Escudo de Torreón

Escudo de Torreón
Mostrando las entradas con la etiqueta Festejos Bicentenario y Centenario. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Festejos Bicentenario y Centenario. Mostrar todas las entradas

martes, mayo 04, 2010

Atlas del Bicentenario




En la ciudad de México, el próximo jueves 6 de mayo, será presentado el libro “Atlas Conmemorativo 1810 – 1910 – 2010” editado por “Siglo XXI” y el Senado de la República.

El nuevo libro tiene por objetivo, la visualización de la historia relacionada con el Bicentenario, a través de mapas. Batallas, desplazamiento de tropas, ciudades tomadas, creación de las entidades federativas, cambios en el territorio nacional, urbanización, etc.

El objetivo de esta nueva edición es la celebración del Bicentenario del inicio de la guerra de independencia, y la investigación y presentación del contenido estuvo a cargo de los especialistas Reynaldo Sordo Cedeño y María Julia Sierra Moncayo.

La ceremonia de presentación tendrá lugar en el patio central del Senado de la República, Xicoténcatl número 9, en el centro histórico de la ciudad de México, en punto de las diez horas.

viernes, marzo 05, 2010

La condena de las luchas libertarias




El 11 de octubre de 2007, y con motivo de la entonces próxima celebración del Bicentenario del “Grito de Dolores” de 1810, algunos legisladores del Congreso de la Unión pertenecientes al Partido Revolucionario Institucional y al Partido de la Revolución Democrática, solicitaron una proposición dirigida a la Secretaría de Relaciones Exteriores, para que ésta negociara con el Vaticano el “levantamiento de las excomuniones” contra Hidalgo, Morelos y los héroes de la independencia.

Por lo que se refiere al cuerpo de congresistas, refleja una gran ignorancia de la historia nacional, pensar que los presbíteros Miguel Hidalgo y José María Morelos seguían excomulgados. Ambos caudillos, antes de morir fusilados, hicieron las paces con el clero católico, el cual les levantó entonces la excomunión y los absolvió de todas sus culpas y censuras.

Inútil recurrir a los archivos del Vaticano, pues a los caudillos de la independencia, en la mentalidad de la época, se les consideraba reos de relativa poca monta. Estas excomuniones no ameritaban el envío al Vaticano, sobre todo si se levantaron poco después. Lo grave del caso de Hidalgo, radicaría en el hecho de haber asesinado a algunos sacerdotes. Su decreto de excomunión, firmado por el obispo de Valladolid (hoy Morelia) debe encontrarse físicamente en los archivos históricos de la catedral de dicha ciudad.

Ahora bien, si lo que los legisladores pretenden obtener es que se “limpie” el expediente de Hidalgo, y que se haga como si nunca hubiese existido la excomunión, eso ya es otro asunto. Sería un intento deliberado de borrar los hechos tal y como ocurrieron, para crear una historia oficial que se aparte de los acontecimientos reales.

Por otra parte, si el clero se deslinda de la auténtica historia de la independencia, lo hará por establecer y mantener una “entente cordiale” con la estructura política de México. Por supuesto que el clero persiguó a los insurgentes por el hecho mismo que querer hacer la independencia política de México. Basta con dar un vistazo al contenido del breve pontificio “Etsi Longíssimo” de enero de 1816, en el cual Pío VII condenaba las luchas libertarias de Hispanoamérica como obra del demonio.

“Mui Reverendos Arzobispos y reverendos obispos de las Yglesias metropolitanas y catedrales de [las] Américas, Yslas adyacentes, y de Filipinas. En veinte y seis de Febrero próximo pasado se remitió de mi Supremo Concejo de las Yndias una carta exhortatoria del autual Sumo Pontífice Pío VII, [su ten]or y el de su tradución es el siguiente:

A los venerables Arzobispos, y obispos, y a los queridos hijos del celro de la América sugeta al Rey católico de las Españas Pio VII papa = Venerables hermanos e hijos queridos, salud y nuestra apostólica bendición. Aunque inmensos espacios de tierras y de mares nos separan, bien conosida nos es vuestra piedad, y vuestro zelo en la práctica y predicación de la Santísima religión q[ue] profesamos. Y como sea uno de sus hermosos, y principales preceptos el q[ue] prescrive la sumisión a las autoridades superiores, no dudamos q[ue] en las conmociones de esos países q[ue] tan amargas han sido para n[ues]tro corazón, no habréis cesado de inspirar a vuestra grei, el justo y firme odio con q[ue] debe mirarlas. Sin embargo, por quanto hacemos en este mundo las veces del q[ue] es Dios de paz, y q[ue] al nacer para redimir al género humano de la tiranía de los demonios, quizo anunciarla a los hombres por medio de sus Ángeles, hemos creído propio de las apostólicas funciones q[ue] aun sin merecerlo nos competen el excitaros más y más con esta carta a no perdonar esfuerzos p[ar]a desarraigar y destruir completam[en]te la funesta zizaña de alvorotos, y sediciones que el hombre enemigo sembró en esos países. Fácilm[en]te lograréis tan santo objeto, si cada uno de vosotros demuestra a sus ovejas con todo el zelo q[ue] pueda los terribles y gravísimos perjuicios de la revelión ; si presenta las ilustres y singulares virtudes de n[ues]tro carísimo en Christo hijo Fernando, vuestro Rey católico, para quien nada hay más precioso q[ue] la Religión y la felicidad de sus vasallos; y finalm[en]te si les pone a la vista los sublimes e inmortales exemplos q[ue] han dado a la Europa los españoles, q[ue] despreciaron vidas y bienes para demostrar su imbencible adhesión a la fe, y su lealtad hacia el soberano. Procurad pues, venerables hermanos e hijos queridos, corresponder gustosos a n[ues]tras paternales exhortaciones y deseos, y recomendando con el mayor ahínco la fidelidad y obediencia debidas a Vuestro Monarca, haced el mayor servicio a los pueblos q[ue] están a vuestro cuidado; acrecentad el afecto q[ue] vuestro Soverano y nos os profesamos, y vuestros afanes y trabajos lograrán por último en el cielo la recompenza prometida por aquél q[ue] llama bienaventurados, e hijos de Dios, a los pacíficos. Entretanto, venerables hermanos e hijos queridos, asegurandoos el éxito más completo en tan ilustre y fructuoso empeño, os damos con el mayor amor n[ues]tra apostólica bendición. Dada en Roma, en S[an]ta María la Mayor, con el sello del Pescador, el día treinta de enero de mil ochocientos dies y seis, de n[ues]tro pontificado el décimosexto = Domingo Testa.

Vista la preinserta carta exhortatoria en el referido mi Consejo de las Yndias, con lo expuesto por [...] fiscal, he resuelto comunicarosla para q[ue] haciendo saber su contenido a los cavildos de vuestras respectivas Yglesias, y demás individuos del clero secular y regular, pongáis en práctica, como os lo ruego y encargo, lo q[ue] [...] y justificación de S.S. os encomienda, contribuyendo por quantos medios os dicte vuestra prudencia, [y s]e restablezca la devida obediencia y entera tranquilidad a esas Provincias. Fecha en palacio, a seis de abril de mil ochocientos diez y seis. Yo el Rey = Por mandado del Rey n[ues]tro S[eñ]or = Esteban Varea”. [Cordillera del año de 1817]”.

domingo, noviembre 22, 2009

La Revolución Mexicana ¿anacrónica?



Una encuesta realizada por la prestigiosa firma Mitofsky en octubre pasado, se propuso averiguar qué piensa la ciudadanía sobre las celebraciones del Bicentenario del Inicio de la Guerra de Independencia, y sobre el Centenario del Inicio de la Revolución Mexicana.

De cada 5 personas a las que se les preguntó cuál de las dos luchas consideraba que era más importante celebrar, cuatro respondieron que la de la independencia nacional, y solamente una respondió que la revolución mexicana.

Y resulta interesante que quienes respondieron a favor de la independencia, eran miembros de los tres partidos políticos mejor posicionados: Partido Revolucionario Institucional, Partido de Acción Nacional, y Partido de la Revolución Democrática. La gente no partidista, contestó de la misma manera, en la misma proporción.

Son los jóvenes menores de 30 años (de 18 a 29) los que prefieren responder que la revolución mexicana merece preeminencia en las celebraciones del 2010, mientras que los que prefieren glorificar la independencia antes que la revolución son personas de más de 30 años de edad.

Más aún, aquéllos que consideraron que la revolución era una festividad que debía ser celebrada antes que la de la independencia, eran parte de la población urbana en un 82.8%, contra apenas un 17.2% rural. Antiguamente, el campo solía ser el baluarte ideológico de la Revolución Mexicana.

En pocas palabras, este informe indica que si se obliga a una persona a escoger por importancia una de las dos celebraciones, independencia o revolución, cuatro de cada cinco optarán por la de la Independencia. Por la vigencia de su significado, la independencia cuenta con un 80% de los votos, y la revolución solamente con un 20%.

Esta proporción parece indicar la existencia de un desencanto sobre el significado de la Revolución Mexicana, a la cual se considera un fenómeno político y social del pasado que nada tiene que ofrecer en el presente.

jueves, noviembre 19, 2009

Festejos Revolucionarios en la UIA-Torreón







La Comisión de Festejos del Bicentenario del inicio de la Guerra de Independencia y Centenario del inicio de la Revolución Mexicana de la Universidad Iberoamericana Torreón, rindió homenaje al “Plan de San Luis” al presentar las actividades de dos grupos artísticos ampliamente conocidos en la Comarca Lagunera.

Se trata del Coro “Cien Voces” y del Grupo Artístico del Museo Francisco Villa, A.C. de esta ciudad de Torreón. Desde las 10.30 a.m. los jóvenes universitarios miraron con sorpresa que se había instalado un “campamento revolucionario” en el cual se paseaba el Señor Presidente Francisco I. Madero, mientras el coro femenino entonaba, a tres voces, preciosas melodías de la era revolucionaria.

Desde luego, se trataba de una representación histórica con artefactos de utilería, disfraces y un enorme espíritu ciudadano. En un momento dado de la representación, el señor Madero explicó a los alumnos y maestros que pasaban por ahí, la grave situación en que se encontraba el país en 1910, y las razones por las cuales había convocado su “Plan de San Luis”.

Las adelitas, que afanosas trabajaban con metates, braseros y comales, invitaron a la concurrencia, miembros de la comunidad universitaria, a probar unas deliciosas “gorditas” de campamento, recién hechas. A las 11.30 a.m., la misma Comisión de Festejos ofreció una conferencia magistral, a cargo del Dr. Corona Páez, con el tema “Mitos y verdades de la Revolución Mexicana”.