Escudo de Torreón

Escudo de Torreón

miércoles, marzo 25, 2015

86 años desde el bombardeo aéreo






El piloto Pablo Sidar, miembro de la flotilla agresora



Con motivo de la proclamación del “Plan de Hermosillo” y de la presencia del general Gonzalo Escobar en nuestra ciudad, Torreón sufrió bombardeos y ametrallamientos ejecutados por la fuerza aérea de los gobiernos de Emilio Portes Gil y/o Plutarco Elías Calles. Los hechos ocurrieron sobre áreas civiles los días 16 y 17 de marzo de 1929. 

Los daños fueron los siguientes: ametrallamiento aéreo en la avenida Hidalgo, frente al establecimiento del señor Efraín López, causando heridas al señor Antonio Huerta. 

Ametrallamiento aéreo en la calle Ramos Arizpe, ente Iturbide (Presidente Carranza) e Hidalgo, resultando herido el señor Dionisio Hernández. 

Ametrallamiento aéreo de La Alianza, resultando herido el señor Manuel Silva. 

Ametrallamiento aéreo de los patios de la estación del ferrocarril, causando heridas y mutilación a un garrotero. 




Una bomba explosiva que detonó sobre la casa del señor Mateo Ornelas, en el barrio “La Durangueña”. Esta bomba destruyó por completo su casa, y lo hirió gravemente. 

Una bomba explosiva detonó en la calle Valdés Carrillo, entre Juárez y Morelos (frente a la plaza) la cual causó la muerte del señor Alejo Torres y heridas a la señora María Concepción Soto y al señor Salvador Izarrague. 

Una bomba explosiva detonó en la calle Valdés Carrillo, entre Hidalgo e Iturbide (Presidente Carranza) muy cerca de “la casa eléctrica” causando heridas a Ascensión Rodríguez. 

Otra bomba explosiva detonó en la calle Múzquiz y avenida Juárez, junto a “La Mexicana”, causando heridas a los señores Gregorio García, Serafín Villegas, Eduardo Gurrola, Agustín Ramírez y a la señorita María Galván. 

Una bomba incendiaria cayó en la casa del señor Silvestre Jaime Horta, ex oficial mayor del departamento de Tránsito de Torreón. La bomba se incrustó en una gruesa barda, humeando pero sin estallar, por lo cual fue apagada con agua por algunas vecinas. 

Otra bomba cayó a espaldas de la estación de ferrocarriles, si resultar nadie herido. Otra bomba se incrustó en el pavimento del cruce de la calle Valdés Carrillo y avenida Allende, sin estallar ni arder.

Los torreonenses fueron advertidos de qué hacer en caso de que una bomba cayera cerca de ellos. Un artículo periodístico del 17 de marzo de 1929, dice textualmente: “Ahora que se ha repetido el ataque a la ciudad desde los aviones, y en vista de los numerosos heridos que se han registrado, consideramos pertinente indicar al público que cuando se esté cerca de un lugar donde explote una bomba, lo más conveniente es dejarse caer boca abajo sobre el suelo, lo más rápidamente posible, para evitar ser alcanzado por los proyectiles”.

Por su parte, los maquinistas acordaron hacer sonar los silbatos de las locomotoras apenas avistaran aviones gubernamentales, con el objeto de advertir a la población civil sobre su presencia. Así que, las primeras sirenas antiaéreas de Torreón fueron los silbatos de las locomotoras.

El día 17 de marzo de 1929, el cuerpo diplomático formado por los cónsules extranjeros que residían en Torreón, convocó a una junta de urgencia para elevar una protesta al gobierno de Washington. Los representados eran miembros de las colonias extranjeras, y temían por sus intereses materiales en la Comarca Lagunera. La reunión se llevó a cabo en el consulado de los Estados Unidos en Torreón.


jueves, marzo 19, 2015

Un hecho desafortunado






En relación a los sucesos nacionales ocurridos durante la semana que pasa, consideramos que es muy lamentable que una periodista de la talla de Carmen Aristegui haya sido cesada por MVS junto con su equipo de investigación. Las razones argumentadas por MVS para tomar tal medida son ampliamente conocidas, y ciertamente la opinión pública no concuerda con los criterios de MVS ni los justifica. 

Carmen Aristegui es una comunicadora de talla internacional, que se asume y se manifiesta como una mirada y una voz crítica en relación a los entornos políticos, sociales y económicos de nuestra nación. Se trata de una mujer que ha sido condecorada con la Legión de Honor por el gobierno de Francia, por su destacada trayectoria y ejercicio profesionales en el ámbito de la comunicación en México.

En realidad, la dirección de comunicación social de la presidencia de la república debería ser la más activa mediadora entre MVS y Aristegui con el fin de restaurar a la conductora de “Noticias MVS Primera Edición” a su rutina diaria. Porque ese despido está afectando profundamente la imagen del presidente Peña Nieto, que ya de por sí admitió recientemente en Inglaterra que su gobierno está sumido en una crisis de credibilidad. 

Es posible que la presión para el despido de Aristegui no haya venido de la presidencia. Quizá fue un simple acto de autocensura de MVS. Pero para la opinión pública mexicana, e incluso para la extranjera, los principales beneficiados con ese despido serían el presidente Peña Nieto y la clase política mexicana. En este contexto, pareciera que estos actores no desearan que existieran voces capaces de censurar las corruptelas del poder. Aristegui demostró ser una notable investigadora de esta clase de irregularidades.

Es extraño que MVS, una empresa de comunicación masiva con fines de lucro, no valore las pérdidas en rating que le puede ocasionar un despido como el de Carmen Aristegui. Planteado así, me recuerda el caso de aquel príncipe europeo que estaba celoso de la gran popularidad de su esposa. No se daba cuenta, o no quería darse cuenta, del enorme beneficio que esa popularidad aportaba a su causa. Caso totalmente opuesto al de John F. Kennedy, que se daba cuenta, valoraba y capitalizaba el beneficio político que le proporcionaba la popularidad de su esposa, Jackie Bouvier. Una empresa con fines de lucro no debería despedir a uno de sus promotores estrella.


Y para hablar de otra cosa, hoy se celebra la festividad de San José. En Matamoros, Coahuila, desde principios del siglo XX, existía una “reliquia de San José”. La particularidad de esta tradición en Matamoros, aparte de que estaba dedicada a San José, es que no había invitados designados, sino que era un evento para todos, una especie de “casa abierta”. Las calles se llenaban con gente que transitaba para acudir a la casa de aquellas solventes familias que ofrecían esta comida a quienes se la solicitaran. Muchas veces, estas mismas familias enviaban “reliquia” para los presos de la cárcel. 

Entre las personas que en 1927 abrieron sus casas y mesas para que acudieran las personas que lo quisieran, estaban el señor Juan Toro y señora; el señor Pilar Rodríguez y señora; el señor Juan Esquivel y señora; el señor Sebastián Ibarra y familia.


En diarios:

http://www.milenio.com/firmas/dr-_sergio_antonio_corona_paez/hecho-lamentable_18_484931511.html

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1098412.un-hecho-desafortunado.html 

martes, marzo 17, 2015

Nuevamente soleado





Tras 72 horas de lluvia continua, finalmente resplandece de nuevo el sol en La Laguna. Eso sí, el aire ha quedado perfectamente lavado, transparente como cristal de plomo, libre del habitual y molesto polvo en suspensión.

La Sierra de las Noas es nuevamente visible en todo su esplendor, como puede apreciarse en la fotografía. La ciudad de Torreón se encuentra en contigüidad con dicha cordillera. 

Finalmente, el saldo de las lluvias de este largo fin de semana ha sido de cientos de viviendas populares destruidas, total o parcialmente. baches en calles y avenidas, colonias enteras inundadas. No obstante, desde el punto de vista ecológico y ambiental, las lluvias han aportado un beneficio a la región. 







lunes, marzo 16, 2015

Largo y lluvioso fin de semana





Durante el presente fin de semana y "puente", días 14, 15 y 16 de marzo, se ha abatido sobre la Comarca Lagunera una pertinaz lluvia que ha enfriado el ambiente y provocado innumerables daños en el pavimento y en las construcciones.  

La ciudad de Torreón se encuentra en estos momentos, repleta de lagunas, charcos, y de peligrosos hundimientos causados por la mala compactación del subsuelo pavimentado. 

No existe un adecuado drenaje pluvial, ni tampoco vías de desfogue para el agua. Colonias enteras se encuentran encharcadas, si no es que inundadas. Y es que las autoridades nunca se han tomado en serio la construcción de un adecuado drenaje pluvial para nuestra ciudad. Antes bien, pareciera que han empeorado las cosas al tomar decisiones incorrectas, como cerrar con camellones ciertos tramos del boulevard Independencia. 

Lluvias como ésta crean verdaderas lagunas en dicho boulevard, dificultando enormemente el paso hacia el oriente, y hacia colonias como la Navarro, la Estrella, el Tajito, y San Isidro. Por otra parte, existen colonias populares hacia donde se han canalizado los drenajes sin darles punto de salida. No solamente se inundan dichas colonias, sino que también se desbordan los cárcamos y drenajes cercanos. De esta manera, se crean condiciones de enorme insalubridad.  


Hasta las aves, "chileros", palomas, palomas torcaces, "tórtolas" y "chanates" por no decir de los pericos cimarrones que se han hecho comunes en nuestra ciudad, están ya cansados de tanta lluvia. Los negros y brillantes "chanates", ordinariamente tan alegres con la presencia de la lluvia, se ven tristes y temblorosos en los árboles de la Comarca. Incluso nuestros cerros azules de piedra caliza, se han tornado verdes. A este paso, mañana celebraremos a San Patricio en un remedo de Irlanda... o de Venecia. 


viernes, marzo 13, 2015

Aquellos gallardos irlandeses





"Irlanda por siempre"




El próximo 17 de marzo, se celebrará a escala mundial el día de San Patricio, patrono de Irlanda. Desde luego, en ese país las fiestas son multitudinarias. Lo mismo pasa en los Estados Unidos, donde hay tantos ciudadanos que proceden de inmigrantes irlandeses. En las principales metrópolis estadounidenses, desfilan cuerpos de ciudadanos de todas las edades y ocupaciones, las corporaciones de servicios públicos, los miembros de sociedades y clubes históricos, representaciones y delegaciones de otros países, todos marchando al compás de célticas gaitas y tambores.

En México, esta festividad se celebra de manera diferente, como felicitación o fiesta privada por su onomástica, es decir, por razón de las personas que llevan el nombre del santo. No hay suficientes irlandeses como para hacer una celebración de carácter público. Sin embargo, México e Irlanda están vinculados históricamente por el cuerpo militar que fue llamado “Batallón de San Patricio”. Este cuerpo se formó durante la guerra de agresión de los Estados Unidos contra México, cuando muchos de los soldados irlandeses que venían como tropas invasoras, se cambiaron al bando mexicano.

Muchas fueron las razones para este cambio. En la década de los 1840´s, Irlanda experimentaba una terrible hambruna originada por una enfermedad de las papas o patatas. Muchos irlandeses emigraron a los Estados Unidos para poder sobrevivir, pero los estadounidenses anglosajones los reclutaron para traerlos como carne de cañón contra los mexicanos.

Los irlandeses se identificaron de inmediato con sus correligionarios católicos mexicanos, y no influyó poco el hecho de que los colores de las banderas de Irlanda y México fueran los mismos. Por otra parte, los irlandeses odiaban a los ingleses por la terrible opresión que habían llevado a la verde Erín. La agresión contra México parecía un nuevo capítulo de esa vieja historia. Inglaterra era a Irlanda, lo que los Estados Unidos a México.

Los así llamados “San Patricios” pelearon del lado mexicano, y con gran fiereza, en las batallas de Monterrey, en la de la Angostura, al sur de Saltillo, capital de nuestra entidad federativa, y en la batalla de Churubusco. En la Angostura diezmaron a un batallón estadounidense y le capturaron dos cañones, hechos por los cuales algunos de sus miembros recibieron la Cruz de Honor de la Angostura.


La Angostura


Muchos de estos irlandeses fueron capturados en la ciudad de México, y los estadounidenses ejecutaron contra ellos terribles venganzas, desde los azotes y la marca con hierro candente, hasta la horca. Otros quizá sobrevivieron y se casaron con mexicanas, estableciendo familias en su nueva patria, o bien, fallecieron y se esfumaron del mundo de la historia. Entre ellos es bien conocido John Riley, un oficial de este cuerpo que permaneció en México y murió en Veracruz.

No sería mala idea que en los desfiles que conmemoran la independencia mexicana, participara también un cuerpo de gaiteros que mantengan viva la memoria de los San Patricios. Pues si los mexicanos honramos en ese día a los mexicanos que nos dieron patria, con mayor razón deberíamos celebrar a aquéllos extranjeros que, sin tener más obligación que su propia voluntad y conciencia moral, lucharon hasta la muerte por un México libre. 




Enlaces a la Banda de Gaitas del Batallón de San Patricio, en México.




Este segundo enlace, con un popurrí de música mexicana con gaita y tambor. 

Enlaces a diarios:

http://www.milenio.com/firmas/dr-_sergio_antonio_corona_paez/gallardos-irlandeses_18_480731928.html

domingo, marzo 08, 2015

Imágenes del "paseo Colón"






A pesar de que a los días cálidos que habíamos tenido la semana pasada le ha sucedido un fin de semana relativamente frío y nublado, vemos que el paseo Colón sigue concurrido y bastante popular. 





Con motivo del Día Internacional de la Mujer, se ofrecieron clases gratuitas de "zumba" y de "tubo". A mi juicio, la concurrencia realmente estaba gozando el espectáculo de las jovencitas que bailaban con pasión de artistas. Otras realmente participaban de la clase, aprovechando la oportunidad. 




Familias completas disfrutan el paseo en los vehículos de mayor capacidad, especiales para esta clase de eventos. 




Incluso las mascotas acuden con sus dueños al paseo, y por lo que se puede ver, lo disfrutan ampliamente. 





86 años del "Plan de Hermosillo"







El pasado 3 de marzo se cumplieron 86 años de que el general de división José Gonzalo Escobar lanzó el llamado “Plan de Hermosillo” fechado el 3 de marzo de 1929. Por este plan, desconocía al presidente en funciones, Emilio Portes Gil.

Pero este proyecto en realidad dirigía su golpe contra Plutarco Elías Calles, quien había asumido un rol supra-presidencial al nombrarse “Jefe Máximo de la Revolución Mexicana” (“Maximato” 1928-1934) y quien ocupaba la cartera de Secretario de Guerra y Marina en 1929.

Torreón era una plaza de gran importancia estratégica a favor o en contra cualquier rebelión militar, por constituir un punto nodal en las vías de comunicación del centro-norte de México. A esta circunstancia se le sumaba que el general Escobar había sido su jefe de operaciones militares durante nueve años, era “Benemérito” declarado por el Estado de Coahuila y tenía buenos amigos en nuestra ciudad.

Debido a estas circunstancias, Torreón bien pudo ser considerada por Calles como una población potencialmente “escobarista”. Eso explicaría el uso de bombas y metralla como una represalia contra la población civil los días 16 y 17 de marzo de aquel año de 1929.

Como antecedentes diremos que, como lo expresa la metáfora, “la vida es una rueda de la fortuna. A veces se está abajo, a veces se está arriba”. Esto resultó particularmente cierto para todos aquellos torreonenses y laguneros que, entusiastas, habían aclamado y distinguido al general José Gonzalo Escobar, para encontrarse después con que éste se convertía en un acérrimo crítico del régimen de Emilio Portes Gil y de Plutarco Elías Calles, máximas autoridades políticas y padres del Partido Nacional Revolucionario.

El 4 de enero de 1926, el Ayuntamiento de Torreón celebró una sesión extraordinaria para hacerle entrega al General de División José Gonzalo Escobar, del decreto expedido por la XXVII Legislatura de Coahuila (1925-1927). Por medio de este decreto, y en atención a los “meritísimos servicios” que había prestado a nuestra entidad federativa este general, el Congreso lo nombraba “hijo adoptivo” del estado.

El acto, aunque sencillo, fue sumamente solemne, y contó con la asistencia de los generales J. Contreras y José San Martín y otros jefes militares de alto rango. El general Escobar llegó al salón de sesiones del ayuntamiento acompañado del diputado Octavio M. Trigo, y del regidor Aurelio Anaya. El diputado procedió a hacer la lectura del decreto:

“Artículo primero. Se declara ciudadano coahuilense por nacimiento al señor General de División don José Gonzalo Escobar, en vista de los servicios que ha prestado a la Región Lagunera del Estado”.

Durante la ceremonia se mencionó el hecho de que en toda su historia, Coahuila solo había nombrado hijos adoptivos a dos generales de división, a saber, al general Carlos Fuero, colaborador del presidente Benito Juárez, y al general de división Gonzalo Escobar.


¿Quién le diría a la concurrencia de esa ceremonia, que el general Escobar se convertiría, a la vuelta de cuatro años, en el general más incómodo que existiera en México, precisamente por arremeter contra un caudillo que se autoerigía en gobernante supra-presidencial? Y por ende, que Torreón fuera percibida como la ciudad más “escobarista” de la nación. Por estas razones, nuestra ciudad fue bombardeada y ametrallada desde el aire los días 16 y 17 de marzo de 1929.

viernes, febrero 27, 2015

La "mexicanización" de México





En días pasados, diversas organizaciones no gubernamentales de carácter internacional han denunciado a nuestro país como una nación con una crisis humanitaria. La Comisión de Derechos Humanos de la ONU y Human Rights Watch así lo han hecho. Diputados del Parlamento Europeo han llegado a la misma conclusión.  Incluso el papa Francisco, enterado por los informes de los obispos mexicanos, menciona un hipotético e indeseable proceso de “mexicanización” para la Argentina. De esta manera, México se convierte en paradigma del estado fallido, en gran medida gobernado por narcopolíticos, tiranizado por los grupos de poder a costa de los derechos humanos. Es una verdadera tragedia que un país como el nuestro, llamado a ser grande tanto por su historia y su población como por sus recursos, se haya convertido en una nación de dudosa categoría.

La cultura de la corrupción y de la impunidad se han instalado a niveles alarmantes desde que cierto general revolucionario, luego presidente de la República, declaró de manera descarada que “nadie aguantaba un cañonazo de 50 mil pesos”. Con esa actitud, lo único que hacía era reconocer que había una cultura de la corrupción, y que él, uno de los políticos de mayor rango en México, se sumaba a ella y la promovía de manera cínica.

¿Que cabía esperar, pues, de los ciudadanos comunes? El término “corruptio” denomina tanto el estado como el proceso de descomposición, de putrefacción. La corrupción es un proceso que afecta a un cuerpo, antes sano, y lo convierte en un amasijo de tejidos podridos. La metáfora, aplicada a nuestra nación, implica que un cuerpo social de sanas costumbres se transforma en algo sucio y maloliente, como si padeciera una terrible gangrena. Fue exactamente a ese proceso al que el papa Francisco llamó “mexicanización”. 

Un cuerpo social saludable implica la existencia real y cotidiana del estado de derecho, del principio de equidad y del castigo del delito. Cero impunidad. Así de simple. Una sociedad sana será aquélla donde todos sus miembros tengan las mismas oportunidades de seguridad y bienestar con base en un estado de derecho real y no puramente retórico, demagógico, ficticio.

Pero sabemos que una parte muy significativa de los mexicanos es verdaderamente alérgica a la legalidad y al concepto de equidad. Quisiera ser tratada de manera especial y ventajosa, por encima de los derechos de los demás. Hacer cosas que atentan contra la justicia y a la vez, evitar sanciones. Y para ello, hace trampa. Los casos de impune corrupción pueden y suelen ocurrir, lo mismo entre las grandes constructoras que entre la fila de clientes de un banco o una tortillería. La corrupción implica “atajos” u “oportunidades” y ejercicios de poder que violentan los derechos de terceros.


La verdadera tragedia es que, como nación, México ha optado no por el ejercicio de la justicia, sino por el amañamiento y las inconfesables complicidades del poder político y económico a costa del bien de los ciudadanos. Esto es la “mexicanización”.  

miércoles, febrero 25, 2015

La mestiza tortilla de harina









La tortilla de harina es tan cotidiana en la mesa torreonense como puede serlo la tortilla de maíz. En el ámbito urbano, es común comprar tortillas de maíz para las comidas del mediodía, en las tortillerías. A esas horas uno suele ver las filas de clientes alineados esperando su turno para ser despachados, mas no en la mañana ni en la noche. En cambio, en muchísimos hogares y restaurantes, la tortilla de harina es preferida durante las mañanas o las noches. Por esta razón, el restaurante siempre ofrece la posibilidad de acompañar los alimentos con pan o con ambas clases de tortillas.

No es difícil rastrear en nuestra región el origen de la “tlaxcalli” o tortilla de maíz mesoamericana. Su nombre está asociado para siempre con el pueblo tlaxcalteca, al punto de que el ideograma precortesiano para significar “Tlaxcala” consistía en un par de manos juntas, como en actitud de rezar, con una tortilla de maíz entre ambas. Seguramente se quería representar el acto de “tortear” la masa durante la hechura de la tortilla. Por asociación de ideas, el nombre de la tortilla quedó ligado con los tlaxcaltecas. Y sabemos que los hijos de este pueblo consumían tortillas de maíz, y que colonizaron La Laguna a partir de 1598.

Y la tortilla de harina, ¿de dónde salió? ¿Cómo llegó a nuestra región?

La referencia explícita más antigua que hemos encontrado entre los documentos coloniales se encuentra en la declaración de un reo, Gerónimo Camargo. Esta declaración o confesión está fechada en el pueblo de Parras el 15 de enero de 1734. En cierto lugar de la declaración, el reo dice que

“al otro día se fueron para El Barrial a reconoser a la Voca de los Tres Ríos, y fueron a salir a Castaño; y que allí toparon a un soldado de Cuagüila llamado Miguel Ramón, y que les preguntó de dónde benían, y le dixeron que ivan de Parras, y que a todos los conosió, y les dio tortillas de arina como a oras de almorsar. Y que el d[ic]ho soldado se vino para el Saltillo, y el declarante y sus compañeros se estubieron allí hasta que amanesió”.

“El Barrial” se encontraba al norte de Parras. Castaño, antiguamente Santa Cecilia de Castaño, es una población cercana a Monclova, en la región que entonces se llamaba propiamente Coahuila, ya que no se le anexaba todavía lo que ahora es la parte sur del Estado. Miguel Ramón pertenecía a la familia saltillense de los Morales, que hacia 1650 trocó su apellido en “Ramón de Morales” y que posteriormente quedó solo en “Ramón”. Esta familia colonizó el norte de Coahuila y Texas. A finales del siglo XVII, el general Diego Ramón, miembro de esta familia, fue gobernador de Coahuila.

Es decir, todos los elementos del texto citado nos muestran lugares, familias y orígenes coahuilenses. Es un dato curioso que en Monclova, a finales de los novecientos ochentas y principios de los novecientos noventas, las tortillas de maíz tenían tan poca demanda, que prácticamente solo existía la tortillería “Rendón”. En cambio, la tortilla de harina era la preferida (y la única) desde la era colonial.

No sabemos si hay referencias antiguas a la tortilla de harina en otros lugares, pero, por lo anteriormente dicho, es fácil inferir que tuvo un origen temprano en nuestro Estado. Los trigos de Saltillo eran famosos ya a finales del siglo XVI, y muchos saltillenses colonizaron el norte de la Provincia de Coahuila, donde se yergue Monclova. No necesitamos mayor evidencia que la presentada.

lunes, febrero 23, 2015

122 aniversario de Torreón y su municipio

El Torreón que le dio nombre a la ciudad


Mañana martes 24 de febrero, Torreón cumplirá 122 años desde su elevación al rango de villa, con jurisdicción y poderes municipales. Se escogió esa fecha (24 de febrero de 1893) para honrar el Plan de Iguala de Iturbide. Es bien sabido que todas las ciudades de México celebran como fecha de fundación aquélla en que fueron erigidas como villas, pues es entonces que se crea su municipio, su ayuntamiento, autoridades y poderes locales. Torreón es la excepción, ya que celebra, no la fecha de creación de su municipio, sino la de su elevación a ciudad. ¿Por qué esta cronología y no la tradicional de cualquier villa o ciudad? 

Esta manera de celebrar el origen fue una ocurrencia de mi antecesor en el cargo, Eduardo Guerra, quien en 1932 obtuvo un apoyo económico del gobierno municipal para publicar una Historia de Torreón que coincidiera con los 25 años de existencia de la población en su calidad de ciudad, siempre y cuando se comenzara a contar desde 1907. Y claro, con esa cronología se organizaron las "bodas de plata" en 1932, las de “oro” en 1957 y el centenario de Torreón en el 2007, al contar con el ya indiscutido consenso popular. 

La creación de Torreón como villa con municipio y poderes propios, se llevó a cabo el 24 de febrero de 1893, precisamente como un homenaje, como ya mencionamos, al Plan de Iguala de Agustín de Iturbide, proclamado el 24 de febrero de 1821. 



En 1948, el general y revolucionario poblano Rubén García, encabezaba una campaña que buscaba revisar la figura histórica de Agustín de Iturbide, personaje que a él le resultaba detestable. Muchos de sus escritos periodísticos anti-Iturbidistas se publicaban en esta ciudad de Torreón en 1948. En ese contexto y con esos antecedentes, el general y revolucionario Manuel H. Reyes Iduñate, que era el comandante de la Sexta Zona Militar con sede en Torreón, consideró oportuno solicitarle al gobierno municipal de nuestra ciudad el cambio de nombre de la Avenida Agustín de Iturbide, por el de Presidente Venustiano Carranza.

El ayuntamiento, influido también por los escritos del general Rubén García, le concedió la petición por medio del acta de cabildo del 28 de octubre de 1948. La más antigua y la más importante de las avenidas torreonenses, había sido dedicada por los laguneros al que percibían como el consumador de la independencia mexicana, Agustín de Iturbide. Esta era la primera avenida de sur a norte, con el nombre de un patriota, como lo indica Eduardo Guerra en su “Historia de Torreón” al hablar de la nomenclatura de calles y avenidas. Hacia el norte le seguían las avenidas Miguel Hidalgo, Benito Juárez, José María Morelos, Mariano Matamoros, Ignacio Allende, Mariano Abasolo, etc.

La imposición oficial del nuevo nombre de esta avenida torreonense se llevó a cabo a las 13 horas con 55 minutos del 20 de noviembre de 1948. Fue la hora en que el gobernador de Coahuila, Raúl López Sánchez, develó la placa alusiva. A partir de ese momento, la avenida fue llamada "Presidente Carranza". Lo acompañaron el alcalde de Torreón, Lic. Armín Valdés Galindo, el general Manuel Reyes Iduñate, el juez de distrito de La Laguna, Lic. Ricardo Guzmán Ojeda; el Ing. Federico Sánchez, del Banco Ejidal, alumnas de la academia comercial Ignacio Zaragoza, soldados del 35 Batallón de Infantería y elementos de la policía local.

viernes, febrero 13, 2015

El jocoque lagunero


Según la Academia Mexicana de la Lengua, “jocoque” es una palabra de origen náhuatl, derivada de “xococ” (cosa agria). Y no deja de ser interesante el vocablo, sobre todo porque en el mundo indígena precolombino, no existía ganado lechero. Entonces, el término, aplicado a la leche cortada o a la nata agria, es de origen colonial. Porque fue hasta la era colonial que se introdujo en Nueva España el ganado lechero. 

En Torreón, en la actualidad quizá la principal cuenca lechera de México, el jocoque (leche cortada) fue un producto alimenticio desde sus orígenes, y por supuesto que su consumo en la Comarca Lagunera se remonta siglos atrás. Los ranchos y haciendas de Torreón solían producir leche para el autoconsumo y para la venta. Había también establos rurales y suburbanos. La leche “bronca” era un producto con bastante demanda. 

El jocoque tradicional, de jarrito de barro


En 1927, la “Lechería Sanitaria”, ubicada en Torreón, cerca del mercado Juárez (Juárez 1004 poniente) ofrecía una serie de productos lácteos, entre los cuales estaba el “jocoqui” (según la pronunciación popular), crema, “buttermilk” (suero de leche), quesos de crema prensados, quesos tipo holandés “Leder”, asaderos, panela y mantequilla. La leche se vendía a veinte centavos el litro, o veinticinco, si era llevada a domicilio. Para 1929, esta lechería contaba con una sucursal en Matamoros y Ramón Corona. 

Con el tiempo, la presencia de inmigrantes de origen palestino y libanés, muy significativa en la Comarca Lagunera, contribuyó a la difusión del jocoque, en sus formas líquida y seca, como complemento o aderezo de platillos tales como las hojas de parra o el repollo relleno. Durante la segunda mitad del siglo veinte, la apertura y proliferación de restaurantes de comida árabe popularizó estos platillos, y por supuesto, puso a otro nivel el consumo del jocoque. El jocoque ya no era exclusivamente un producto mexicano de carácter popular, sino que pasó a ser un elemento de la gastronomía lagunera de origen étnico internacional. 

Hojas de parra con jocoque


En 1957, el restaurante “Damasco” ubicado en la calle Blanco 479 sur (entre Hidalgo y Presidente Carranza) y posteriormente en la calle Rodríguez, ofrecía kipe crudo y de charola, alambres de carnero, hojas de parra, pastel de dátil y por supuesto, el jocoque. Por su parte, el restaurant “El Cairo”, ubicado originalmente en la calle Acuña y avenida Presidente Carranza, y posteriormente en la avenida Morelos, entre las calles Rodríguez y Acuña, confeccionaba hojas de parra, jocoque, kipe de charola, repollo relleno, tapule y repostería árabe. 

El Cairo, fundado como “restaurante árabe” hacia 1950 por don Jorge Martínez Abraham, fue quizá el decano de los restaurantes de este tipo en Torreón. En 1979, una empresa como la de “Platillos Envasados” en la avenida Ocampo 30 oriente, ofrecía 45 hojas de parra y medio litro de jocoque por 105 viejos pesos. 

Entre muchos otros restaurantes de comida árabe que ofrecían el delicioso jocoque, se encontraban el “Comidom” (“con el toque mágico de la señora Jaik”); “Atenas”, “Aladino´s”, “La Farahona”, “Delicatessen”, “Almanara”, “Las Brasas”, “El Oasis”, “Cerro Grande”, “Lamb´s”, “El Chamuco”,  

viernes, febrero 06, 2015

Indios Kikapú en La Laguna


“El País de La Laguna”, nombre con el que se designaba a nuestra Comarca Lagunera durante la era colonial, tuvo su última referencia como “País de Las Lagunas” en una carta del señor D.B. Robinson, Superintendente General de la Compañía Limitada del Ferrocarril Central Mexicano, fechada el 10 de enero de 1883. La carta iba dirigida al señor Tomás Nickerson, Presidente de la Compañía Limitada del Ferrocarril Central Mexicano.

El "País de La Laguna" en el siglo XVIII


Para pasar a otra cosa, se menciona que en 1873 llegaron a Saltillo más de noventa indios Kikapú (Kikapoo) de un grupo que no aceptó las ofertas del comisionado estadounidense para que pudieran volver voluntariamente a las reservas que se les habían designado en los Estados Unidos (Kansas y Oklahoma). A la vista de esta situación, el gobierno mexicano dispuso que se les tratara con toda consideración, mientras el Presidente de la República Mexicana decidía sobre el caso.

El Gobernador de Coahuila manifestó que se les atendía y auxiliaba con lo más necesario, y que los establecería en La Laguna de Coahuila. En septiembre de 1873 un grupo de más de 400 indios Kikapú cruzaron el Río Bravo, y éstos eran de los que aceptaron volver a los Estados Unidos. Pero muchos de los que no quisieron abandonar nuestro país, se dirigieron a La Laguna de Durango, donde el gobierno del Estado dispuso que con cargo a las colonias militares, se invirtieran mil pesos para proporcionarles alimentos, mientras se decidía cómo darles trabajo.

En diciembre de 1873, trescientos indios Kikapú, entre hombres y mujeres, se presentaron a las autoridades de Villa Lerdo, Durango, solicitando trabajo y terrenos. Las autoridades de Durango, con el fin de atender tal petición, se dirigieron a su vez a los hacendados del Estado, apelando a su desinterés y patriotismo, con el objeto de que les prestaran su cooperación.

En febrero de 1874 el mismo gobernador de Durango participó que los indios pedían tierras de Villa Lerdo, Distrito de La laguna, Partido de Mapimí, y herramientas; y proponía se le autorizara para establecer a los Kikapú en terrenos baldíos, que no fueran propiedad ni posesión de particulares. Se le contestó de conformidad, y que para tal efecto, el Ministerio de Fomento le indicaría por telégrafo cuáles podían ser aquellos terrenos. Esta indicación se hizo por telégrafo el 26 de febrero de 1874.

El 9 de marzo de 1874 se autorizó al gobierno de Durango para que además de los mil pesos referidos, continuara haciendo el gasto que fuera necesario para la subsistencia de los indios mientras les producía algún fruto los terrenos en que deben establecerse. En tal estado las cosas, el gobernador de Coahuila participó al ministro de la guerra con fecha 2 de marzo de 1874, que habían regresado a la villa de Múzquiz 22 familias de la tribu Kikapú, que hacían el número de 130 de ambos sexos y edades: el gobierno seguirá con éstos la misma conducta que con los radicados en Durango.

De esta información surge una serie de preguntas: ¿dónde quedaron establecidos los Kikapú laguneros? ¿Efectivamente se asentaron de manera permanente, o bien emigraron hacia otras tierras? Si permanecieron aquí, ¿se asimilaron a la población local por mestizaje biológico y cultural?


viernes, enero 30, 2015

Visita del Canal Judicial de TV de la Suprema Corte


Por invitación del canal judicial de televisión de la Suprema Corte, este cronista concurrió a las instalaciones de la Casa de la Cultura Jurídica de Torreón el pasado fin de semana. Fuí muy cordialmente atendido por el director de esta casa, el Lic. Iván Ernesto Fuentes Garrido. Ya en otras ocasiones hemos coincidido en actividades de carácter cultural. Y cabe mencionar que esta Casa de la Cultura Jurídica tiene suscrito convenio de colaboración con la Universidad Iberoamericana Torreón. 




El personal académico y técnico del canal judicial de televisión estuvo cuatro días en Torreón, recopilando materiales y entrevistando personas relacionadas con el tema de la desgraciadamente famosa matanza de chinos del 15 de mayo de 1911 en Torreón. 

En mi caso, y como cronista oficial de Torreón, se llevó a cabo la entrevista televisiva en dos etapas, a saber: historia de Torreón, e historia de la matanza de chinos. 

En mi carácter de Director del Centro de Investigaciones Históricas (C.I.H.) de la Universidad Iberoamericana Torreón, tuve el gusto de recibir a los académicos y al personal técnico de dicho canal televisivo en las instalaciones del CIH. El objetivo fue la localización de documentos y fotografías alusivas al tema de interés. Estuvieron presentes, entre otros, Monserrat Estrada Márquez, historiadora; Lourdes Balderrama Castillo, diseñadora en comunicación gráfica; Jocelyn Mercado Sánchez, comunicóloga y el ya mencionado licenciado en Derecho y director de la Casa de la Cultura Jurídica de torreón, Iván E. Fuentes Garrido. 










Presentación de "Cultura y Pasado"










Cultura y Pasado. Consideraciones en torno a la escritura de la historia, libro de mi autoría, fue presentado en la Galería de Arte Moderno del Teatro Martínez, el martes 27 de enero a partir de las 7.30 pm. Se trata de un texto coeditado por la Ibero Torreón y la Universidad Autónoma de Coahuila. 

Los comentaristas fueron el ingeniero Salvador Hernández Vélez, Secretario General de la Universidad Autónoma de Coahuila (y prologuista del libro), el licenciado Jaime Eduardo Muñoz Vargas, coordinador del Centro de Difusión Editorial de la Ibero Torreón, y el presente autor, coordinador del Centro de Investigaciones Históricas de la Ibero Torreón. 

Este nuevo libro se encuentra a la venta en la Universidad Iberoamericana Torreón, Edificio "F" planta baja, y en el Teatro Isauro Martínez. 




viernes, enero 23, 2015

La reivindicación de los torreonenses de origen chino



Uno de los primeros pronunciamientos de carácter mediático de este autor para tomar consciencia de la matanza de chinos en mayo de 1911, se muestra abajo. Se trata de la revista "Vínculos" de la Universidad Iberoamericana Torreón, edición de agosto de 2003. El objetivo del artículo era el de mostrar esa matanza, cínicamente relatada por algunos como un hecho anecdótico, "justiciero" y hasta chusco, en su verdadera dimensión de genocidio. La ciudadanía debía advertir que no había nada de chusco, que no fue un acto de justicia sino de odio racial, y que este suceso criminal manchó para siempre la historia de nuestra ciudad y de nuestra gente.




Y para evitar que posibles actitudes de discriminación compartida llegaran de nuevo a tornarse en hechos fatales, este cronista, incluso desde antes de serlo por nombramiento, no ha quitado el dedo del renglón sobre este tema. Además, ha insistido en la creación de un monumento que mueva a la reflexión de lo que es capaz un torreonense o un lagunero si se deja llevar por los odios del prejuicio contra minorías. Se requiere de un monumento que vacune nuestra conciencia y nuestra voluntad para evitar la repetición de hechos violentos en contra de nuestros conciudadanos, simplemente porque, de alguna manera, son diferentes. 

lunes, enero 19, 2015

Articulo del Dr. Mikael Wolfe sobre La Laguna



Un artículo de nuestro buen amigo de la Universidad de Stanford, el Dr. Mikael Wolfe, recientemente traducido al español, examina la dinámica histórica que condujo al agotamiento y la contaminación intencionados de los recursos hıdricos subterráneos de México entre las décadas de 1930 y 1970. 

Mediante el estudio de caso de la paradigmática y árida región central del Norte, La Laguna, el artículo documenta cómo los ingenieros mexicanos advirtieron de los peligros del agotamiento acuífero al tiempo que se beneficiaron de las oportunidades de negocio que brindaba la ‘‘mexicanización’’ de la tecnología de extracción del agua subterránea por vía de la Industrialización por Sustitución de Importaciones. Un conflicto de intereses que simbolizó la tensión entre el avance del conocimiento tecnocientífico sobre los procesos naturales y la formación del Estado capitalista en el México postrevolucionario. 

El argumento central es que esta contradicción insalvable originó la necesidad de conservar los acuíferos subterráneos, avalada por los expertos y oficialmente reconocida, muy cerca de lo imposible vis-a-vis con la demanda estatal, privada y popular del recurso, ya fuera alentada por la reforma agraria radical de Lázaro Cárdenas en la década de 1930—para la cual La Laguna sirvió como emblema— o posteriormente por la agricultura comercial.

El artículo se puede obtener vía Internet, en el enlace que abajo se muestra. 





Enlace para bajar el artículo:


El nuevo libro "Cultura y Pasado" será presentado el 27 de enero






Presentación de Cultura y pasado, consideraciones en torno a la escritura de la historia,

libro del doctor Corona Páez

Cultura y pasado, consideraciones en torno a la escritura de la historia, del doctor Sergio Antonio Corona Páez, será presentado en la Galería de Arte Contemporáneo del Teatro Isauro Martínez el 27 de enero a las 19:30 horas. Los presentadores serán Salvador Hernández Vélez, Jaime Muñoz Vargas y el autor. Esta actividad es organizada por el Teatro Isauro Martínez y las Universidades de Coahuila e Iberoamericana Torreón.

Sobre el contenido del libro, el autor ha comentado lo siguiente: Los festejos del «año del centenario» de Torreón como ciudad trajeron consigo, además de alegría, un gran interés por la escritura de la historia. Se diría que esta disciplina «se puso de moda». Hubo nuevos libros escritos bajo esta perspectiva, la del «hombre en el tiempo». Sin embargo, historiar no es simplemente ponerse a escribir. Es necesario tomar en cuenta varios aspectos fundamentales antes de asir la pluma, ya que, en realidad, escribir sería la última parte del proceso. La razón de ser de este libro, escrito para estudiantes de preparatoria, licenciatura o tesistas, consiste precisamente en considerar aquéllos aspectos que son importantes para un buen ensayo que desee aportar al campo de la historia. A lo largo de sus páginas se abordan consideraciones de este quehacer, como lo son la epistemología de la historia, la honradez y la ética profesional, o bien, el método científico, de una manera clara, sencilla y nada compleja.

Cultura y pasado es una coedición de la UA de C y la Ibero Torreón. La entrada será libre y al final será ofrecido un brindis.