presenta nuevo libro del Museo Arocena


En el auditorio del Museo Arocena fue presentado hoy el libro “Museo Arocena. Exposiciones temporales 2006-2007”. Fueron los comentaristas Adriana Gallegos Carrión, Rodrigo Witker Barra, José Pinto Mazal y este Cronista de Torreón, cuyo texto de presentación se transcribe en seguida:

“No hace mucho, escribía yo en mi Crónica Virtual de Torreón que el Museo Arocena le habría de conferir a la ciudad de Torreón la categoría cultural de una metrópoli por la importancia, cantidad y calidad de las exposiciones que albergaría. Que prácticamente todas las etapas históricas de México estarían representadas, y muchas de las corrientes artísticas nacionales e internacionales. Que podríamos contemplar obras de arte de los grandes maestros como lo haríamos en El Prado de Madrid o en el Museo Metropolitano de Nueva York. Y sobre todo, consideraba que la apertura de este magnífico museo sería una de las contribuciones más trascendentales para la elevación del nivel educativo, intelectual y cultural de los laguneros.

A más de un año de la inauguración de este museo, ¿podemos afirmar que estas apreciaciones eran correctas? ¿Cuál ha sido la recepción, cuál el impacto que esta institución ha tenido entre los laguneros?

Pues bien, como Cronista Oficial y Notario Histórico de nuestra ciudad estoy en posición de certificar que, en las diversas ocasiones en que he visitado las salas e instalaciones de este complejo cultural llamado Museo Arocena, siempre he visto una nutrida concurrencia. Sea sábado o domingo, o cualquier otro día de la semana (excepto el lunes, obviamente) hay visitantes de todas las edades, de todas las clases sociales, comarcanos, nacionales y extranjeros, solos, en parejas o en grupo. He visto ancianos de extracción popular, profundamente admirados ante las imágenes religiosas novohispanas, reverentes ante lo que quizá sea la representación icónica de alguna advocación venerada por sus mayores.
He visto jóvenes y adultos, parejas de novios que miran y comentan las muestras de arte que se instalan en la sala de exposiciones temporales, cuyo anuario 2006-2007 hoy se presenta. Al tocar este punto, hay que mencionar de manera muy señalada, que las principales exhibiciones en esta área han sido de la mayor calidad artística, como las tres exposiciones “Arte Contemporáneo Mexicano 1980-2006”, “Diálogos con la Pintura Latinoamericana. Colección FEMSA” y “Rostros y Tradiciones de México, Colección Privada”.

Para la primera se mostraron obras de Daniel Lezama, Francis Alÿs, Agustín Portillo, Gabriel Orozco, Boris Viskin, Víctor Rodríguez y Sergio Hernández, entre otros. Para la segunda, obras de Diego Rivera, Rufino Tamayo, Fernando García Ponce, Lilia Carrillo y otros de países latinoamericanos. Para la tercera, obras de Agustín Arrieta, Saturnino Herrán, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, María Izquierdo y Frida Khalo, entre otros.

La presencia de estas obras de alta calidad y diversidad de orígenes, épocas y paradigmas o escuelas, no solamente enriquece el bagaje conceptual o intelectual del visitante lagunero, sino que le permite crecer en habilidades como Homo Aesteticus, al obtener percepciones originales de la obra de arte, traerlas a la consciencia y compartirlas. Sabemos que el observador no es una persona neutra o inerte. Antes al contrario, con su observación, el observador introduce (o construye) un orden y un sentido en lo que observa y lo que observa es mucho más dependiente de su aparato perceptivo, que de la estructura misma, de ese “algo” objetivo externo a él. La realidad observada es codependiente del modo de ordenarla. La obra de arte es co-construida por el observador. Aquí encontramos un ejercicio práctico de constructivismo y una aplicación de la teoría de la concretización de Ingarden (es decir, de asignar o completar el sentido de la obra de arte a partir de sí mismo).

Nos quedaríamos solamente con un buen sabor de boca si el Museo Arocena se limitara a presentar de vez en cuando exposiciones temporales como las ya mencionadas. Pero la institución ha dado un paso más allá, al publicar este anuario de exposiciones temporales 2006-2007. De esta manera, tenemos la posibilidad de conservar las imágenes que suscitaron la experiencia efímera de la obra de arte, muy enriquecedora, ciertamente, pero efímera. Estas imágenes van además acompañadas de textos esclarecedores sobre el contexto histórico y artístico de las obras presentadas.

Con éstas y otras actividades, el Museo Arocena realiza tres funciones básicas: la científica, la educativa y la recreativa. La función científica se actualiza al generar o contribuir a la generación de nuevos conocimientos por medio del estudio académico. La función educativa se cumple al divulgar tanto la obra o artefacto, como los conocimientos generados, elevando así el nivel y calidad de los conocimientos de los perceptores. Este libro es un buen ejemplo de ello. La función recreativa se cumple al poner al alcance de los laguneros un lugar de esparcimiento completamente familiar. El museo se convierte en lugar de espectáculo, descanso y diversión.

Por estas razones, considero que el Museo Arocena ha demostrado ser el más importante de su tipo en Coahuila, y uno de los más importantes del norte de México. Con él, las nuevas generaciones y todos los laguneros, hemos adquirido un invaluable patrimonio.

Solo me resta felicitar de la manera más calurosa a funcionarios, directivos y miembros del patronato del Museo Arocena por este nuevo y espléndido esfuerzo bibliográfico, gracias al cual podemos conservar con nosotros los testimonios gráficos de lo mejor de las exposiciones temporales 2006-2007. Felicidades”.
Al final de la presentación, y como es costumbre, se brindó por el éxito alcanzado. Entre los asistentes pudimos saludar a los señores Gustavo Díaz de León, Javier Garza, el diputado Carlos Bracho González, Ramón Iriarte Maizterrena, Gaby Nava, la ex-funcionaria de asuntos consulares en Rusia, y muchas otras personas de relevancia social, cultural y empresarial.

jueves, febrero 14, 2008

Las tortillas, esas medias hermanas


La tortilla de harina es tan cotidiana en la mesa torreonense como puede serlo la tortilla de maíz. En el ámbito urbano, es común comprar tortillas de maíz para las comidas del mediodía, en las tortillerías. A esas horas uno suele ver las filas de clientes alineados esperando su turno para ser despachados, mas no en la mañana ni en la noche. En cambio, en muchísimos hogares y restaurantes, la tortilla de harina es preferida durante las mañanas o las noches. Por esta razón, el restaurante siempre ofrece la posibilidad de acompañar los alimentos con pan o con ambas clases de tortillas.

No es difícil rastrear en nuestra región el origen de la “tlaxcalli” o tortilla de maíz mesoamericana. Su nombre está asociado para siempre con el pueblo tlaxcalteca, al punto de que el ideograma precortesiano para significar “Tlaxcala” consistía en un par de manos juntas, como en actitud de rezar, con una tortilla de maíz entre ambas. Seguramente se quería representar el acto de “tortear” la masa durante la hechura de la tortilla. Por asociación de ideas, el nombre de a tortilla quedó ligado con los tlaxcaltecas. Y sabemos que los hijos de este pueblo consumían tortillas de maíz, y que colonizaron La Laguna a partir de 1598.

Y la tortilla de harina, ¿de dónde salió? ¿Cómo llegó a nuestra región?

La referencia explícita más antigua que hemos encontrado entre los documentos coloniales se encuentra en la declaración de un reo, Gerónimo Camargo. Esta declaración o confesión está fechada en el pueblo de Parras el 15 de enero de 1734. En cierto lugar de la declaración, el reo dice que

“al otro día se fueron para El Barrial a reconoser a la Voca de los Tres Ríos, y fueron a salir a Castaño; y que allí toparon a un soldado de Cuagüila llamado Miguel Ramón, y que les preguntó de dónde benían, y le dixeron que ivan de Parras, y que a todos los conosió, y les dio tortillas de arina como a oras de almorsar. Y que el d[ic]ho soldado se vino para el Saltillo, y el declarante y sus compañeros se estubieron allí hasta que amanesió”.

“El Barrial” se encontraba al norte de Parras. Castaño, antiguamente Santa Cecilia de Castaño, es una población cercana a Monclova, en la región que entonces se llamaba propiamente Coahuila, ya que no se le anexaba todavía lo que ahora es la parte sur del Estado. Miguel Ramón pertenecía a la familia saltillense de los Morales, que hacia 1650 trocó su apellido en “Ramón de Morales” y que posteriormente quedó solo en “Ramón”. Esta familia colonizó el norte de Coahuila y Texas. A finales del siglo XVII, el general Diego Ramón, miembro de esta familia, fue gobernador de Coahuila.

Es decir, todos los elementos del texto citado nos muestran lugares, familias y orígenes coahuilenses. Es un dato curioso que en Monclova, a finales de los novecientos ochentas y principios de los novecientos noventas, las tortillas de maíz tenían tan poca demanda, que prácticamente solo existía la tortillería “Rendón”. En cambio, la tortilla de harina era la preferida (y la única) desde la era colonial.

No sabemos si hay referencias antiguas a la tortilla de harina en otros lugares, pero, por lo anteriormente dicho, es fácil inferir que tuvo un origen temprano en nuestro Estado. Los trigos de Saltillo eran famosos ya a finales del siglo XVI, y muchos saltillenses colonizaron el norte de la Provincia de Coahuila, donde se yergue Monclova. No necesitamos mayor evidencia que la presentada.

miércoles, febrero 13, 2008

"Nochebuena o Poinsettia?



Durante muchos años, los europeos y estadounidenses han deliberadamente ignorado nuestras tradiciones y nuestra cultura, “descubriendo” lo que según ellos, estaba “perdido” e “innominado”.

Un caso típico es el de la “Nochebuena”, nuestra tradicional planta (no es flor) navideña, cuyo nombre castellano es muy específico al indicar qué es lo que rememora, a saber, la noche del nacimiento del “niño-Dios”.

Pues bien, siglos de tradición indígena y criolla no bastaron para que se conservara su nombre original en la nomenclatura científica. Cuando vino el nefasto encargado de los negocios de los Estados Unidos al México recién independizado, el físico y botánico Joel R. Poinsett, conoció nuestra nochebuena, y por supuesto que le gustó. Decidió que él “la había descubierto” (¿estaba perdida u oculta?) y decidió ponerle nombre por su cuenta: “Euphorbia Pulcherrima”, llamada también “Poinsettia”, y no, por decir un ejemplo, "Bonanoctis Mexicana".

Es el colmo que una planta tan mexicana y de tanta tradición religiosa, lleve el nombre de uno de los peores enemigos de México.

Mucha de la flora y fauna mexicana fue bautizada por científicos extranjeros, con nombres que nada tenían que ver con los asignados por nuestro pueblo. Sabemos que los nombres científicos no necesariamente deben tener un vínculo con los nombres populares, pero si los científicos fueran mexicanos, habría más probabilidades de hacer alusión a nuestra cultura y realidad en dichos nombres.

Afortunadamente, a medida que los científicos mexicanos se incorporan más y más a los quehaceres académicos internacionales, en esa medida pueden asignar nombres a las familias, especies o variedades de la flora o fauna recién descubierta en nuestro país.

Un caso concreto es el del “Velafrons Coahuilensis”, un viejo dinosaurio herbívoro del tipo “pico de pato” cuyos restos fósiles fueron descubiertos no lejos de Saltillo, en 1995. El mérito del hallazgo corresponde a la paleontóloga Martha Carolina Aguillón.

En las excavaciones y financiamientos participaron varias instituciones, a saber, la Secretaria de Educación y Cultura de Coahuila, el Museo de Historia Natural de Utah, el Museo Royal Tyrrell en Drumheller, Alberta, Canadá, la Universidad de Utah y la National Geographic Society.

lunes, febrero 11, 2008

Nuevo Coliseo


El pasado viernes 8 de febrero se inauguró en nuestra ciudad la nueva plaza de toros, denominada “Coliseo del Centenario de Torreón”, con capacidad para diez mil espectadores. Para algunos, se trata de la mejor plaza de toros del norte de México, y hasta del país. La forma del nuevo y multifuncional recinto semeja, toda proporción guardada, el Coliseo de Roma. Este fue un rasgo arquitectónico intencional.

Para la inauguración, hubo representaciones de luchas gladiatorias de inspiración romana. La formal declaratoria corrió a cargo del Lic. José Ángel Pérez Hernández, alcalde de Torreón, con la presencia de algunos funcionarios estatales y por supuesto, la del obispo de nuestra ciudad, quien bendijo formalmente el coso. El Gobernador de Coahuila no asistió al evento.

Los toros "agraciados" por la diosa fortuna para la fiesta fueron cuatro, de Santa Bárbara.

Consultor de la ONU en la UIA-Laguna




El pasado jueves 31 de enero estuvo de visita en las instalaciones del Centro de Investigaciones Históricas (CIH) de la Universidad Iberoamericana Laguna el Representante de la ONU HABITAT, Urbanista José Antonio Yáñez López, quien es Consultor Nacional del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos.

Tres horas antes de la visita, el Urb. Yáñez López fungió como Testigo de Honor en la firma del Convenio de Asociación de Municipios de la Zona Metropolitana de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo.

El Urb. Yáñez López, quien estuvo acompañado por el LLM José Luis Trasfi, se mostró muy complacido y manifestó considerar que el Archivo del Centro de Investigaciones Históricas de la UIA-Laguna tiene un gran potencial para la generación de nuevos conocimientos en las ciencias sociales, particularmente por lo que se refiere a la Comarca Lagunera.

viernes, febrero 08, 2008

La peor bestia



La tauromaquia, “deporte” característico de la cultura hispano-árabe que heredamos en México, fue practicada por los musulmanes españoles como simple diversión. Se puede trazar el rejoneo y las principales suertes taurinas hasta la época medieval peninsular.

Pero antes que los musulmanes, la presencia romana aficionó a los iberos al espectáculo circense, donde el platillo principal era el derramamiento de sangre entre humanos o entre bestias y humanos.

Mientras que la bestia mata para comer o para defenderse, el “ser humano” es el único animal que puede matar por placer y diversión. Hay en esto algo muy depravado, muy enfermo. Los cavernícolas mataban para alimentarse. El hombre moderno se deleita morbosamente en matar con crueldad, se deleita en la tortura. Hay cosas que por naturaleza están mal, aunque cuenten con el consenso social. Ya podemos todos los habitantes del planeta decir que el cielo es verde, eso no cambiará la realidad.

Este artículo no se escribe para evitar las necesarias muertes de animales, sino para que se evite el dolor innecesario. Y sobre todo, para que se trate con respeto a todos los animales en general, pero sobre todo, a los que dan la vida por nuestro bienestar. En igualdad de circunstancias, los humanos obtendrían el reconocimiento de héroes. ¿Será que los animales no lo merecen, que les duelen menos los golpes, el aserrado del cuchillo, el repetido shock eléctrico, el destripamiento en vivo, la gasolina encendida en la piel, el cohetazo en el hocico o la tableta efervescente tragada a fuerza hasta reventar?

Nuestra cultura considera al animal un simple objeto carente de sentimientos, emociones y personalidad. Es un simple bien para el consumo o para la diversión hasta el abuso más sádico y aberrante que pudiera uno concebir. Eso habla de una gran insensibilidad, de una ausencia de contacto humano con la realidad de los seres que nos rodean. Vivimos en un mundo abstracto, donde la idea suple nuestra pobreza de experiencias vitales y que puede conviertir al ser humano en la peor de las bestias.

La maldad no solamente está en el acto abusivo, éste proviene del corazón de aquél que concibe el abuso. Si no enseñamos a nuestros hijos a respetar y a cuidar a los seres vivos como lo que son —seres vivos que sienten y padecen física y emocionalmente, como cualquier humano— entonces no nos sorprendamos de que esos hijos nuestros se transformen en los agresores del mañana, inmunes al dolor ajeno de animales y de personas por igual. Bastante miseria hay ya en el mundo como para que de manera voluntaria y totalmente injustificada, le añadamos más.

miércoles, febrero 06, 2008

Exposición "Sólo mira"








La noche de hoy a las 20 horas fue inaugurada la exposición “Solo mira” del pintor Agustín Castro López. La muestra pictórica se encuentra alojada en la Galería de Arte Contemporáneo del Teatro Isauro Martínez, y cuenta con el apoyo del Gobierno del Estado de Coahuila, la Secretaría de Educación y Cultura y el Instituto Coahuilense de Cultura. La formal inauguración corrió a cargo del Dr. Salvador Jalife García, Presidente del Patronato del Isauro Martínez. Como de costumbre, Claudia Máynez se encontraba pendiente hasta del último detalle, y pudimos saludar a Saúl Rosales, a Oralia Esparza y a muchos otros conocedores y amantes del arte mientras tomábamos un sorbo de vino tinto.

De acuerdo a la ficha que sobre el pintor Agustín Castro López tiene el Museo Andrés Blaisten, éste nació el 18 de diciembre de 1958. Estudió de 1974 a 1977 en el taller de artes plásticas del Colegio de Bachilleres en la ciudad de México. De 1981 a 1986 cursó estudios en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado,"La Esmeralda". Entre los logros obtenidas por Castro López se encuentran: 1987, Premio de Adquisición del Salón Nacional de Artes Plásticas, sección pintura; 1991, beca de Jóvenes Creadores, Fondo Nacional para la Cultura y las Artes; 1992, Mención Honorífica de la VI Bienal Rufino Tamayo y reconocimiento a su labor artística por el Consejo Consultivo de la Ciudad de México; 1997, Premio MARCO. Creador del Taller de Pintura de Azcapotzalco que reunía a 6 artistas fuera de la corriente neomexicanista. Agustín Castro López es quizás uno de los pintores jóvenes que más dominan el lenguaje pictórico con una excepcional madurez. Destaca su manejo del dibujo, y sus los recursos compositivos, conjunta diversas técnicas desde el fotografismo hasta el neoexpresionismo figurativo. Ha expuesto individual y colectivamente en diversas galerías y museos a nivel nacional e internacionales.

Por lo que pudimos observar hoy, Agustín Castro López posee un dibujo y una técnica irreprochables, lo cual, sumado a su paleta preferentemente cálida, su interés en el manejo de las figuras con reminiscencias mitológicas, el desnudo y en ocasiones el claroscuro, nos recuerda algunas obras de Goya. Sus cuadros poseen fuerza, carácter y personalidad, y jamás pasarían desapercibidos.

Estos cuadros se encuentran a la venta a precios verdaderamente accesibles, dadas la calidad de la obra y el renombre del artista.

Miércoles de ceniza


Torreón amaneció cubierto de ceniza este miércoles. No deja de tener cierta ironía este acontecimiento, causado por el enorme incendio de una fábrica de calzado industrial en Gómez Palacio, Durango, y por el viento del norte, que además de enfriar nuevamente a nuestra ciudad, nos trajo humo y grandes cantidades de partículas de caucho quemado.

Pareciera asimismo que Torreón se cubre de sayal y de ceniza por las circunstancias tan poco afortunadas por las que atraviesa en la actualidad. Cuatro falsas amenazas de bomba en dos semanas parecen querernos robar nuestra paz de ciudad norteña, tranquila y progresista, y el mismo efecto causan las muertes violentas que se han venido sucediendo.

Todo ciudadano de nuestra Comarca Lagunera debe optar activamente por la paz. Evitemos toda clase de irresponsabilidad y de violencia en nuestras palabras o acciones cotidianas, y recuperemos así la tranquilidad en la que hemos vivido por muchos años. Después de todo, la ceniza litúrgica del miércoles expresa un firme anhelo —y compromiso— por el cambio.

martes, febrero 05, 2008

El Hotel Galicia


Foto de Héctor Manuel Flores Zúñiga


Foto de Héctor Manuel Flores Zúñiga

Uno de los edificios más representativos del Centro Histórico de Torreón es el Hotel Galicia, que se ubica en la avenida Juárez esquina con Cepeda. Antiguo alojamiento de mandatarios y artistas de cine, el tiempo, el descuido y unos cuantos pesos lo han convertido en “nido de amor efímero”.

Sin embargo, se trata de una de las construcciones más interesantes del primer cuadro de la ciudad. Se ubica frente a la Plaza de Armas, en lo que antiguamente fue zona comercial de primer nivel. En su arquitectura encontramos elementos de sabor hispano-oriental, como los arcos de herradura y la abundancia de azulejos recubriendo sus paredes.

A la vez, existen algunos detalles “decó”, o decó “arabizante” como son las cornisas dentadas del balcón, en el exterior. La escalera central, en el interior, y su correspondiente vitral, tienen algunas reminiscencias “nouveau”.

Se trata de un edificio muy notable, cuyos estilos arquitectónicos y decorativos muestran con toda claridad que se trata de una construcción erigida en la ciudad de Torreón, donde los motivos mudéjar, mozárabe y árabe fueron populares. El nouveau y el decó hablan de la época en que fue construido el hotel.

La verdad, es imperativo que este edificio sea preservado como parte integral del Centro Histórico de Torreón, ya como museo, ya como oficinas públicas. Demasiado hemos perdido ya en cuestión de edificios de época.

lunes, febrero 04, 2008

¿Más contaminación?


Viesca, Coahuila

Como Cronista de la Ciudad y Municipio de Torreón, una de mis funciones de acuerdo al Manual de Cronistas de Torreón vigente, función cuarta, inciso “i” es la de “protector del ecosistema”.

En uso de esta función, debo manifestar que de ninguna manera me parece razonable la autorización del Gobierno Federal (SEMARNAT) para la creación de un centro de confinamiento de residuos peligrosos en el municipio de Viesca, Coahuila.

Bastante contaminada se encuentra ya la Comarca Lagunera como para añadirle nuevos peligros ecológicos. Sabemos lo grave que ha resultado ser la contaminación por hidroarsenicismo como para tentar al destino.

Las aguas subterráneas de La Laguna suelen tener vertientes e interconexiones que están poco estudiadas. Sabemos que cuando se construyó la Presa Lázaro Cárdenas, las aguas de Viesca y de otros lugares comarcanos comenzaron a mermar. Los vientos dominantes y los desplazamientos atmosféricos que generan tolvaneras sobre Torreón, en muchas ocasiones provienen del sureste, es decir, de los municipios de Matamoros y de Viesca.

Consideramos que, por cuestiones de salud pública, es más que razonable la oposición que a este proyecto han mostrado tanto el alcalde de Viesca, Mario Alcocer Gallardo, como el Gobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdés.

sábado, febrero 02, 2008

La nómina municipal, a dieta



Recientemente el Ayuntamiento de Torreón implementó una campaña de “adelgazamiento” de la nómina municipal. Esta es una medida que puede calificarse de muy buena, pues el pago de salarios por servicios inexistentes o no justificados ha sido una carga tradicional que ha minado los recursos de muchos municipios. El pueblo mexicano de cualquier región debe de tener claro que es su propio trabajo, y no los “padrinazgos” o “compadrazgos”, lo que le permitirá salir adelante en su vida económica.

Sin embargo, es necesario que un proceso de adelgazamiento como este, se realice con la mayor equidad y transparencia posibles. En el campo de los procedimientos, las reglas del juego (contrataciones y despidos) deben de quedar tan claras, que nadie pueda impugnar este proceso arrojando sobre algún funcionario municipal sospecha de favoritismo, uso, abuso o complicidad sexual, conveniencia personal o arbitrariedad a favor o en perjuicio de los y las empleadas a su cargo.

Lo más claro siempre ha sido lo más decente.

jueves, enero 31, 2008

Institutos legionarios laguneros, de luto


Con 87 años de edad a cuestas, ayer miércoles 30 de enero murió en los Estados Unidos el padre Marcial Maciel, fundador de la congregación de origen mexicano denominada “Legionarios de Cristo”. Esta congregación ha tenido particular interés en la educación. El padre Maciel nació en Cotija, en Michoacán, el 20 de marzo de 1920.

“Los Legionarios de Cristo” agrupan unos seiscientos sacerdotes y cuantan asimismo con una asociación de laicos comprometidos, el “Regnum Christi” que se cree agrupa más de 50 mil afiliados.

En la Comarca Lagunera, los legionarios cuentan con los Institutos Alpes y Cumbres, así como una centro de extensión universitaria y posgrado.

Firma solemne de convenio


El alcalde de Torreón explica la importancia del convenio


La presidencia de Lerdo, Durango


Invitados y testigos de honor de la firma del convenio

El día de hoy en punto de las 10.30 horas se llevó a cabo la firma del convenio de asociación de municipios de la Zona Metropolitana de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, ciudades conurbadas de La Laguna.

En noviembre de 2007 los HH. Congresos de los Estados de Coahuila y Durango dieron su anuencia para que se celebrara el convenio, que hoy ha quedado perfeccionado con la firma de las partes interesadas, los alcaldes de las tres ciudades, a saber, el señor José Ángel Hernández Pérez, alcalde de Torreón; el señor José Rebollo Acosta, alcalde de Gómez Palacio, Durango, y el señor Carlos Aguilera Andrade, alcalde de Lerdo, Durango.

La solemne firma del convenio se llevó a cabo en el kiosco de la Plaza de Armas de Lerdo, Durango, frente a la Presidencia Municipal. El alcalde de Matamoros, Coahuila, señor Raúl Onofre Contreras fungió como testigo de honor, máxime cuando el Congreso de Coahuila ya ha autorizado que la ciudad de Matamoros se integre a la zona metropolitana.

Fueron invitados a este evento alcaldes, diputados federales y estatales, representante de la ONU para la región, empresarios, cronistas, y desde luego, los medios de comunicación. En virtud de este convenio, se encuentra autorizado el ejercicio de $250 millones de pesos para beneficio de la nueva Zona Metropolitana de La Laguna. La firma de este convenio posee gran relevancia histórica para nuestra región, pues se trata de una manera de reconocerle un estatus y necesidades especiales, sin que obste el hecho de que La Laguna se encuentre dividida entre dos estados de la Federación.

lunes, enero 28, 2008

La Compañía Metalúrgica de Torreón



Una de las compañías industriales más prósperas en la historia de nuestra ciudad lo fue, sin duda, la Compañía Metalúrgica de Torreón, la cual se fundó cuando nuestra población era apenas una estación del ferrocarril, una pequeña congregación, tres años antes de que fuera elevada al rango de villa.

Esta compañía se fundó en 1890, según el “Álbum de la Paz y el Trabajo”, con un capital inicial de $ 1,250.000.00, que de acuerdo a la escritura pública de 20 de junio de 1900 se aumentó a $ 2,500,000.00 y más tarde a $ 3,500,000.00 en vista del crecimiento de sus operaciones, las cuales demandaban mayor inversión para obtener todo el éxito que finalmente tuvieron. Este éxito fue causa de cuantiosas derramas económicas para los capitales invertidos, al grado de que en diferentes ocasiones se decretaron dividendos hasta de un 25% sobre el monto del capital.

El consejo de administración, en 1910, estaba constituido por un presidente, el señor Ernesto Madero, un vicepresidente, el señor Carlos González, un secretario, el Lic. Praxedis de la Peña, un tesorero, el señor Pedro Torres Saldaña, y seis vocales, los señores Ernesto Madero, Tomás Mendirichaga, Joaquín Serrano, Francisco Frumencio Fuentes, Rómulo Larralde y Marcelino Garza.

La planta de fundición en Torreón tenía (en 1910) ocho hornos con capacidad para fundir en conjunto, cien toneladas diarias de minerales. Producía por entonces mil quinientas toneladas mensuales de plomo de obra que exportaba a Inglaterra para su afinación. Compraba minerales de todas clases pagando los mejores precios. La fundición comenzó a funcionar con cuatro hornos en 1902, y en 1904 ya había duplicado su capacidad.

“El Diario”, en su edición del jueves 25 de octubre de 1906, página siete, primera columna, publicó un artículo que intitulaba “La Compañía Metalúrgica de Torreón”. En este artículo, mencionaba lo siguiente:

“El Consejo de Administración de esta Compañía industrial ha convocado una asamblea general extraordinaria para el día 22 de Noviembre próximo con el fin de discutir y aprobar, si así lo cree conveniente, el aumento de capital a $ 5,000,000.00 por medio de una emisión de 15,000 acciones con valor a la par de $100.00 cada una, de las cuales, 12,500 acciones se ofrecerán a los accionistas de esa Compañía, en proporción a sus representaciones y 2,500 acciones serán cambiadas por igual número de bonos fundadores.

Esta Compañía cuenta actualmente con un capital efectivo completamente pagado de $ 3,500,000.00 representados por 35,000 acciones de a $ 100.00 cada una. Las acciones de esta compañía industrial se cotizan en plaza a $127.00, el año pasado se cotizaron como máximum a $ 175.00 y como mínimum a $ 140.00”.

sábado, enero 26, 2008

Suprema Corte vs. Municipio

Después de dos años de controversia, la Suprema Corte de Justicia de la Nación dictaminó el jueves pasado, 24 de enero, contra el alegato del Municipio de Torreón que le permitiría conservar su propio reglamento y órgano de acceso a la información.

Los magistrados de la Suprema Corte resolvieron que no existieron violaciones a la Consitución Política de los Estados Unidos Mexicanos ni a la del Estado de Coahuila en la sentencia que anteriormente había dictado el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Coahuila. Dicha sentencia determinó la validez de la existencia del Instituto Coahuilense de Acceso a la Información (ICAI) y declaró inconstitucional el Reglamento Municipal de Transparencia de Torreón.

El jueves 24, los ministros de la Suprema Corte determinaron que no hay invalidez alguna en las acciones previas de los poderes Ejecutivo y Legislativo del Estado de Coahuila. De esta manera, el Instituto Municipal de Transparencia de Torreón ha quedado en entredicho legal.

domingo, enero 20, 2008

Semana de frío


La semana transcurrida ha sido una semana fría, con temperaturas matinales de unos tres grados celsius sobre cero. Algunos días han sido soleados y la sensación de frío se mitiga. Otros han sido nublados y con vientos del norte, lo cual mantiene la percepción del frío durante todo el día.

La mayoría de los hogares laguneros (por no decir que todos) están más o menos equipados para disminuir los rigores del calor veraniego, por medio de los aparatos de aire lavado o los de aire acondicionado (gas). Pero muy pocos, proporcionalmente, lo están para evitar las bajas temperaturas del invierno con un sistema de calefacción digno de tal nombre.

En La Laguna, el frío invernal no es constante, está correlacionado con los desplazamientos de masas de aire del ártico, de Alaska y Siberia. Cuando sopla el norte inviernal, hace frío en Torreón. Cuando la masa de aire helado se agota, más o menos a las 72 horas de su llegada, volvemos al frío habitual, que es muy leve, por lo general matutino. El sol calienta la atmósfera hasta los 20 grados o más, y no vuelve a enfriar sino hasta la madrugada.

A veces sucede que en Torreón colisionan masas de aire tropical cargadas de nubes y humedad, con frentes de aire helado que llega del norte. En esos casos, es casi inevitable que tengamos nieve.

Además del frío, esta semana trajo lo que al parecer es la solución final al problema del distribuidor vial, al oriente de la ciudad. Hace años que hay disputas legales y políticas sobre las circunstancias de su construcción. Finalmente, se inicia su demolición y nueva construcción. Esperamos, por bien de la ciudadanía, que los trabajos de esta obra se agilicen. ¿No se podría llegar a un arreglo por lo que se refiere al llamado “nudo mixteco”? Pareciera que las autoridades se hubieran olvidado de su existencia, pero quienes tenemos que transitar por ahí de manera cotidiana, nos preguntamos ¿hasta cuándo?...

El "moyote" en el habla regional



La cultura torreonense es multicentenaria, la ciudad, no

Desde 1598, el habla lagunera comenzó a ser forjada como una mezcla del hermoso Castellano de Bernal Díaz del Castillo y de Miguel de Cervantes con el Náhuatl de los invictos tlaxcaltecas.

¿Quién no ha escuchado –entre los habitantes de las zonas rurales de La Laguna– pronunciar términos o giros que se antojan sacados de una página del Quijote? El habla de las zonas rurales se mantuvo reacia al cambio, porque estaba menos expuesta a las influencias externas. El habla de la zona metropolitana ha estado mucho más expuesta al cambio, al préstamo cultural, a la evolución al deslizamiento semántico y a la homogenización, debido a la cantidad de influencias foráneas que recibe, particularmente a través de la televisión nacional y extranjera.

Y aunque Torreón recién ha festejado los 100 años de su título de ciudad, ya existía como municipio y villa desde 1893, y como asentamiento humano rural (rancho, hacienda) desde 1850. Sus primeros pobladores fueron recios laguneros, guerreros de abolengo cuyos linajes hispano-tlaxcaltecas procedían de Parras, del Álamo de Parras (Viesca), de Mapimí o de otros lugares cercanos. Algunos historiadores han llamado a esos pobladores “humildes labriegos”. Este es un calificativo lleno de complejos sociales y de ignorancia. Esos “labriegos” estaban muy orgullosos de ser quienes eran, sabían sobrevivir en el desierto, sabían luchar y defenderse de los indios salvajes, sabían reconocer la mudanza de los tiempos de acuerdo a las estaciones, sabían observar a las plantas y brindarles los cuidados que necesitaban para fructificar, y aceptaban entre ellos la vida y la muerte con la solidaridad y el estoicismo dignos del más convencido filósofo romano. La modestia (el que todo lo anterior les pareciera tan normal y cotidiano) era la corona de sus virtudes.

En lo absoluto estoy de acuerdo con aquellos que pretenden devaluar la valía de aquellos francos y orgullosos laguneros que colonizaron Torreón desde sus inicios. El Rancho del Torreón era semejante a la institución israelita que conocemos actualmente como “kibutz. Una granja formada por agricultores-guerreros, con una mano en el arado y la otra en el fusil. ¿Pensamos en los judíos de los kibutzim como “humildes labriegos”?

El asunto es que estos pobladores de vieja estirpe lagunera trajeron con ellos a Torreón, el habla tradicional de la comarca. Muchísimas de estas palabras proceden del Castellano del Siglo de Oro, y otras muchas proceden del Náhuatl.

Una de estas palabras, todavía en amplio uso en la Comarca Lagunera, es la representada por el término “moyote”. Incluso, hay quien cree que se trata de una palabra de invención lagunera. Pero no, la palabra existe en muchas regiones que fueron en parte colonizadas por individuos mesoamericanos de nacimiento o de cultura, que en La Laguna fueron de origen tlaxcalteca.

“Moyote” es una palabra registrada por Fr. Bernardino de Sahagún en su Historia General de las cosas de la Nueva España. Dice al respecto:

“Hay mosquitos zancudos que se llaman móyotl. Son pardillos, y son como los de Castilla, y pican como los de Castilla” (Libro Undécimo, Capítulo V, párrafo décimocuarto).

Sobre este punto, Francisco Emilio de los Ríos nos explica en su magnífica obra “Nahuatlismos en el habla de La Laguna”:

“Moyote. En La Laguna es sinónimo de zancudo, mosquito que prolifera en tiempos cálidos y constituye una de las más molestas plagas nocturnas...Deriva del náhuatl móyotl, mosquito. Múyotl, mosquito cantor y zancudo, dice Molina”.

La Comarca Lagunera merece un amplio estudio que documente, con criterios antropológicos, los remanentes de su cultura secular. A veces tengo el privilegio de escuchar a don Juan Sánchez (antiguo mayordomo del Rancho San Julián) cuando habla, entre muchas otras cosas, de las avenidas del río “Buenaval”, de lo muy agradecido que está de haberse casado con una “mujer esforzada”, de que al “coyotito” de su hija (“coyote”, de “xocoyote”, el benjamín, el menor) lo picaron los “asqueles”, que las nuevas generaciones ya no “adoran la mano” de sus padres ni padrinos, que éstas ya no tienen “temor de Dios” y por ende, muchos de sus integrantes se comportan como “felones”. Y cuando lo escucho hablar, me angustia tomar consciencia de que hay herencias culturales que están en proceso de extinción, herencias que son nuestras (de nadie más) y que representan los haberes verbales de siglos de ancestros laguneros. ¿Permitiremos que desaparezcan sin dejar huella ni registro para los comarcanos del futuro?

jueves, enero 17, 2008

Matamoros, Coahuila, y el Señor Santiago


El Señor Santiago Matamoros de Viesca, Coahuila

Quizá una de las más deplorables omisiones en que se ha incurrido al historiar los acontecimientos y fenómenos sociales de la Comarca Lagunera del siglo XIX, ha sido la de borrar las raíces tlaxcaltecas de muchos de los más destacados actores sociales.

Efectivamente, ser tlaxcalteca de Parras o de San José y Santiago del Álamo (Viesca) representaba un enorme orgullo para sus descendientes, y declararse como vástago de aquéllos era un acto de profunda autoestima y de compromiso con la libertad personal. Quienes se han tomado la molestia de estudiar la cultura tlaxcalteca precortesiana y colonial, saben sin género de duda, que los tlaxcaltecas eran gente orgullosísima de ser quienes eran, y a la vez, profundamente indómita. Jamás permitieron que el Imperio de los Mexica los sometiera, y preferían morir en combate que vivir en servidumbre. Los españoles nunca los pudieron someter, y prefirieron aliarse con ellos. Los invictos tlaxcaltecas ya estaban avisados por sus dioses de que llegaría un pueblo con el cual se iban a mestizar para formar un nuevo orden, un nuevo mundo. Esto lo detallo en mi libro “La Comarca Lagunera, constructo cultural”.

En su magnífico libro sobre Santa Ana de los Hornos, el profesor Martínez García relata la odisea de los labriegos que fueron expulsados del Saucillo durante la primera década del siglo XIX, aunque no pone énfasis en mostrar los antecedentes étnicos tlaxcaltecas que expresamente manifiestan en las declaraciones que estas personas hicieron, de que ellos eran, como dice el texto del libro, “ramas salidas del tronco, que es Parras, porque de ese lugar, que es la cabecera, fueron sacadas las familias para que se poblaran estos lugares modernos”. Estos serían los fundadores de Matamoros, como lo expresa el autor.

Cuando, en 1820, los españoles y criollos de Parras usurparon el gobierno municipal que les correspondía a los tlaxcaltecas de ahí mismo, muchos de ellos prefirieron salir en busca de nuevos lugares donde pudieran vivir como hombres libres y no como “criados”.

El historiador lagunero Gildardo Contreras menciona en su excelente libro sobre Matamoros de La Laguna, que ya en 1811 había pobladores en la Vega de Marrufo, y que procedían de la región de Viesca y de Hornos. Y que ya en 1830, llamaban a la población “San José de Matamoros”. En lo personal, me parece muy significativos esos datos que aporta Contreras Palacios. Sabemos que Viesca fue fundada por familias tlaxcaltecas hacia 1733, y a su pueblo lo llamaron “San José y Santiago del Álamo”.

Hay un mensaje bastante inteligible en el hecho de que, a la población que estas mismas familias de ascendencia tlaxcalteca erigieron en la Vega de Marrufo, le pusieran por nombre “San José de Matamoros”. Matamoros era el apellido tradicional de “Santiago Matamoros”, el santo guerrero, aliado perpetuo de los tlaxcaltecas, mientras que San José era el patrono colonial de la buena muerte. Así que en pocas palabras, tanto San José y Santiago del Álamo (Viesca) como San José de Matamoros resumían en sus nombres un programa vital: luchar, o morir bien. Este era la visión cultural de los tlaxcaltecas, luchar como hombres libres, o morir con honor y bienaventuranza.

Bajo este contexto cultural, podemos comprender enteramente el por qué los matamorenses lucharon hasta con los dientes por ser dueños de sus propias tierras. No eran descendientes de siervos, ni mucho menos de esclavos. Eran linaje de hombres libres, hechos para el combate y para la defensa de su honor, de sus familias y de sus bienes.

El nombre de San José no prevaleció porque en la era independiente, y mucho más a partir de 1857 con los liberales en el poder, los nombres de santos no fueron bien vistos para la toponimia de nuevo cuño. De hecho, a Parras le quitaron el “Santa María” de su nombre tradicional. Sin embargo, por una afortunada coincidencia, Matamoros era también el apellido del padre Mariano Matamoros, cura de Jantetelco, Morelos, y uno de los próceres de la independencia. Este nombre sí cuadraba con los propósitos de los liberales, así que este nombre, sin el “San José” previo, fue consagrado al erigir Benito Juárez la población en villa el 5 de septiembre de 1864.

miércoles, enero 16, 2008

Matamoros en 1821


Mapa de Viesca, Hornos, la Laguna de Viesca y la Vega de Marrufo entre el Nazas
y el "Buenaval", 1846. Ilustración de la Library of Congress, Washington.

La Laguna ha sido una región que desde el siglo XVI está abierta a movimientos migratorios de población “nacional” e “internacional” si se nos permite usar estas expresiones para la era colonial. La extraordinaria producción vitivinícola de Parras jamás hubiera ocurrido si no fuera porque los inmigrantes vascos, españoles en general y tlaxcaltecas, se establecieron en ese fértil valle, y con su trabajo e inversión monetaria, lograron tan significativa riqueza.

La región que se ubicaba entre Parras y Cuencamé fue de las últimas en ser pobladas porque era una de las más desprotegidas, vacías y hostiles. Los indios bárbaros constantemente asolaban su territorio en busca de ganado y de mercancías para saquear.

Unos 135 años después de fundado Parras, se asentó una nueva colonia tlaxcalteca al suroeste de aquélla, San José y Santiago del Álamo, llamada también Álamo de Parras, ahora conocida como Viesca, Coahuila. A lo largo de los años, el Álamo de Parras recibió una gran cantidad de inmigrantes que llegaban desde Zacatecas siguiendo el curso del Río Aguanaval. Los registros parroquiales de Viesca consignan que había en su jurisdicción vecinos de Parras, General Cepeda, San Lorenzo de La laguna, San Antonio de La Laguna, Gatuño y Vega de Marrufo, en Coahuila; Río de Nazas, Cuencamé, Noria de Pedriceña, Mapimí y La Loma, en Durango; Nieves y Río Grande, en Zacatecas, e incluso, de Michoacán y de Querétaro.

Hacia 1820, y aprovechando la bancarrota de los marqueses de Aguayo, casi un siglo después de la fundación de San José y Santiago del Álamo (Viesca) se dio un nuevo paso hacia el occidente, es decir, en dirección al Río Nazas, en las tierras de lo que era la jurisdicción del Álamo, para fundar un nuevo núcleo de población en la fértil Vega de Marrufo, un antiguo brazo del Río Nazas que conectaba con el Aguanaval, y que actualmente se corresponde con Matamoros, Coahuila. Esta era una región muy fértil, y había gente establecida en ella. Cuando en 1848 la Hacienda de San Lorenzo de La Laguna fue adquirida por Zuloaga y Jiménez, comenzaron los problemas con aquellas personas que se habían establecido en la Vega mencionada.

Que esto sucedió así, lo demuestran los mismos libros parroquiales de Viesca. El 5 de julio de 1843, en el Libro Cuarto de Matrimonios (1828-1844) se asentó el enlace de Pioquinto Méndez Soto, de 22 años de edad (es decir, nacido en 1821), “originario y residente en la Vega de Marrufo”, hijo de Fernando Méndez y María Casilda Soto. La novia era María del Refugio Cervantes García, de 15 años de edad (nació en 1828), “originaria y vecina del mismo punto de la Vega”. Ella era hija de Cornelio Cervantes y María Ynocencia García.

En el mismo día, mes y año, otra partida matrimonial nos indica que José Sabino de los Reyes Salazar, de 23 años de edad, originario y residente en la Hacienda de los Hornos, contrajo matrimonio con María Josefa Guillén Montoya, de 16 años de edad (nacida en 1827) “originaria y residente en la Vega de Marrufo”, hija de José María Guillén y de María Dolores Montoya, quienes aparecen como habitantes del Rancho de Matamoros en el Padrón de Viesca y su jurisdicción, en 1848, p. 20.

En las partidas de matrimonio citadas, encontramos a tres personas que eran originarias de la Vega de Marrufo, quienes nacieron en 1821, 1827 y 1828. En 1843 eran además residentes o vecinos del mismo lugar. Sin duda alguna, sus apellidos son dignos de figurar entre los más antiguos de Matamoros y posteriormente, de Torreón.

jueves, enero 10, 2008

Familias Centenarias de Torreón: los Dingler


Haarlem, en Holanda

En La Laguna, la familia Dingler tuvo sus orígenes en el señor Francisco Dingler Van Vliet, quien nació en Haarlem, en Noord Holland (Holanda del Norte), el 22 de marzo de 1877. Fueron sus padres los señores Johann Frederick Simon Dingler y Elisabeth Johanna Van Vliet, quienes habían contraido matrimonio ahí mismo (Haarlem) en 1857. Francisco era nieto paterno de Johan Leonardus Dingler y de María Elizabeth Bode, quienes casaron el 12 de marzo de 1834 en la artesanal ciudad de Delft, (Holanda del Sur).

Francisco tenía una fuerte vocación al cosmopolitismo. Dominaba el alemán, inglés y español aparte de su nativo holandés. Trabajó en la compañía del ferrocarril del Transvaal, en Sudáfrica, donde luchó al lado de los Boers. Prisonero de los ingleses en Ceilán. Migró a México en 1903, cuando contaba 26 años de edad. Llegó a nuestro país el 9 de agosto de dicho año, y se internó por el puerto de Tampico.

En la Ciudad de México casó con la señorita Anna Blanche Godard, canadiense de Montreal. Hijos de este matrimonio fueron Federico Dingler Godard, quien nació en la Ciudad de México el 1 de noviembre de 1907; Blanca Dingler Godard, quien nació en Torreón el 23 de marzo de 1909, y Raúl Dingler Godard, quien también nació en Torreón el 10 de febrero de 1911.

Viudo durante algún tiempo, Francisco contrajo matrimonio en segundas nupcias con la señorita Refugio Alba Prado, quien había nacido el 31 de julio de 1891 en la Hacienda de San Alberto, en el Estado de Durango, México.

Hijos de este segundo matrimonio (hasta 1938) eran: Johan, Francisco, Lloyd, Jorge y Carlos. De los hijos de ambos matrimonios descienden las conocidas y estimadas familias Dingler de la Comarca Lagunera y de otras regiones del país.

miércoles, enero 09, 2008

Artistas olvidados


Escenario del teatro, enmarcado con murales y estuco


Portada del Teatro Martínez, cuyos interiores son espléndidos


Retrato de la hermanita de la pintora

La Comarca Lagunera es muy notable por muchas y muy buenas cosas. Algunas han sido bien reconocidas por su población, muchas otras no tanto, y algunas otras, en lo absoluto.

En nuestra corta historia, hemos contado con la presencia de algunos talentos verdaderamente envidiables. En el campo del arte contamos con la obra de Salvador Tarazona Pérez, presente en el Teatro Isauro Martínez. Aunque jamás hubiera función alguna en este recinto, bastarían su preciosista decoración en estuco y sus murales para que atrajera toda clase de visitantes. Para muchos de sus contemporáneos, Tarazona no pasaba de ser una especie de híbrido entre artesano y artista. Sin embargo, nuestra ciudad no sería lo que es sin él. Lamentablemente, algunos otros de sus trabajos se perdieron para siempre cuando fue demolida la casa que se ubicaba en la esquina suroeste de la avenida Abasolo y Calzada Colón.

Tarazona nació en Valencia en el año de 1876, de acuerdo a sus propias declaraciones. Era pintor, aunque no tenía estudios formales en esta disciplina. Durante los primeros años del Siglo XX llegó a México. Desembarcó en Puerto Progreso, en Yucatán, el 29 de septiembre de 1904. De acuerdo a sus biógrafos, él y su hermano estuvieron en Nueva York durante los primeros años de la Revolución Mexicana (1910-1914). Ahí decoraron el Teatro Metropolitano. Posteriormente decoraron los teatros El Principal, Virginia Fábregas, Esperanza Iris, Ideal, y Colón, en la Ciudad de México. Luego decorarían el Isauro Martínez de Torreón. El poco reconocimiento que Tarazona obtuvo durante su vida se debió, de acuerdo a algunos de sus biógrafos (entre ellos el Cronista de Cuernavaca, Lic. Jesús Pérez Uruñuela) a una serie de desafortunadas coincidencias, a lo bohemio de su carácter, y a un cierto desdén por las relaciones sociales. ¿Existe algún premio Tarazona en Torreón? Si no existe, debería existir.

Otro artista de gran talento lo representa la pintora académica Carlota Camacho Hall, también lagunera por vecindad. Carlota Camacho nació el primero de octubre de 1876 (curiosamente, en el mismo año que Tarazona) en Tampico, Tamaulipas. Sus padres fueron Carlos Camacho, mexicano, y Charlotte Hall, inglesa, quienes se conocieron mientras el señor Camacho servía como diplomático de México en Inglaterra. Carlota —debido a la profesión de su padre— vivió parte de su infancia en Ecuador, en las ciudades de Quito y Guayaquil. De regreso a la ciudad de México, Carlota ingresó a la Academia de San Carlos, en donde se inició en las técnicas de dibujo y pintura. José Salomé Pina fue uno de los maestros que más influenció en su obra y la consideraba una de sus alumnas más destacadas. En 1893, algunas de sus obras más importantes fueron exhibidas en una exposición mundial celebrada en Chicago, entre ellas “Mi tetera”, “El monje”, “Las uvas”, “Frutas”, “Naturaleza muerta”, “El apóstol” y “El sauce”. Cabe destacar que varias de sus obras fueron adquiridas por concurrentes a dicha exposición.

Carlota contrajo matrimonio en la ciudad de México, en 1895. Su esposo fue el ingeniero Henry Herbert Crabtree, inglés que se encontraba en México trabajando para la compañía inglesa Pearson and Son.

El 19 de marzo de 1899, dentro del marco de la vigésima Exposición Nacional de Obras de Bellas Artes, Carlota recibió de manos del presidente de la Nación, Porfirio Díaz, un diploma y una medalla de bronce que daban testimonio del segundo lugar que obtuvo en el ramo de pintura de figura y por sus cuadros de estudios del natural.

En el año de 1908 el ingeniero Crabtree fue enviado por la compañía Pearson and Son a la ciudad de Lerdo, Durango, con el objeto de trabajar en la construcción de varios canales y para localizar el lugar idóneo para construir una presa. A partir de este año, la familia Crabtree radicó en Lerdo, debido a que les gustó la ciudad y a que el ingeniero vio posibilidades de hacer negocios en la región., Lamentablemente, Carlota, en su época lagunera, ya casada y con cuatro hijos, se dedicó muy poco a la pintura.

Carlota Camacho murió el 24 de mayo de 1956; sus restos fueron enterrados junto a los de su esposo en el Panteón Municipal de Ciudad Lerdo, Durango.

martes, enero 08, 2008

La Laguna: división y límites 1785 - 1881


El Río Nazas, límite entre los Estados de Coahuila y Durango

El 21 de mayo de 1785, Carlos III de España firmó el nombramiento del nuevo gobernador de la Nueva Vizcaya, don Felipe Díaz de Ortega. Ese nombramiento mandaba asimismo la separación de la jurisdicción de La Laguna entre Coahuila y Durango.

Por increíble que parezca, todavía en 1881 estaba sobre el escritorio el problema de límites que esta separación generó.

Con la resolución de este problema en mente, en febrero de 1859 se celebró una conferencia entre los señores gobernadores Gómez Palacio y Vidaurri. Éste último era por entonces gobernador de Coahuila y Nuevo León. El gobernador de Coahuila reclamaba, en base a los arreglos coloniales, la jurisdicción política sobre lo que ahora conocemos como Raymundo, Lerdo, todos los ranchos ribereños y más al norte, hasta Mapimí, en el Estado de Durango.

El 10 de mayo de 1881 seguía vigente la disputa, y el gobernador de Durango le manifestaba al de Coahuila su disposición para llegar a una solución permanente y definitiva sobre estos puntos.

El gobierno de Coahuila esgrimía el siguiente argumento:

“Es indudable que el marquesado de Aguayo en este Estado fue dueño, entre otras propiedades, de las que tomaron las haciendas de San Lorenzo y La Sauceda, cuyas posesiones se extendieron por uno y otro lado del Río Nazas hasta la falda de la Sierra de Mapimí, desde la Boca de Calabazas, hoy de Raymundo, hasta la Laguna del Tlahualilo. Del marquesado pasaron estas fincas al dominio de su concurso, el cual las enajenó a los Sres. Sánchez Navarro, y éstos a su vez transmitieron parte de aquéllas propiedades a los Sres. Leonardo Zuloaga y Juan Ignacio Jiménez el año de 1848. Coahuila cobró las contribuciones que causó aquella traslación de dominio, y debió seguir percibiendo los impuestos con que sus leyes han gravado la propiedad territorial, pero la separación de bienes entre los compradores hizo que el segundo, que fue vecino de Durango, se sustrajera al pago de estos impuestos, y este acto subversivo seguido por sus sucesores en la propiedad, ha servido de base a un desconocimiento en la jurisdicción y en el ejercicio de la soberanía que incuestionablemente corresponde a Coahuila, y que no ha perdido ni puede perder por la resistencia de sus malos habitantes en estos puntos limítrofes del Estado”.

En mayo de 1881, un impreso de la Tipográfica del Progreso de San Pedro, Coahuila, firmado por Antonio Mier, el editor responsable, anunciaba que en el curso de ocho días estaría en Lerdo el gobernador de Coahuila, acompañado de la Comisión de Límites de parte de Coahuila. Se esperaba que asistiera también el gobernador de Durango con la comisión respectiva, por haber sido invitados al encuentro. En su encabezado, el impreso decía: “A los habitantes del Partido de Mapimí. Los hijos de San Pedro mandan la expresión de sus sentimientos de fraternidad”. Y manifestaba, entre otras cosas:

“Es incalculable el desarrollo que tomarían las empresas agrícolas en esta Comarca de La Laguna, con solo el hecho de estar bajo el régimen de un solo gobierno. El de Coahuila está resuelto a darnos todo género de garantías y a procurarnos cuantas facilidades estén a su alcance”.

“Terminarán las cuestiones de aguas entre los de arriba y los de abajo. El gobierno dictará prudentes disposiciones para reglamentar el uso de ellas, de modo que se concilien los intereses del grande y opulento propietario como los del humilde labrador que riegan la tierra con el sudor de su rostro”.

Véase “Archivo General del Estado de Coahuila”, Fondo Siglo XIX, c 5, f 9, e 15, f 4.

jueves, enero 03, 2008

Crónica de la Crónica de Torreón 2007



Con el 2007, llegó a su fin la redacción de la Crónica de Torreón para dicho año. Me produce satisfacción compartir con los lectores de este espacio que, durante el 2007, se redactaron y publicaron virtualmente 215 artículos. Todos ellos estaban y están visibles y legibles en el blog de Crónica Virtual, sistema innovador en nuestra Comarca que permite compartir la memoria de nuestra ciudad a medida que se escribe, y esto a nivel regional, nacional e internacional.

Estos 215 artículos se encuentran distribuidos en un espacio equivalente a 184 páginas de papel tamaño carta, a renglón seguido, o bien, unas 235 a espacio y medio. La Crónica del 2007 consta de 77 mil 646 palabras, es decir, unos 477 mil 489 caracteres en 1,913 párrafos y 9,007 líneas.

Con estos 215 artículos, se cumple (para el 2007) con las dos funciones básicas de un Cronista Oficial, a saber: llevar una relación cronológica de eventos o fenómenos del presente que serán significativos para la historia de la ciudad y de sus habitantes, pero también realizar y divulgar trabajo de investigación histórica en fuentes primarias y hemerográficas, lo cual permitió ofrecer a nuestros lectores nuevos conocimientos sobre el pasado de nuestra ciudad o región, y de sus pobladores. En otras ocasiones, las menos, los artículos ofrecen los pertinentes juicios que por reglamento vigente, se espera emitan los Cronistas Oficiales de la Ciudad.

Censo de 1825 en La Laguna de Coahuila



Censo y Estadística de Parras

En 1825, el Partido de Parras abarcaba un gran rectángulo que iba desde su límite oriental con Saltillo, hasta los ríos Nazas y Aguanaval en el occidental; al norte llegaba más allá de la Laguna de Tlahualilo, y por el sur, hasta tierras de Zacatecas. Toda la Comarca Lagunera de Coahuila quedaba englobada en este Partido o jurisdicción.

Desde 1797, en estas tierras se habían estado haciendo mediciones de las condiciones climáticas con instrumentos exactos: el termómetro, higrómetro, dioptrómetro y barómetro eran los artefactos que medían temperatura, humedad relativa, radiación solar y presión atmosférica, respectivamente. En 1825, cuando se levantó el censo de la población, se redactaron estas lecturas climatológicas. Pero el documento era mucho más amplio, incluía población por sexo y edad, lugares habitados, profesiones, población económicamente activa, orografía, hidrología, climatología, flora, e incluso una interesante descripción de los habitantes del Partido.

Transcribí este texto en 1999, y en el 2000 el Gobierno Municipal de Saltillo patrocinó su edición por la Universidad Iberoamericana Laguna. El entonces alcalde de Saltillo, Oscar Pimentel González, escribió el prólogo de la edición, cuyo cuidado estuvo a cargo de Jaime Muñoz Vargas. Este libro se puede leer en línea pulsando el link que se muestra bajo su portada. Se encuentra ubicado desde el 2000 en la Biblioteca Virtual del Centro de Investigaciones Históricas de la UIA-Laguna. Se pueden conseguir ejemplares en soporte de papel en la librería de la UIA Laguna.

Se trata de un texto del mayor interés para el estudio interdisciplinar de la historia de nuestra Comarca Lagunera, ya que tiene entradas tanto para las ciencias sociales como para las ciencias naturales. Y para el lector que desea conocer un texto cargado de curiosidades sobre la Comarca Lagunera en los primeros años de vida independiente de México, será, sin duda, una delicia.

Una pizca de "historia del clima" en La Laguna



A diferencia de lo que sucedió durante el otoño y comienzos del invierno del 2007, el 2008 ha llegado con las bajas temperaturas que se acostumbran durante el período. Los últimos tres días han sido los típicos de enero, con nublados y seminublados y masas de aire polar.

Las calles de Torreón se ven bastante vacías, pues muchas personas no se han reincorporado a sus actividades habituales, y el frío no alienta mucho las salidas. Sin embargo, este frío no no es tan intenso como podría ser, ya que en los últimos días no ha bajado de los 2º Celsius. A causa del frente frío número 18, se han registrado nevadas en algunas partes del país, y lamentablemente, algunos decesos por hipotermia.

Para custiones de clima, la regla más segura a seguir en Torreón, es la de que no hay regla. Todo puede suceder en un día: ascensos y decensos bruscos de temperatura (hasta de 20 grados en dos o tres horas) tolvanera, lluvia, viento, granizo, etc. Quien venga de visita a nuestra ciudad debe estar preparado para todo.

Desde 1825, hay registro escrito de que en La Laguna el clima era determinado básicamente por las masas de aire. La “opacidad obscura y denegrida” del horizonte era leida por los laguneros de aquélla época como un pronóstico del tiempo, y dejaron sus observaciones por escrito. Si esta opacidad se presentaba en el horizonte norte (boreal) durante el otoño, anunciaba heladas tempranas, y si sucedía durante el invierno, entonces significaba que habría fuertes bajas en la temperatura en cuestión de horas. Si la densa opacidad se formaba hacia el horizonte poniente, anunciaba fuertes vientos en 4 o 6 horas, y según quienes registraban estos datos, se había encontrado correlación entre esta última señal y los sacudimientos telúricos ligeros y casi imperceptibles, durante las siguientes 12 o 36 horas (Si desea profundizar en estos interesantes registros, lea “Censo y Estadística de Parras [y su Partido], 1825”, UIA-Laguna, Torreón, 2000).

Los torreonenses urbanos, que somos la mayoría, nos hemos desacostumbrado a leer el cielo buscando señales y significados climáticos. Es obvio que nuestra vida o fortuna no depende ya de la posibilidad de predecir el clima, como sucedía con nuestros abuelos agricultores. Ya no sabemos reconocer las constelaciones, ni atisbamos al horizonte matutino o vespertino. La relación con nuestro entorno físico es muy diferente a la de nuestros ancestros.

martes, enero 01, 2008

Feliz año 2008



Ilustración: "The Mnemosyne Foundation"

Enero, palabra que procede del latín “januarius”, era el mes dedicado al dios Jano, a quien se le representaba con dos caras, una que miraba hacia atrás, al pasado, la otra, hacia delante, hacia el futuro. Y esto porque se le consideraba el dios de los comienzos, y por lo mismo, de las puertas.

Los romanos invocaban públicamente la protección de Jano el primer día del primer mes del año. Del latín, “januarius” pasó al castellano “enero”, al inglés "january" y al portugués "janeiro".

A los lectores de este espacio virtual, les deseamos salud, bienestar y toda clase de éxito para este 2008 que hoy comienza.