Escudo de Torreón

Escudo de Torreón

jueves, septiembre 28, 2006

Cumple 185 años el Acta de Independencia

El acta de independencia con la que se erigió México ante el mundo como país libre y soberano se escribió y firmó en la ciudad de México al día siguiente de la entrada triunfal del Ejército Trigarante a la ciudad capital, es decir, el 28 de septiembre de 1821. Hoy se cumplen pues, 185 años de la firma del documento fundacional de nuestra patria.

Transcripción del acta de independencia que recibió la Comarca Lagunera de Coahuila.

“Acta de yndependencia del Ymperio Mexicano

Al margen: “Villa del N[ombr]e de Dios. S[an] Fran[cis]co del Mezq[uita]l. S[an] Pedro de Chalchihuites. S[an] Andrés del Teul. Sombrerete. Conv[en]to de S[an]to D[o]m[ing]o. Yd[em] de S[a]n Fran[cis]co del mismo. Nieves y Ríogrande. S[an] Juan del Mezq[uita]l. S[an] Mig[ue]l del Mezq[uita]l. S[an] Diego del Ojo. Cuencamé. Cinco S[eño]r[e]s. Mapimí y Gallo. S[an] Juan de Cast[a]. Alamo de Parr[a]s. Parras”.

Al centro: “Acta de yndependencia del Ymperio. La nación Mexicana, q[u]e p[o]r trescientos años ni ha tenido voluntad propria, ni libre el uso de la voz, sale hoy de la opreción en q[u]e ha bibido = Los heróicos esfuerzos de sus hijos han cido coronados y está consumada la empresa eternam[en]te memorable, q[u]e un genio superior a toda admiración, elogio, amor y gloria de su patria, principió en Yguala, promovió y llevó al cavo arrollando [obstáculos] casi insuperables Restituída pues esta parte del septentrión al exercicio de quantos derechos le concedió el Autor de la Naturaleza, y reconocen p[o]r inenagenables y sagrados las naciones cultas de la tierra, en libertad de constituírse del modo q[u]e más combenga a su felicidad y con representantes q[u]e puedan manifestar su voluntad y sus designios, comienza a hazer uso de tan preciosos dones y declara solemnem[en]te p[o]r medio de la Junta Suprema del Ymperio q[u]e es nación soberana, i independ[ien]te de la antigua España con quien en lo suzecibo no mantendrá otra unión q[u]e la de una amistad estrecha en los términos q[u]e presqu[r]ibieren los tratados, q[u]e entablará relación[e]s amistosas con las demás potencias executando respecto de ellas quantos actos pueden y están en posesión de executar las otras Naciones soveran[a]s, que va a constituírse con arreglo a las leies q[u]e en el Plan de Yguala y Tratado de Córdova estableció saviam[en]te el Primer Gefe del Exército Ymperial de las tres garantías; y en fin, q[u]e sostendrá en todo trance y con el sacrificio de los haberes y vidas de sus indibiduos [si fuere necesario] esta solemne de[c]laración echa en la Capital del Ymperio a 28 de septiembre de 1821, primero de la Yndependencia Mexicana. = Agustín de Yturbide = Ant[oni]o Ob[is]po de la Puebla = Juan O´Donojú = Manuel de la Bárcena = Matías Monteagudo = Ysidro Yáñez = Lic. Juan Fran[cis]co de Azcárate = Juan Jose Espinoza de los Monteros = Jose Ma. Fagoaga = Jose Miguel Guridi y Alcocer = el marqués de Salvatierra = el conde de Casa de Heras Soto Juan Bautista Lobo = Fran[cis]co Man[ue]l S[anc]hez de Tagle = Ant[oni]o de Gama y Córdoba = Jose Manuel Sartorio = Manuel Velázquez de León = Manuel Montes Argüelles = Manuel de la Sota Riva = el marqués de San Juan de Rayas = Jose Ygn[aci]o García Yllueca = Jose Ma. Bustam[an]te = Jose Manuel Servantes de la Cadena = Juan de Orbegoso = Nicolás Campero = el conde de Jala y de Regla = Jose Ma. De Echeverz y Valdivielso = Manuel Martínez Mancilla = Juan Bautista Paz y Guzmán = Jose María de Jáuregui = Jose Rafael Suárez Pereda = Anastacio Bustamante = Ysidro Ygn[aci]o de Ycaza = Juan Jose Espinosa de los Monteros vocal secretario = Vocal secretario.” [i]


De esta acta se envió una copia al Partido de Parras, cuya jurisdicción comprendía por entonces prácticamente toda la Comarca Lagunera de Coahuila.
[i] Fuente: Archivo Histórico del Colegio de San Ignacio de Loyola en Parras [María y Matheo]. Expediente 456. Copia en la Universidad Iberoamericana Laguna.

miércoles, septiembre 27, 2006

Torreón y Agustín de Iturbide

Hoy, 27 de septiembre de 2006 se cumplen 185 años de la entrada triunfal de Agustín de Iturbide y sus fuerzas libertadoras a la Ciudad de México. En un día como hoy, México surgió ante la comunidad de naciones como país independiente. Hace i85 años se llevó a cabo el solemne desfile del ejército trigarante y de los viejos soldados insurgentes que habían sobrevivido. La magna empresa quedó consumada gracias al talento de Iturbide como diplomático y a su enorme prestigio como militar de alto rango.

El acta de independencia con la que se erigió México ante el mundo como país libre y soberano se escribió y firmó en la ciudad de México al siguiente día, el 28 de septiembre de 1821.

De esta acta se envió una copia al Partido de Parras, cuya jurisdicción comprendía por entonces prácticamente toda la Comarca Lagunera de Coahuila. El 6 de octubre de 1821, la Soberana Junta Provisional Gubernativa dio algunas instrucciones para la jura de la independencia, particularmente para aquellos lugares alejados a la ciudad de México.

Decretos:

1.- Que el juramento y solemne proclamación de la independencia de este Imperio se verifique en esta capital el día veinte y siete del corriente octubre (1821) y en las demás ciudades que no la hayan proclamado, dentro de un mes después de recibida la orden que se les comunique.

2.- Que para el día señalado concurran en la mañana a los ayuntamientos para mayor solemnidad del acto, dos individuos nombrados por cada uno de los tribunales y corporaciones de la ciudad respectiva y presididos los ayuntamientos por el jefe político donde lo haya, y por el alcalde donde no, otorguen individualmente el juramento debido bajo esta fórmula:

“¿Reconocéis la soberanía de este Imperio representada por su Junta Provisional Gubernativa?” “Sí, reconozco”. “¿Juráis obedecer sus decretos, observar las garantías proclamadas en Iguala por el Ejército del Imperio Mexicano con su Primer Jefe, los tratados celebrados en la villa de Córdoba, y desempeñar fielmente vuestro encargo en servicio de la nación?” “Sí, juro”. “Si así lo hiciereis, Dios os ayude, y si no, os lo demande”.

3.- Que antes de hacer este solemne juramento, se lea en los ayuntamientos la acta de la Soberana Junta de este Imperio declaratoria de su independencia, el Plan de Iguala y Tratados de Córdoba.

4.- Que en la tarde del día prefijado, se haga con la mayor solemnidad posible por las calles que elijan, el paseo a pie previo a la proclamación hasta llegar a la plaza mayor, donde en un tablado elevado y adornado al intento, se haga por el alcalde de primera elección, a nombre del pueblo, la proclamación en la forma y con la magnificencia que se hacían antes las juras de los reyes.

5.- Que el día siguiente haya una magnífica función para dar gracias al Todopoderoso.

6.- Que los ayuntamientos se manejen con toda la economía que no dañe la magnificencia de un acto tan augusto.

7.- Que en el tiempo intermedio los Tribunales, Oficinas y Corporaciones otorguen en su mismo tenor privada y particularmente, el juramento debido bajo la fórmula expuesta, a manos de sus presidentes o jefes, quienes lo deberán prestar de antemano en un mismo día ante el jefe político después que éste lo haya prestado en las de la Regencia del Imperio.

8.- Que de los actos solemnes del juramento y proclamación que se hicieren en consecuencia de las disposiciones precedentes, se remitan testimonios a la Regencia del Imperio y ésta los pase a la Soberana Junta, quedando en la Secretaría del Despacho la correspondiente noticia para exigir los que faltaren. Tendrálo entendido la misma Regencia para disponer lo necesario a su cumplimiento y hacerlo imprimir, publicar y circular. México 6 de octubre de 1821, primero de la independencia de este Imperio.[ii]

Durante la mayor parte del siglo XIX, la cabecera del Partido y las poblaciones de su jurisdicción celebraron los días 15, 16 y 27 de septiembre como días patrios. El 15 y 16 en honor a los iniciadores del movimiento insurgente de 1810, y el 27 por ser el aniversario de la consumación de la independencia y cumpleaños de Iturbide.[iii]

Nunca hubo dudas del extraordinario papel que Agustín de Iturbide había desempeñado en la consumación de la independencia. El Himno Nacional Mexicano —en su versión larga u original— le dedicaba una mención muy honorífica. A finales del siglo XIX, el gobierno federal le dedicó una medalla o proclama de plata en el primer centenario de su nacimiento.

La naciente villa y ciudad de Torreón le dedicó al libertador Iturbide una de sus principales avenidas, la que daba a la estación de ferrocarril y a la estación del ferrocarril eléctrico o tranvía, la cual corría de oriente a poniente.

Todavía en 1948 esta avenida llevaba el nombre del libertador, pero en ese año, el general parrense Manuel H. Reyes Iduñate, militar admirador del Varón de Cuatro Ciénegas solicitó al cabildo de la ciudad el cambio de nombre por el de avenida Venustiano Carranza. El cabildo aceptó y se verificó el cambio.[iv]

Algunas iniciativas de la época de los setentas han tratado de cambiar la historia a base a decretos.

Como ciudadano sin afiliación política y como académico interesado en el triunfo de la verdad, me parece que ya es tiempo de que en México se respete y venere la memoria de todos aquellos héroes que lucharon por el bien de la nación, independientemente de cuál haya sido su posición política. Ni fueron héroes solamente los liberales, ni tampoco lo fueron únicamente los conservadores. Y existieron otros muchos héroes que no pertenecieron a estos bandos políticos o ideológicos, gente de quien ni siquiera se recuerda su nombre.

Aunque no me gusta poner ejemplos del extranjero, debo mencionar que en los Estados Unidos de Norteamérica son reconocidos y venerados como héroes aquellos que lucharon en los bandos yanqui y confederado. No solamente se recuerda el valor y el heroísmo de los vencedores, se incluye a los vencidos. Finalmente, todos eran norteamericanos y dignos de elogio, y más aún por el valor civil de sostener sus convicciones a pesar de la oposición. ¿No debiera ser la memoria histórica mexicana igualmente incluyente?

Torreón, a punto de cumplir su primer centenario como ciudad, tiene una deuda histórica con Iturbide, extraordinario militar y consumador de nuestra independencia nacional. No existe en la actualidad una sola calle o monumento que recuerde su gesta gloriosa, principio de nuestra nación.


[ii] Archivo Histórico del Colegio de San Ignacio de Loyola de Parras [María y Matheo]. Expediente 456. Copia en la Universidad Iberoamericana Laguna.

[iii] Ibíd. Expediente 462.

[iv] Archivo Municipal “Eduardo Guerra” . Actas de Cabildo. Acta 745. Fojas 105-v a 107-v. 28 de octubre de 1948.

lunes, septiembre 25, 2006

Aída en Torreón

Con un lleno total en el Estadio Revolución se presentó la ópera “Aída” de Giuseppe Verdi. “Aida: Monumental Opera On Fire” estuvo ensayando desde el 15 de mayo en Munich (Alemania) su lugar de origen, y logró reunir en el escenario a 380 artistas de todo el mundo.

El 5 de agosto de 2006, más de 30 toneladas de equipo salieron desde Roma hacia el puerto de Altamira, en Tamaulipas, México. De ahí se trasladó a Monterrey, donde se estrenó el espectáculo a nivel mundial. La segunda ciudad de la tourneé fue Torreón.

La orquesta estuvo bajo la dirección de Joseph Rochlitz. El papel de Aída lo desempeñó Eugenia Garza, mexicana; Irina Bossini fue Amneris; Oleg Viderman actuó como Radamés.

Se calcula que hubo más de seis mil asistentes a la presentación de la ópera. Hubo que esperar a que oscureciera, de modo que el espectáculo comenzó algo retrasado, pero valió la pena la espera. Este es otro más de los espectáculos de gran calidad que dan marco al inicio de las celebraciones del centenario de Torreón como ciudad.

Visita de Felipe Calderón, presidente electo.

El presidente electo, Felipe Calderón Hinojosa, estuvo algunas horas en la ciudad de Torreón el pasado sábado 23 de septiembre. Tenía un compromiso que cumplir: llevar a la pila del bautismo como padrino a la niña María Teresa, hija del actual senador Guillermo Anaya Llamas, ex alcalde de Torreón y de su esposa, la señora Mayté Aguirre.

El evento se llevó a cabo en medio de un fuerte aparato de seguridad en la Iglesia de la Encarnación de Jesús, en la colonia Campestre La Rosita. Estuvo presente el diputado federal Jorge Zermeño Infante, asimismo ex alcalde de Torreón, y actualmente presidente de la Cámara de Diputados. El sacramento fue impartido por el Pbro. José Natividad Fuentes.

No faltaron perredistas inconformes que arrojaron huevos al paso de la comitiva. Unos 30 manifestantes, no más. Fuera de ese incidente sin importancia, los eventos transcurrieron como se habían programado.

En su estancia en el Club de los Industriales, Felipe Calderón puntualizó que La Laguna estuvo con él de manera decidida en las elecciones presidenciales, y que él va a estar con La Laguna como Presidente. Destacó asimismo que “en México cabemos todos” y demandó superar las diferencias partidistas que actualmente dividen a la población, y así trabajar unidos para construir el país que todos queremos.

viernes, septiembre 22, 2006

¿Internet o medios impresos?

Entre las varias razones por las cuales mantengo en línea este blog de Crónica de Torreón, debo mencionar la principal de todas:

Los textos que aquí pongo a consideración de los lectores llevan mi firma y son garantía de que corresponden a mi pensar y a mi sentir, lo que no siempre sucede cuando se publica en los medios impresos.

Porque a veces, las propias opiniones pueden ser —accidental o maliciosamente— deformadas u omitidas por los reporteros, y también por los editores de dichos medios, que las manipulan para sus fines o los de las empresas para las que laboran. El derecho del autor a que su opinión se divulgue tal y como la emitió parece no existir para algunos de dichos reporteros o editores.

Ordinariamente, ese peligro se evita publicando textos firmados. Pero, en general, esta modalidad no está abierta a todo mundo, sino a aquellas personas que coincidan con los intereses y políticas de los medios impresos.

No debemos olvidar que diarios y revistas, al igual que muchos otros medios de comunicación en México, son empresas con fines de lucro, lo cual es perfectamente normal y válido, puesto que la nuestra es una nación de economía capitalista.

El verdadero problema consiste en que no todas estas empresas operan en base a un código ético que beneficie a la población. Los lectores tienen derecho a conocer la verdad, y no solamente aquello que algunos medios amañados hagan aparecer como “verdadero” a través de la manipulación y el silencio.

Ya decía Michel de Certeau que los medios masivos crean la realidad que la sociedad percibe como real en base a la información y a la desinformación, a lo que dicen y a lo que pueden callar.
En fin, el Internet ofrece una alternativa de expresión pública que escapa a la práctica del “manoseo” de la información que realizan algunos medios de comunicación masiva.
Y nótese bien que digo “algunos” y no “todos”. Afortunadamente, existen empresas de comunicación que son honorables y muy respetables. Ojalá así fueran todas.

jueves, septiembre 21, 2006

Mes de manteles largos

Septiembre ha sido un mes de lujo para los laguneros que buscan ampliar las fronteras de su conocimiento o cultivar su sensibilidad artística. Desde la inauguración del Museo Arocena a finales del mes pasado, se encuentran abiertas las salas permanentes de Arte Virreinal Mexicano y Arte Europeo.

Los Niños Cantores de Viena ofrecieron dos presentaciones en el teatro Nazas, con un repertorio extremadamente selecto: Orff, Grossi da Viadana, Chant, Haydn, Mozart, Wirth, Mendelssohn y otros.

En el auditorio del Museo Regional de La laguna se presentó el libro “Los restos óseos humanos de la cueva de La Candelaria, Coahuila. Craneología” del Dr. Arturo Romano Pacheco. Se trata de un texto y de un planteamiento verdaderamente científicos sobre lo que quizá haya sido el descubrimiento arqueológico más importante de la Comarca Lagunera en el siglo XX.

Anoche, en el marco del II Festival Internacional de Piano Isauro Martínez, el teatro se vistió de gala para ofrecer el recital del virtuoso pianista boliviano Walter Ponce. Las obras elegidas para esta presentación provienen de los compositores Ludwig Van Beethoven, Eduardo Caba, Franz Lizt y Modest Moussorgsky. La ejecución, impecable. El teatro Martínez lució, como siempre, resplandeciente.

martes, septiembre 19, 2006

Dictamen sobre un documento "polémico"

En días pasados fue presentado a la consideración de la sociedad torreonense un documento que supuestamente demostraba que Torreón había sido elevada a la categoría de ciudad antes del 15 de septiembre de 1907.

Desde luego, solamente el examen del documento permite un dictamen correcto sobre la importancia de la fuente, así como de su idoneidad y solvencia para obtener una conclusión histórica y académicamente correctas.

Al tener a la vista el documento en cuestión, veo que se trata de una copia fotostática certificada por la oficina del Registro Público de la Propiedad de Torreón el 13 de septiembre de 2006, y que corresponde a la partida número 53, folio 53, libro 27, sección I.

El contenido de dicho documento corresponde a un testimonio de escritura pública de compraventa para que fuera debidamente registrada. La fecha del registro es del 26 de julio de 1907. Este registro se realizó ante el Lic. Ramón F. Flores, Oficial del Registro Público, por parte del notario Lic. Gurza Castillón, quien protocolizó la compraventa efectuada ante él dos días antes por los señores José G. Madero y John R. Scott, comerciantes.

El resto del documento trata sobre esta inscripción en el registro público de la propiedad, aunque en el margen del documento original se puede leer que dicha inscripción quedó parcialmente sin efecto legal por lo que se refería a una fracción del terreno.

Entonces, lo primero que salta a la vista es que el documento no trata de la elevación de Torreón a ciudad, sino que se trata de una mera y rutinaria operación de registro en la oficina del Registro Público de la Propiedad de Torreón, entonces “Registro público de Distrito de Viesca. Torreón, Coahuila”.

¿De dónde surge entonces la conclusión de que este particular documento demuestra que Torreón era ciudad antes del 15 de septiembre de 1907?

Sin duda alguna, las personas que sostienen la preexistencia de la categoría de ciudad se basan en que, con fecha del 26 de julio de 1907, el Oficial del Registro Público de la Propiedad comienza su registro con las siguientes palabras:

“En la ciudad de Torreón, Coahuila, a las nueve de la mañana del veintiséis de julio de mil novecientos siete”.

Como todos sabemos —o al menos deberíamos saber— el decreto 1029 del Congreso del Estado de Coahuila de fecha del 12 de julio de 1907 (el mismo mes en que se elaboró el documento en cuestión) declaraba:

““Artículo primero Se erige en Ciudad, con la denominación de “Torreón”, la Villa de este nombre, del distrito de Viesca. Artículo segundo: La promulgación de este decreto tendrá lugar el 15 de septiembre próximo”.

Es decir, la denominación de “ciudad” con que el Oficial Ramón F. Flores designa a Torreón es en realidad una licencia que se tomó, sin duda alguna por entusiasmo ciudadano, pues el decreto del Congreso del Estado establece con toda claridad que la promulgación (inicio de la vigencia) del decreto tendría lugar a partir del 15 de septiembre de 1907. Este dato acaba con toda discusión o debate posible. No obstante, solo por el gusto de realizar el ejercicio académico, explicaremos lo que sucedió.

Que se trata de una mera licencia de lenguaje es fácil de demostrar por las palabras del mismo Oficial del Registro Público de la Propiedad, Ramón F. Flores, que en el asiento de registro inmediato anterior al que hemos citado, el número 52 de fecha del 25 de julio de mil novecientos siete, inicia con las siguientes palabras:

“En la villa de Torreón, Coahuila, a las cinco de la tarde del veinticinco de julio de mil novecientos siete”.

¿Establecía el decreto 1029 del Congreso que la promulgación del mismo sería a partir del 26 de julio de 1907? Evidentemente no. Entonces ¿porqué la tarde anterior, Ramón F. Flores llamaba “villa” a Torreón, y a la mañana siguiente “ciudad”? Ya lo hemos explicado. Se trata de un mero arrebato de entusiasmo ciudadano. Ramón F. Flores no tenía derecho a denominar “ciudad” a Torreón, porque no había llegado la fecha de la promulgación del decreto, tal y como el mismo Congreso del Estado lo estipulaba en el artículo segundo del decreto del 13 de julio de 1907. Tampoco se puede alegar que el 26 de julio de 1907 Ramón F. Flores tuvo conocimiento del decreto y lo aplicó enseguida, porque el decreto se publicó completo, con ambos artículos, y el segundo indicaba claramente que la fecha de promulgación sería la del 15 de septiembre.

Solamente un historiador ingenuo podría admitir este documento como prueba “fehaciente” de que Torreón “era ciudad” antes del 15 de septiembre de 1907.

Estas interpretaciones erróneas surgen cuando se toma al documento como una declaración sacralizada, una declaración de verdad histórica absoluta e inamovible, ajena a toda crítica hermenéutica. Como historiadores, debemos estar siempre atentos a que no hay texto sin contexto. Los documentos son meros actos de comunicación que están sujetos a todas las circunstancias, características y veleidades de sus autores. El contexto legal del documento en cuestión era el decreto del Congreso del Estado, y evidentemente el entusiasmo de un individuo al calificar de hecho (no de derecho) a Torreón como ciudad, no cambia para nada la legítima autoridad del Congreso ni la fecha de promulgación del decreto.

En conclusión, el documento citado no tiene ninguna relevancia histórica como para iniciar una discusión en torno a una fecha diferente a la que ya conocemos como la de la elevación de Torreón a la categoría de ciudad. El decreto del Congreso del Estado es muy claro en sus términos. La referencia a la “ciudad” de Torreón en el documento del 26 de julio de 1907 tiene el valor de mera nota marginal en un documento cuyo tema único es el registro de una compraventa. Denominar a Torreón como “villa” o “ciudad” resultaba irrelevante.

lunes, septiembre 18, 2006

Grito e inicio de fiestas del centenario

Con el mayor esplendor iniciaron oficialmente las celebraciones del centenario de Torreón como ciudad el pasado viernes 15 de septiembre. La ciudadanía torreonense se reunió —previa cita— en el estadio de la Revolución, avenida Juárez y calle 18, con ocasión del 99 aniversario de Torreón como ciudad, del 196 aniversario del inicio de la guerra de independencia, y del inicio de las fiestas del centenario. Efectivamente, este viernes iniciaron formalmente las festividades conmemorativas, las cuales durarán un año, hasta el 15 de septiembre de 2007, fecha exacta en que Torreón cumplirá su primer centenario como ciudad.

A pesar de las voces discordantes y celosas que nunca faltan, la ciudadanía acudió masivamente a la celebración del evento, siendo muy notorio el gran entusiasmo y alegría que la embargaba.

El primer evento de la tarde y noche fue el desfile de carros alegóricos, remembranza de los que se solían montar en el Torreón de otros años, y que hizo el recorrido por la avenida Juárez en dirección poniente-oriente hasta llegar al estadio de la Revolución. Se contó con la presencia de grupos artísticos que animaron grandemente la fiesta popular.

A las 21.30 horas, con estadio lleno (había más de 17 mil asistentes en el interior del estadio, y miles más afuera), se celebró la sesión solemne de los miembros del Ayuntamiento de Torreón declarando recinto oficial al estadio y la existencia del quórum de ley. De hecho, asistió la totalidad de los regidores y desde luego, el alcalde.

Antes de la ceremonia de reconocimiento de ciudadanos distinguidos y entrega de preseas, hubo una presentación alusiva a las fiestas del centenario, con un espectacular despliegue de fuegos de artificio que le añadió emoción y fastuosidad al evento.

A las 23 horas ya no cabía un alfiler el las tribunas ni en el campo del estadio, y aún había mucha gente haciendo fila para entrar por las diferentes puertas del inmueble.

El alcalde procedió a realizar la ceremonia del “grito” con el mayor júbilo de parte de la concurrencia, que ni siquiera reparó en la llovizna y luego lluvia que comenzaron poco después de las 23 horas.

En pocas palabras: la ceremonia del grito y la apertura de los festejos del centenario fueron un éxito rotundo. La ciudadanía acudió en una cantidad mucho mayor a la que se esperaba, hubo una gran alegría en el ambiente, y quedó un buen sabor de boca.

viernes, septiembre 15, 2006

Siente el centenario

Hoy por la mañana leí una entrevista que cita fuera de contexto algunas palabras mías, y calla muchas otras que debieron ser dichas. Y como no me gusta que nadie “interprete” mis palabras para sus propios fines, quiero mencionar lo que dicha entrevista no citó:

Hoy se cumplen 99 años de la elevación de la villa de Torreón a la categoría de ciudad. El 15 de septiembre de 1907, fecha del cumpleaños del General Porfirio Díaz —que entonces era presidente de la República— surgió la flamante ciudad de Torreón.

Ciertamente existen otras fechas y épocas no menos históricas que podrían celebrarse, tales como el surgimiento de la población de Torreón como rancho, estación, congregación o la creación de su municipio.

Pero fue la elevación a la categoría de ciudad la fecha que prevaleció en nuestra memoria colectiva. Los ciudadanos torreonenses tenemos todo el derecho del mundo a celebrar la fecha de nuestra historia que consideremos más significativa, y en este caso, por consenso de todos los torreonenses, el inicio de nuestra cronología parte del decreto del 15 de septiembre de 1907.

Esta fecha coincide con la celebración del tradicional “grito”, práctica que inició Porfirio Díaz para hacer coincidir la cena de gala de su cumpleaños con las celebraciones anuales de la independencia mexicana. Para nosotros, torreonenses, el histórico aniversario del inicio de la gesta libertaria del padre Hidalgo va acompañado de la celebración de la declaratoria de la mayoría de edad de Torreón. Es una fiesta redonda.

Como miembro de la comisión de Historia para la celebración del Centenario, como cronista de la ciudad y como torreonense, invito a los lectores de esta crónica virtual a que nos dispongamos a participar en estas fiestas con toda la alegría, buen humor y espíritu constructivo que podamos. Sintamos el centenario.

miércoles, septiembre 13, 2006

Brindis por las fiestas del centenario

El cónsul honorario de España, Carlos González Castañón y su señora esposa ofrecieron anoche un brindis con motivo del inicio de las celebraciones del centenario de Torreón como ciudad. En este evento estuvieron presentes el alcalde de Torreón, el cónsul anfitrión, los cónsules de Francia en Torreón y de México en Moscú, destacados miembros de la sociedad lagunera, empresarios, diplomáticos, hombres y mujeres de la cultura, este cronista de Torreón en su calidad de miembro de la Comisión de Historia para la celebración del Centenario, y los medios de comunicación.

Durante el coctel, el Alcalde de Torreón recalcó a la concurrencia que se comprometía a ser el anfitrión idóneo para que estas fiestas del centenario cuenten con toda la relevancia que deben tener. Sin duda alguna, así será. Por su parte, el cónsul anunció que se hacen gestiones para que SS.MM. Don Juan Carlos de Borbón y Doña Sofía de Grecia, Reyes de España, visiten la ciudad de Torreón en el curso de los festejos.
Si por alguna razón —dada la apretada agenda— Sus Majestades no pudieran acudir, se buscaría que viniera algún miembro de la Casa Real, como podría ser S.A.R. Don Felipe de Borbón y Grecia, Príncipe de Asturias, o bien sus hermanas las Infantas de España.

Ciudadanos Distinguidos

El pasado 11 de septiembre, el Cabildo de Torreón sancionó con su autoridad la lista de ganadores del honor de Cudadanos Distinguidos edición 2006, validando así el dictamen que le turnó la Comisión de Educación, Arte y Cultura. Estos premios serán entregados por el alcalde de Torreón la noche del 15 de septiembre, como acto previo a la tradicional ceremonia del “grito”.
La "Paca de Oro" se le otorgó a la señora Dolores Herrero de Córdova (trabajo comunitario y social). La "Medalla de Oro" se le asignó al Ing. Eneko Belausteguigoitia Arocena (trabajo a favor de la cultura). La "Medalla Magdalena Mondragón" se le otorgó a este Cronista de Torreón (mérito académico y científico). El "Trofeo de Cristal" se le asignó a Juan Alberto Wong (mérito deportivo). El premio "Cristal Niños Héroes de Chapultepec" se le asignó al niño Roberto Pérez Soto (mérito deportivo infantil). El "Trofeo de Cristal capacidades diferentes" se le otorgó a Irma Violeta García Soto (mérito deportivo). Premio "Niños Héroes de Chapultepec, capacidades diferentes" para Sanjuana Guadalupe Vega Silvetti (mérito deportivo). Premio especial "Ciudadano Distinguido post mortem" para Alfonso Esparza Hernández (mérito deportivo).

viernes, septiembre 08, 2006

Oferta cultural

Innumerables veces, la ciudad de Torreón ha sido tildada de población inculta. Tal vez fue así en el pasado, pero en la actualidad me resulta altamente reconfortante notar que existe una abundante oferta de eventos relacionados con las actividades de carácter estético o científico.
Los torreonenses se involucran de manera activa y pasiva. Hay un buen número de competentes artistas e intelectuales a cargo. Naturalmente, los ciudadanos se aficionan cada día más. Trovas, cafés literarios, talleres, cine, exposiciones pictóricas y museográficas, conciertos, presentaciones de libros y muchas otras modalidades. La gran mayoría de estas actividades son ofrecidas por instituciones que cuentan con respaldo del sector oficial o privado, o bien, de la taquilla.

Pero anoche, mientras caminaba por la calle González Ortega bajo la lluvia nocturna, apenas a unos pocos pasos para cruzar la avenida Hidalgo, tuve que refugiarme en un cafecito pletórico de jóvenes que estaban ahí por puro gusto, no tanto gastronómico como literario. Me di cuenta de que se estaba celebrando un evento de lectura en atril, y de que tres jóvenes interpretaban —con mucho profesionalismo— algunas selecciones de la poesía de Mario Benedetti.

Pude instalarme por un buen rato, mientras pasaba la lluvia. Al calor y sabor de las diversas variedades de café, algunas parejas jóvenes me abordaron como si me conocieran de toda la vida. Me comentaban sus impresiones (debo calificarlas como verdaderamente entusiastas) sobre la poesía que escuchaban. Debo confesar que experimenté una gran alegría. Después de todo, pude constatar por mí mismo que la adhesión a la sutileza de los placeres estéticos no es algo en vías de extinción, ni que necesariamente requiere de instituciones o presupuestos oficiales. Es algo que se encuentra en el ambiente, y no de uno, sino de muchos sitios de reunión.

Salí de Leg Mu con cierta euforia, con buen sabor de boca y aire fresco en los pulmones. Sentí que, como los buenos vinos, Torreón mejora… la edad le sienta bien…

martes, septiembre 05, 2006

Felipe Calderón, presidente electo

Apenas hoy se determinó el resultado oficial de las elecciones presidenciales del pasado dos de julio. La República Mexicana cuenta hoy con un presidente electo, y se trata de Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional.

Tras las impugnaciones legales, argumentos y sospechas sobre la limpieza del proceso electoral que fueron presentadas por el candidato de la Coalición Por el Bien de Todos (PRD), Andrés Manuel López Obrador, y tras de conocer de ellas, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) finalmente pronunció su dictamen.

A las 8.05 de hoy martes iniciaron las sesiones del TEPJF, y a las 8.22 esta institución presentó las cifras oficiales de los resultados de la votación. Para Felipe Calderón se computaron 14 millones 916 mil 927 votos; para Andrés Manuel López Obrador 14 millones 683 mil 96 votos; y para Roberto Madrazo, de la Alianza por México (PRI), 9 millones 237 mil votos.

A las 12.06 del mediodía y por unanimidad, Felipe Calderón fue formalmente declarado presidente electo para el período 2006-2012.

jueves, agosto 31, 2006

Nuevos datos para la historia de la industria textil en la Comarca Lagunera

La producción algodonera del Nazas y del distrito de Parras sufrió una fuerte depresión cuando, a partir de 1825, se permitió la importación de materiales y confecciones extranjeros de algodón.[i] En 1830, no obstante lo anterior, encontramos un renovado interés en la siembra y aprovechamiento del algodón, cuando el Banco de Avío envió al gobierno de Durango un cuestionario relacionado con el fomento al algodón, entre otras materias primas.[ii] Según se infiere de lo que declara José Leonardo Flores en 1831, en ese año todavía no existían en Durango fábricas textiles mecanizadas.[iii]

Dados los apoyos gubernamentales y la abundante producción de algodón, se instaló la primera fábrica textil mecanizada de Durango, y se instaló en Mapimí, en la Comarca Lagunera.
De esta manufacturera nos dice en 1848 la Memoria de Salcido:

“Tenemos ya en el Estado cinco fábricas de los tegidos ordinarios de algodón que con el nombre de manta tienen tanto consumo, y en dos de ellas, se fabrican también zarapes y otros tegidos gruesos de lana.

El primero de estos establecimientos se planteó en Mapimí por cuenta de los Sres. Urruticoecheas. No se han recibido noticias de su estado, pero sin duda es el de menor importancia en cuanto a sus productos, aunque tiene el mérito de ser el más antiguo”.

Efectivamente, en 1833 el gobernador de Durango, Basilio Mendarosqueta, le envió un oficio a Carlos García, Secretario de Relaciones Exteriores, para comunicarle que le había expedido pasaporte a Domingo Urruticoechea, originario de España, para que pudiera trasladarse a los Estados Unidos.[iv]

Sabemos que Domingo Urruticoechea estaba casado con María Concepción Aranda, y que residía en Mapimí, donde ambos bautizaron a su hija María Ignacia Jacoba “Urruticochea” el 12 de agosto de 1838.[v] Es decir, pudo evitar la expulsión de extranjeros españoles y se quedó en Mapimí. De esa época debe datar su manufacturera textil. Sabemos que los Urruticoechea dejaron descendencia y que ésta enlazó con otras familias, porque el 9 de julio de 1855, el señor Casimiro González le participaba al señor Francisco Gómez Palacio que el 30 de junio de ese año había fallecido su esposa, Carmen Urruticoechea.[vi]

Por otra parte, esta fábrica mecanizada de hilados y tejidos de algodón seguía activa en 1855. Una carta fechada en Mapimí el 26 de marzo de ese año firmada por José Roberto Jameson y dirigida al Lic. Francisco Gómez Palacio indica que se le enviaba a éste once tercias de manta “de esta fábrica, son siete mil treinta y una varas y seis cuartas (7031. ¾) en 220 piezas”.[vii]

De esta manera, la fábrica mecanizada de hilados y textiles de los Urruticoechea de Mapimí, que ya en 1848 era tenida por la “más antigua” de las fábricas de hilados y tejidos de algodón mecanizadas del estado de Durango, debe ser considerada la primera en su tipo en la Comarca Lagunera. La Estrella de Parras, fue fundada en fecha posterior, en 1857 y en 1870 fue adquirida por la sociedad Madero y Compañía.[viii]

[i] Saravia, Minucias, 1956, p. 277.
[ii] Ibid., p. 271.
[iii] Ibid., pp. 271, 276.
[iv] Oficio de Basilio Mendarosqueta, gobernador de Durango a Carlos García, ministro de relaciones exteriores. Comunica que se expidió pasaporte a Domingo Urruticoechea, originario de España para que se traslade a Estados Unidos. AGN, Movimiento Marítimo, Pasaportes y Cartas de Seguridad, volumen 036, sección II, 1833/11/08-1833/12/27, fojas 125-126, Durango, México.
[v] Santos de los Últimos Días (SUD). Microfilm C648633, parroquia de Santiago Apóstol de Mapimí, libro de bautismos 1828-1853.
[vi] Participación de defunción del 9 de julio de 1855. AHJAE, FGP, caja 3, folder 19, documento 4, 1 f.
[vii] Notificación de José Roberto Jameson al Lic. Francisco Gómez Palacio, Mapimí, 26 de marzo de 1855. AHJAE, FGP, caja 3, folder 15, documento 9, 1 f.
[viii] El Siglo de Torreón, 15 de septiembre de 1932.

Sobre el "País de La Laguna"

Como todos sabemos, Torreón es una ciudad que apenas el año próximo cumplirá su primer centenario de existencia como tal. Su municipio fue fundado el 24 de febrero de 1893, cuando la Congregación del Torreón fue elevada al estatus de villa. Y esta población ha estado habitada de manera ininterrumpida desde 1852, año más, año menos. En 2007 Torreón cumplirá 100 años como ciudad y 114 como municipio.

No deja de llamar la atención del historiador cultural que en 1932, las clases dirigentes de Torreón decidieron que la cronología de la población iniciaría en 1907 y no en 1893. Cosa extraña, pues ordinariamente es la creación del municipio la fecha que se festeja como inicio de cualquier población. La creación del municipio es el reconocimiento de la mayoría de edad de una población, y como a tal se le otorga la facultad de gobernarse a sí misma.

No obstante lo anterior y como mencionamos más arriba, las clases dirigentes, que en Torreón han sido siempre las económicas, no las políticas, decidieron celebrar las “bodas de plata” de Torreón, 1907-1932.

Este es uno de los muchos signos que los torreonenses hemos dado de que queremos una historia a nuestra medida, una que sea realmente nuestra y en la cual seamos protagonistas y no simples actores secundarios. Entre 1907 y 1932 hubo un sentimiento de ruptura, una sensación de vivir tiempos nuevos que resultó ser muy semejante a la que tuvieron los hombres del renacimiento cuando inventaron (acotaron) la Edad Media: se percibieron y asumieron diferentes. Al igual que el legendario Tlacaélel, ministro de los reyes mexica, los torreonenses decidimos romper con el pasado verdadero para crearnos una imagen mítica. Nuestra ciudad nació grande, adulta, poderosa, nunca fue rancho ni villa. Queremos vernos en el espejo como gente de grandes esfuerzos.

Desde luego, esta actitud chauvinista puede cambiar nuestra percepción y valoración de la historia del entorno. Los torreonenses —y algunos historiadores a la lejanía— piensan que La Laguna es un fenómeno económico, demográfico y cultural (por la construcción de la identidad) reciente.

Los testimonios documentales nos dan una visión de la realidad histórica muy diferente. Esta visión la he plasmado en el libro que lleva por título La Comarca Lagunera, constructo cultural. Economía y fe en la configuración de una mentalidad multicentenaria. En este texto podemos comprender que La Laguna tiene una historia que se remonta al siglo XVI, con la llegada de los colonos españoles, los misioneros jesuitas y los colonos tlaxcaltecas, indios de otras etnias y desde luego, negros. Es entonces cuando inicia la construcción de la civilización occidental con elementos regionales: una agricultura comercial muy propia que incluía la vid desde el siglo XVI, y al algodón desde el XVIII. La ganadería jugó asimismo un papel importante. Hay una dinámica intergeneracional cultural y económica que constituye el contexto para el surgimiento de Torreón. Sin ese contexto, Torreón no se explicaría. No es Torreón el que creó a La Laguna, es La Laguna la que permitió el surgimiento de Torreón.

Hoy solamente quiero referirme a una realidad que he mencionado en varios libros. Quiero hablar sobre la conciencia que tenían los habitantes de estas tierras de vivir en una región que ya estaba más que definida en los siglos XVII y XVIII: el llamado País de La Laguna. Desde luego, no se trataba de una mera ubicación espacial dentro de ciertas tierras o en la cercanía de ciertas aguas. La Laguna representaba toda una manera de percibir el mundo, una manera de relacionarse con los medios de producción, una manera de identificar a los semejantes y también de tomar distancia de la barbarie, de la alteridad de los indios “gentiles” belicosos.
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Un documento parrense de 1791 dice a la letra:

“El antiguo, hermoso y dilatado abundante País, conocido como emos dicho, por Laguna de Parras, o Bolsón de Mapimí, fue havitado hasta el siglo pasado por muchas naciones de yndios reducidos por quatro misioneros jesuitas, y en el año de 1645 se erigieron en él dos beneficios , curatos colatibos; el que existe actualm[en]te se llama Parras, y el otro, a treinta o quarenta leguas al norte en lo interior del Bolsón, conocido entonces por Curato de S[a]n Pedro o S[a]n José de las Habas, y tubo éste efectivam[en]te dos curas colados consecutivos, D. Juan Soltero Franco y Dn. Vicente Martínez Rico, a quienes siguieron varios ynterinos hasta el año de 1693 en que, agregándose a Parras el territorio, se recojieron a sus orillas y al cuidado de los jesuitas los yndios llamados Cabezas, que habitaban antes en S[a]n Sebastián del Pozo, yglesia y visita del curato de S[a]n Pedro y S[a]n José de las Havas”.

“Hemos dicho la escasez general de aguas de manantial, y de las de el Cielo en todo el Bolsón, pero todos los manantiales que havían de haberse dividido en su desmedida extención, parece que la Divina providencia, por sus altos juicios, los juntó en el corto recinto de dichos pueblos [Parras y San José y Santiago del Álamo, actualmente Viesca, Coah.] y sus inmediaciones, por lo que realm[en]te son tan abundantes que difícilm[en]te se hallarán semejantes en otra parte, y la falta de aguas del Cielo para fecundar los prados de pastos las suplió provid[encial]m[en]te el S[eñ]or con la entrada sin salida a el mar en el Bolsón, del caudaloso Río de Nazas y Río de Buenabal; éstos, difundiéndose por aquí, o por allí, sin curso ni paradero estable en tan desmedida extención, riegan y hacen producirse, ya en una, ya en otra parte, pastos abundantes y exelentes para ganados, cavalladas, muladas, &c. Dichas aguas estancadas, ya en esta parte, ya en la otra mui distante, son las que vulgarm[en]te se llama Laguna de Parras”

“[…] para el año de 1750 aparte de las haciendas de d[ic]ho S[eñ]or marqués, ya mantenían los vecinos en el Paíz de La laguna, Habas, Mairán, S[a]n Nicolás, Mesteño, Mimbre y Chipinque, muchos millares de ganado Bacuno, muchísimos de ganado de pelo y lana, muchísimas manadas de yeguas, para cría de caballadas y muladas, y a más de eso, recogían abundantes cosechas de trigo en las vegas que oportunam[en]te se enjutaban de las aguas de los ríos dichos arriba, aunque siempre con las armas en la mano contra el ímpetu de los bárbaros”.

Aunque solo contáramos con estos textos, nos quedaría muy claro que en 1791 “El país de La laguna” era considerado antiguo, dilatado, hermoso, abundante; que comprendía varios curatos y pueblos, así como algunos lugares que son mencionados con la misma nomenclatura en el Mapa de Nicolás de Lafora de 1771. El País de La Laguna comprendía la jurisdicción eclesiástica de Parras y San Pedro, algún territorio del Bolsón de Mapimí e incluía a lo que actualmente es Viesca, Coahuila, con la jurisdicción civil que esta población tenía en 1791. Pero más que nada, el alma del País de La Laguna eran los ríos “de las Nazas” y “Buenaval”, que no tenían cauce fijo y que en sus avenidas y en sus cambios fertilizaban un enorme territorio. El País de La Laguna tenía una “desmedida extensión”. Quien se reconocía como hijo del País de La Laguna, tenía que defenderse del ímpetu del indio bárbaro con las armas siempre dispuestas en la mano. Desde siglos atrás, Identidad-alteridad estaban muy bien delineadas.

viernes, agosto 25, 2006

Inauguran el MUSA

Esta semana que termina fue escogida para la inauguración (por tandas) del Museo Arocena, desde la V.I.P. hasta la popular. Tras una espera de varios años, finalmente el proyecto ha sido concretizado en una realidad tangible. La dirección general en el período preinaugural estuvo a cargo de la Lic. María Isabel Saldaña.

El responsable del trabajo museográfico fue Rodrigo Witker, de origen chileno, reconocido profesionista que diseñó, entre otros, el Museo del Desierto de Saltillo. Ahí tuve oportunidad de tratarlo como historiador asesor que fui de la sección colonial. Una vez abiertas sus puertas, el MUSA será dirigido por la Lic. Rosario Ramos Salas.

El mérito de la iniciativa e impulso para la realización de este magno proyecto corresponde a la familia Belausteguigoitia Arocena, particularmente al Ing. Eneko (de los mismos apellidos). Muchas de las piezas originales que habrán de exhibirse a través de los años, forman parte de la colección familiar, la cual fue reunida durante tres generaciones. Además se contó con el apoyo de la iniciativa privada, y de los sectores municipal y estatal, y el de muchos ciudadanos que han contribuido de acuerdo a sus posibilidades.

El Museo Arocena le conferirá a Torreón la categoría cultural de una metrópolis, por la importancia, cantidad y calidad de las exposiciones que albergará. Prácticamente todas las etapas históricas de México estarán representadas. Un ejemplo: sabemos que el museo alberga la colección de plata civil novohispana más importante del mundo. Y es que las piezas de plata coloniales son relativamente comunes en los museos de temática virreinal de México. Pero la plata que usaban las familias o los funcionarios de todas las clases sociales en artefactos de vida cotidiana, ésa es rarísima. Casi no quedan artefactos de esta clase. Créame si le aseguro que hay gente en Europa interesada en conocer este tipo de artefactos.

Podemos asegurar que, en este museo estarán representadas dignamente muchas de las corrientes artísticas nacionales y extranjeras. Podremos contemplar obras de arte de los grandes maestros como podríamos hacerlo en El Prado (Madrid) o en el Metropolitan Museum (Nueva York).Sin duda alguna, la apertura de este museo (sin olvidar su biblioteca y talleres) será una de las contribuciones más significativas para la elevación del nivel educativo y cultural de los laguneros.

jueves, agosto 24, 2006

Noche de Debussy en el Isauro Martínez

Una verdadera delicia resultó anoche la velada musical en el siempre bello teatro Isauro Martínez. El evento se ubicó en el marco del II Festival Internacional de Piano, y contó con el generoso patrocinio de diversas empresas mercantiles e instituciones culturales.

El programa incluyó 24 piezas de los libros 1 y 2 de preludios de Claude Debussy. El intérprete fue nada menos que el maestro Jorge Federico Osorio, cuyo mérito y trrayectoria profesional son más que bien conocidos.

Un gran detalle del maestro Osorio fue el de pedir que se extremaran las condiciones acústicas del teatro con el objeto de que los asistentes laguneros pudieran disfrutar de un sonido perfecto. Además, pidió que las luces del teatro fueran disminuidas solo un poco durante la ejecución al piano, con el objeto de que el público pudiera leer y seguir el programa escrito con toda comodidad.

No cabe duda de que el patronato del teatro Isauro Martínez y la señora Claudia Máynez merecen todo nuestro apoyo. Ellos hacen posible que en Torreón contemos con espectáculos de un nivel artístico tal, que solo las capitales estatales disfrutan gracias a los subsidios. Sus esfuerzos valen la pena, y merecen los nuestros.

martes, agosto 22, 2006

Cacería de búfalos en el norte de México

Pocas veces tenemos la oportunidad de leer textos verdaderamente novedosos sobre la Comarca Lagunera, particularmente cuando éstos se escribieron en otras épocas, países e idiomas.

Con miras a la ya cercana celebración del centenario de la ciudad de Torreón, la publicación del libro Extrañas latitudes. Tres versiones extranjeras sobre La Laguna: 1879-1945[i] constituyó, sin género de dudas, un acierto de su compilador Carlos Castañón, así como del Ayuntamiento de Torreón 2003-2005 a través de la Dirección Municipal de Cultura y del Instituto Municipal de Documentación.

Por lo que se refiere a la Cacería de búfalos en el norte de México, traducida al castellano por vez primera con motivo de esta edición, menciono que fue hace algunos años cuando localicé el original en inglés. Realizaba una búsqueda sistemática de fuentes manuscritas o hemerográficas en las bibliotecas virtuales de los Estados Unidos. Estaba recopilando documentos primarios anglosajones sobre Parras y sus vinos, ya que precisamente la vitivinicultura de Parras era el tema de mi tesis doctoral. La defendí años después, en febrero de 2003. Es bien sabido que existen algunos testimonios en inglés sobre Parras y sus caldos y aguardientes. Por lo general, estos testimonios pertenecen a soldados yanquis de la guerra de 1846-1848.
Como miembro numerario de la Comisión de Historia para el centenario de la ciudad de Torreón, la primera sugerencia que hice fue que se publicara el incógnito texto de la cacería de búfalos, por ser un documento de interés para la Comarca y porque su autor resultó ser el mismo que escribió en 1880 la mundialmente conocida novela Ben-Hur, a tale of Christ. Ésta ha sido llevada varias veces al cine simplemente como Ben-Hur.

Una cacería de búfalos en el norte de México, de Lew Wallace, fue publicado en marzo de 1879 en “Scribners Monthly”, una revista mensual ilustrada de la ciudad de Nueva York. Ocupa de la página 713 a la 724 de dicha edición, la número 5, volumen 17. Desde hace varios años la biblioteca virtual “Making of América” o moa, con servidores en la Universidad de Chicago y en la Universidad de Cornell, tiene disponible una copia digital del texto con sus ocho viñetas originales. En este caso particular, el texto y la viñeta de la portada —los cazadores y la Hacienda de Hornos— proceden de la biblioteca virtual de Cornell.

Lewis Wallace nació en Brookville, Indiana, en 1827, y murió en 1905. Fue abogado, militar, escritor, político y diplomático. Peleó en la guerra de 1846-1847 contra México y en la guerra civil. Con el rango de general, sirvió a su país como embajador en Turquía y gobernador del territorio de Nuevo México. Su primer libro, una novela sobre la conquista de México, se llamó El Dios justo (1873). Obras suyas fueron también la novela Ben-Hur, una historia de Cristo (1880), La Vida del general Benjamin Harrison (1888), La infancia de Cristo (1889), El príncipe de la India (1893), Los cortejos de Malkatoon (poesías, 1898) y de manera póstuma Lew Wallace: autobiografía (1906).[ii] Por su obra resulta clara su preferencia por la narrativa de ficción, la narrativa biográfica y la poesía.

Pero no viene al caso el Wallace hagiógrafo; nos resulta mucho más relevante en cuanto militar y agente de penetración yanqui. En 1865, durante la guerra civil norteamericana, Wallace fue enviado a México en misión secreta. Habría de averiguar si eran verdaderos los reportes que señalaban que los confederados tratarían de continuar su guerra desde México. Wallace también contactaría a Benito Juárez, quien peleaba contra los intereses franceses en un México militarmente ocupado y, en consecuencia, en pugna contra el Segundo Imperio. Wallace le vendería armas a Juárez para que éste continuara la lucha.[iii]

Algunos autores usamericanos consideran que la misión de Wallace fue una de las manifestaciones más flagrantes y decisivas de la llamada Doctrina Monroe. A. W. Barber (compilador) publicó en 1914 un libro cuyo título traducido es el siguiente: La benévola incursión del general Wallace. Cómo México fue salvado en 1864, la Doctrina Monroe en acción. De cómo Wallace —por órdenes del general Grant— se internó en México para ayudar a Juárez contra Luis Napoleón en 1864.[iv] En este contexto podremos situar debidamente la Cacería de búfalos... como un texto de aquellas populares y gustadas “memorias de viaje” elaboradas por un distinguido y culto agente del intervencionismo yanqui en el norte de México.

Una sencilla revisión hermenéutica del texto nos permite elaborar algunas consideraciones fundamentales que el lector debe tener en cuenta a la hora de abrir el libro. La temática es sencilla: hacia 1867, Wallace hace un recorrido en dirección a Chihuahua pasando por el camino de Monterrey, Saltillo, Parras, Álamo y Mapimí. Se hospeda en la Hacienda de Hornos, cuyo anterior propietario, Leonardo Zuloaga, ya ha muerto. La súbita e inesperada aparición de un rebaño de bisontes o búfalos les proporciona esparcimiento a él, a sus amigos y a los rancheros que los acompañan. El texto revela que la enciclopedia del autor —que escribe en inglés y no para mexicanos— era la de un hombre cosmopolita y bastante culto. Así lo manifiestan claramente sus referencias —en idiomas nativos y grafía inglesa— sobre los beduinos, las puertas de Joppa, las tiendas de pelo de cabra o camello del medio oriente, las mansiones de Leicestershire, los añejos héroes escoceses de Sir Walter Scott, el juego otomano llamado Jereed, y algunas otras. Éste era el horizonte cultural que debía manejar su lector. Para Wallace, un nacionalista que se autodefine como “bien nacido” y que se complace en glorificar las formas civilizadas de los Estados Unidos, la Comarca Lagunera del segundo tercio del siglo xix constituye, por contraste, la barbarie, lo primitivo, lo exótico, la alteridad conformada por un país sometido a los intereses y al protectorado de la Unión Americana. Así, La Laguna es “lugar de tormentos” y de “ranchos despreciables”.
En ocasiones recurre al sarcasmo, como cuando compara la destartalada Hacienda de Hornos con Branksome Tower, y a sus habitantes con el valiente Buccleuch y sus 29 caballeros.[v] Muestra la misma actitud cuando exclama en español “¡Ay de mí, Zuloaga...! y maldice la hora en que llegó la guerra y dispersó a los bailadores de valses, cuando el mismo Wallace fue activo agente antimonárquico, y por lo tanto, enemigo declarado de Zuloaga...[vi]
El antimonarquismo monroviano de Wallace lo lleva a cierta exageración cargada de ideología: Carlos Sánchez Navarro era el “monarca de siete mil peones” y, por lo tanto, adicto al Segundo Imperio; la fortuna de Zuloaga era “ducal”, con un golpe de “salvajismo” en sus gustos, y los laguneros “eran de su pertenencia”. Si Wallace le concede algún valor a los humildes laguneros, era porque se trataba de “republicanos independientes”, fieros, a los cuales ni los franceses pudieron domar, aunque ociosos. En otro pasaje los llama “hombres valientes, sinceros, honestos, afectuosos” a la vez que afirma que en México nadie se preocupa por saber los apellidos de un peón. En esto, Wallace proyecta con cierta ceguera las contradicciones sociales propias de su país de origen, en el cual los esclavos negros parecieran haber tenido un elevado estatus. Llama a Juárez el “Lincoln” de México a la vez que ignora que la abolición de la esclavitud la decretaron los líderes insurgentes en 1810 y en otras fechas posteriores,[vii] que lo mismo hizo el presidente Guadalupe Victoria en 1829, y que hasta el mismo emperador Maximiliano decretó la libertad de todo esclavo norteamericano que pisara suelo mexicano.
Hijo de un país de inmigrantes, Wallace parece quisquillosamente racista cuando describe a dos niños mexicanos “de piel café” que montaban sendas cabras “con la habilidad de los monos”, o cuando menciona a las “desagradables criaturas rojas (indios) del Tío Sam”. Como republicano yanqui “bien nacido”, Wallace admira y añora la nobleza de Inglaterra y al redactar su Cacería de búfalos... proyecta sus cualidades incluso sobre los reinos animal y vegetal.

Por otra parte, Wallace es un verdadero pintor con la pluma y logra excelentes descripciones del paisaje, de la flora, de la fauna, de la arquitectura, de la topografía y del clima. Como militar y distribuidor de armas que era, su conocimiento sobre los modelos de diversas épocas y procedencias era muy completa, y es capaz de discernir entre las que parecían trabucos de la era isabelina, los Brittish Tower del siglo xviii[viii] y los que corresponden a las innovaciones del momento: Winchester, Smith & Wesson, Sharpe.

En fin, y sin pretender pecar de crítico, la Cacería de búfalos en el norte de México es una narración que se puede leer con mucho interés y hasta deleite si estamos previamente advertidos de que en ella no podremos distinguir entre realidad y fantasía, entre historia e ideología. Eso sí: podemos leer entre líneas, podemos entresacar y disfrutar interesantes descripciones si evitamos los juicios de valor que provienen de un extranjero del siglo xix que veía a México sólo a través de los intereses norteamericanos.

[i] Publicado por el Ayuntamiento de Torreón 2003-2005 a través de la Dirección Municipal de Cultura. Incluye la Cacería de búfalos en el norte de México por Lew Wallace, la cual se presenta por vez primera en castellano; México insurgente, de John Reed, y Descubrimientos de México, de Egon Erwin Kisch.
[ii] General Lew Wallace Study & Museum en http://www.ben-hur.com/meet.html
[iii] Meet Lew Wallace: the soldier en http://www.ben-hur.com/career.html
[iv] Barber, Amherst Willoughby. The benevolent raid of General Lew Wallace. Washington, D.C. 1914. George A. Schultz y Robert Ryal Miller elaboraron interesantes estudios sobre Wallace y los liberales mexicanos.
[v] Branksome Tower era en 1850 una enorme mansión ubicada en los acantilados de South Leicestershire. Entonces pertenecía a Mr. Charles Packe. Cfr. Sir Walter Scott, Kinmont Willie.
[vi] Carlos Castañón Cuadros, op.cit., p. 28.
[vii] Miguel Hidalgo fue el primer caudillo insurgente que decretó la abolición de la esclavitud el por bando del 6 de diciembre de 1810. Desde luego, dicha disposición tendría vigencia en los territorios que el movimiento controlara.
[viii] Los “Brittish Tower” eran rifles de pedernal fabricados en el siglo xviii, y se caracterizaban por traer troquelada una torre.

sábado, agosto 12, 2006

Inicia la colección "El pays de La Laguna"

Anoche fue presentado el primer título de la nueva colección “El pays de La Laguna”. El primer tomo de la colección se denomina “La transparencia como forma de construir un mundo más justo” y su autor es un torreonense, Alejandro Cárdenas López, Director Estatal del Instituto Coahuilense de Acceso a la Información (ICAI).

El evento tuvo lugar en el ágora del Museo Regional de La Laguna a las veinte horas. El libro fue presentado por Manuel Gil Navarro, funcionario del ICAI, por Edgar Salinas Uribe, y por el autor mismo.

El nombre de la colección es una versión del nombre con el cual era conocida la Comarca Lagunera en el siglo XVIII, ya que el término “pays” o “país” era sinónimo de región, comarca. Es un anacronismo con valor estético literario y sin connotación política alguna.

Esta colección se reserva para aquellos autores que publican por primera vez, y es editada por la Universidad Iberoamericana Laguna.

Recuento de votos en Torreón

Uno de los distritos electorales impugnados por López Obrador y su “Coalición por el bien de todos” fue el 06, que es el que corresponde a Torreón. De acuerdo a los datos oficiales consignados en las actas de casilla y ratificados por el Instituto Federal Electoral, Felipe Calderón (del PAN) había obtenido sobre López Obrador (PRD) una ventaja de 11 mil 102 votos. Pero de acuerdo con el recuento del Distrito 06 ordenado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial a raíz de las impugnaciones y que incluye 103 casillas, la ventaja de Felipe Calderón, según informó un diario local, se redujo a 10 mil 810 votos. Este recuento finalizó ayer viernes y resultó en una redistribución de los votos contabilizados el dos de julio pasado. Este ajuste, una vez realizado, resultó en 292 votos a favor de López Obrador.

El ajuste reportado constituye una variación del 2.6 por ciento del número total de sufragios contabilizados el 2 de julio en las casillas del Distrito 06. No existe duda alguna de que la ventaja la conserva el candidato panista. Este recuento aún está sujeto a otros controles y revisiones antes de que se ofrezcan datos oficiales desde la Ciudad de México.